Monday, June 6, 2011

Junio 15, 2011 / Núm. 78. Nueva Etapa / Puerto Rico



NUMERO PREVIO / 77

CONTENIDO / SEQUOYAH 78


«Pedagogía de la sumisión» de Arnaldo Chiavidoni:
Un libro que profundiza en por qué somos como somos

Aldo Luis Novelli
No puedo escribir

Alejandro Torres Rivera
El Caso de Oscar López Rivera y la causa de su libertad

Las «Esculturas del Recuerdo»
de Jorge Ruscalleda Bercedoniz


Tres sonetos de Jorge María Ruscalleda
(Muerte, Renuncia y Vengaza)


Guillermo Ríos Álvarez
Crónicas Ciencia-Ficcionísticas:
La llegada del Apocalipsis

Laura M. López Murillo
En algún lugar… Alegorías

Carlos López Dzur
¿Por qué no soy una mosca?
Un día que me llamaron
Paisaje isleño en la playa
El reino mágico de ElDorado
(Frag. de novela de Carlos López Dzur)

Federico García Lorca
Soneto de la dulce queja

Andrés Eloy Blanco
Regreso al mar

De las efémerides cubanas del 6 de junio

Alexander Vórtice
Pavor permanente

Nueva novela de Esmeralda Santiago
y gira de la autora a Puerto Rico


Edgar Allan Poe
El cuervo / The Raven

Alicia Fontecilla Aravena
En lo oscuro

Saúl Sánchez Toro
La mente

Néstor Galante
Metáforas
Diálogo y su cambio en el ocaso
Es el tiempo de tu ausencia

Alejandro Drewes
Un arte de sutileza
Fases de la luna

Mateo Portos
Nuestra dignidad

Ana Lucía Montoya Rendón
Parpadeos nocturnos
La voz amada

Juan Manuel Pérez Álvarez
Frag. XII

Paul Celan
Había tierra en ellos

Norma Estuardo
Psique / esquizofrenia

Guzmán Lavenant
Saldrán de la noche

REVISTAS AMIGAS

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«Pedagogía de la sumisión» de Arnaldo
Chiavidoni: Un libro que profundiza en por qué somos como somos

Arnaldo Chiavidoni es un buen tipo, cuando uno describe a un escritor, a una persona que ha realizado una investigación, siempre comienza detallando la profundidad de abordaje de tal o cual temática, la mirada del autor sobre determinadas cuestiones; en libro un poco más frívolos se dice comúnmente es pelado, usa anteojos, se baña una vez por semana, o tuvo un affaire con la señorita de moda por ejemplo, pero nunca he escuchado ni leído a una persona que para describir la obra de otra diga algo de la dignidad de la persona en cuestión. En Cacho eso es lo más importante, cómo es el libro de Cacho no lo sé pero si lo escribió él debe ser bueno, porque su honestidad en la vida se trasmite mecánicamente en honestidad intelectual.

Pedagogía para la sumisión es una historia de los diferentes institutos de formación docente desde el año 1810 hasta la actualidad, y los debates que tuvieron lugar en cada época para construir un determinado tipo de ciudadano, afín a las requisitorias del momento histórico de nuestro país, el continente, y las más de las veces, Europa y Estados Unidos.

Qué mejor palabra que la del propio autor, por lo pronto antes del libro, los invitamos a leer esta pequeña entrevista al cumpa, Arnaldo Chiavidoni.

—Por que titulás tu trabajo como Pedagogía de la sumisión?

—Por que lo que imperó en nuestro país, salvo pequeñas «primaveras liberadoras» fue una pedagogía orientada a conformar una mentalidad sumisa de la población que acompañe una forma de dominación eruocentrista, totalmente contraria a una pedagogía para la liberación construida desde nuestra realidad americana, con una metodología participativa. Pedagogía que ha existido también, confrontando con valentía, desde varias aulas que resistieron el mandato de los centros de poder.

—Esa Pedagogía de la formación de la mentalidad sumisa existió en la Argentina…?

—No solo existió y aún existe, sino que fue la que predominó en las aulas argentinas. Desde el mismo surgimiento de la Gesta de Mayo de 1810, donde surgen proyectos de liberación y emancipación suramericana, de inclusión del gaucho y los pueblos originarios, como fue el proyecto de Manuel Belgrano en fundar escuelas bilingües mientras marchaba rumbo al Paraguay, creando el histórico Reglamento de las treinta colonias de las ex siete misiones jesuíticas, que fue una corta primavera. Luego no fue lo mismo. Lamentablemente ese proyecto no logra imponerse. Sarmiento instala un proyecto de exclusión del indio y del gaucho, mediante el terror, (en la elección de Alsina, el mismo Sarmiento es muy explícito de este proyecto) deseando poblar estas llanuras con sangre aria, creando escuela para la gran inmigración europea fomentada a la agricultura y hacia un modelo agro exportador, para abastecer de materias primas a Inglaterra. Esta dentro de los tres grandes factores que determinan la sumisión como dice Mariquita Sánchez de Thomson: el terror, la Iglesia y la ignorancia.

El modelo fomentado por Belgrano era para la felicidad del hombre y la «libertad e independencia de la América del Sur» como lo dijo al crear nuestra Bandera. Sarmiento habla de producir cereales para Europa y no importa que el costo sea regar con sangre de gaucho e indio estas mismas tierras. Estos últimos son excluidos del modelo sarmientino.

—¿La creación de las Escuelas Normales por Sarmiento, no sirvieron en este sentido para crear un personal capacitado desde las aulas para el modelo imperante?

—Hay que decir, que muy a pesar del proyecto del mismo Sarmiento, los tiempos de los Mitre, Avellaneda, la creación de la Escuela Normal Argentina, fue un ámbito donde se desplegó un intenso debate filosófico, donde las tendencias influenciadas por los adelantos científicos en el mundo, impulsaron un desarrollo de las ideas de un positivismo en nuestro país que puso en tela de juicio lo no científico o lo no comprobado como tal. Y por otro lado, produjo fisuras con los intentos de siempre de la Iglesia de adueñarse de la formación docente en nuestro país, e imponer la idea de los docentes apóstoles.

La Ley de Educación Nacional, gratuita, estatal y laica Nº 1420 fue fruto de este debate. Había que dar un mínimo de alfabetización a las cientos de colonias agrarias instaladas en nuestro país, con diversidad de idioma y de religión.

—Ese espíritu laico fue admitido por la Iglesia?

—A la Iglesia Católica no le quedaba otra, aunque ofreció fuerte resistencia en el Congreso Pedagógico de 1883, y esperó la ocasión para luego revertir esta situación. Hay varios intentos en el transcurso de la historia de nuestra formación docente donde esta se impone en cierta medida. Luego del golpe de Estado de Onganía, en 1969 se liquida esta institución centenaria y se va imponiendo la Iglesia a pasos redoblados, bajo un supuesto nivel «superior» de las Escuelas Normales. Ya no serían tal sino Escuelas Normales Superiores e Institutos de Formación Docentes que a cada cambio de administración civil o militar cambia de planes, y se arriba así a que alumnos que comienzan con un plan, antes de terminar con el mismo se ven obligados a pasarse a otro «nuevo», vaciándolos o desconectándolos de la interacción teoría-práctica, o practica -teoría. Hoy hay una puja muy grande entre los Institutos de Formación Docentes estatales provinciales y los privados que por lo general son pertenecientes al clero.

—Que contribución hace el Movimiento Cultural Acercándonos en este sentido?

—Enorme, es un espacio construido por muchos compañeros con el fin de distribuir herramientas de comunicación que de vuelta la mirada de la historia. De toda la Historia y de cómo estábamos nosotros acostumbrados a mirarnos. Es decir revertir el estar mirándonos con ojos de Europa o Norteamérica y empezar a mirarnos con ojos de Nuestra América. En este sentido en la historia de la Formación Docente, empezar a basarnos en Paulo Freire, Luis Fortunato Iglesias, Simón Rodríguez, José Martí, Jesualdo Sosa, Olga Cossenttini, Ricardo Nervi.



El libro es un recorrido desde 1810 a la actualidad de la historia de los institutos de formación docente en la Argentina y de cómo los distintos espacios de poder disputaron desde esa puja la formación de los ciudadanos para las generaciones venideras. ¿Qué rol jugaron las sectas, la iglesia católica, Estados Unidos, Rosas, Sarmiento, el peronismo, en construir un tipo de Escuela funcional a una determinada sociedad? Con una mirada latinoamericana el autor nos introduce en una temática necesaria para entender por qué somos como somos. Publicado por el Movimiento Cultural Acercándonos (Argentina). www.acercandonoscultura.com.ar Páginas: 460. Autor: Arnaldo Chiavidone.

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Aldo Luis Novelli (Argentina)
No puedo escribir


... a Dante Sepúlveda y Álvaro Urrutia

El poeta, actor, y amigo Miguel Martinez
me manda al frente con este texto subversivo.

No puedo
y me duele el alma
me duele el alma desde la tapa de los sesos
hasta los huevos
es que no puedo escribir/ no puedo
y se me parte la cabeza y los ojos me arden
me arden tanto que no aguanto más
y con un cuchillo de cocina
me arranco el derecho como si fuera u
na bolita de vidrio blanda
como los relojes de Dalí y las mujeres de Picasso
como las babas del diablo que caen por mi boca
cuando no puedo escribir/ no puedo/ no puedo.

Y entonces me vuelvo loco
voy corriendo y saco la guita debajo del colchón
llamo a mis amigos y les pido plata
le robo los ahorros a mi vieja
y salgo decidido a comprarme una AK47 o una Magnum 44 /
paso por la iglesia y pido perdón
negocio mi futuro cielo /
me cubro el hueco donde estaba el ojo con un parche negro
y me voy a Mc Donalds
y les grito donde están las hamburguesas de cartón
y mierda que matan pibes
¡¡hijos de puta!! ¿dónde están?
y empiezo a disparar como un desquiciado
contra el payaso Roland
y lo dejo perforado de lado a lado
convertido en un guiñapo sanguinolento
contra un cartel de una hamburguesa gigante y jugosa /
mientras los estúpidos mirones de televisión tragan apurados
una Mc Nífica de doble queso y mierda picada.

No puedo escribir / no puedo
y les digo ahora a ustedes:
es mejor que abandonen esas hamburguesas
que están tragando
que apaguen el televisor
y se acerquen a sus hijos / amigos /
hermanos o vecinos
y les pregunten dulcemente:
“que te pasa querido
acá estoy para escucharte
¿decime por favor:
que vas a hacer con esa metralleta checa de vacío
con una frecuencia de disparo de 600 balas por minuto
que tenés escondida debajo de la cama?».

Aldo Novelli

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Foto cortesía de Primera Hora y del Blog Bandera Sola

Alejandro Torres Rivera
El Caso de Oscar López Rivera y la causa de su libertad

Mientras extinguía una condena de 63 años en una prisión de Estados Unidos, la ex prisionera política puertorriqueña Dylcia Pagán, indicó lo siguiente:
«… los que internalizamos el valor y el sacrificio estamos convencidos que nuestro movimiento de liberación nacional no cobraría fuerzas sin personas dispuestas a prescindir de su libertad a cambio de la de su pueblo».

Este año se cumplen treinta años de prisión de uno de los hijos de este pueblo y luchador anticolonial condenado por la causa de la libertad de Puerto Rico. Nos referimos a Oscar López Rivera, el prisionero político más antiguo del Hemisferio, quien continúa extinguiendo en una prisión federal dos sentencias que en conjunto suman 70 años de cárcel.

Nacido en 1943 y veterano del la Guerra de Vietnam donde fue condecorado por su valor en combate, a su regreso a Chicago donde residía, Oscar se integró muy pronto a las luchas de su comunidad en defensa y afirmación de los derechos de los puertorriqueños. Allí radicalizó su pensamiento tornándolo en acción diaria en pro de la libertad de Puerto Rico. Junto a otros compañeros y compañeras, se integró a la lucha organizada en lo que alguien llamó alguna vez la retaguardia de nuestro pueblo, para así, desde las propias entrañas del monstruo imperialista, impulsar la independencia de su Patria.

Su captura se produjo en 1981. Un año antes, en 1980, sus compañeros de lucha Haydee Beltrán, Luis Rosa, Ricardo Jiménez, Elizam Escobar, Carmen Valentín, Carlos Alberto Torres, Dylcia Pagán, Adolfo Matos, Alicia Rodríguez e Ida Luz Rodríguez habían sido capturados. Más adelante, en 1983, ocurriría lo mismo con Alejandrina Torres, Edwin Cortés y Alberto Rodríguez. Antes, también había sido capturado en la ciudad de Nueva York, otro luchador puertorriqueño William Guillermo Morales. Todos ellos asumieron al momento de sus capturas la condición de prisioneros de guerra. Como tales, reclamaron la condición de combatientes anti coloniales no reconociendo la jurisdicción de los tribunales de Estados Unidos por lo que demandaron ser procesados por un tribunal internacional o por un tribunal de un tercer país que no formara parte del conflicto anti colonial entre Puerto Rico y Estados Unidos.

De acuerdo con el Protocolo I de la Convención de Ginebra de 1949, la protección que dicho Convenio Internacional reconoce a los prisioneros de guerra, se extiende también a personas capturadas en conflictos o luchas contra la ocupación colonial, la ocupación de un país por parte de regímenes racistas y a aquellos otros que participan de luchas por la libre determinación de sus pueblos. Así lo ratifica también la Resolución 2852 (XXVI) de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 20 de diciembre de 1971 y la Resolución 3103 (XXVIII) del 13 de diciembre de 1973, cuando establece: «Todo participante en los movimientos de resistencia, luchando por la independencia y la autodeterminación si es arrestado, tiene que recibir el tratamiento estipulado en la Convención de Ginebra».

De acuerdo con el referido protocolo, un prisionero de guerra no puede ser juzgado como un criminal común, mucho menos si la causa de tal procedimiento descansa en actos relacionados con su participación en una lucha anti colonial.

El carácter político de los procesos legales seguidos por Estados Unidos contra estos prisioneros lo establece la naturaleza de las acusaciones hechas por Estados Unidos contra ellos, donde se les imputó conspiración sediciosa para derrocar el gobierno de Estados Unidos. A lo anterior se suma el carácter desproporcionado de las sentencias impuestas. En el caso de la mujeres capturadas, el promedio de las sentencias impuestas fue de 72.8 años; mientras que en el caso de los varones, el promedio fue de 70.8 años. En el caso particular de Oscar, las sentencias impuestas ascienden a 70 años de prisión.

A través de los años, múltiples resoluciones del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas han demandado del gobierno de Estados Unidos la excarcelación de los prisioneros políticos puertorriqueños. Tribunales especiales convocados desde la sociedad civil igualmente han demandado su excarcelación y denunciado específicamente las condiciones bajo las cuales se les ha mantenido encarcelados. Tales fueron los pronunciamientos del Tribunal Permanente de los Pueblos, el cual sesionó durante los días 27 al 29 de enero de 1989 y del Tribunal Especial Internacional sobre Derechos Humanos de los Prisioneros Políticos y Prisioneros de Guerra en Prisiones y Cárceles de Estados Unidos, llevado a cabo los días 7 al 10 de diciembre de 1990 en la ciudad de Nueva York.

En el caso de Oscar López Rivera, durante la Administración de William Jefferson Clinton, en ocasión del indulto que fuera conferido a la mayoría de los prisioneros políticos puertorriqueños que para entonces habían cumplido cerca de 20 años de prisión, se ofreció la posibilidad de la excarcelación de Oscar López Rivera unos años después de la salida del primer grupo. Esta oferta fue rechazada por Oscar mientras permanecieran encarcelados otros de sus compañeros, como era el caso de Carlos Alberto Torres y Haydee Beltrán. Estos últimos, sin embargo, ya se encuentran fuera de prisión. Al presente, a pesar el comportamiento ejemplar que Oscar ha mantenido en prisión en los pasados 30 años, la Junta de Libertad Condicional le niega la posibilidad de una salida de prisión.

Al reclamo por la excarcelación de Oscar López Rivera se ha sumado básicamente la totalidad del pueblo puertorriqueño. Dirigentes políticos, religiosos, comunitarios, representantes del movimiento obrero, de los gremios profesionales, el sector cooperativista, organizaciones juveniles y estudiantiles; en fin, el más amplio conjunto de representantes de la sociedad civil puertorriqueña, demandan la excarcelación de Oscar. Igual ha ocurrido en amplios sectores de la comunidad puertorriqueña en Estados Unidos, así como otros importantes reclamos desde la comunidad internacional.

Estados Unidos no puede estar pregonando por el mundo un reclamo de respeto a derechos humanos cuando mantiene en su propio suelo prisioneros políticos, encarcelados como resultado de su lucha anticolonial como es el caso Oscar López Rivera.

La persecución por parte del gobierno de Estados Unidos contra aquellos que luchan por la independencia de Puerto Rico ha sido una constante en nuestro país a lo largo de los pasados 113 años de colonialismo impuestos como resultado de la Invasión de 1898. Sobre el particular, el profesor José 'Ché' Paraliticci, en su libro Cien Años tras las rejas: Historia de los presos independentistas puertorriqueños bajo el régimen de Estados Unidos, indica:
«Desde que Estados Unidos invadió a Puerto Rico en 1898 y comenzó a regir política y militarmente sobre el país, no ha habido una sola década en que algún independentista no haya ido a la cárcel, tal vez con la excepción de la década del veinte. No obstante, en todos los demás periodos, comenzando en 1899, se ha acusado al independentismo de violar infinidad de leyes y, como consecuencia, sentenciados a prisión tanto en Puerto Rico como en el propio Estados Unidos.

Al independentismo se le ha imputado haber violado la ley del correo, del servicio militar obligatorio, de armas, de explosivos, del gran jurado y de la mordaza. También se les ha acusado de conspiración, sedición, agresión, desacato, incitación a motín y penetrar sin autorización a propiedad de los Estados Unidos en Puerto Rico, entre otras. Por estas acusaciones son cientos de independentistas lo que han estado tras las rejas a lo largo de este siglo... El independentismo sentenciado durante estos cien años no ha sido únicamente el puertorriqueño residente en Puerto Rico... Asimismo, han estado en prisión puertorriqueños residentes en Estados Unidos tanto como no puertorriqueños simpatizantes de la lucha de independencia puertorriqueña».
El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien tiene a su alcance el ejercicio del indulto presidencial, se propone visitar a Puerto Rico el próximo 14 de junio dentro del marco de una reunión del llamado Comité Interagencial de Casa Blanca.

El Presidente Obama se ha expresado en los pasados dos años indicando que reconoce el derecho a la libre determinación del pueblo puertorriqueño. Más aún, ha indicado la importancia de que los puertorriqueños nos pongamos de acuerdo en asuntos que competen a nuestra libre determinación. La libre determinación de un pueblo no es posible con la presencia de prisioneros políticos en cárceles del imperio cumpliendo prisión como resultado de su lucha anticolonial. Los puertorriqueños tenemos un consenso en la demanda de la excarcelación de Oscar López Rivera.

Entre las muchas deudas que tiene Estados Unidos con el pueblo puertorriqueño se encuentra la excarcelación de nuestros prisioneros políticos, particularmente la de Oscar, quien ya lleva tres décadas en cárceles del imperio. Ya es hora de que Oscar regrese a su casa, a su familia, a su pueblo que le admira y respeta. Es la hora de su libertad.

Alejandro Torres Rivera / 6 de junio de 2011

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Las «Esculturas del Recuerdo»
de Jorge M. Ruscalleda Bercedoniz



SAN JUAN: El pasado, 2 de junio, el Grupo Guajana y el Centro Cultural Casa Aboy auspiciaron la presentación del libro Esculturas del recuerdo, del Dr. Jorge María Ruscalleda Bercedóniz.

El libro fue presentado en la Casa Isabelina del Libro un día antes. El evento saluda como homenaje los 50 Años de Aniversario del Grupo Literario «Guajana», proyecto cultural al que Jorge María se adscribe ampliando la calificación como periodo creativo de la Generación del '60. El Licenciado Juan Inés Crespo ofreció su análisis general del libro de Ruscalleda. Crespo es un poeta 'guajano' y quien, con otros del grupo (Vicente Rodríguez Nietzsche, Marcos Rodríguez Frese, etc,) saludarían al poeta aguadillano adscrito al grupo Mester.

Ruscalleda (n. 1944) es catedrático en el Departamento de Estudios Hispánicos del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico. Obtuvo el grado de Doctor en Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Como poeta, es autor de los libros Prohibido del habla y de El corazón fuera del pecho (1997).

Lo más conocido de la obra de JMRB son sus libros críticos sobre la obra del cubano Nicolás Guillén, Luis Palés Matos y el poeta aguadillano José de Diego [cf. ver: Jose De Diego, Vida e Historia, Editorial Mester Aguadilla 2003, los ensayos de Las voces consecuentes (Editorial Mester, Aguadilla; 2002), La poesía de Manuel Joglar Cacho (1998) y La poesía de Nicolás Guillén; cuatro elementos sustanciales (San Juan: Ed. Universidad de Puerto Rico, Río Piedras, 1975).

De Guillén, como de Palés, Ruscalleda rechaza que se diga, como de otros «grandes poetas del negrismo en América» que se burlaron del negro y para destacar que nunca lo hicieron, escribió Luis Palés Matos en la hora del negrismo, presentado en 2005, en el Anfiteatro Ramón Figueroa Chapel del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM). Un año después presentó su libro Magisterio revolucionario de Nicolás Guillén (2006). Con su libro La poesía de Nicolás Guillén, JMRB ganó el primer premio nacional Enrique A. Laguerre del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Desde 2007, la poesía de Ruscalledea ha sido recogida parcialmente, con el título Poesía Incompleta y presentada por el Dr. Manuel de la Puebla en distintos foros, como hizo Crespo y él con las recientes «Esculturas». En adición, la poesía ruscallediana es parte de la antología Puerto Rican Poetry: An Anthology from Aboriginal to Contemporary Times, realizada por Roberto Marquez, profesor del Estudios Latinomericanos y del Caribe para Mount Holyoke College. Algunos de los textos incluídos en las «Esculturas del recuerdo» y que datan de 1971 y 1997, ya tienen su versión al inglés: Let Not the Poets Say (1971), Homicide (1997) y My Mother Is a Seamstress (1997).

Crespo hizo una aproximación crítica a la poesía de su amigo Ruscalleda partiendo del excelso concepto de la poesía que tenía Miguel de Cervantes y que pone en boca de Don Quijote y yunxtapone al evento del escrutinio censurador del barbero, el cura y la sobrina. Admite, con Cervantes, que la poesía es «una enfermedad incurable y pegadiza». Pasaría a comentar textos de las diez partes del que califica como el libro «de mayor perfección formal» escrito por Jorge María de tal modo que el corazón «fue su brazo», y uno que le permite volver a su primer amor (que fue el cultivo del soneto) pasar a la experimentación versolibrista, las ironías y despachar «andanadas contra los poetas posmodernos» que han traicionado la Tierra, la función esencial de la poesía, los héroes de la patria, los amores que van de la familia a los amigos.

El poeta y abogado Crespo contó anécdotas interesantes para explicar esas fases por la que el temario transita: los tiempos universitarios de ambos y el día en que se conoce la muerte de Pedro Albizu Campos; cómo se han malentendido y desnaturalizado la noción de agricultura y progreso. Crespo analiza este punto rastreando las claves de la Oda a la agricultura de Andrés Bello. En la elucidación del momento generacional que los formara, intelectual y políticamente, Crespo repasó el texto Elegía pequeña a un poeta de mi generación:

En la sombra fugaz de la memoria,
dejaste al loco colosal sin sueño.
Se te olvidó la historia de la vida
en la profunda soledad del esqueleto.

Hoy estás más acá,
en la mañana que nunca fue de noche;
en la esperanza,
donde el candil de ausencias
protege su pabilo
del rayo de nostalgia de tramonte.

Ahora sabrás que, en la amargura de luces y promesas,
caído se le ha un clavel a tu ventana.
Pero, dime, poeta, ¿dónde tiene su asiento
aquella voz que puso un espejismo en tu mirada?
¿Dónde tienes el arpa, que no existe,
sino en los huesos del misterio que te aclaman?

Eso es vivir, mirar sobre los hombros,
buscando algún enigma iluminado,
en las raíces de los astros,
y palpar que el perfume del espacio
no tiene la distancia de una rosa.

Eso es saber que el fuego congelado
es un secreto abierto que nos mata,
y que esa fantasía es más humana
que tu propia persona,
y que toda la razón y toda la palabra.

Leyendo pequeños trozos de los poemas que JMRB tiene en este memorial de recuerdos que es el libro, nos damos cuenta que entre esas «esculturas» están, sobre todo, la memoria de amigos, vecinos, poetas y compañeros de lucha y creación que conociera. Crespo ayudó a identificarlos con algunas anécdotas. Por este libro se yerguen textos como escultura magnánimas, por lo bien cinceladas, en homenaje a: Pedro Albizu Campos, Juan A. Corretjer, Luis Cartañá, cubano que amara a Puerto Rico, la poetisa Angelamaría Dávila, Marina Arzola, Juan Sáez Burgos, Edwin Reyes, José Luis Rosario, Antonia Martínez Lagares, la alumna de pedagogía asesinada por la policía el 4 de marzo de 1970, y otros.

Aunque Ruscalleda Bercedoniz guardaba un Homenaje a mi madre, esbozado por el año 2000, explicó para ampliar las anécdotas referidas por Crespo que «estuve por 25 años tratando de escribir un poema sobre mamá; cuando al fin pude, fue un poema sudado, trabajado». Es difícil tener las palabras adecuadas, sublimes y respetuosas, para nombrar ese amor. Para Crespo, el resultado fue un «poema redondo y maduro» que, como muchos de los textos de Ruscalleda, son dignamente meritorios de figurar entre lo más selecto de las letras del mundo. Para Jorge María, «el más sincero y querido».

La calidad de sonestista de Ruscalleda puede versos en textos como «Muerte», «Renuncia» y «Vergüenza». / Nota: Sequoyah

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Tres sonetos de Jorge María Ruscalleda
(Muerte, Renuncia y Vengaza)

Muerte


Pluma veloz, la carne se desprende
en el aire atrapado del misterio.
Viento que se eterniza en cementerio
donde calla el silencio que se entiende.

Ancla que en la ceniza se sorprende
en la llama escapada del criterio.
Veta de luz dormida en el salterio
del sonido de luces que se enciende.

En la hora fugaz de la jornada,
no hay minuto final para el receso,
no hay oportunidad de retirada.

En esta encrucijada del exceso,
en que la vida es simplemente nada,
la muerte es una cuna sin regreso.

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Renuncia

Si en la mentira popular, mañana
se adueñara el silencio de mi vida;
en esa misma lucha, perseguida,
sonará en la mudez de la ventana.

Si en el umbral de esa inquietud, se afana
en alumbrar la forma merecida,
en valle de sordera conocida
pondré sobre el secreto la campana.

Pero si en los caminos conocidos
de mi tierra, engañada por las flores,
me acribilla su escala de sonidos

con la sangre vendida de dolores,
renunciaré a los huesos más queridos.
¡Yo no quiero una patria de traidores!

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Vergüenza

No eras estrella, pero te buscaba.
En la luna de tierra eras mi sino.
El golpe fue de seda, pero vino.
En esa primavera te esperaba.

La suerte de sentir que me nombraba
la soledad del peso más dañino,
no fue la excusa, pero fue el camino
para sentir que el tiempo me ordenaba.

La perfección no quiero para nada.
Me basta con vivir en los contactos
que pueda propiciar cada llamada.

No tengo corazones con los pactos
que alumbren mi vergüenza derramada.
Duelen más tus palabras que mis actos.

Exágesis / Ruscalleda / Bibliografia puertorriqueña

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Guillermo Ríos Álvarez (España)
Crónicas Ciencia-Ficcionísticas: La llegada del Apocalipsis


La ciencia-ficción anterior a 1945 tendía a ser tecnooptimista, y solía concebir futuros en los cuales los desarrollos tecnológicos iban a llevar a sociedades utópicas en que todos los problemas de la vida quedarían resueltos. Algunas de estas predicciones con el tiempo se transformaron en lugares comunes, y podemos someramente echar repaso a algunas: en el futuro la economía no es un problema, todo el mundo tiene empleos rentables, los trabajos más ingratos (servicio doméstico, minería, policía, etcétera) están a cargo de robots, existe una moneda única que se llama crédito, los problemas de salud son cosa del pasado... Y sin embargo, como comentábamos, a partir de 1945 operó el gran cambio en el mundo, y también en la ciencia-ficción.

Aunque existían obras anteriores, puede decirse que en 1945 arremetió con fuerza la variante de la ciencia-ficción que podemos llamar ciencia-ficción apocalíptica, y que describe los numerosos escenarios en que la civilización y quizás la Humanidad llegarán a su final, así como las sociedades postapocalípticas que emergerán, sea que el desarrollo tecnológico no pueda evitar la catástrofe, sea que la catástrofe sea provocada por ese mismo desarrollo tecnológico que nos iba a llevar a un mundo mejor. Algunas de esas obras todavía pueden considerarse como clásicas dentro del género. Irónicamente, las más reconocidas y populares no suelen estar asociadas al horror atómico (quizás porque era un miedo demasiado presente y real, o quizás porque ese miedo ha quedado algo periclitado frente a otros peores) sino a catástrofes medioambientales en las cuales el equilibrio entre la Humanidad y la biosfera se quiebra de manera fatal para el primero.

Quizás la más importante novela de esta hornada de nuevos escritores apocalípticos sea El día de los trifidos (1951) del británico John Wyndham. Esta novela, un tanto voluminosa para los estándares actuales (muy británica en esto) refiere como la sociedad mundial explota unas plantas llamadas trífidos, que son muy profitables, pero también muy agresivas al ser humano. Cuando el horror de éstas se desata sobre la Humanidad, la civilización termina pereciendo entre sus verdes fauces. La novela no se centra tanto en el horror de los trífidos, aunque también las plantas tienen lo suyo, como en las reacciones de una Humanidad cayéndose a pedazos, un poco en la vena de La guerra de los mundos de H. G. Wells, con la sensible diferencia de que los causantes de la tragedia esta vez no son marcianos u otro agente procedente de más allá de la Tierra, sino los propios seres humanos, que en su codicia y afán de lucro económico se han descuidado de estudiar y vigilar bien a los trífidos, en otro clásico caso de novela sobre el complejo de Frankenstein.

El tema había sido tratado ya anteriormente, con variantes, en Más cerde de lo que creéis (1947) de Ward Moore. En la obra no es una planta especial la que desata la catástrofe, sino un invento, el Metamorfoseador, que al cambiar la estructura molecular de las plantas, les permite alimentarse de cualquier cosa a su alcance. Las intenciones son ambiguas (por un lado se trata de una eventual panacea para alimentar a los hambrientos del planeta, mientras que por otro hay ingentes cantidades de dinero en juego con los beneficios del invento) pero los resultados son desastrosos: al poder alimentarse de cualquier cosa, las plantas crecen y crecen sin que nada pueda pararlas (en lo básico, porque cualquier cosa que se les arroje, las plantas pueden comérsela) hasta ahogar prácticamente a la civilización completa.

Un apocalipsis diferente acontece en La muerte de la hierba (1956) de John Christopher. En este caso se trata de un virus que liquida a la hierba. O sea, no es un exceso de plantas (trífidas o de otro tipo) sino su falta, lo que desencadena el fin del mundo. La novela permanece como un clásico menor del género, si bien tiende a ser más conocida por haber sido adaptada al cine en una película menor del género postapocalíptico, que es Contaminación (1970)

Otro clásico de la época es La Tierra permanece (1949) de George R. Stewart. Pocas veces el título para una obra estuvo tan bien puesto: la trama gira en torno a los esfuerzos de una sociedad que ha sobrevivido a un apocalipsis, no sólo para sobrevivir, sino también para reconstruir una nueva sociedad sobre las ruinas de la anterior. En esta veta es posible encontrar varias otras novelas similares, siendo probablemente CÁNTICO POR LEIBOWITZ (1960) de Walter M. Miller Jr., la más destacada. En esta obra se describe una sociedad futura en que una nueva Edad Media religiosa ha surgido, como única manera de preservar el legado cultural que de otra manera se habría destruido sin remedio. En esta novela, como lo importante es la reconstrucción de la sociedad durante el Tercer Milenio, y no la catástrofe misma, Miller no se come demasiado la cabeza, y opta como mecanismo detonador del desastre, el holocausto nuclear de toda la vida.

© Guillermo Ríos Álvarez, 2 de enero de 2011

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Laura M. López Murillo (México)
En algún lugar… Alegorías

En algún lugar del Diccionario Alternativo del Lenguaje, en el tomo de los adjetivos y en el capítulo de los superlativos se identifica la regla no escrita, pero vigente, del uso exagerado de los calificativos; esta norma discursiva establece que la calidad y la cantidad de adjetivos nunca deben exceder a la realidad...

El lenguaje es el único enlace válido entre la interioridad y el mundo circundante, es el reflejo de la inteligencia y el único instrumento para comprobar el orden de las ideas. Por su íntima relación con los procesos mentales, el lenguaje trasciende el ámbito de las palabras cuando éstas proyectan la idiosincrasia, las pasiones y las emociones, los vicios y las virtudes de quienes las enuncian.

La furia contenida suele estallar en una larga secuencia de adjetivos, y en estas circunstancias, la cantidad exagerada le confiere a los adjetivos la extraña cualidad de destrozar a quien se dirigen. Vgrs: En conferencia de Prensa, el vocero del Partido Revolucionario Institucional (PRI), David Penchyna desconoció al Secretario de Trabajo, Javier Lozano, como interlocutor válido por considerarlo: ineficaz, omiso y negligente, músico de quinta, vocero de las excusas, profesional de la grilla, servidor público de medio tiempo, funcionario reactivo, conflictivo e intransigente y el mozo de espadas de su partido, Acción Nacional.

Cuando el orden de las ideas se encuentra desquiciado suelen establecerse similitudes aberrantes y el discurso es una construcción ficticia con alegorías estrafalarias y adjetivos incongruentes. Vgrs: Al encabezar la ceremonia por el Día del Policía Federal, Felipe Calderón consideró que la profesión de policía debe ser «un verdadero sacerdocio cívico» y que la labor policial es una de las más 'sublimes' vocaciones profesionales que se pueda tener.

La insensibilidad es sinónimo de la indiferencia, y la indiferencia es una forma de crueldad; esto se proyecta cuando los adjetivos pretenden disfrazar el infortunio generalizado y se divulga con la frivolidad de una noticia nacional. Vgrs: Ernesto Cordero, Secretario de Hacienda y precandidato a la presidencia por el Partido Acción Nacional (PAN) anunció con falso optimismo pseudo retórico que México ya no es un país pobre; es un país de renta media con un problema de pobreza.

Desafortunadamente para la ciudadanía, el clima electoral suele distorsionar el casi inexistente orden de las pocas ideas de los personajes de la clase política, que al hablar exhiben al energúmeno que pulula debajo de la piel. Se escucharán imbecilidades como las ya mencionadas y muchas, muchísimas más. Yo?.. Le confieso que suelo reprimirme al momento de adjudicar adjetivos descalificativos, pero a veces no puedo controlar la indignación y desobedezco la norma discursiva pero la calidad y la cantidad de los adjetivos que escribo nunca han logrado exceder a la realidad…

[Laura M. López Murillo es Licenciada en Contaduría por la UNAM. Con Maestría en Estudios Humanísticos, Especializada en Literatura. ArgenPress.Info].

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Carlos López Dzur (Puerto Rico)
¿Por qué no soy una mosca?

No se comienza a vivir con mera biología.
De una mosca no se sabe a dónde va cuando la matan.
Una mosca puede dormirse y a quién le importa
que sea distinta a un gargajo, o que vaya a un reino
delicioso o macabro de moscas.

Una mosca no necesita perdón como el hombre
ni gran espacio para sentirse ocupante,
nadie le mide la importancia, si tiene o no
corazón que sufre, ¿qué importa?

Ella, de por si, es un artificio
de organizado biotismo y... aún así da zumbidos;
pero yo no soy una mosca ni un gargajo.

Yo necesito darme dignidad para sentirme vivo.
No me gusta la vida sin conocer mi sentido;
yo sí quiero el perdón al sedimento que ocupo.

A cada célula que se acomode a mis huesos
la quiero afortunada y la bendigo.
Yo sé a qué olores acudo, a qué apariencia
querrán acostumbrarse mis ojos y me gusta que soy
algo más que mi nombre, o mi taxonomía.

Me gusta el Ser, distinguida ontología
para la carne; entonces, sí
entonces sí entrego el cuerpo
y lo muestro orgullosamente
y lo bendigo cuando lo ocupo.

Carlos López Dzur / Bitácora personal

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Un día que me llamaron

Un día me llamaron «¡Carlos!»,
pero yo era más que Carlos, o un dato,
o señal nominativa.

En rigor, conozco a una perrita
que la llaman Carlota, a un ratoncillo
que lo apodan Miguel, Mickey,
otro gato conozco que lo llaman Carlos.

Un día me llamaron Carlos y yo estaba
fuera de mi cuerpo, casi en el techo,
oyendo cómo llaman a las cosas
y cómo los hombres se maltratan
y se gritan y fundan el desprecio
y no quise contestar...

Esa vez me dí cuenta que yo soy más que un nombre.
ese día si me hubiesen llamado mosca muerta,
o mosca viva, me habría dado lo mismo.

El hombre extendido / Indice / López Dzur

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Paisaje isleño en la playa

Ya no es la isla de Keos
nuestra extensa piel sobre la arena.
Nos hemos separado como dos sagrados ciervos
que huyen al escucharse el adiós.
Cada cual se ha ido por su lado.

Cerramos los ojos a estos cuerpos que somos.
Abrimos venas que están fluyendo al vacío
y de los poros hicimos mútiples tumbas,
escalofríos que comienzan en el aire
y nos alcanzan luego.

¡Qué mucho gozamos cuando nos queríamos y hoy no!
Oí que cantaban las peñas entonces. Tú eras poesía.
No gemías. En el agua de la playa y en el humus
tu pisada fue júbilo; yo, huella de tus colores.

Ahora crecen cipreses que se han dormido
en tus ojos y con su sombra se circundan los ríos;
se te tuercen los labios y encausas llanto abrupto.

Hay una brisa majadera, violentas olas que encizañan
las orillas de aquella extensión de arena
que nos fue el paraíso antes del adiós.

Y bajo las pestañas tuyas, tan aladas y ágiiles,
lánguidamente, hoy vuelan mariposas y terminan
tan quietas sobre los pozos de la suave arena.

¡Tanto que nos quisimos y hoy tragamos
en seco, memoria sin dulce cercanía,
que no evoca gratamente el olor del mar!

23-03-1987 / El hombre extendido

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El reino mágico de ElDorado
(Frag. de novela de Carlos López Dzur)


Sea Cundinamarca el «país del cóndor» de los chibchas y sede de la leyenda de ElDorado, reino mismo del oro, descrito por el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo, o no lo sea, se ubica en Colombia para la narcocracia. En Puerto Rico, el reino de ElDorado es más concreto y real. Mejor aún, menos peligroso que la mafia.

Uno de los primeros en descubrir el potencial lucrativo de su traqueteo fue un candidato a Alcalde de San Juan, Baltasar Corrada del Río. En ese entonces, año de 1983, era el Comisionado Residente de Puerto Rico en la Cámara de Representantes de los EE.UU. «Ahí es que está ElDorado de la nueva política de enriquecimiento personal y trafique de influencias», le había dicho Corrada a Romero Barceló, mentor de Luis antes que Gilliespie lo cobijara bajo su ala.

En los no tan remotos tiempos del colonialismo español en América, el rey Felipe II de España se interersó en que se fuera tras la búsqueda del mítico reino ElDorado. La leyenda data de 1534 con referencia a indígenas nativos de Cundinamarca, la actual Colombia), pero, en este reino de saqueadores y buscadores de tesoros, Washington, D.C. es el lugar a rastrear y ese reino es la cantera de influencias que se pueden mover desde allí, no para pavimentar de oro las calles de Puerto Rico, pero sí algunas privadas haciendas hacia el poder y el ingreso.

Desde las oficinas del Comisionado Residente, se han descubierto vías hacia La Fortaleza. Cuando se llega hasta esa oficina, en la que el delegado puertorriqueño ni tiene voz ni voto, el aprendizaje comienza. Hay quien no escucha las voces, tambores y aplausos de los nobles chibchas que arribaron / siempre arriban / cuando se invade sus virginales predios / metidos al lugar / para acompañar al Cacique cuando se sumerge en el lago Guatavita.

Para quien sabe ver y escuchar, aunque sea sordo y mudo, lo importante es sumergirse en el Lago, con cualquiera que sea el Cacique, demócrata o republicano, y tener el cuerpo y las manos muy untadas de grasa de tortuga para que se le pegue el polvo de oro que les tiran. Tenga oídos abiertos, destaponados, para que oigan cuando se le expliquen otros trámites ventajosos con que se cumplen en las ceremonias.

Puede que el descubrimiento de este fontanar o lago de recursos haya sido accidental y la fecha del hallazgo en 1967, por causa de un crecimiento del sentimiento anexionista, al que se lo midiera con dos plesbicitos.

Ahora se entiende que el homo politicus que adormece a los culebrones, a los monstruos de la Fors Fortuna o Tiké caprichosa, tiene que mudarse a esos cuarteles donde está el Lago Guatavita. Allí, sólo allí, búsquese el guato y la penca de guata es oro.

Por ElDorado suramericano se tiran a navegar hombres crueles, como el alemán Ambroise Alfinger, quien financió sus expediciones, entre 1529 y 1538, vendiendo indios marcados con fuego. Esclavos en Santo Domingo, estigmatizados con carimbo. Jorge de Spira fue uno de esos colonizadores que llegara al pie de los Andes (1535-1538), pero, a precio ee que, al regresar, testificara a la mayor parte de sus hombres, víctimas de los indios y del agotamiento. Nicolás Ferdermann, Sebastián de Belalcázar y después Gonzalo Jiménez de Quesada, son otros que llegaron pioneramente al altiplano de Bogotá, mas con los mismos fracasos que sus antecesores. En ElDorado que sólo brilla para Puerto Rico, ¿qué navegantes se tiran? ¿A qué costo y a quiénes se llwevan de esclavos?

En cuanto a ElDorado de Puerto Rico, ya nadie lo explica en términos del mito de las aguas del lago Guatavita y el oro y las joyas lanzadas al agua, ahora son simplemente presupuestos y promesas. Se alanzan a los bolsillos ávidos y quien tenga la sabiduría del poder, la parda sensatez de saber dar las voces, recaida muchos fondos para esas ceremonias que se llaman las elecciones.

Esto no tiene nada de mandato utópico y es menos sacrificial que las tentativas del explorador Antonio de Berrío, quien buscara en vano la laguna de Manoa en los Llanos y la Guyana, cretendo que, entre 1584 y 1597, le tocaría por lotería o azar encontrar el país mítico del oro, «No halló ni mierda, sino una miserable gobernación de un país que no existe Eldorado», le dijo Gillispie a su amigo Luis, porque él sí fue a Washington a participar de ceremonias mudas y le dio aplausos al guato. O sea a las aguas de Guatavita.

«Lo que se puede hacer, utilizando el pretexto de lo utópico y de ese lanzarse solitario de gente como Corrada del Río y Romero Barceló, es aceptar esas cosillas que se ofrecen como prebenda del quehacer federal. Romero aceptaría de vellón pa'rriba lo que cayese. Le dieron la oportunidad de dar un discurso ante delegados de unos 15,000 municiios de todos los EE.UU. y terminó siendo el primer portavoz, no- anglocaucásico, y primer presidente electo de la National League of Cities. Luis, eso es en apariencia polvo de oro. No un gran tesoro; pero es el comienzo... se meten, poco a poco, en el poder y, a su juicio, es en grande.

En las Ligas de Asociaciones de Gobernadores, en delegaciones, se meten entre los demócratas y republicanos, para que impulsen sus agendas públicas o privadas, a como les toque... «Te voy a decir algo, Luis: Romero es un macharrán de los buenos. Es bastante patán, deschavetado y sin estilo; pero es un político del que tienes que aprender mucho. No sueltes su mano», lo volvió a aconsejar.

«No la sueltes; pero tampoco le hagas caras feas a Roselló ni a Corrada. No odies a nadie; pero no los ames».

Para la fecha en que Luis Guillermo se mudó a Puerto Rico, sin duda, lo hizo de la mano de Romero y contribuyó a la campaña para que se reeligiera como Gobernador del partido de La Palma. En 1984, Romero no pudo obtener esa victoria porque se echó su mala fama encima. Se le fue la mano con la disidencia independentista. Fue por jactarse de encubridor de asesinatos y por la autoría intelectual de la emboscada del Cerro Maravilla que le cayó la macacoa.

También para tales días, llegó a Puerto Rico el Dr. Roselló, pero, éste con la alianza y protección de Baltazar Corrada del Río. No se le dijo el secreto por él conocido. A Romero lo dijo: «Que el polvo de oro y la política grande está en Washington; moviendo las aguas allá, flujos líquidos que baten el guato».

Romero tampoco se lo dijo a Roselló. Estos son secretos que se guardan para los más jovencitos y ambiciosos, con los que se pueda hablar a calzón quitado. Roselló cree que él si traerá la anexión, sellará el fin de la colonia. «Romero era igual y Corrada; pero yo les dije. Olvídense de las malas palabras y de estar matando a nacionalistas y comunistas. Que los EE.UU. de Norteamérica no sea para eso, el crimen manifiesto. Que sea para los delitos sutiles, con guantes blancos.... vayan a buscar oro, a .mover las aguas del Lago de Guatavita... y mira... siempre es de eso que el asunto trata. El Presidente Clinton tratará en materia de salud a Puerto Rico como si fuese un Estado. Negociará con quien agite aguas de su atención en ElDorado. Haga ruidito en Washington, traiga su nombre, sus barajas, sus proyecto a El Dorado... Le habría dado $1.2 billones por año a su isla, que es meramente un territorio de mierda, como Romero dice, y sólo en materia del cuidado de la salud.

Desgraciadamente, la ley de reforma de salud fracasó y con ella los fondos que Puerto Rico habría obtenido... pero, como un premio de consolación, Clinton accedió a financiar el programa de la Sección 936 a fin de que se canalizan para aumentar el programa de MediCaid... «vea una isla largamente ignorada / potencialmente tratada como Estado / si se quedara calladita y obediente»... Luis, aprende ésto que yo se lo enseñé, por lástima a Corrada: hay que saber pedir y robar; saber pedir para no tener que hacer lo segundo robar.

El lugar más lucrativo de Puerto Rico es ese lugar mítico de ElDorado, esa oficinita de mierda del Comisionado Residente; pero es una oficina que hay que saber utilizarla con sabiduría y uno de los primeros en aprenderlo fue Piñero, nunca Muñoz Rivera, padre de El Vale. Piñero le sacó la Gobernación a Trumann, sin ir a unas elecciones».

Según Ed, Romero la utilizó bien entre cuando ganó el escaño de Comisionado Residente de Puerto Rico y fue reelecto a este puesto en 1996. En las elecciones del 2004, pese a que tan mal le fue a los partidarios de Roselló, Fortuno manejó el Lago de Guatavita. Movió polvo de oro, donde el PNP movía ruinas y desastres, a partir del del 2 de noviembre. Con el 48,5% de los votos, Fortuño se proclamó comisionado residente.

De la novela Las Hienas / frag. Capítulo 3

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Federico García Lorca (España)
Soneto de la dulce queja

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que me pone de noche en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas, y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío.

No me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi Otoño enajenado.

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Andrés Eloy Blanco (Venezuela)
Regreso al mar

Siempre es el mar donde mejor se quiere,
fue siempre el mar donde mejor te quise;
al amor, como al mar, no hay quien lo alise
ni al mar, como al amor, quien lo modere.

No hay quien como la mar familiarice
ni quien como la ola persevere,
ni el que más diga en lo que vive y muere
nos dice más de lo que el mar nos dice.

Vamos de nuevo al mar; quiero encontrarte
la hora más azul para besarte
y el lugar más allá para quererte,

donde el agua es al par agua y abismo,
en la alta mar, en donde el aire mismo
se da un aire al amor y otro a la muerte.

[Andrés Eloy Blanco, poeta venezolano nacido en Cumaná en 1896. Se graduó en Derecho en 1918 cuando ya había publicado sus primeros versos. Desde muy joven se dedicó a la actividad política, oponiéndose al régimen que ostentaba el poder, razón que lo llevó a permanecer en el exilio por mucho tiempo. Fue además ensayista y dramaturgo. Su consagración definitiva la logró cuando ganó el Concurso Hispanoamericano de Poesía, auspiciado por la Real Academia Española en 1922.

Su obra está editada en diversos libros, entre los que se destacan: «Giraluna», «El Huerto de la Epopeya», «Navegación de Altura», «La Aeroplana Clueca», «Vargas», «Tierras que me oyeron» y «Albacea de la Angustia»]

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De las efemérides cubanas del 6 de junio

Cuba: 1533. Muere el cacique taíno Guama: Considerado como uno de los primeros rebeldes contra la invasión española en el Nuevo Mundo, el cacique Guamá escenificó en el siglo XVI uno de los más importantes movimientos de oposición al proceso de conquista y colonización de Cuba por los españoles. La llegada de los europeos, golpeando, dando órdenes, asesinando, causó gran disgusto dentro de la población aborigen, que muy pronto comenzó a verse disminuida en número. Hatuey encabezaría la primera rebelión contra los intentos colonizadores españoles.

Aun cuando continuaron dándose rebeliones aisladas y la huida de algunos indígenas a las islitas adyacentes al territorio cubano para vivir como cimarrones, no es hasta la aparición de Guamá que la lucha contra los colonizadores vuelve a ganar en organización. Inicialmente Guamá no atacaba a los españoles y vivía en las lomas de Maisí, acompañado de un grupo de aborígenes, pero el rancho fue asaltado por españoles, quienes apresaron a varios, fundamentalmente niños.

A partir de ese momento el cacique cubano estuvo alzado por más de 10 años junto a un grupo de indígenas y su esposa Casiguaya por la zona de Baracoa. En su resistencia usó como variante fundamental la sorpresa con ataques y retiradas muy rápidas, sin darle mucha posibilidad al colonizador para ripostar sus ataques. A intervalos asaltaba y robaba las propiedades de los colonizadores, quemaba sus almacenes y casas y se internaba en las montañas baracoenses hacia inaccesibles abrigos. En 1530 las autoridades coloniales reconocían que la situación de la isla ya no resultaba segura debido a la gran cantidad de indios alzados.

De hecho en 1532, cuando Manuel de Rojas ocupa el gobierno general, dedica especial atención a Guamá y armó una cuadrilla de hispanos, indios y negros para perseguirlo. La actitud de este cacique rebelde patentiza que los aborígenes cubanos, aun cuando no tenían similar nivel de desarrollo al alcanzado por otras culturas autóctonas del continente americano, como los mayas, incas o los aztecas, tampoco aceptaron la imposición de los españoles.

Cuba: 1762, Toma de La Habana por los ingleses: La presencia de la escuadra inglesa frente a La Habana el 6 de junio de 1762 sorprendió a las autoridades españolas, a pesar de que en el puerto había anclados 14 buques de guerra que representaban la quinta parte de las fuerzas navales de España. Al acercarse la poderosa escuadra inglesa, el gobernador de la Isla, Prado Portocarrero, adoptó con celeridad las medidas de ocupar La Cabaña, enviar tropas a Cojímar y poner en pie de guerra a todos los pobladores. Para impedir que penetraran buques enemigos fue cerrada la entrada del puerto con cadenas y hundidas tres embarcaciones. Gran esfuerzo costaría a los ingleses la rendición de La Habana, que resistió heroicamente, pues hasta el 12 de agosto no vieron cumplido su objetivo, después del sangriento ataque y bombardeo.

Cuba: 1894. Antonio Maceo recibe a Martí; En un hotel de Cartago, Costa Rica Antonio Maceo recibe el 6 de junio de 1894 a José Martí, Panchito Gómez Toro y Enrique Loynaz del Castillo. El delegado presenta a Maceo un análisis total de la situación cubana y la del Partido Revolucionario Cubano.

Terminada la cena, Maceo y Martí, hacen una aparte durante el cual el segundo informa de lo acordado con Gómez durante la reunión el día anterior y las razones que tuvo para que Maceo no participara en ese encuentro; sobre el volumen y calidad de las expediciones y somete al genio militar el Plan de la Fernandina.

Maceo está de acuerdo con lo proyectado en cuanto a su persona y pide al Maestro que vea a José, su hermano, para que deshaga las intrigas dirigidas en su contra y reclame en nombre de Cuba, su poderoso concurso. / Cortesía de ArgenPress

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Alexander Vórtice (España)
Pavor permanente


Menéame los sesos con tu baile de simulación.
Soy el que soy porque tú lo hiciste bien:
agarraste mis ojos con la navaja del abandono
y mi ego se convirtió en orgullo y decencia.

Sin miedo alzo mi brazo y rozo el cielo
azul-eternal, solicito a Dios
un minuto más de vida para sacar mis armas
y volarle la cabeza a la injusticia del día a día,
al político que me mintió
por unas horas más de poder.

Menéame el cuerpo herido de insenciridades
y yo agarraré tu miedo y lo convertiré
y en pavor permanente.

Alejandro Vórtice / En La Coctelera / Opinión

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Nueva novela de Esmeralda Santiago
y gira de la autora a Puerto Rico

La gira de promoción de «Conquistadora» será desde el 14 de julio al 10 de agosto. El libro se inaugura en Puerto Rico: Universidad del Sagrado Corazón, 14 de agosto; Borders Plaza las Américas, 15 de agosto, y Sam’s Club (Ponce) 16 de agosto.

Esmeralda Santiago nació en San Juan, Puerto Rico. Emigró a los Estados Unidos a la edad de trece, siendo la mayor en una familia que incluiría eventualmente a once niños. Asistió en la Ciudad de Nueva York’a la Preparatoria de Arte y se especializó en el drama y el baile. Después de ocho años del estudio en colegios de la comunidad, se transfirió a la Universidad de Harvard con una beca completa. Esmeralda se graduó magna cum laude d en 1976.

En 1977, ella y su esposo, Frank Cantor, fundó CANTOMEDIA, una compañía de producción de película y arte, que ha ganado numerosos premios para la excelencia en el filmado de documentales. En su carrera evolucionó su trabajo como productora / escritora de documentales y películas educativas. Sus piezas de ensayos y opinión se han publicado en periódicos como Nueva York Times y el Globo de Boston, en revistas como, Hogar Metropolitan y Deportivo Ilustrado.

El primer libro suyo fue la memoria; Cuando era puertorriqueña. Su novela El Sueño Americano, se publicó en seis idiomas, y el periódico The Tribune de Chicago comentó: «Estremecedora y fabulosa historia / Thrilling and page turning, the fabulous story of América Gonzalez…is laid out masterfully».

Sobre el contenido de la nueva novela Conquistadora se ha dicho: «An epic novel of love, discovery, and adventure by the author of the best-selling memoir When I Was Puerto Rican. As a young girl growing up in Spain, Ana Larragoity Cubillas is powerfully drawn to Puerto Rico by the diaries of an ancestor who traveled there with Ponce de León.

And in handsome twin brothers Ramón and Inocente—both in love with Ana—she finds a way to get there. She marries Ramón, and in 1844, just eighteen, she travels across the ocean to a remote sugar plantation the brothers have inherited on the island.

Ana faces unrelenting heat, disease and isolation, and the dangers of the untamed countryside even as she relishes the challenge of running Hacienda los Gemelos. But when the Civil War breaks out in the United States, Ana finds her livelihood, and perhaps even her life, threatened by the very people on whose backs her wealth has been built: the hacienda’s slaves, whose richly drawn stories unfold alongside her own.

And when at last Ana falls for a man who may be her destiny—a once-forbidden love—she will sacrifice nearly everything to keep hold of the land that has become her true home. This is a sensual, riveting tale, set in a place where human passions and cruelties collide: thrilling history that has never before been brought so vividly and unforgettably to life».

Esmeralda Santiago vive en New York. Bitácora de Esmeralda Santiago

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Edgar Allan Poe (EE.UU.)
El cuervo / The Raven

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
«Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más».

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más».

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
«Señor —dije— o señora, en verdad
vuestro perdón imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía».
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: «¿Leonora?»
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: «¡Leonora!»
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
«Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio».
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre
en la ribera de la Noche Plutónica!»
Y el Cuervo dijo: «Nunca más».

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: «Nunca más».

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.
Y entonces dijo el pájaro: «Nunca más».

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
«sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de «Nunca, nunca más».

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: «Nunca más».

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!
Y el Cuervo dijo: «Nunca más».

«¡Profeta!» —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!»
Y el cuervo dijo: «Nunca más».

«¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!»
Y el cuervo dijo: «Nunca más».

«¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: «Nunca más».

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

[NOTA: Publicado en 1845, este poema le procuró su reivindicación como poeta, puesto que ya era un reconocido narrador y periodista: el agorero pajarraco triunfó sobre el escarabajo (aunque fuese de oro). Poe solía recitarlo en actos multitudinarios donde, vestido totalmente de negro y en el mismísimo centro de un oscuro escenario, el público se dejaba cautivar por su voz y la salmodia hipnótica de los versos, con el macabro e insistente nevermore que sirve de respuesta universal a los anhelos del poeta romántico. Se trata del poema más parodiado de la literatura norteamericana y quizás también de uno de los más admirados. Poe escribió toda una teoría de la composición poética a partir de El cuervo. Tras el poema tenéis algunas de sus más peculiares versiones y más interesantes homenajes.

Edgar Allan Poe (USA, Boston, 1809 / Baltimore, 1849) / El cuervo]

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Alicia Fontecilla Aravena (Chile)
En lo oscuro

Hoy no,
No me pidas la dulce autonomía de la risa
el descoloque alegre de los juegos de palabras
de los juegos de sombras, de las sombras chinescas
de los chinos vendiendo comida cantonesa
del cantón amurallado de mis más feroces odios

No hoy
en el ocaso en que lanzo capas de rencor sobre tu cara
y revuelvo en caldero de rabias el sabor de tu nombre
al ritmo sincopado de sollozos que no afloran
que no mueren, que sacuden las tripas hacia adentro

Incluso hoy
en este día, en esta hora, minuto, segundo
en el que el amor sigue teniendo
ese algo rosa flotando en caramelo
me operaría de ti sin dudarlo, sin asco, sin verso
sin un maldito poema circulando por las venas

Alicia Fontecilla
Terre Haute, IN 47808


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Saúl Sánchez Toro (Colombia)
La mente

Ese ir y devenir de nuestra mente
torturada por voces invisibles,
es el estado normal y deprimente
que siempre vivirán los más sensibles

Cuando la mente entera se quebranta
por la fuerte opresión de nuestro entorno,
y creemos que el cuerpo ya no aguanta,
que todo en nuestra vida es un trastorno,

si ese diario vivir lo doblegamos
y dejamos de estar más de rodillas,
es cuando al fin del alma abandonamos

las fuertes ataduras, las anillas;
esos lazos que siempre abominamos
cuando vímos la razón en cuclillas.

Medellin, Colombia
Junio 5 de 2011


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Irely Martinez Montes (Puerto Rico)
Gramática, pero PRESIDENTA existe en el diccionario de la RAE


Que mal suena ahora Presidenta, ¿no? Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando. Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos latinoamericanos, con la esperanza de que llegue...

Un mal ejemplo sería: Dilma Rousseff ha recibido las felicitaciones del Presidente García y su Gobierno, como Presidenta electa, no por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua castellana.

Por lo tanto, a la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente de su género.

Se dice... no ardienta. Se dice estudiante, no estudianta. Se dice adolescente, no adolescenta. Se dice paciente, no pacienta. Se dice comerciante, no comercianta. Se dice cliente, no clienta.

La Sra. Cristina Fernández Vda. de Kirchner, para aquellos que andan atrasados de noticias, es la actual Presidente de Argentina.

En español existen los participios activos como derivados verbales: Como por ejemplo, el participio activo del verbo atacar, es atacante; el de sufrir, es sufriente; el de cantar, es cantante; el de existir, existente; etc. ¿Cuál es el participio activo del--- ?: verbo... El participio activo del verbo ... El que es, es el ente. Tiene entidad ser. Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo,

No estoy en contra del género femenino, sino del mal uso del lenguaje. Por favor, déjense ya de incultura, desconocimiento un ocurrencia: ¿Presidente o Presidenta? Aprendamos bien el CASTELLANO y de una vez por todas...

Ahora viene lo bueno: Detallito lingüístico: ¿Presidente o Presidenta? Decir ambos géneros es correcto, SOLO cuando el masculino y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo: mujeres y hombres, toros y vacas, damas y caballeros, etc.

En castellano, el plural en masculino implica ambos géneros. Así que al dirigirse al público NO es necesario, ni correcto decir peruanos y peruanas, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, etc., como los verbosos Alan García y Alejandro Toledo pusieron de moda y hoy en día otros ignorantes (políticos y comunicadores) a nivel nacional por TV continúan con el error.

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Néstor Galante
Metáforas

Las letras, elaboradas,
detienen el vuelo de los pájaros.
La culpa mueve razones
y aprisiona momentos olvidados.
Al olvido en fuga
seguirá el recuerdo nuevo.
Las formas son compensatorias
de pasos desandados.
Las consideraciones personales
se liberan de disfraces
cuando el amor significa mucho
y se agradece el haberlo recibido.
Los suspiros se conjugan
y vuelven a su espacio natural.

4 de Jun, 2011

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Diálogo y su cambio en el ocaso

Cuando el ocaso avanza
el resorte del diálogo se restringe.
Los ángeles que cuidan las palabras
se repliegan inútiles
pues los altares se agotan.
Los cirios ajados
agotan sus flamas.
Pero el tiempo es sabio
y los transforma en ajós de criaturas.
Y uno se rinde a su ternura.

4 de Jun, 2011

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Es el tiempo de tu ausencia

en vez de tus labios, amor, me besan
catedrales de ojivas inmodestas
el vértigo de sus pedestales
una multitud de palomas en las plazas viejas
un amanecer de lluvia, allá lejos...
«nuestro deseo detrás de las bambalinas

los tules , los neones, las avenidas
los mercados saturados y sus olores
tu estreno de nombres familiares
el licor de los bombones
los mares robustos de turquesas
tus pasos asombrados y cansinos
por esa Venecia de lentos habitantes
sobre el luto amante de sus góndolas negras»

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Alejandro Drewes (Argentina)
Un arte de sutileza


Sé extremadamente sutil, discreto, hasta el punto de no tener forma. Sé completamente misterioso y confidencial, hasta el punto de ser silencioso. De esta manera podrás dirigir el destino de tus adversarios. Sun Tzu: El arte de la guerra. Capítulo sexto: Sobre lo lleno y lo vacío.

1.


Dado el poema, como el aire
ofrendado bajo las plumas de un pájaro

Equilibrio armonioso
de lo diverso en lo Uno

Oficio del escriba, maleza en el alto
jardín de las rosas celestiales

2.

Observaciones del cielo nocturno
siempre a la misma distancia

La taza de oro del ocaso
en su propia ceremonia del té

Breves pies huyendo de su propia sombra
se han perdido ya, sin otro reflejo

Los ojos del vigía al hundirse en el agua
profunda del horizonte, sueño quizá de otra mañana

Textos de Alemadro Drews en revista AXOLOTL

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FASES DE LA LUNA

al fin queda el poema
un disparo en la niebla
pasos que huyen
de una escena en abandono
ajenos y otros. En alto
el poema frente a cada
voz acallada. Palabra
en su esencial despojamiento

áspera luz de los últimos
bosques. Ojo de un faro a lo lejos:
caminante doble bajo el arco
de la sexta luna en creciente
soledad

Alejandro Drewes

[NOTA: Nació en Buenos Aires en 1963. Traductor, poeta y narrador, obtuvo premios nacionales en prosa y poesía y tiene obras publicadas en antologías colectivas; la primera de ellas Confluencia Poética (Tomo I), editada en Buenos Aires (1997) por Ediciones Nubla, y la subsiguientemente en Vivencias Secretas, Centropoético (Madrid, 2004). En el año 2005, Gifralfaro, revista literaria de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga, publico sus notas de crítica. En el año 2004, se realizó en el Ateneo Poético de la S.A.D.E. la lectura de algunos de sus poemas, de publicación en Ediciones Mis Escritos. Incluído en la antogía poética bilingüe de poetas argentinos y brasileños. Poesía en trásito (marzo, 2011).

Alejandro Drewes, doctor en Química (Universitat Autònoma de Barcelona, España, 1996). posee posgrados en el área de la educación y la Didáctica de la Ciencias UBA, UNSAM y profesor titular de Historia de la Ciencia en la Universidad Nacional de San Martín. Es un prestigioso poeta, director de la Revista AERA y del ciclo de lecturas homónimo que se realiza en la SADE central. Es moderador de dos foros literarios, difusor de la literatura nórdica y traductor de poesía (alemán, catalán, inglés, danés, sueco). Presentará su libro Uvas del paraíso, con el aporte de la destacada poeta, licenciada en Historia del Arte, Silvia Long-Ohni. Drewes tiene en proceso de publicación el poemario Lugares en la noche. Es Ciudadano Ilustre de Rio das Ostras (Brasil) 2007 y recibió este año el premio ASOLAPO por su trayectoria literaria. También puede leerse su obra poética en foros literarios de internet, incluyendo AEDA, Amigos de la Urraka, Liner Notes y otros]

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Mateo Portos
Nuestra dignidad

¿Creéis que tomo la pluma para elogiar?: Walt Whitman

Querida amiga:
Fueron cinco campanadas. Hoy la dignidad guerrera descansa y yo canto. Hoy canto mi batalla. Llevo mi canto sobrio y gallardo y el azote brilloso de mi dorso. No hay nada que ocultar: todo en mí es un canto. Y este canto es de todos. Y canto contigo, y con los enterrados, con los desaparecidos, con las esterilizadas, con los secuestrados, con los encarcelados. Fueron cinco campanadas. Y anhelo una mano cálida en búsqueda de los distraídos. Hoy canto mi batalla en la fiel montaña: mi canto será grande; en el mar del norte: mi canto despertará la pesca; en el mar del sur: mi canto crecerá en Pisco, mi abandonado; en la sierra cercana y lejana: mi canto cosechará su historia; en las tierras lejanas de la selva: mi canto preservará su fortuna. Canto a la tierra de mis ancestros, la de mil batallas y una más. Fueron cinco campanadas y se oyeron en los cinco continentes. ¡Oh, himno a la alegría! Hoy canto contigo, querida amiga... Cariños.

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Ana Lucía Montoya Rendón (Colombia)
PARPADEOS NOCTURNOS


Y bajo las pestañas tuyas, tan aladas y ágiles, / lánguidamente, hoy vuelan mariposas y terminan / tan quietas sobre los pozos de la suave arena:
Carlos López Dzur

parpadeas Noche
con tus pestañas despeinadas
sin rímel, nada vanidosas
comes con tus ojos su vestido negro
lo deglutes para encontrar la almendra
saboreas...
excitadas tus papilas
envuelven
arropan, su saliva con la tuya
peptinosa ablanda cada bocado
que erótica, atacas a mordiscos

de esa enamorada mezcla
disfrutas, efluvios de Luna
y en tus rincones primorosos
húmedos
tibios
rosa
en secreto los acunas
así, relajada
lago manso, tendida
como blonda, encaje oscuro
alcahuete manto
debajo de cual dejas volar tus manos y las mías
migrantes palomas
mensajeras acuciosas de silentes recados
en cada palmo de los cuerpos dejan
notas de plenitud rubricadas por tintas invisibles

Noche, parpadeas luceros de plata
borrones de líneas pintadas por estrellas fugaces
jamás peines tus pestañas ni maquilles tus ojeras...

ana lucía montoya rendón / junio 2011

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LA VOZ AMADA

...Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa;
Miel y leche hay debajo de tu lengua;
Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.
Cantar de los Cantares, 4: 11

con tus besos
de noche o de día
labras sendas de dichas en mi boca
de miel esos recorridos de ida y de vuelta
y como baño de agua fresca sin alberca
es tu voz cuando amores me susurra
de leche y de miel para vos he sido hecha
de canela, albahaca y romero mis perfumes
de dulce mirra el humo del saumerio
acogedor el duende que te llama a mi aposento
a mi piel, mi túnica pegada se hace carne
viva se vuelve, enervada, palpitante
marca contornos del fuego que me abraza
ése, que escondido debajo de mi manto
es chispa y picardía
fulgurante feliz en mis pupilas

¿dónde amado, desatamos este broche?
¿será en esquina de sueños a plena luz del día
o en las sombras amancebados como furtivos amantes?

toma de mi pecho lo que quieras
retira prendas, y hambres, y anhelos
aposentados por vidas en torno a mi cintura
han hecho de mis deseos un infierno
tu, como jefe de campaña, libertario
inicia esa gesta con tus besos
para que en el fragor de las batallas
rendidos a tu celo caigan satisfechos

junio 2011 / ana lucía montoya rendón

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Juan Manuel Pérez Álvarez (España)
Frag. XII

XII

El Verbo estaba en el bar
tomándose un café tranquilamente,
mirándose en el espejo de todos.
Veía la ficción en las pantallas
de los escenarios del ocio,
la droga secreta del olvido,
la prostituta de la Enfermedad,
los jugadores de la ruleta del Engaño,
y las Tentaciones en los retretes del miedo.
Removía el café marcando el tiempo
y bebía sorbos lentos, cual proverbios
que de su boca salían, docentes parábolas.
Pero nadie lo veía, pues su diáfana frente
huía de la gloria de los espejos.
... ¡Qué aburrido teatro de hábitos
es este bar donde todos los astros mueren!,
dijo mientras apuraba el pocillo
como única queja a lo sensible.
Todo era de la misma materia:
las bombillas, artículos de industria
esparcían una anémica luz;
las sillas estaban gastadas,
y la barra cubierta de grasa,
y los ceniceros abortados de colillas.
Se escuchaba un quejido de máquinas,
se escuchaba el tintinear de los metales,
las monedas cayendo en las bandejas,
las luces de neón y fluorescente
chispeando en la noche arrebozada.
Y la calefacción
de los radiadores incandescentes
le alojaron el frío en los pulmones.
El etílico flotar de los alcoholes
le hizo sentir nostalgia
de los clásicos edenes del espacio,
y con una pipa en la boca
expelió incienso a las alturas
en forma de volutas de oraciones.
Una novela amarilla y deshojada
cuyo título rezaba «Testamento»...
estaba abierta entre sus gafas donde el Saber
había refractado las luces pálidas
en un potente lago de fotones,
dones que iluminaban la tinta impresa
desde hacía milenios de milenios.
Y el Verbo dijo «Hágase» y entonces
la Nada fue hecha, y el vacío
se alojó en el corazón del mito,
y ya no hubo más que el cordero transparente,
la víctima del sagrado sacrificio,
la sensación eterna,
reinando sobre las ruinas de la muerte soñada.

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Paul Celan (Alemán / Francia)
Había tierra en ellos

Había tierra en ellos y
cavaban.

Cavaban y cavaban y pasaba así
el día y pasaba la noche. No alababan a Dios
que, según les dijeron, quería todo esto,
que, según les dijeron, sabía todo esto.

Cavaban y nada más oían;
y no se hicieron sabios ni inventaron un canto
ni imaginaron un lenguaje nuevo.
Cavaban.

Vino una calma y vino una tormenta
y todos los océanos vinieron.
Yo cavo y tú cavas e igual cava el gusano
y aquel remoto canto dice: cavan.

Oh uno, oh nadie, oh ninguno, oh tú:
¿Adónde iba si hacia nada iba?
Oh, tú cavas y yo cavo, yo me cavo hacia ti,
y en el dedo se nos despierta el anillo.

(Niemandsrose / La rosa de nadie, 1963,
en versión traducida de José Ángel Valente):

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Norma Estuardo
Psique / esquizofrenia

Ese ir y venir desordenado
ese espacio de luz en que me pierdo
y mi orfandad navegando entre la niebla
de esa niebla que viene y que me lleva
por laberínticos ríos de mutismo.

Y me nombran las voces del abismo
con nombres que se escuchan y no veo,
con apodos obcenos me reciben,
cenizas blanquecinas donde me libero
de estos nudos atroces que me ahogan.

Tal vez desde este rayo fulguroso
renazcan los milagros,
útero amargo en el hedor del mundo,
quizas pueda vestirme en las auroras
o tal vez me vomite en las penumbras
de ese yo extasiado entre las drogas,
solo sabiéndome lúcido en el espacio y tiempo
navegare la barca de mi psique,
sin culpas y seguro...
¿Pero dónde?... ¿dónde he de hallarte psique
que no estés retorcida de aguantarme?

Otra vez las tinieblas y los miedos,
los fantasmas sin rostro levitando
y este tráfico de mentes clandestinas
junto al sarcasmo de uniformes blancos
enroscando el temor y el desamparo.

Y estos trapos de niebla en que me adorno
el dolor de saberme derrotado,
sostengo estos gemidos delirantes
de esta marea gris de mi pasado,
y el crujir del andamiaje al alba
disfrazando los sueños demorados
entre sombras cansadas espectrales...

Y el postrer alarido que me espera
¡Entre las fauces de los marginados!

Colaboradora del grupo Muestrario de palabras

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Guzmán Lavenant (México)
Saldrán de la noche

A los que marchan por la paz y la justicia en México y a los indignados de España

Saldrán de la noche las estrellas
y romperán la angustia de las soledades negras.
Seremos tú y yo algo más que dos destinos que se unen
y algo más que un encuentro de motivos y razones.

Y vendrá la razón fundamental del significado de la vida,
la que trascurre agotándose día a día.
Y tendrá justificación el día de hoy y el de mañana
cuando salga del corazón, del tuyo, del mío y el de todos,
voces tan distintas y necesarias como estaciones tiene el año.

Seremos diferentes y tan iguales
que nada existirá que nos resulte extraño
y te diré y me dirás hermana, hermano.

Contaré contigo cuando mi mundo calle
y estaré contigo en tus soledades.
Seremos menos uno en estas soledades inexplicables
que llenan espacios negros, profundos y universales...

5 de Jun, 2011 / otaycali@yahoo.com.mx otaycali

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En ediciones electrónicas gratis:
«Estigmas Desechos» de Mónica Angelino

Es a través de la presente gacetilla de prensa que comunicamos que se hayan disponibles, en forma gratuita, para su lectura, impresión, inclusión en bibliotecas digitales, reproducción parcial o total por cualquier medio, sin autorización previa, las dos ediciones electrónicas, en PDF y en versión FLIP (Libro Flash) del volumen Estigmas Desechos, poemas de Mónica Angelino concebidos a partir de textos, los cuales se incluyen, de los libros De mi mayor estigma (si mal no me equivoco): y Desecho e izquierdo de Rolando Revagliatti.

El diseño integral y la diagramación es de Mirta Dans y la producción es de Ediciones Recitador Argentino, Buenos Aires, marzo de 2011. Hemos agregado enlaces de ida y vuelta desde el índice a los poemas y viceversa para una navegación más cómoda por el documento.

Ha sido a través de Editorial Artesanal Kereme, General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, que se editó en soporte papel a principios del corriente año.

Quedamos desde ya agradecidos a quienes quieran y puedan difundir esta información.

Buenos Aires, la Argentina, junio de 2011

Puede descargarse en: Descargar /
ISSUU / Estigmas Desechos / Books

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[REVISTAS AMIGAS DE LITERATURA: ARTESANOS LITERARIOS / Revista LAMASMEDULA / Bitácora de Moisés Cañizares / Enhebrando Palabras / Kool Tour Activa / Enhebrando Palabras / Fondo Oscuro / Rolando Revagliatti / Rolando Revagliatti / 2 / YouTube / Rolando]








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Wednesday, June 1, 2011

Junio 2011 / Núm. 77. Nueva Etapa / Puerto Rico



Número Previo
CONTENIDO 77

Carlos López Dzur

Fragmento de novela: Las Hienas /
«Las amarguras de Aníbal»
El poema que bendice
Oubao Moin / Isla de la sangre

Enrique Ramírez Aguilar
Florecer

Paula Corroto
El capitalismo entierra la literatura rusa

Dmitri Back
Literatura rusa actual

Chester Swann
Terror en el Patio Trasero
(Área de Liquidación Controlada, para América)

Francisco Antonio Ruiz Caballero
Selvas de Xión

Constantino Mpolás Andreadis
Hebe Unhart
Como si los personajes

La Twitteratura: breve, concisa, rápida y accesible
@anaivelisse / En Revista Literaria Online Libro a Libro

Juan Manuel Pérez Álvarez
Parte el mundo de nuestro corazón

Graciela Wencelblat
sin títulos / poemas breves

Liliana Varela
De la tumba y la muerte

Graciela Maturo
La tentación del abismo en la obra de Oscar Portela

Oscar Portela
Claroscuro / frag.

Alejandro Drewes
Frente a tí, Gaza

Arturo Cardona Mattei
Apocalipsis

Fanny G. Jaretón
Después del Diluvio

Carilda Oliver Labra
La vecina muerta
Anoche
Busco una enfermedad que no me acabe...
Vísperas de boda

Philippe Jacottet
La voz
El ignorante
Caminata al final del verano

Leonora Carrington y el surealismo

Gustavo Marcelo Galliano
La cita



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Carlos López Dzur (Puerto Rico)
Fragmento de novela: Las Hienas / «Las amarguras de Aníbal»

* * *

En su primer discurso, al año de tomar la Gobernación, Aníbal Acevedo Vilá escuchará las evaluaciones y sabrá «qué es cosa buena», como dice La Macarena. Se están burlando de él, el Gran Jefe Rojo, hasta los tontos. Le llena el hígado de piedritas.

El hizo dos cosas que mortificó a la oposición, al Cuartel Azul: En 2005, atacó la obsesiva pretensión de tres unánimes delegaciones políticas en la Asamblea Legislativa para efectuar un plesbicito. Antes movilizó una manifestación vociferente ante las escalinatas del Capitolio. Forzó a que el PNP le aprobaran un presupuesto, o él cerraría la Legislatura, con el pueblo por testigo. Y bien, le aprobaron migajas... y, con ello también, se advino la sombra pegajosa del estatus...

«Amarrar votos ideológicos con esa patraña de solucionar definitivamente el problema del estatus», lema que se apuntala con una hipocresía militante que el oportunismo utiliza para venderse como liderezgo de colores patrióticos. Habrá que hacelo alguna vez, mas él reconoce que el país, clásica colonia; no debe moverse apuronadamente al costo que lo hace... él se pone al lado de los soberanistas del Partido. La base está entendiendo paulatinamente la idea. Según espera, La Pava entrará al proceso de adquirir lo que le falta. Sólo que éste es mal momento. Dijeron que era el Gobernador que todo lo propone para luego. Un gobernador demorante y demorado.

Precisamente, cuando tomó el mandato administrativo, su Gobierno tuvo que suspender sus funciones por dos semanas por falta de recursos económicos. ¡Qué mal comienzo! Un Gobernador de la colonia en penuria, obligado a reconocer la bancarrota. El régimen de las Vacas Flacas del que Fortuño hablara en secreto y sigue hablando desde Washington advino, desde hace tiempo; pero es ante él que el fenómeno se presenta a ponerle dedos en la llaga y desacreditarlo. La miseria colonial golpea al Gobernador como a una pera. Golpea su lema: El Nuevo Rumbo Al parecer, el atrecho de las vacas flacas,

En este primer discuso del 2006, Aníbal no dirá que tan jodidas están las cosas que no hubo dinero para pagar a los chupasangres de las burocracias estatales. Hay mucha botella vacía en el Gobierno. Gente-lacra. Se bebieron la leche y piden más. Parásitos. Se sobreordeñaron las vacas de las Arcas Insulares. Y no hay ubre que aguante una crisis que desató Romero Barceló cuando sugirió a Washington el fin de las exenciones contributivas 936, la base económica misma del estadolibrismo.

El jefe Rojo tuvo y tiene, por tanto, que movilizarse en las peores condiciones para buscar dinero / llenar garrifitas de ordeño / donde quiera que haya una vaca con ubres promisorias. ¿Y quién ayudará? La Legislatura, no... pues llena de francotiradores azules, es gente de oposición. La preside José F. Aponte, quien cree que Acevedo es un utópico sacado de los delirios trashumantes del socialismo anterior a Proudhon, Owen, Fourier, Saint Simon & Cía.. Aponte no ha leído nada de esa teoría; pero acusar, como si lo hubiera hecho, lo hacía sentir importante. Un verdadero presidente cameral. Se llena la boca de tales frases cada vez que oye a Berríos o a Acevedo Vilá, u otros cuasi-melones verduzcos.

«Heterogéneas y antinómicas utopías, profecías y otras yerbas bíblicas de lo irrealizable en los trechos del reformismo social». «¡Putas! ¿Qué mosca le ha picado a éste?» Ahora le toca a Aníbal tener que oírlo. De seguro dirá exactamente así, como lo expuesto, y añadirá: «el Gobernador habló sobre un Puerto Rico ideal. Para él, es fácil soñar. Es un especialista utópico-futurista que construye un castillo en el aire que no responde a la pregunta básica: ¿De dónde saldrán los recursos para esas ideas, esos sueños?»

Aponte atacará de paso al nuevo partido (uno que swe organiza en los márgenes del PPD) y dirá que le arranca el mondongo de los sámagos a éste. A Acevedo querrá preocuparlo con la idea por si no se da cuenta. «¿De dónde cree que saldrá esa gente que Rogelio y el partido que inscribe, con Coelho y Travieso, congregarán? ¡Ah, sí. Saldrán de La Pava». Dirá qie son buitres enviados a que le coman el corazón al Partido / La Pava. Mas Aníbal fingirá que no pierde la calma. Este berrinche que tiene es en privado antes de salir al Capitolio.

Tendrá que entender que no es otro enemigo sumado al PNP rosellista. Aponte sí es un buitre asqueroso. Los coquíes de Rogelio Figueroa y el PPR «si en algo coincidimos con pasión», es en que no vale la pena apresurarse a solicitar y repetir un evento que siempre es una pérdida de tiempo: clamar que se autorice el plesbicito... unir lo que no se puede unir, preferencias de status, «ya que estamos tan despedazados como los héroes clásicos, mismos que los amarran a los despeñaderos desolados, en islas perdidas y les mandan los buitres a comerles los hígados».

A Doña Piti / Luisa Gándara / no le gusta ver a su esposo, en este ensayo del discurso que dirá en la Legislatura. Durante el ensayo de leerlo, desde la mañana a la tarde, le antecede un proceso de angustia, trasfondo de pesimismo y se queja, susurra unas cosas amargas, y la entristece cuando alude a buitres y hienas, hasta dentro de su propio partido. Se anticipa a las críticas aunque sabe que si hay condiciones de desastre en la patria los aspectos inmediatos de ese desastre los creó la plana azul. «Ese cuartel de desestabilizadores». Ese fue el mensaje que creyó darle con la manifestación en el Capitolio. Creyó probar que tenía convocatoria y que es más aguerrido y obstinado que las Cámaras Legislativas que lo sabotean y obstruyen para que el Ejecutivo no gobierne.

Del caso de Rogelio indica y ya ni le importa: «Haga lo que haga, seguro que restará votos no al cuartel penepé, a nosotros mismos; pero es lo que merecemos». Es que está amargado. El sistema político que impera es una encerrona que no ofrece opciones al país. Se las ofrece a los hijos de los políticos y hay dos opciones: Puerto Rico como una caterva de pordioseros o una de entreguistas.

Por la mente le pasa la imagen del hijo de Cuchín porque medio-leyó que se quejaba de que «los penepés usan el status para fomentar la división entre los puertorriqueños» y Juan Eugenio tiene razón; pero, si tuviera la oportunidad de decir a los vástagos de Cuchín / los dos Hernández Mayoral / lo que piensa, Aníbal les diría que los populares también hacen lo mismo: «usan el miedo al estatus para fomentar la división entre los puertorriqueños y una cosa peor... sostener este sistema de partidos de administración colonial; partidos de pordioseros y entreguistas. Partidos que no tienen otro fin que invertir en dar carreras políticas a los hijos de los fundadores y perpetuar la estructura de partidos en la bicameralidad y las muchas agencias innecesarias, con funcionarios que ni pintan ni raspan».

Doña Piti lo oye que maldijo la Ley Orgánica Foraker del 12 de Abril de 1900, con la que se nos creara la Legislatura (con 35 cómplices. o futuros «batateros», el modus operandi del ultraje entreguista, que es la colonia); al igual, La Foraker creó el Comisionado Residente, sin voz ni voto. El Bueno Para Nada. En el año de 1917, esta ley fue modificada por otra: Jones–Shafroth Act.. Y francamente, se agravaron los males. En consecuencia, empujado por los nervios del pre-discurso y el mal rato que lo espera, Acevedo Vilá la maldijo. «Que se joda también».

Al pedir un poquito de calma, con miedo que lo oyesen diciendo esas cosas, la Primera Dama lo persuade de que servir a Puerto Rico del 2005 hasta el 2009 es un privilegio. «Ya te han honrado con ese voto de confianza. Eres y serás el Gobernador más joven del país».

«Y el más amargado».

«Te has aguado la fiesta tu mismo. ¿Por qué no piensas que hicíste que se te aprobara el prespuesto después de todo?».

«No, Piti. Me aprobaeon migajas».

«Not gave you self-pity neither for nobody pity!, Hannibal! Be a Savior! Amárrate a tu nombre de guerrero salvador».

Aníbal Salvador siente su boca amarga como bilis. Había sido electo en la contienda del 2 de noviembre del 2004 con sólo 3,000 votos de ventaja. El Gobierno anterior de los Azules fue tan corrupto. Tiene su gente en el poder cameral y son prepotentes. Siente que lo persiguen en muchas frentes: el Tribunal Federal con la candidata Rodríguez es uno. El poder del FBI es otro. La cacería de brujas encendida por el Cuartel Azul, otro de los frentes.

Y él creyó que era valiente; que, años antes, lo fue ante la Marina de Gierra de Vieques. El convalidó inclusive el gesto de los pipiolos y él mismo parecía un melón, demasiado verde para ser la blanda pulpa del pepedeísmo. «Ni una bala más», decía el Dr. Rubén Berríos, el pipiolo. Acevedo acudía a actos de desobediencia civil como quien también quiere cámara y closep up en este brete de historia. «Y conmigo, sí conmigo, mi liderazgo, conmigo y los soberanistas de Miranda y Collado Scharz, avanzamos a ese clamor antes y después de las elecciones de 2000. Exigimos que cesaran los bombardeos en la Isla Nena».

Algunos dicen que tales fueron gesticulaciones. Pintura y capota. De hecho, fueron demasiados años de blandenguería y claudicaciones. Parece un poco tarde para que convenza a muchos en las facciones de izquierda.

Durante este primer año no se ha pronunciado por la unicameralidad. «¿Qué dirá en el mensaje sobre la necesariedad de acabar con los batateros? si parece que está salvándoles el empleíto a los suyos, a esos chupasangres de presupuestos y que ahora ni son la mayoría en ambas cámaras...

Odia que viciosamente se utilice el Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico, «involucrando a jueces federales en sus bribonerías», en sus persecuciones. Que en Borinquen se politiza todo. El Fiscal Federal Gil Arbona ha dicho: «La corrupción tiene nombre y apellido: Partido Nuevo Progresista». Hay dos jueces federales, distanciados de una ética de apolticiasmo y no partidarismo que, aparentemente se ligaron al PNP al solicitar al director del FBI en Puerto Rico que investigara a funcionarios de los gobiernos del PPD. Y Acevedo Vila está que truena. El Tribunal, lo mismo que el FBI, «deciden por nosotros, interfieren canallamente en lo nuestro». Han retirado la alfombra roja de debajo de los pies que ante nos puso.

Que Acevedo Vila impugna la putrefacción en su partido. Otra cosa que alegan. Le piden que se guarde la petición de una Legislatura cortada a la mitad. «Si así pasara, nunca más en la historia se haría una amenaza bochinchera como ésta: Gobernaremos sin el Ejecutivo», así le dijo el Cuartel Azul. Gobernaremos sin el Ejecutivo. Y se creyó valiente ante las nuevas parálisis del miedo. Se llevó a sus maniatados legisladores, en marcha hacia la Legislatura. Produjo una manifestación de pueblo con la orden: «¡A cerrar el Gobierno! Que se vaya el no quiera dejarnos trabajar. A ver cuánto duran porque no va a cobrar nadie. A eso vienen a cobrar, pues no cobrará nadie. Sin paran la aprobación del presupuesto, yo detengo una y cada una de las funciones. Y no imprime un cheque. No habrá sueldo para nadie; pondré de brazos caídos al personal del Gobierno». / Carlos López Dzur

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El poema que bendice
Y los bendijo Dios; y díjoles Dios: Fructificad y multiplicad, y henchid latierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra: Génesis 1: 28

Les dejo mi bendición y es un claro poema
de trabajo para que sean prósperos.
Lo que fructifica guarda en sí su ley oculta.
Multiplica lo que no es visible:
la esencia de mi bendición.

El poema con que les bendigo no es una espada.
Es una herramienta de trabajo, la más honesta
que les puedo dar. Es magia de sentido para escarbar
el fruto; es un anzuelo para que pesquen el pez
y es un árbol de amor para que hagan nido las aves
y así conozcan misterios lejanos de otros cielos
y oigan trinos de pájaros hermosos.

Todas las bestias que se mueven en la Tierra
son Mi Conocimiento, estudiénlas, utilicen su fuerza
porque las bestias son mansas, si las ama el hombre,
hermosa es toda la zoología y nada es más generosa
que un árbol y una bestia y nada es más dulce
que un pájaro... Cuando les bendigo, mi palabra
le dicen «Señores», o que sean como padres,
y lo protejan todo, debajo del cielo, «señores» les dije
para que no estén solos y la bestia sea su enemigo,
o razones para un miedo diverso; «sojuzagad»
les dije al miedo que le tenga a ellas
porque hice bestias enormes; pero, tu poema
puede sentarse encima del caballo,
puede pasear sobre el elefante, su fuerza
puede ser un motor que te sirva para mover
las piedras, con bueyes puedes arar los campos.

Todo lo que puse en derredor tuyo, toda geografía,
con la idea de que sea amiga productividad
y digo como fruto lo puse, mas no hagas indigno
mi fruto, no sea que te maldiga el mismo fruto
que te come, el mismo animal que te ayuda,
la misma semilla que se pudre, naturalmente,
para que haya flor desde lo oculto.
Aprende a leer mis bendiciones.

Por eso te doy el dominio del Poema
y lo pongo en el Edén de Tu Texto.
No hagas mofa del Dominio con que bendigo
pues el más santo de mis secretos.

15-04-2000 Del libro Estéticas mostrencas y vitales [Tercera Parte: Tránsito entre hienas]

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Oubao Moin

Oubao moin, isla de sangre,
Caribe turbulento,
en cuevas de rojos ríos
me alcanzó el desamparo.
¡Más pobre que la rata
está mi geografía en regolaje
de quemón y chasco!

Con espada se atravesó mi pecho.
El imperio de ácaros, ciegos
por su maldad, sin decoro, gordos,
impetuosos, predecibles
como tupíes y caraibas traicionan.

Visitan este rincón donde la dicha
estuvo y la abundancia y el reposo;
ahora todo es rebujo y botín,
hecatombe, olor a muerte.

Isla mía, los mimes llueven
como lloros de almas ajadas,
vencidas, impotentes,
y el cielo ya no es claro.

Nos cayó la macacoa, Yukiyú.
En cáncano de mar, en escapada,
ancianos y niños palidecen,
se desmayan, y los golpean arrecifes.

Del caney secuestraron mis caciques.
En cadenas, a brujos de cálida poesía,
ví y quedé yerto; con espadas
y sabuesos a mis valientes se mata.

En carrandanga nuestro dolor
se apila y como a bobos de Coria
a esclavitud y burla, a trabajo,
a látigo, a inquina, forzaron
a mujeres y pequeños,
a los débiles por años.

¿Qué vestido queda a la esperanza
si la belleza huye, qué harapo
describe al generoso ágape
si el espíritu se apaga
como en espejo opaco?

A ésto es lo que llaman
la Hecatombe.

Carlos López Dzur /

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Enrique Ramírez Aguilar (México)
Florecer


I

Y entonces el reptil
fue un barco en el desierto.

II


Y naufragó como una orquídea salvaje
en la ciudad.

III


Y el barco fue como crestería
en los cambiantes templos de las dunas.

IV


El reptil descendió del barco que fue
y el barco arribó del reptil que vino.

V


Y desde entonces la tempestad
ya no fue lo que era en soledad.

VI


La tempestad fue canto originario
de la sagrada tierra compartida con otro ser.

VII


Y el reptil habló las arenas y estas fueron fruto.

VIII


Y los frutos hablaron al barco y este fue aliento.

IX


Y el aliento habló al reptil y este fue hombre.

X


Y el hombre habló a la tierra y esta fue mujer.

XI


Y la mujer habló al hombre y este fue feliz.

[NOTA DEL EDITOR: Enrique Ramírez Aguilar se presenta: «Poeta y pintor autodidacta. Nació en el ignífero agosto de 1983. Bajo el signo de Leo ruge. De padres humildes. Niño solitario y melancólico. Genio precoz. Penetrante indagador de la realidad. Filósofo del lenguaje, que ha buscado desde su adolescencia la resignificación del mismo. Sereno rebelde indómito. De feroz espíritu poético que lo ha llevado a crear a sus 27 años lo que él ha llamado Poeticuántica, ya que el lenguale establecido no es adecuado para sus rugidos visionarios. Poeta telúrico, denso y complejo. Árbol encarnado en hombre... Hombre solo por el cuerpo, árbol por todo lo demás. Imaginante de elevado registro. Visionario de críptica escritura. Poseedor de una caligrafía ondulatoria. Agudo físico lírico. Biólogo místico. Habitante geográfico de Zamora, Michoacán, México. Dibujante de meticuloso trazo hiperrealista. Creador de imágenes oscuras. Ilustrador de sus propios poemas. Altivo dibujante provocador... Pintor de encendidos colores. Publicado en periódicos locales. Publicado en antología internacional de poetas Zamora, Michoacán. Publicado en la revista Red Door Magazine de Nueva York. Difundido en xtasy radio. Difundido en blog poético. Aún así, casi desconocido. Fantasma del mundo, pero certera realidad poética y de elevado talento dibujístico y pictórico. Árbol estudioso del fenómeno llamado hombre»].

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Paula Corroto (Madrid, España)
El capitalismo entierra la literatura rusa


La nuevos escritores rusos se presentan en la Feria del Libro de Madrid y critican la censura económica que sufren en su país.

«Rusia es más capitalista que el mundo capitalista. Ahora los editores sólo apuestan por los libros comercialmente exitosos que no necesitan promoción». La queja es de la escritora y ganadora del Booker ruso Olga Slavnikova. Está sentada en una de las terrazas del parque del Retiro y se siente muy enfadada. Según ella, su país, inmerso desde las últimas décadas en el sistema económico occidental, está tirando a la basura los talentos literarios por motivos de beneficio económico. «Al menos durante el sistema soviético, si alababas al régimen podías publicar y si no, como eras disidente, te pagaba occidente. Ahora, si haces un trabajo literario no te paga nadie», añade aún irritada.

Bienvenidos a West Way of Life. Las cifras y los hechos confirman el estado actual de la industria editorial rusa: la tirada media está en 3.000 ejemplares y de los derechos de autor apenas se puede vivir. Ni siquiera siendo un autor traducido. «Yo recibo unos 4.000-5.000 euros de Gallimard. Con eso no hago nada. Un escritor es como un cosmonauta. Te tienes que buscar actividades paraliterarias», señala Slanivkova.

A ella, sin embargo, le gusta nadar a contracorriente. En el año 2000 puso en marcha el premio Debut para menores de 25 años con el fin de llevar a las librerías el trabajo de la nueva generación rusa. Ahora acaba de llegar a España El segundo círculo (La otra orilla), un compendio con los mejores relatos distinguidos con este galardón, que se ha presentado esta mañana en la Feria del Libro. Son textos que, como señalan los escritores premiados Aleksei Lukiánov (Solikmsk, 1976), Gula Jirachev (Gunib, Daguestán, 1985) y Víctor Puchkov (Noginsk, 1985), sin este apoyo, se hubieran quedado en el limbo virtual. «Yo lo tengo claro, si no vendo el texto, lo cuelgo en Internet», confirma Lukianov bajo el contundente sol madrileño. Slanivkova le mira con ceño fruncido. No cree del todo en el poder de las nuevas tecnologías: «Sí, la red se está convirtiendo en el espacio para los jóvenes. Pero creo que es peligroso. El arte es jerárquico y es la edición la que ayuda a mejorar el trabajo de un escritor. Está muy bien que todos acabemos leyendo ebooks, pero los textos tienen que pasar por una editorial seria para mantener el nivel literario y la exigencia», alerta.

Sin el fantasma soviético: A pesar de esta censura (económica) sobre los libros, los escritores jóvenes se han encontrado con un país que ya no concibe el discurso literario como arma política. Nada que ver con la persecución que sufrieron sus compatriotas Boris Pasternak o Vladimir Mayakovski. «El poder considera a la literatura algo marginal. Sólo le preocupa lo que se dice en la televisión», manifiesta Puchkov. «¡A Putin en realidad sólo le interesa el espionaje exterior!», añade su colega Lukianov. De ahí que ellos no tengan ningún problema (tampoco moral) para escribir sobre el pasado de su país sin nostalgia (lo soviético no es trendy como se esfuerzan en mantener los empleados de los puestos turísticos de la plaza Roja de Moscú), pero tampoco con resentimiento.

Retratan a su generación, a su sociedad -la música, la informática, Google- pero sin olvidar que muchos de sus familiares aún vivieron con intensidad la URSS y la Perestroika. «Ahora estoy escribiendo sobre la industrialización de los años treinta, que es la época que vivió mi abuela. Yo no quisiera vivir en una aldea soviética, porqué sé lo que es vivir en un pueblo, pero no me parece justo cubrir de mugre nuestro pasado. Decir que la vida de nuestros abuelos fue en vano es injusto», sostiene Lukianov.

Por supuesto, la inmensidad de Rusia y sus diferencias políticas e históricas provoca que no en todas las ciudades y pueblos las temáticas sobre el pasado sean recibidas de la misma manera. Gula Jirachev, nacida en el Daguestán, próximo a Chechenia, no tuvo el caluroso apoyo de sus vecinos tras la publicación de sus relatos. «Yo escribo sobre las gentes del Cáucaso, sobre el ambiente de la calle, y hubo a muchas personas que no les gustó lo que decía. Primero, porque era mujer y parece que sólo los hombres pueden describir lo que se vive en la calle. Me llamaban mediomujer. Y segundo, para muchos estaba blasfemando. Quizá esto no sea censura, pero es una reacción preocupante», observa.

De momento, estos tres autores, que hoy se han cobijado bajo el sol matinal, tienen sobre sí el paraguas de Debut, pero para dar el salto, como insiste Slavnikova, aún les quedan algunos años como cosmonautas.

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Dmitri Back (Rusia)
Literatura rusa actual

Me gustaría hablar sobre ocho puntos principales. Podéis imaginaros que estáis en una presentación de power point y encima de mí aparecen las diapositivas.

Creo que es el periodo comprendido más o menos entre el año 86 ó 87 y hasta ahora. Es la perestroika y todo lo que la siguió. La perestroika tiene una denominación positiva y es así pero respecto a la política pero respecto a la literatura este fenómeno tuvo unas consecuencias muy complicadas.

Y es que en 85-89 apareció la así llamada la literatura de retorno, es decir las obras que habían estado prohibidas y no se habían podido publicar oficialmente anteriormente en la Unión Soviética (en los años 85-89 todavía estábamos en la Unión Soviética). En esos tres o cuatro años encima del lector cayó una avalancha de obras que se fueron creando a lo largo de los setenta u ochenta años anteriores.

Voy a poner algunos ejemplos. Anna Ajmatova se había publicado pero su poema Requiem no lo había sido. Lo mismo ocurría en referencia al Doctor Zhivago de Pasternak. Pasternak no estaba prohibido pero su novela 'Doctor Zhivago' ni siquiera se mencionaba.

Las obras de Evgueni Zamiatin –Nosotros y las demás obras– fueron publicadas por primera vez en esos años. Ya es otro tipo de literatura –literatura escrita en ruso en el extranjero– que estaba totalmente fuera del alcance del lector soviético.

La así llamada literatura “de campos [de trabajos forzados]” –Solzhenitsin, Shalámov, Zhigulin y otros– se publicó en esos años. La más importante de esas obras, Archipiélago Gulag, se publicó en la revista 'Nuevo mundo' durante un año entero.

También la literatura de los años 50 y 60, de la época del deshielo de Jrushov, –las obras de Dudíntsev, Granin, una de las novelas de Alexander Bek, dos novelas de Vasili Grossman– en gran parte vio a la luz por aquel entonces. De todos esos escritores se publicaron algunas obras pero una gran parte de su creación llegó a nosotros solo en los años 80.

Andréi Platónov es tal vez el prosista más relevante del siglo XX. Las principales obras suyas fueron publicadas también en esos tres o cuatro años, como La Moskva feliz, La excavación, Chevengur, El mar joven.

Y si contemplamos los años 70, en esos cuatro años desde 85 a 89 se publicaron todos los escritores que pertenecían a la literatura underground. Voy a nombrar muchos escritores y muchos títulos, probablemente no todos os resulten conocidos, lo siento pero es imposible prescindir de ellos, en eso consiste la principal complicación de esa conferencia. En los años 70, por primera vez se publicaron autores como Vsevolod Nekrásov, Serguéi Gandlevski, Alexander Eriómenko y muchísimos más. Se puede decir que todos los conceptualistas –no estamos hablando de los pintores sino escritores aunque muchos de ellos eran a la vez pintores– también fueron publicados en esos años. Los principales de ellos son Dmitri Alexándrovich Prígov y Lev Rubinshtein. En aquellos mismos años por primera vez se publicaron Sorókin, Pelévin y otros autores a los que luego se les solía encasillar como postmodernistas.

En esos años se publicó la traducción rusa del 'Ulises' de James Joyce. También se publicaron las obras de Freud, Nietzsche etc. Eso hace más completa la visión de un gran volumen de literatura que superaba las posibilidades de cualquier lector.

¿A qué llevó todo esto? ¿Qué es la literatura actual rusa? A finales de los años 80 debutaron escritores de todas las generaciones –la generación de Ajmátova y Gumiliov, la de Grossman y Pasternak, la de Prígov y Rubinshtein– ¡menos los escritores que acababan de cumplir 20 años! Y surgió otra generación perdida pero perdida no debido a la falta de la libertad, como lo fue a lo largo de los ochenta años anteriores. La literatura contemporánea rusa en estos años había muerto, dejó de existir porque las revistas gruesas no publicaban las obras recientes sino solamente la literatura de retorno. La literatura actual empezó en el momento en que se cayó en cuenta de que la llegada de la libertad no había llevado al orden normal de cosas que consiste en que un joven debuta, da a conocerse, llega al lector y vive la vida normal de un escritor profesional. No fue así.

Las revistas gruesas: La revista gruesa rusa –y no solo rusa– no quiere decir que se trate de una revista voluminosa y que pese mucho, no. Es una revista que publica novelas por partes, así la definiría yo. Tradicionalmente, a lo largo de muchos años desde que se fundó la primera revista rusa Biblioteca para la lectura, la revista gruesa rusa siempre estuvo en el centro de literatura. En ese sentido no hay mucha diferencia entre las época de antes y después de la revolución de 1917. Para hacerse un escritor profesional había que dirigirse, ante todo, a la redacción de una revista gruesa. Así ocurrió con Dostoevski y también así ocurrió con Bulgákov, antes de que cayera en desgracia.

Estas revistas siguen existiendo, tienen sus tiradas y creen en su misión, y eso me parece muy bien, sigo publicando en todas las revistas gruesas y las quiero mucho a todas. A mediados de los 80, las tiradas de las revistas más conocidas –Mundo Nuevo, La Bandera, La Estrella, Nevá y otras– se dispararon hasta el millón y medio de ejemplares. En aquella época yo junto con mi hermano estábamos suscritos a 28 publicaciones mensuales. Ahora su tirada ha disminuido y es menor que la de Biblioteca para lectura en el siglo XIX que era 7.000 ejemplares y ahora la tirada de estas revistas ha bajado hasta 3 ó 4.000 ejemplares. Luego, su formato está muy pasado de moda. Nosotros ya estamos acostumbrados a llevar un libro pequeño de bolsillo. Y además publican solo una parte de la novela, y junto a ella hay versos, algún artículo, algunas fotos, y todo eso no se compagina bien uno con otro.

Desde los años 90 domina otra forma de presentación del texto: la forma editorial. Ahora en el punto de mira están las editoriales. Lo más interesante y lo más importante para aquel quien quiere entender algo en la literatura actual, es conocer la política de las editoriales y las preferencias de cada una de ellas. Todas las grandes editoriales de la época soviética –como El escritor soviético, Literatura de ficción, El Contemporáneo y otras similares– han desaparecido. En su lugar han surgido otros monstruos, voy a nombrar solo dos: AST y EXMO. Estas dos editoriales juntas tiran del 35 a 40% de todos los libros, no solo de de ficción, sino de cualquier tipo.

¿Está bien esto o está mal? Mi respuesta será ambigua. Porque si en la época soviética una persona decía que tenía tres libros de poesía, se podía pensar o que era un grafómano que canta logros de la agricultura soviética o el papel dirigente del Partido o que era realmente un buen poeta. Pero cuando ahora uno me dice que tiene 20 libros de poesía, para mí esta información es igual a cero. La política editorial en Rusia (igual que en otros países de Europa, ahora tenemos más rasgos parecidos que diferenciadores) es una mezcla de un interés comercial y ambiciones personales cuando se edita por cuenta propia.

Internet también ha sustituido a las revistas gruesas. Diré una cosa paradójica: las revistas gruesas viven en Internet. La versión electrónica apoya a la de papel. El portal http://magazines.russ.ru da acceso a los contenidos de las revistas “gruesas” rusas.

El papel central de la literatura: Es un concepto específico. En Rusia durante los últimos cien o doscientos años tradicionalmente se daba mucha importancia a la literatura, y de un escritor se esperaba todo a la vez: que fuera artista, profeta, psiquiatra, político, economista... Así fueron Púshkin, Dostoevski, Bulgákov, Solzhenitsin.

Es muy difícil inventar algún nuevo dicho pero yo lo he hecho. «El poeta en Rusia es más que un poeta» es una frase de Evgueni Evtushenko. Entonces yo he inventado otro dicho: «El poeta en Rusia ya no es más más que un poeta». Evtushenko no estaría de acuerdo. Sigue convencido de que la situación normal en un país es aquella en la que el pueblo llena los estadios no para ver fútbol sino para escuchar la poesía.

Yo personalmente creo que cuando la gente va a los estadios a escuchar versos, eso es señal de que algo no funciona bien en la sociedad. Yo creo que cada uno tiene que dedicarse a lo suyo, es decir el pastelero a hacer pasteles, el zapatero, zapatos. La situación actual es muy difícil para literatura porque ésta se ha acostumbrado luchar por la libertad, contra la no libertad y contra los males y ahora, cuando muchas cosas ya están permitidas, mucha gente ya no tiene nada que hacer.

Rusia no es más más que un poeta, el papel central de la literatura se sigue conservando en Rusia. Mis estudiantes de postgrado hicieron un estudio sobre qué lugar ocupan los proyectos literarios en los diferentes sectores nacionales de Internet. En comparación con diferentes países del mundo resulta que en Rusia el porcentaje de proyectos literarios en Internet es mucho mayor que en otros países. Y es mucho menor el número de proyectos comerciales.

Y una conclusión más. Existen dos opiniones acerca de la situación de la literatura actual: unos creen que la literatura está en pleno auge, otros, que está en plena decadencia. ¿Por qué se puede decir que literatura está en decadencia? Porque hay muchísima literatura comercial, muchas obras de baja calidad y literatura ya no está en el centro de búsquedas morales, religiosas, etc. Estoy convencido de lo contrario: la literatura está en auge y está floreciendo –cada género literario a su manera, luego hablaremos de eso–. La literatura está atravesando lo que puede llamarse el siglo de bronce. El criterio para llegar a esta conclusión es muy simple: la existencia de muchísimos textos de excelente calidad. Otra cosa es que sea difícil destacar alguna 'cúspide', una cima de literatura como lo eran en el siglo XIX Púshkin, Gógol, Dostoevski, Turguénev, Tolstóy. Eran como cimas en comparación con las cuales todo el resto de la literatura parecía una llanura. Ahora es muy difícil destacar a alguien. Unos dirán que los últimos 20 años ha sido la época de Solzhenitsin o, por ejemplo, Fazil Iskander –escritores convencidos de que la misión de literatura es fortalecer los cimientos morales–.

Claro que los principios de Sorokin, Pelevin, Akunin, son muy distintos, evalúo a estos tres escritores de manera diferente a cada uno pero no cabe duda de que, por ejemplo, Sorokin y Solzhenitsin no encajan uno con otro de ningún modo... Para otros, es la época de Dontsova y Ustínova. (A propósito, Tatiana Ustínova ayer tenía un encuentro con el primer ministro Putin, formando parte de una delegación de escritores.) Acabo de nombrar algunos autores de la así llamada literatura de series, son autores que producen muy rápidamente textos de la calidad relativamente baja destinados a ser leídos y olvidados.

Aparte de la existencia de los textos de calidad, hay varios criterios más para poder demostrar un desarrollo relativamente alto de la literatura actual. En primer lugar, existe un fuerte movimiento de festivales y ferias literarias, y no siempre los festivales están ligados a las ferias. Este movimiento está muy desarrollado en Rusia. Voy a poner solo un ejemplo. Existe un festival denominado la Bienal de poetas en Moscú. Se celebra cada dos años y suelen participar más de 200 poetas. Esa semana todo Moscú está cubierto con carteles con citas de sus versos ¡es asombroso! El siguiente festival va a tener lugar muy pronto, en noviembre. Es curioso que su comisario sea el presidente del comité de Educación y Ciencia del Ayuntamiento de Moscú, el poeta Evgueni Bunimovich.

En la Rusia actual se conceden muchos premios literarios, más de una veintena, y también es una faceta importante en la vida de literatura actual. Voy a nombrar cuatro premios. El Booker ruso que derivó del premio Booker inglés en 1992. El premio Libro grande que tiene entre sus fundadores grandes empresas, holdings de los medios de comunicación e incluso las administraciones. El premio “Poeta” por el conjunto de una obra literaria, ya se ha otorgado cinco veces. Uno de sus laureados está en esos momentos en Madrid, es la poeta Olesia Nikoláieva, por cierto, autora del libro CCartas españolas. Nombro los premios donde participo de una manera u otra. Y por último, el premio Nos, fundado por el hombre más rico de Rusia, Mijaíl Prójorov, él cree necesario invertir en poesía. El nombre del premio es la abreviatura de las palabras rusas nueva literatura, y a la vez, naturalmente, hace referencia al relato de Nikolái Gógol La nariz («nos» en ruso).

Ahora vamos a recorrer los grandes géneros de literatura rusa actual. Aquí voy a nombrar muchos nombres, tal vez sea un poco aburrido, o tal vez no.

Obras de teatro: No soy experto en teatro pero doy clases en una escuela superior de arte teatral y voy a hablar de mis experiencias como espectador más que como profesional. Desde mi punto de vista la corriente más brillante de la dramaturgia de los últimos años es el así llamado “nuevo drama”. Es una dramaturgia de vanguardia que quiere borrar todas las fronteras entre la sala y el escenario. Esos dramaturgos utilizan la técnica del así llamado verbatim que es una palabra del mundo de ordenadores que explica mucho. [verbatim es la utilización directa de los textos “documentales”: chats, entrevistas, etc.] Una de las obras más famosas que utiliza esta técnica representaba un chat leído desde el escenario por los actores. Eran comentarios de usuarios reales dichos en los días en que sucedió la toma del colegio en Beslán, en Osetia. Desde el escenario sonaba, digamos, la verdad, es decir lo que había comentado sobre aquel suceso la gente normal, eran opiniones muy diferentes, a veces indecentes, a veces incluso fuera de la ley. Conversaban personas que no se conocían entre sí, simplemente contestaban al comentario de alguien. La globalización, la violencia, el terrorismo, esos son los temas dominantes de esa corriente de dramaturgia. No tan solo los atentados políticos sino también la violencia que penetra en nuestra vida en el día al día. Dos teatros recién fundados presentan esas obras. Son el teatro “Práktika” y “Teatr.doc”. Ocupan semisótanos en el centro de Moscú. A esa corriente pertenecen Mijaíl Kúrochkin, los hermanos Durnenkov, Vasili Sigarev, Pável Rudnev, Elena Isaeva, el muy brillante Iván Vyrypaev –el autor de la obra «Oxígeno»–, los hermanos Presniakov. Nombres muy conocidos para los moscovitas. En el mismo contexto también tengo que nombrar a Evgueni Grishkovets. Probablemente le conocéis, estuvo en España de gira. Sus espectáculos son monólogos, es al mismo tiempo dramaturgo, actor, director de escena. Ha sido alumno mío.

Lo que he contado del “drama nuevo” parece mágico y ahora va a seguir una revelación. Como en “Master y Margarita” de Bulgakov: los espectadores han visto una sección de magia negra y luego piden explicaciones. Ahora viene la explicación. La literatura actual funciona de tal manera que precisamente en la posición más débil se encuentra la vanguardia que está luchando contra las normas burguesas, anquilosadas. Esta violación de las normas, esa ansia por lo chocante, por el extremismo en el escenario, muy rápidamente se fosiliza, se vuelve habitual y pierde su atractivo, se convierte en el canon.

Estoy convencido de que en Rusia acaba de terminar el siglo de bronce de poesía rusa porque el número, la densidad de publicaciones en los últimos ocho o diez años es comparable con la del siglo de plata de los principios del siglo XX, aunque no creo que entre nosotros se encuentren nuevos Mandelshtam, Blok y Pasternak. Todo empezó en el año 2000 ó 2001 cuando surgió la competencia entre dos grupos literarios. Uno se llamaba Vavilón (Babilonia) –www.vavilon.ru–, el otro se formó alrededor de la revista literaria Arión, este nombre está basado en un poema de Púshkin y fue la primera revista dedicada exclusivamente a la poesía en la nueva Rusia. Ahora hay por lo menos otra más que se llama Vózduj (Aire).

El título Arión tiene alusiones a Pushkin, a la creación inspirada, mientras Vózduj tiene alusiones a Mandelshtam. Es muy emblemático porque Mandelshtam –que ha muerto en los campos de Stalin– había percibido la poesía como «aire robado», según sus propias palabras. Es aliento que está prohibido y que sin embargo surge a pesar de las prohibiciones.

Me gusta la aparición de la materia
cuando después de dos o tres
o incluso cuarto alientos entrecortados
viene la respiración enderezadora...”


¡Es una aliteración asombrosa! [Una aliteración que en una traducción literal no se aprecia.] Guénrij Sapguir tenía un poema que se entiende en cualquier lengua sin traducción. Se llamaba El mar y se leía de esa manera. [Son varios sonidos semejantes a expiraciones que no hay manera de escribirlos adecuadamente en las lenguas europeas.]

Pero volvamos a hablar de Vavilón y Arión. Para Arión en la poesía no ha cambiado nada, el poeta tiene la misma tarea que en los tiempos de Púshkin o la de Tvardovski, tiene que quemar a los corazones con el verbo. Para la revista Vavilón lo más importante era la rebelión, la lucha social, la protesta. Está claro que los poetas de Arión son de la orientación tradicional y los que publican en Vavilón son vanguardistas.

En la poesía actual rusa ahora trabajan unos cien poetas muy interesantes de lo cuales treinta o cuarenta son especialmente destacados.

De la generación más veterana puedo nombrar a Oleg Chujóntsev e Inna Lisnianskaya. Son personas que tienen más de 70 años y siguen activas. Son grandes poetas contemporáneos.

Son muy activos los poetas de la generación del grupo Tiempo de Moscú que existía en la Universidad estatal de Moscú a finales de los 70. Son varios poetas entre los cuales los más importantes son Serguéi Gandlevski, Bajýt Kenzhéiev y Alexéi Tsvetkov. Kenzhéiev vive en Montreal; Tsvetkov, en Nueva York. Son muy distintos, podría dar dos conferencias sobre cada uno de ellos. Voy a decir un par de palabras de Gandlevsky. Su obra ya se estudia en los institutos... He recordado para siempre cuándo nació él al haber leído su frase: «Yo nací en el año en el que murió Lolita». Es al año 1952. Sigue la poética de los akmeistas, con lenguaje muy sencillo, sin trucos vanguardistas, sin niebla simbolista.

Tsvetkov es un poeta muy diferente, no escribió durante 17 años. Un amigo mío que es director del departamento de ruso en la Universidad de Oxford dice que Tsvetkov es un nuevo Brodski. No sé si es así. Pero lo sí que sé que es tal vez el más potente poeta metafísico ruso de ahora.

Siguen escribiendo los poetas conceptualistas, son de la misma edad más o menos que los poetas del grupo Tiempo de Moscú. Se trata de Timur Kibírov y Lev Rubinshtein.

También podemos hablar de la nueva poesía social. La practican poetas que tienen entre 30 y 40 años. Es un intento de reavivar a Nekrásov cruzado, tal vez, con Jarms. Voy a nombrar –puedo nombrar una decena– a cuatro que me parecen muy interesantes. Andréi Rodiónov. Su protagonista es un marginal de los suburbios de Moscú, ofendido por la vida, descendiente de proletarios. María Stepánova. Elena Fanáilova. Mariana Gueide. No sé cómo tomarían el hecho de que les agrupe. Son poetas muy brillantes que se inclinan por escribir sobre cosas que no son muy típicas de la poesía.

Aparte, me gustaría mencionar a varios poetas que, en realidad, parten de la poesía de Arión. Son más jóvenes que yo pero me resultan los más cercanos por su modo de pensar, son más bien tradicionalistas: Maxím Amelin, Inga Kuznetsova e Irina Ermakova. Hace años Maxím Amelin escribió: «Tengo treinta años pero me parecen, trescientosK, entonces yo escribí: «Tengo cuarenta y dos pero me parecen, treinta». Maxím Amelin trata de rehacer la forma de escribir del siglo XVII, versos silábicos, una forma muy arcaica.

Puedo seguir mucho más pero solo voy a marcar algunos puntos más en el “mapa”. En los últimos años se han dado a conocer de manera muy notable poetas como Fiodor Svarovski, Anna Russ, Borís Jersonski. Un par de palabras sobre Borís Jersonski. Vive en Odesa, en el ámbito de otro idioma. Es muy típico que muchos poetas rusos de ahora se han encontrado fuera de Rusia y viven rodeados por gente que habla otro idioma. Borís Jersonski es una especie de Kafka ruso-judío-ucraniano. Su obra Álbum de familia es uno de los acontecimientos más grandes de la poesía de los últimos años. Para mi personalmente esa situación me resulta muy interesante, el ruso es mi segunda lengua y mi lengua materna es el ucraniano. Lo que ocurre ahora en el punto de encuentro de diferentes poesías, de diferentes lenguas de los pueblos que pertenecían en su día a la Unión Soviética, es muy interesante. Como exotismo os voy a recitar un poema del genial poeta ucraniano, ya fallecido, Vasily Stus.

También existe una corriente religiosa y una de sus representantes, Olesia Nikoláieva, se encuentra ahora en Madrid.

LA PROSA: Lo más importante que ha sucedido con la prosa rusa es su acercamiento a las editoriales. El público considera escritor a la persona que escribe por lo menos un libro al año y este libro entra en la lista de aspirantes a algún premio literario.

Si podemos nombrar algún grupo que ahora tiene muchísima influencia es la así llamada prosa joven. La estrella más brillante de ese grupo es Zajár Prilépin. Es una persona que vive en Nizhni Nóvgorod, publica en Moscú, viaja mucho por todo el mundo y tiene tendencias izquierdistas. Canta al nuevo movimiento revolucionario de Rusia. Otras personas que forman parte de este grupo son Denís Nóvikov, Serguéi Shargunov y Mijaíl Tarkovski, este último nieto del famoso poeta Arseni Tarkovski y sobrino del director de cine Andréi Tarkovski. Durante los últimos 22 años vive en Siberia y se dedica a cazar martas cibelinas. Por eso tiene derecho a renegar de la vida burguesa de Moscú, de la vida contemporánea y a escribir lo que piensa.

Ya he dicho que la editorial más grande de Rusia es AST y sus autores están siempre en el punto de mira de todos. Entre ellos, el clásico recién fallecido Vasili Aksionov quien estuvo en la emigración y volvió a Rusia ya después de la perestroika. Otro de ellos es Alexander Kabakov, uno de los prosistas más importantes de la Rusia actual. También Olga Slávnikova, laureada con muchos premios, autora de la novela 2017.Mijaíl Shishkin quien vive en Suiza. Aparte de estos también nombraría a Dmitri Býkov. Trabaja en un periódico, es autor de ocho libros de poesía, de cinco novelas, presentador de televisión, autor de varios libros de biografías de unas 800 páginas. Tuvo mucha resonancia su biografía de Borís Pasternak.

Podemos decir que en la prosa actual por fin hemos terminado con un tema que llamaba la atención de los escritores durante los últimos treinta años. Es la diferencia entre la Unión Soviética y Rusia. Yo siempre pongo un ejemplo que funciona en todos los países, menos, tal vez, en los Estados Unidos. Coged a cien personas y preguntadlas: ¿Cuántas han nacido en un país y viven en otro? Saldrán unos cinco, siete o a lo sume quince de las cien personas. En Rusia, las cien.

En cierto sentido Rusia es un país de emigración, todos hemos emigrado de la Unión Soviética a Rusia y sin ni siquiera haberlo querido. Por eso el protagonista de muchas obras literarias –si miramos el panorama literario de hace unos cinco años– era una persona de edad más o menos entre 40 a 55 años, que intentaba a unir las dos partes de su vida: la de la Unión Soviética y la actual. Entre los autores que siguen trabajando en ese paradigma, en ese círculo de temas –y no por eso son menos interesantes– están Dina Rúbina, Vladimir Makanin –un clásico vivo–. En lo que se refiere a la literatura más actual –la de este año y la del pasado año– es un mar sin orillas, hay un gran número de nuevos nombres. No voy a nombrarlos solo quiero mencionar una novela: El puente de piedra de Alexander Térejov. Es una novela-investigación, muy voluminosa, que el autor escribió durante muchísimos años y fue un proceso difícil en el que yo fui testigo de cómo esta obra iba acortándose, todo eso resultó muy interesante.

Ha pasado desapercibido un cambio en las relaciones entre la literatura rusa de la metrópoli y la literatura rusa de la diáspora. Los escritores que escriben en ruso en el extranjero se han encontrado en una situación totalmente nueva: pueden tranquilamente y sin ningún tipo de traba publicarse en Rusia. Muchos de los nombres que he mencionado hoy, pertenecen a gente que vive en Canadá, en los Estados Unidos. En general, la emigración, como concepto, ya no existe. La pregunta que nos podemos plantear es: ¿Hay un acercamiento entre la literatura rusa de Rusia y la literatura rusa escrita en el extranjero?

Y, para terminar: Aquí voy a decir brevemente con qué fenómenos sociales bordea literatura.

Últimamente se hacen muchas películas basadas en las obras clásicas de literatura. A una o dos películas acertadas les corresponden muchos intentos fallidos que hacen daño a las obras clásicas, como, por ejemplo, Maestro y Margarita.

La literatura bordea con fenómenos como un grupo musical que se llama Pushkin band. El protagonista es el escritor Andréi Bítov. Acompañado por improvisaciones de jazz (con los músicos Alexander Alexándrov, Vladimir Tarásov y otros) Andréi Bítov recita borradores de Púshkin. Sabemos que Púshkin tachaba muchas palabras en búsqueda de la expresión más exacta. Y, conociendo el producto final, es muy interesante ver como Bítov recrea el proceso de acercamiento paulatino hacia la perfección.

La última frontera es la relación entre la literatura y el poder, porque vuelve a plantearse este asunto. En los tiempos soviéticos el Partido dirigía a literatura y la Unión de los Escritores era una especie del Ministerio de Literatura. Guardo hasta ahora el carné de miembro de la Unión, con Lenin en la cubierta y la policía hasta ahora le tiene respeto... Ahora vuelve a la agenda el asunto de los «encargos» a los escritores por parte del Estado. El Estado vuelve a posicionarse respecto a literatura. El ejemplo es el encuentro de una delegación de escritores con Pútin que ya he mencionado antes.

[Nota del Edirir: Traducción basada en una interpretación oral hecha por Tatiana Sóboleva de la Conferencia de Dmitri Back, profesor de literatura y crítico literario, pronunciada en Madrid, el 8 de octubre de 2009 en la Universidad Complutense con motivo de la Feria de editores Liber, en la que Rusia fue el país invitado].

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Chester Swann
Terror en el Patio Trasero
(Área de Liquidación Controlada, para América)

Llegarán en bandas bravas, como estampida salvaje
Arrasando la esperanza, pisoteando nuestras flores.
Con su fanfarria siniestra y sus aceros traidores
Con sus banderas en ristre, y cerebros con blindajes.
Exigiendo su tributo, usurario en porcentajes
Llegarán según costumbre, con su aura de invasores.
Ejecutivos siniestros, faltos de ética y valores.
Con sus bancos en Off Shore, robándonos sin coraje.
Plantarán sus subsidiarias, como maleza sedienta
Sus empresas absorbentes, devorarán los sudores.
Calentando las cabezas de cipayos servidores
Cebándose en nuestras sangres, anémicas e irredentas.
Tan sólo por ser sureños, debemos pagar las cuentas
Tan injustas cuan infames, que dejaran los traidores
Con préstamos pro bolsillo, conque engordaran arcones
No dejando nada en caja, porque todo lo revientan.
Giremos, sudacas, todos unidos hacia la izquierda.
Cierren oídos a cipayos, neoliberales, bocones.
Impidamos entre todos sus nefastas intrusiones.
Y sus recetas salvadoreas mandémoslas… a la mierda.

Chester Swann / (de «Himno Blasfemo»)

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Francisco Antonio Ruiz Caballero (España)
Selvas de Xión

Selvas de Xión. Amapolas antropófagas, pétalo cuchillo, cuchillo pétalo, hilo de seda, escalpelos púrpuras, tigres verdes, panteras de fuego, lirios de metal oxidado, luciérnagas radiactivas, arañas iridiscentes, guacamayos de plata, árboles de color naranja, libélulas negrísimas, trompetas grises, cuernos de neutronio, enanos gordinflones, de tez amarilla y translúcida, de ojos azules y cobardes, que cazan mariposas gigantes y guacamayos de oro, con flechas envenenadas con henna, durmientes duendecillos cabezones, de corazón de cristal, largos efebos delgadísimos, císneos, capaces de desollar delfines vivos, turquesas fúlgidas, verdes antocianos, flavonoides rojos, logaritmos de topacio fundido, clepsidras de aceite de ámbar, xilemas y floemas llenos de miel venenosa, leche podrida, magnolias rosas, en las que crecen gusanos amarillos y caracoles horribles, moluscos con tentáculos múltiples, sangre de cisne.

Selvas de Xión, impenetrables selvas de cardos contrahechos, deformes, devorados por coleópteros ámbar, selvas en las que habitan panteras de fuego, que tienen garras de cristal azul, que cazan bueyes verdes, y jabalíes con escamas de pez, estanques y lagunas de absenta verdísima, en los que se bañan nereidas de ojos rosas, con mariposas de luz negra, con riberas de hiedras doradas, perfumadas de un incienso magnífico, que penetra en la pituitaria y deja ciego al hombre, yesos y granitos púrpuras sobre los que descansan iguanas violetas, nereidas que cantan como crisoberilos refulgentes, bellísimas nereidas de cabello amarillo y voz de cristal, grillos azules y fucsias, que tintinean en noches calientes aromadas de azaleas de oro.

Selvas de Xión, desiertos amarillos con una arena de oro, en los que de trecho en trecho crecen polihedros metálicos, prismas, dodecaedros, cubos, formas geométricas de piritas cupriformes, auríferas, cuárcicas, cuyo roce más leve produce la muerte. Playas azules y negras, a las que llegan algas rosas, vivas, que se agitan nerviosas, medusas de color naranja, gaviotas negras, malignas, con ojos azules en los que hay paraísos llenos de dientes, playas negras, a las que llegan náufragos íncubos, con labio leporino y doble hilera de colmillos, sedientos de sangre, con la epidermis llena de bubas, y ángeles rubios, soberbios, con mirada lasciva y mala, con puñales curvos de mango de oro labrado y perlas, y playas azules, de arena índiga, en las que crecen cactus naranja, de espinas venenosas, zarzas que no temen a los lagartos de piel de acero.

Flores extrañas, extravagantes, raras formas de lirios y orquídeas, geranios arborescentes, pelargonios exquisitos, gigantescos, azules y rosas, palpitantes, cargados de polen naranjísimo, muy venenoso y salado. Desiertos boreales con icebergs negros. Ruinas de múltiples Cartagos, edificios desplomados que se mantienen sobre columnas torcidas, cúpulas de malaquita, rotas, hundidas, barrancos en los que crecen orquídeas negras, balaustradas y frontispicios con dragones gigantes, de oro macizo, fuentes de las que brota la sangre negra, pavorosas Troyas incendiadas, arbotantes y contrafuertes que sostienen muros ciclópeos, de mármol rosa o verde, pináculos en los que anidan dinosaurios pteriformes, ruinas en las que hay bacanales de íncubos, con falos macizos, y pezones con galactorrea, que se penetran sin descanso y se chupan, en una eterna y repugnante orgía, ángeles que lanzan flechas de fuego negro sobre Apolos diamantinos, de cabello azul, tatuados con arañas rojas y verdes, súcubos de genitales femeninos y torsos sin pezones, condenados a la horca. Selvas de Xión. Caballos bicéfalos, centauros de oro verde, sirenas de piel naranja, música para un asfodelo rojo, tauromaquia incorrecta, tiburones y escarabajos, columnas de topacio que soportan templos a un Zeus deforme, bellísimos arcángeles asesinos, insoportáblemente hermosos, con el corazón como la brea, fríos como los sepulcros, sepulcros, cactus, banderas.

Selvas de Xión. Ergástulas llenas de orquídeas de cristal violeta, ergástulas donde efebos de veinte años se entregan a la orgía, concupiscencia de nudibranquios marinos, Apolos llenos de esmeraldas, Reinas de una Namibia oscura que transpira madreselvas en su piel, afrutadas copas de ginebra, matorrales llenos de espinas, extraños lirios de fuego verde, simios y monos sin vello que cazan muchachos desnudos. Incubos monstruosos con narices deformes, cíclopes y súcubos, arpistas ciegos que tocan melodías malditas, sobre las que galopan caballos verdes, nenúfares que exhalan aromas indescifrables, braseros ardiendo, hogueras en torno de las cuales danzan los escorpiones, sacerdotes que extraen de plantas extraordinarias venenos a la luz de la luna, copulas de hormigas con libélulas, copulas de arañas con mariposas, copulas de aves de plumas iridiscentes, luminarias azules y violetas, fuegos negros, humos rojos, bermellones granates achicharrantes, mortalmente calientes, hirviendo de sol o hirviendo de luna o hirviendo de estrellas. Planicies desérticas donde se grita Dios mil veces y responde el eco: ¡¡¡¡náusea¡¡¡¡¡. Quimeras que devoran lagartos. Muchachos que doman quimeras. Dragones de terciopelo amarillo. Selvas impenetrables en las que solo hay zombis, con los rostros destrozados por la lepra, y perros con doble dentadura, que te persiguen por laberintos de granito esmeralda. Minas de oro. Oscuras minas de oro donde miles de esclavos luchan contra serpientes bicéfalas. Danzarines que bailan sobre trapecios barrocos. Marañas de lianas y juncos, ranas con lunares violetas, libélulas del tamaño de un brazo humano, libélulas del tamaño de elefantes, arañas descomunales, tarántulas lirio, talamos llenos de prostitutas salvajes, siempre ansiosas, ninfómanas, que se bañan en fuentes de aguamiel dorada. Selvas de Xión. Templos recargados de flores a una Virgen iracunda, que mata con la mirada a quien osa sostener su vista. Aguilas que arrebatan corderos por el aire, y los degollan en vuelo, mientras la sangre cae como una lluvia de sanguijuelas, como gusanos y lombrices violetas, ávidas de deseo humano. Travestis perfumados, que lucen vestidos de novia, vestidos dorados, vestidos ámbar. Clepsidras de miel de eucalipto. Ejércitos de Sodoma enterrados en la arena. Asesinos con los ojos verdes. Muchedumbres que sacrifican con gusto sus hijos a Moloch. Espartas de placer. Ninives de orgasmo. Jerusalenes de Lujuria y sexo. Romas de deseo. Selvas de Xión. Batallas de gallos. Concupiscencia de cisnes, exquisitez de Césares. Calígulas de adulterio, Carlomagnos de Sodoma. Estancias para dormir mil años. Huitxilopxtlis de demencia.

Selvas de Xión, Selvas de Xión, tucanes dorados que espolvorean su oro sobre las aspidistras. Coelos rosas y amarillos, largos coelos de hojas exóticas, inmensos coelos naranjas y fosforescentes. Pequeños poneys amarillos de cabellera azul, rosas de espinas, inmensas rosas de espinas, lacerantes y ciegas, feroces y criminales, rosas negras y azules, colibríes de cuatro alas naranjas, cangrejos con cuatro pinzas doradas, que suben en masa a los árboles para comer huevos de vencejos iridiscentes. Acantilados de perfume, escabrosos tajos profundos sobre arroyos salvajes excavados en la roca, en los que anidan golondrinas rosas, Amazonas de ojos de pupila naranja, con pezones amarillos, que se esconden entre las moreras de hojas gigantescas, y en cuyas bacanales uránicas se bebe un vino delicioso mientras la música describe una gardenia a Safo, música lésbica, llena de cintas verdes y violáceas, tornasoladas a la luz de la luna, pentagramas sobre los que se sostienen icebergs de almíbar perfumado. Selvas, selvas, profundas selvas fantasmales, habitadas por hombres de epidermis transparente, de cristal, a los que se les ven los órganos internos, las glándulas, los intestinos, y panteras también transparentes, con colmillos de plata negra. Hombres lobos con dobles penes y mujeres lobos con doble vagina, y uñas pintadas con jeroglíficos árabes, capaces de desagarrar un corazón de cuajo. Rinocerontes de seis cuernos, arañas de nueve patas, no simétricas, en un logaritmo esquizoide, serpientes emplumadas, de dobles cabezas, que paren vivas a otras serpientes, hogueras que dan frío, hogueras sepulcrales, cuyas llamas no producen calor sino frío, llamas negras, de agua, que congelan, que no queman, monstruos cuyas sombra está viva, monstruos en la espesura cuya misma sombra está viva y mata, pavos reales rojos y pavos reales rosas, de cresta amarilla, con mil ojos de color fucsia, urogallos verdes y azules, abejas amarillas que liban flores de néctar salado, Dráculas de amor carnal, vampiros de ojos violetas, selvas de Xión. Efebos que estrangulan gallos vivos, Centauros que devoran carne humana, asfodelos de pétalos de fuego, profundidades oceánicas habitadas por hormigas, caballitos marinos verdes parasitados por hormigas amarillas, corales que crecen arañando, serpientes marinas con cuernos, largas anacondas tricéfalas. Medusas cisne, medusas tigre, medusas escorpión. Abrahames que sacrifican a sus hijos aunque el ángel diga:¡¡¡ detente¡¡¡, Saturnos implacables, crueles Saturnos despiadados, Tronos de oro macizo sobre los que Cronos inmola su descendencia, con paroxismo y violencia, jades amarillos. Lagos llenos de estrellas que reflejan un cielo sin estrellas, negro y profundo como una brea densa, llamaradas frías, que hielan, y agua que arde, y toros de cuatro cuernos. Selvas de Xión.

Francisco Antonio Ruiz Caballero

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Dos poemas de Constantino Mpolás Andreadis
HEBE UHART III


no se parece
ni siquiera a ella misma
escribe como una diosa haragana
como una alfombra gastada
como una escalera de una hoja
no será que en eso escribe como un globo
como una araña tan inmóvil que parece un cielito
como una silla bailada por isadora
no será que en eso escribe como isadora
o sea que no escribe sino que baila
y encima
no sabe bailar
y escribe
como si supiera bailar
y por eso
es que si es isadora es porque es hebe
y si es duncan
es porque es uhart?
a la mierda
como dice ella
como escribe ella
cómo escribe
esta mujer
que en eso es un hombre
y no escribe como un hombre
ni como una mujer
sino que escribe
como escribe
no como si fuera silvina
pero sí como si paseara al perro que paseaba silvina
que silvina sacaba a pasear
con sus grandes
anteojos negros
todas
las noches?
la verdad es que parece mentira
por lo menos
yo no puedo por ahora decir más

Poemas en el blanco

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como si los personajes
se diluyeran
y las palabras
se apropiaran de ellos

como sin nombres
como borrados
o como si sus nombres
los borraran

y ellos fueran espejos
quiénes
de ese candor
o enguantado relámpago

que en el relato
se hace relato
o como si volviera
del relato

limpio
como cae un fruto
que una mano recoge
y es la mano

Constantino Mpolás Andreadis

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La Twitteratura: breve, concisa, rápida y accesible
por @anaivelisse / De Puerto Rico / Libro a Libro

En Puerto Rico, pocos escritores utilizan el microblogging como una plataforma de creación. Desde hace par de años se hacen experimentos creativos al respecto, pero no es hasta unos cuantos meses atrás que el mundo hispano ingresa más activamente al #trend de la #twitteratura o el intento de lograr piezas memorables en #140cc.

El pasado mes de febrero, el Instituto Nacional de las Artes de México acogió la inicitiva de un grupo de twitteros para lanzar un ciclo de conferencias sobre los 140 caracteres que permite Twitter como una plataforma para la microficción. El objetivo del ciclo fue «discutir, describir, especular, criticar, siempre alrededor de la idea de la tuiteratura», comentó el escritor Alberto Chimal, mediante nota de prensa. El ciclo 140 caracteres también abordó otros temas interesantes sobre el ejercicio literario en Twitter, como la creación de una personalidad virtual, palíndromos y juegos literarios, la relación de Twitter con otras artes y medios, género y literatura, entre otros.

En marzo, concluyó el concurso Twitteratura de “nuevas narrativas”. El mismo, que tuvo lugar a través del perfil de @Hipermédula, la plataforma web que lo organizó, contó con la colaboración de algunos Centros Culturales de la AECID de América Latina, y se aceptaron participaciones en portugués y español.

Hace apenas unas semanas, en México nuevamente, La Cámara Verde, periódico de poesía de la UMAN se organizó alrededor del Twitter para leer y reescribir el cuento Es que somos muy pobres de Juan Rulfo mediante el concurso Tuitrulfo. El dictamen del jurado fue breve, como de buenos twiteros y entre las líneas seleccionadas se encuentran las de la puertorriqueña Xiomara Feliberty (@Xiomara), especialmente los dos últimos tuits, con la vaca queriendo vivir y Tacha queriendo morirse para no tener que quedarse sin nada, indicó el jurado al resaltar la calidad de los tweets de @Xiomara.

Sin embargo, la twiteratura no es un fenómeno del 2011.

La editorial Pengiun publicó hace dos años el libro Twitterature, de Alexander Aciman y Emmett Rensin, un volumen que reinterpreta los clásicos y los concentra en #140cc. El libro incluye grandes nombres de las letras universales entre éstos, Dante, Shakespeare, Stendhal y Joyce y los reduce a 20 tweets cada uno, un ejercicio de síntesis extraodinario. Estos dos jóvenes universitarios lograron el gran acuerdo comercial e inmediatamente tendieron un puente entre las miles de páginas que componen las obras de los escritores seleccionados y los 20 tweets en las que se transformaron y, de paso, el nuevo grupo de lectores jóvenes cuya vida no es posible sin las redes sociales y la interconmectividad.

En Puerto Rico, pocos escritores utilizan el microblogging como una plataforma de creación. @elidiolatorre y @Xiomara han dado el paso adelante para explorar la tecnología como un espacio de laboratorio creativo en donde todo debe concentrarse en#140cc o menos.

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Juan Manuel Pérez Álvarez
Parte el mundo de nuestro corazón

Parte el mundo de nuestro corazón,
en nuestra boca la palabra renace,
y la justicia es una mano tendida.
El silencio educa la voz,
y la voz construye lo existente
de las ruinas de la memoria antigua.
Errante viaja por el mundo el espíritu,
y cuando lo alcanzamos somos astros de luz
en un cielo coronado por el espejo
de la llama de nuestro corazón.
No se pierde el resplandor de la mirada
en el cielo temporal sostenido
por la columna invisible del amor,
porque su luz alcanza a unos y a otros
aboliendo la distancia que los une,
sobre el monte de la comprensión tendida.

(29 de Mayo, 2011 / De Propiciación)

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Graciela Wencelblat (Argentina)
sin títulos / poemas breves

Le quitaron el nombre
desprendieron de ella
todas las palabras.
Calzada con sandalias de llanto
camina como loca
como una brisa desasida del aire.
Suma sus huecos
recicla los momentos de ultraje
desgarra el nudo
para que se desate toda la memoria.

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Atrancada
entre ladrillos rotos
la fuerza del instinto
recorre las enredaderas del cuerpo.
Oye llantos lamentos
que no puede acunar.
Le sobran los brazos
no sabe
podar las incertidumbres
enhebrar la ternura.

Esa soledad dibujada a pulso la intoxica.


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Liliana Varela (Argentina)
De la tumba y la muerte

Era tu pálida tumba:
luna oscura y de luto, aquel augurio del destino,
corazón en espada atravesado.
Era también cerrar nuestro libro:
sus hojas marchitas, su contenido de espadas y cuchillos.

Cómo y Cuándo...
el desierto, el ansioso buitre, mis suspiros de llanto y pena,
la vacía mirada.

Y tu ausencia:
como volcán de lava contenida,
como tormenta que azota la llanura.

¡Oh amor, amor!
Mi espíritu te busca de cielo en cielo,
qué estrella ahora habitas, dónde mora tu recuerdo...
¡Qué he de hacer para alcanzarte!
el cruel silencio de tu voz me arrincona en la tristeza.

Contadme:
Dónde brilla esa luz que tus manos irradiaban,
En qué siniestro confín del mar se replegó tu sonrisa,
Quién custodia el tesoro que antes era mío.

¡Y el dolor coronó con sus espinas!
ultrajada el alma se fragmenta y desquicia.
¡Oh el lamento duele más que una llaga!
¡Oh esta ausencia pesa más cada día que pasa!

¡Venid a mí Mar de lo terrible!
¡Inundadme con tu sal la existencia!
Derramad la furia agreste de tu bravío oleaje sobre mí

Hundidme en tu lecho cual solitario coral herido,
Llevadme al fondo a dormir el sueño eterno!
A vivir junto a él y amarlo dulcemente.

Quiero compartir su nicho de estrellas marinas
y enraizar con algas nuestros amorosos huesos
¡médula a médula! en frágil concierto...

¡Llevadme ya mismo!
así nacerá un nuevo verso...

Liliana Varela / De la Serie Influencias / 2007

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Graciela Maturo (Argentina)
La tentación del abismo en la obra de Oscar Portela

Oscar Portela
pertenece también en su talante vital y en su obra toda, a esa legión que no solo es americana sino que reclama el derecho a serlo plenamente. Esto no lo priva, sino que por el contrario lo obliga a un diálogo permanente con el mundo de las ideas, a una elaboración profunda, desde su acá, de toda incitación filosófica y de todo estímulo creador.

Su confrontación con el deconstructivismo de Jaques Derridá, será pues una confrontación creativa, poética, capaz de extraer de su ejercicio dialéctico abierto a últimos confines de la razón su cuota instauradora de sentido, su nueva imago mundi.

Oscar Portela, con el talento y la creatividad profunda que viene desplegando en su obra, recobra órficamente el valor genesíaco de la tiniebla, no para gozarse en un universo sígnico despojado de realidad, sino para incorporar plenamente a su visión, el polo negativo. He dicho de él - y lo han afirmado otros -, como de Ramponi, Castilla, Solá González, que son poetas nacionales por venir de su región, sin que esto se entienda como un mero apuntar a lo descriptivo o lo folklórico.

Hay un pensamiento en la poesía de Portela como la hay en la de Novalis, Goethe, Huidobro, Neruda, Molinari. Un pensar hecho de intuiciones, percepciones, afectividad, pulsión, intelección.

No es la suya la vía de un tanteo onírico o de una vaguedad sensorial, sino la riqueza de un intelecto amoroso que no renuncia en ningún momento a la tarea de comprender. Ejercicio activo de la memoria-desmemoria, del saber- que acrecienta el no saber, del juego de la presencia y de la ausencia.

Lo diurno y lo nocturno alternan vivamente en la poesía de Portela; digamos que en sus últimos poemas, se inscribe decididamente en la vertiente nocturnal. Y no es la primera vez que asoma lo nocturno en su poesía. La noche, la oscuridad, la ausencia, la concavidad del no ser, es un latido permanente en los ritmos con que este lenguaje se manifiesta.

En esa entrega total al conocer y al ser, no puede eludirse el paso por los infiernos, la morada en el desierto de donde se vuelve con la aridez de la pérdida o con la riqueza del encuentro. Es la salida a lo abierto, el momento de riesgo que significa entrar en lo vedado. El caso de Portela nos autoriza a pensar que no es América el ámbito donde los signos se fecundan en el antí-logos de las superficies textuales que se entrecruzan como diría Kristeva, sino el lugar auroral donde las escrituras se consumen y se consuman, es decir, se realizan.

Discípulo de Nietszche, Heidegger, Derridá, Deleuze, Blanchot, Klossowsky y Bataille, Portela da aliento a una deconstrucción arrasadora, acepta el desafío de las cifras, se hunde en la babélica superposición de los discursos, pulveriza los signos de infinitos lenguajes.

Espera finalmente el «golpe de gracia» de la imagen final, el poder de los nombres y enfrenta audazmente lo demoníaco, en un trance de desnudamiento absoluto. Se desnuda de velos y redes, del recuerdo y la voz, de los colores y de los ritos. Pretende dejar de lado cuanto a existido, su palabra y vivencia, para albergar en si la no-vida de las escrituras, la concavidad de la muerte, el Eros sombrío de las nupcias con la nada.

Una apetencia de absolutez lo lleva a la frecuentación de abismos, transposiciones, migraciones, autodestrucciones, de las que sale vivo, renovado, ave fénix. Oscar Portela percibe claramente como el poema mismo es vida y muerte, construye su propio sarcófago formal que es necesario cerrar y abrir continuamente porque esos nombres a de borrarlos el «adviento».

Un estudio de la expresión poética de Portela mostraría la naturaleza ritual y religiosa de su lenguaje, donde se manifiesta permanentemente la búsqueda del Uno, la realización de una minuciosa liturgia, la intensidad de la plegaria, que asume también la forma de blasfemia.

El suyo es un verbo incandescente que expresa el dolor de la noche de la razón. La voluntad del Angel Exterminador que tiene sed de absoluto y despojamiento. Se propone buscar algo más que el «acuerdo de los sonidos y las natalidades», avanzar más allá, en la negación de la negación misma y se ofrece como víctima, canta a las bodas con la muerte purificadora: «muerte que nos proteges contra el exilio del cielo», como un ángel maldito entregándose a un destino inexorable. Su pasión, como toda pasión intensamente vivida, es salvadora. La intensidad amorosa de la entrega lleva en sí misma su escala de reencuentro. Se siente despeñarse al ritmo musical del versículo, se percibe el jadeo de ida y vuelta en el trabajo poético, se descubren tesoros que la marejada viene a depositar en la playa.

La lucidez del poeta es el primer ejemplo del vigía que atiende a cada dádiva del mar: nada abolirá el movimiento del azar. Aunque Oscar Portela haya tomado sus impulsos más íntimos de los filósofos citados, su impulso más profundo le viene de su propio lenguaje, de una cultura que es muerte y resurrección de una tradición cuyo padre es Orféo; en este punto el canto
mismo se hace escala salvífica.

Las palabras, las imágenes, son el hilo de Ariadna que han permitido al poeta héroe sobrepasar las orillas de la desmesura, para ofrecernos una obra que es al fin sólo el cuerpo, el sema, las huellas de la aventura poética.

La palabra de éste gran poeta argentino, es siempre una palabra plena, es decir el signo de una vida interior incesantemente fecundada por la pasión y la inteligencia. Se da en ella un doble movimiento de fuga y pertenencia que nos hace pensar en aquella metáfora marechaliana del pez en el anzuelo.

Fuga hacia lo abismal y abierto, hacia la nada que atrae con la fuerza de un sol oscuro, y es también una de las formas de lo sagrado. Pertenencia al mundo encarnado, a la tierra, a la corporeidad destinada a sentir sus dones. Protagoniza así ese retorno al Origen que Heidegger llama Khere y que no puede ser comprendido simplemente como vuelta, ni tampoco como regresión, sino como transformación espiritual y apasionado reclamo del sentido de la vida. Se trata de la conversión del poeta a su ser más profundo, del despertar del yo trascendente, cuya búsqueda era, según Novalis, la más profunda tarea del artista.

Así las imágenes, desgranadas en escala semántica y musical, se ofrecen como escalera de realización, siempre en camino de ida y vuelta, entre el tiempo y la eternidad, entre el ser y la nada, entre el goce del mundo y el sordo llamado de la muerte. El poema es remanso de felicidad en que se revela la plenitud del instante, y es a la vez el hueso en que la sed vuelve a despeñarse inagotable. La obra espléndida de Oscar Portela pertenece a la poesía americana con sus mejores fueros.

Tiene el carácter ritual de una ofrenda en que el oficiante va desvelando el misterio cósmico y la secreta ambigüedad de su propio rostro. Un duelo interminable dicta estas elegías que se desempeñan como una cascada lacerante de gemidos y plegarias, doradas por los resplandores del ser que se oculta entre detritus arrastrados por el tiempo. El poeta correntino entrega a la música las notas amargas de su interrogación por la aventura del vivir, del conocer, amar, y morir, en una petición de absoluto que expresa la sed viceral del viajero sobre la tierra.

Su poesía adquiere el valor de balance vital, testamento, pregunta que cala hasta lo profundo del ser, despedida del mundo y de sus dones. Es también un reclamo por la dignidad del hombre.

Oscar Portela sé autoconfigura como el existente que ha llegado a una meseta de desolación, perdido el bagaje de los deseos y esperanzas que dan sentido a la vida. Su memoria, que arrastra briznas del Paraíso de la infancia, agitado por el viento de los palmerales y el amor de la madre, se siente ahora mutilada y golpeada por huracanes de cenizas.

«Sólo soy un pasajero del hambre» –dice: «Y aquello que alabé, aquello innominado que ilumino mi verbo y acaricio mi alma con las dulces promesas de los frutos más dulces, escarnio fue y castigo, y condena y exilio de mí mismo y del tiempo que hice temblor y canto». Su mirada solo advierte ahora:

«sal en los sembrados donde vertí mi sangre,
pobres temblores y aleluyas, pobres hosannas caídos
en la indigente estéril tierra de mi patria!»


Apocalíptica conciencia de destrucción del mundo, intensa noción de la finitud, reclamo ante el Dios oculto y silencioso.

Las elegías que componen sus últimos libros desgranan con lúgubre pasión el sucesivo vaciamiento del amor, el deseo, la esperanza, la voluntad de vivir.

Vedme, espectral en sueños,
despedirme del canto con que aromé mis horas...


sentencia Oscar Portela en ambigua afirmación sobre la poesía.

Las palabras, negadas e imprecadas, que siguen siendo el nexo del poeta con el origen y el sentido. Rodeado de sinrazón, penetrado por el sentimiento de vacío y ausencia, la palabra es todavía el humus sagrado en que el rapsoda mora, se expresa, muestra sus llagas, reposa. Látigo u consuelo, el canto sigue siendo una tierra más real que la tierra que se destruye ante sus ojos. No nos extrañe pues que las palabras sean el centro de la meditación de Oscar Portela, oscilante entre la búsqueda del lenguaje y el retorno a una realidad preverbal.

Afrontar la destrucción de la palabra, el desgajamiento del nombrar adherido a su corazón.

Ay de vosotras, garzas voladas por el agua del deseo,
a qué llamar por mí, en mi nombre de muerto,
pues quien respondería y en nombre de
qué imágenes a las visitaciones
que ahora me reclaman
desde un presente sin presente?

Las palabras se revelan inconsistentes, lejanas a la presencia que las funda, lejanas a toda certidumbre. Sudario, naufragio, ausencias virtuales del blanco y del azul que recuerdan a Mallarmé, imágenes de lo no imaginable, pueblan el mundo de Portela, tenso entre los polos del Paraíso perdido y la destrucción del Fin de los tiempos.

Desde el sentimiento de la absoluta soledad rememora los días felices, los goces, los paisajes liberados a su fragilidad efímera, los seres amados. Pero la poesía, desde antiguo, halla en sí misma su propia respuesta y recompensa. El puro acto de confiar a la palabra la desolación y él vació, comienza colmarlo con la furia descendente del verbo. Misterio de la creación, diálogo con lo absoluto emprendido por el poeta – demiurgo que alcanza el nivel de su propia develación. Surge en su propia voz la visión abarcadora del cosmos que desborda su propia e incomprensible belleza. Y el desgarro existencial llega a engarzarse en visiones deslumbrantes de epifanía.

Oscar Potela nos entrega, con el gesto de un dios exiliado y rebajado del reino, y con implícita alusión a la larga dinastía órfica de los poetas que en Occidente han compartido la herencia mítica y la lucidez critica dentro del poema. Su espléndido lenguaje surge denso de originalidad, riqueza semántica, fluidez coloquial y profusión imaginística. Portela utiliza expresiones como desta o questa, dignas de Garcilaso; incluyen vocablos poco usados como por ejemplo zureo o peto, sin caer en alambicamiento; varía infinitamente el método de la metáfora en actividad creadora que no osaríamos reducir a un conjunto de «recursos poéticos».

La poesía que alcanza es lanzada en el alto nivel de la oda o la elegía y participa de una energía musical que pone en marcha conjuntamente a la inteligencia, la sensibilidad y la imaginación.

El poeta asume constantemente la primera persona, en afirmación lírica del yo, y al mismo tiempo se configura como sujeto omnipresente: Es sombra, espectro pasajero, temeroso y osado coreuta de los dioses, desalojando de mí desterrado, conterrado, pantera, tigre. Se identifica con Orfeo buceando en el misterio del tiempo, descendiendo al Hades, descubriendo en la música de su flauta el sentido de su propia vida y muerte.

Víctor Hugo escribió con sabiduría: A quoi tient l’abîme? Attendons: Oscar Portela se entrega a la angustia existencial, crea su verso desde la pasión y el desgarro, renace desde las cenizas de su muerte como el fénix mitológico, a través del canto. Hoy asistimos a los signos manifiestos de su madurez vital en el dolor y la oscuridad de una experiencia límite, que con los poemas de Claroscuro, alcanza a poner a prueba sus propios límites.

Desde este instantante le es irrenunciable recordar a vivos y muertos, proclamar la orfandad de la criatura humana, reconocer la fuerza augural de su propio canto.

Oscar Portela se mueve en un mundo donde toda cosa visible se desmorona ; persigue, sin embargo, el rastro de lo permanente. Sabe que su misión es la fidelidad a ese rastro, que se manifiesta en el mundo y más allá de él, en su palabra.

Está destinado a auscultar incesantemente su propio corazón para ofrendarlo en las aras del sacrificio. Dotado de una lucidez espectral, se reconoce como oficiante en un final de época que tiene visos de catástrofe.

La palabra de Oscar Portela se eleva como una salvaje plegaria, mezclada de blasfemia, para decirnos el despojo y la destrucción que se inician en su propio cuerpo. Construye un arca para la salvación del mundo, como lo proponía el cristiano Dostoievsky. Intenta nombrar los restos del naufragio, tender el exorcismo de la memoria para impedir que el viento final arrase con lo que queda de humanidad sobre la tierra. Tal el contenido de estos poemas que nos avasallan y acongojan, pero también nos iluminan.

CLAROSCURO

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Oscar Portela (Argentina)
Claroscuro / Parte 1

El duro pan de soledad
El zarpazo del tigre agazapado en la noche
El invisible en el día,
La sed del infinito que se agota
En el infierno del desierto,
La sangre coagulada vuelta
A sus orígenes, el sudor y el miedo
Y el cansancio que el trivial comercio
Con la efímera eternidad del verbo
Se hacen oscuras obsesiones,
El yo condenado a sabiendas y el cobre de la
Campana del crepúsculo
Que llama a reunión de vivos y de muertos
Y que harás hoy sombra de sombras
Que finges no conversar con las augustas
Sombras de los muertos
Tu que sigues el camino que termina
En el corrupto circulo que se repite
una y otra vez una y otra vez
vox clamantis in deserto y la campana
llamando al ángelus y la madre
traslúcida mirando desde la luna
la soledad donde se acunan las mortales
caricias de los sueños sigue sin embargo
sigue muriendo que en tu principio esta tu fin
aunque aquí no existan ni principio
ni fin sino la corrupción que los segundos
preparan en silencio para que el circulo
se cierre y nada como el alud de las montañas
se cierne sobre ti.
Difícil despertar, difícil entrar a la casa de
Las sombras donde los ángeles
Son los daimones que la obra puso
Para verter en ella el veneno que
El tímpano y los ojos la atávica memoria,
el gusto de la luz y todo aquello
Que extraviado está, hagan del duro pan
errancia del nonato, los dientes del vampiro
que lucen marfilíneos a la luz de las aguas.

(Frag. de Claroroscuro / de Oscar Portela)

[NOTA DEL EDITOR: Oscar Portela es escritor y periodista profesional, que ha ejercido lpor más de cuarenta años. Es asesor cultural de la Camara de Diputados de la Provincia de Corrientes (Argentina). Ha publicado poemarios y ensayos filosóficos. Licenciado en Letras, Literatura y ex-profesor de la Fundación Juan Torres de Vera y Aragón].

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Alejandro Drewes (Argentina)
FRENTE A TI, GAZA
(v. 2)

Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y realiza la mentira. Apocalipsis, 5. 22-15.

Insepultos huesos tuyos
sobre esta Franja arrasada
como flores de otro mundo
segados yacen. Sí, aquí yacen.
Brevemente cantamos
una vez a tus días sin paz,
por tus calles
los últimos fantasmas
nos dicen algo al oído
y se crispa nuestro paso
en mitad del inaudito
viento vertical de las bombas.

Turbios recuerdan los ojos
Antidon y la ruta de Alejandro
veloces barcas fenicias
en la curva cenital de los imperios
bajo el ojo celeste
de los antiguos dioses navegantes:
en cambio apenas ven ahora
el mismo mapa del Infierno.

Avanzan los negros ejércitos
hacia la ciudad sin murallas: es la hora
en la qibla del último rezo. Y luego, bajo
la tierra común sólo apenas
esconder a los últimos niños.

[Nota Editor: Alejandro Drewes es poeta, crítico y traductor. Es el fundador del grupo difusor y revista AERA]

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Arturo Cardona Mattei (Puerto Rico)
Apocalipsis

Palabra que infunde pánico
En un mundo torcido de ideas
Guerra, fuego, sangre
Hambre, locura y ballesta
Toda la tierra sembrada con brotes de miseria
Montes con sus cumbres derretidas
Incinerando la humanidad perversa
Apocalipsis de Hollywood
De líderes religiosos que nos envenenan
Así van engañando a toda una humanidad
Que vive huérfana de la palabra serena

Apocalipsis es guerra santa
La venganza de Jehová contra el que peca
Guerra selecta que mata al malvado que no se regenera
Es la oportunidad última
Donde Dios usa su linterna
Alumbrando derroteros infinitos
Que ofrece a la humanidad entera
Apocalipsis es la guerra justa y santa
Que cubrirá todos los pueblos de la Tierra

Apocalipsis nos revela
Planes nuevos para el planeta
Un gobierno divino que se abre
Con promesas de un garante que no ceja
Apocalipsis es la esperanza
Que fue trastornada por Adán y Eva
Aquello que se perdió en el Génesis
Apocalipsis lo rescata
con promesas de trascendencia

Apocalipsis revela persuasivas ideas
Esperanzas electrizantes que son eternas
Son promesas fieles y verdaderas
Pues Dios no puede mentir
Su santidad así lo demuestra
Apocalipsis es la guerra última
Para borrar al irreformable de la Tierra

Apocalipsis no es guerra de hombre
Donde muere el justo y el impío que se rebela
La guerra del hombre daña y contamina
El agua, el aire y la tierra
La guerra de Dios es justa
Porque solo mueren los que lo detestan

Apocalipsis es la magnánima guerra de Dios
Que barrerá del mundo sus tristezas
Y sembrará nueva semilla
Trayendo al hombre el gozo de nuevas fiestas

Apocalipsis…faro de luz enhiesta
Donde una nueva humanidad
Tendrá por delante una vida eterna

¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas
La turbulenta humanidad ya no se encuentra
Un gobierno eternal tomará de la Tierra las riendas

31 de enero de 2010 / Caguas, Puerto Rico

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Referencia
Fanny Jaretón (Argentina)
Después del Diluvio

Esta vez voy a abrir la boca a punta de tu lengua, la fiel testigo y portadora donde tu palabra que dice y sabe, me fue arañando desde el dolor al miedo e inquisidora o inquieta se ensambló dentro de mí y ajustándola entre paladar y cielo voy a lloverte como nunca antes te han mojado.

Repaso tus ojos y el tajo donde tu mirada rompe al horizonte, en tu afán de conquista de buscador incansable vienes por el secreto, del secreto guardo en la alfarjía de mis manos el aroma de flujo caliente donde hice a la fotosíntesis como la dama de la noche, rojo el viscoso diluyente entre piernas y escarnio dio sus sacudidas al exprimo del color de arcilla, de algarrobo y sauce, mira el sauco glauco del milagro, una gota, sólo una gota para amantarte, tu boca orbicular se detiene en la presión única e intransferible donde me haces agotar todo mi llanto, el llanto todo. Y en esta agua y las otras, afluente voy a tu cauce, caudal de atemporales melodías, cántame susurrado, aproxima y pega tu boca enmoracida, de la planta donde vi al estío y quebrada la rama ante mi roce perdido, me ofreció en dos varas cual piernas la rapdomante manera hacia donde caminarte.

Te sostuve en la madera firme y con manos inquietas hurgamos de lo mismo, pasión y gloria, conocimiento y abismo, caerme, caer, caer, caer en vos y entre lamentos no lamentarme de sol y primavera; ábrete capullo a la sed del instinto, recógeme con tu prado de artesanía, la espina de la noche se ha quedado clavada en mis labios y la esencia de la rosa elixió sobre la arena de mica.

Refléjame en tu espejo de gnosis. Quiero verme en tus perfiles, todos, haceme buena, mujer completa, apágame la sed, a testigos de pájaros, vuélame con el roce de tu pico o la mansa caricia de una sola pluma, de la punta de ella, o del suspiro.

Bajamos al útero de la tierra, me dices que Apocalipsis las cuevas intraterrenas son los lugares más seguros donde debamos guardarnos y como un topo me encarno debajo de tu piel, y tú tan seguro me tiemblas donde tiemblas y nuestras piedras chocándose hasta estallar el fuego, ahora llegó el Tiempo, vos que confiabas en milenium y yo que te dije de la Magia y ahora tu lava derramándose conmigo, con mito, dentro, ahora eyaculatoria palabra que intentas encerrar contra tus dientes carceleros y tu gesto en los ojos que avizoran libertarios y de tu mirada de impotencia cual Goliat frente a esta David o hija de la tribu, de la salvaje que ha venido a moverte para revolcarnos y ser fango y en el lodo, vos que sos el creador y en la palabra me marques con el Emet sobre la frente y me hagas de Verdad, tu verdad.

Amarga estoy en tu café de nocturno, revuelves con la cuchara de plata a oscuras y los dedos de luna nos refleja en la embocadura cerrada cual Llena y lobuna en el despertar de esta maga, ven observa cual es el testamento y testimonio donde tu marea me eleva tras la espuma, me levantas y me sumerges, en el placer de tu gozo, no, no te fatigues, que siga la lanza pegándome en el centro certero, que siga la estaca clavándome sobre los puntos vitales, pulsos y otros tantos, que siga que siga hasta desangrarme para poder regar la tierra sobre tu llanto y hacerme raíz puente flora y fruto dónde tú, árbol, te yergues refulgente y sabio. Concédeme en el tiempo de vendimia beber de tu vino sagrado. Y en la celebración volverme pájaro portando en el pico la hoja del laurel donde has salmado, mirada poniente, hacia la tierra de la libertad prometida.

Fanny G. Jaretón

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Cortesía del blog El Aguacate

Carilda Oliver Labra (Cuba)
La vecina muerta

La casa era como ella: un pálido juguete,
y estaba limpia y triste bajo el número siete.

No quiero recordarla... Me hace daño la orilla
de su vestido blanco con una vieja hebilla.

Allí, inocentemente, cuando abría la puerta,
era un sueño borroso, una lámpara incierta:

algo que le pedía protección a la muerte.
Sus ojos... ¡pobres jos como de flor sin suerte!

parecieron mirarme hacia adentro una vez.
Vivió junto a nosostros con el susto del pez.

Recién casada y sola, lavaba los manteles
y lavaba su alma. Siempre le fueron fieles

la timidez de novia y la ventana eterna.
La tarde sobre ella era una tumba tierna.

No conocí su nombre. No lo sé todavía...
Pero después de muerta la llamaré María.

(1951) / Más poemas

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Anoche

Anoche me acosté con un hombre y su sombra.
Las constelaciones nada saben del caso.
Sus besos eran balas que yo enseñé a volar.
Hubo un paro cardíaco.
El joven
nadaba como las olas.
Era tétrico,
suave,
me dio con un martillito en las articulaciones.
Vivimos ese rato de selva,
esa salud colérica
con que nos mata el hambre de otro cuerpo.

Anoche tuve un náufrago en la cama.
Me profanó el maldito.
Envuelto en dios y en sábana
nunca pidió permiso.
Todavía su rayo lasser me traspasa.

Hablábamos del cosmos y de iconografía,
pero todo vino abajo
cuando me dio el santo y seña.

Hoy encontré esa mancha en el lecho,
tan honda
que me puse a pensar gravemente:
la vida cabe en una gota.

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Busco una enfermedad que no me acabe...

Busco una enfermedad que no me acabe
sino el dolor constante de la vida:
algo para fingir que estoy dormida
detrás de este temblor de escarcha grave.

Busco un agua cósmica que lave
la lágrima terrible que me oxida;
busco el morir distinto, y voy herida
por la pena vulgar que nadie sabe.

Y así me marcho, sonriendo a todos,
luminosa de gracia y desventura,
con el secreto horror hasta los codos;

callándome en el verso y en la prosa,
para que escriban en mi tierra dura:
esta mujer ha muerto de dichosa.

Ver más poermas de esta autora

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Vísperas de boda

Voy perdiendo los días de estar sola conmigo,
los días recién buenos ahora descubiertos,
ahora que se van,
y una tristeza hija de mi tristeza grande
me borra lentamente las ganas de soñar;
y nace como un miedo,
un miedo a ser distinta, un miedo a ser normal,
un miedo a ser como otras: calladas y domésticas,
bondadosas, saludables quizás;
un miedo contra esposos, contra cortinas puestas,
un miedo incontenible de tener un dedal.

No sé de qué me escondo, de qué males escapo
ni qué lágrima extraña me llama desde el mar;
pero es que quiero ahora tener el mundo dentro,
volverme sólo tinta sobre el papel cordial,
caer como centella, parir como una araña
y amar, amar, amar.
Pero es que quiero ahora cubrirme con la noche,
crecer en la ternura, ser astro o animal
pues brama el infinito sobre mi propia carne
y siento como un beso de la inmortalidad.

Cuando tomo la pluma ya estoy acompañada
de alguna estrella absurda que no se va a apagar;
así, llena de gente, de historias increíbles,
de ramos de violetas,
de duendes que no hablan, de nubes y retratos
me reúno conmigo como algo natural.
Todo me deja entonces lejana, distraída,
especialmente tonta,
y a veces en la cama puedo no ser verdad.
Y estoy casi feliz y apenas me sonrío,
bailando como lluvia y amable como el pan...
Por eso en estas vísperas del día de mañana
(adiós, mi libertad)
hago como quien rompe promesas y contratos
y muere de jamás
pues soy una criatura ajena a compromisos
y temo por mis alas que sí saben volar.

[NOTA EDITOR: Carilda Oliver es una oeta cubana nacida en Matanzas en 1924. Integrante de la Escuela de Poesía Grupo Cero dirigida por el poeta Miguel Oscar Menassa. «La poesía de Carilda Oliver Labra ésta llena de amor desesperado, de un desamor erotizado, pero repleto de imágenes deslumbrantes, dentro de una sentimental cotidianeidad», observa uno de sus críticos. Oliver estudió Derecho en la Universidad de La Habana ejerciendo la profesión en su ciudad natal, donde además dictó cursos de dibujo, pintura y escultura. Es una de las más sobresalientes poetisas de hispanoamérica, ganadora de importantes premios literarios: Premio Nacional de Poesía en 1950, Primer Premio y Flor natural en el Certamen Nacional, ganadora del Certamen Hispanoamericano organizado por el Ateneo Americano de Washington para conmemorar el tricentenario del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz, Premio Nacional de Literatura en 1997 y Premio Internacional José de Vasconcelos en el año 2002. Entre sus obras se destacan: «Al sur de mi garganta» en 1949, «Memoria de la fiebre» en 1958, «Versos de amor» en 1963, «La ceiba me dijo tú» en 1979, «Desaparece el polvo» en 1983, «Calzada de Tirry 81» en 1987, «Se me ha perdido un hombre» en 1993 y «Libreta de la recién casada» en 1998].

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Philippe Jacottet (Suiza)
La voz

¿Quién canta allí cuando todos callan? ¿Quién canta
con pura y apagada voz ese canto tan hermoso?
¿Será en las afueras de la ciudad, en Robinson,
en un jardín cubierto de nieve? ¿O aquí cerca
alguien que no esperaba que pudiéramos escucharlo?
No nos impacientemos
ya que el día no viene precedido, ni mucho menos,
por el pájaro invisible. Pero permanezcamos
en silencio. Una voz sube, y como el viento de marzo
le otorga fuerza a la envejecida madera, nos llega
sin lágrimas, más bien sonriendo ante la muerte.
¿Quién cantaba allí cuando se apagó nuestra lámpara?
Nadie lo sabe. Sólo al corazón que no busca
ni la posesión ni la victoria le será dado oírlo.

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El ignorante

A medida que envejezco, crezco en ignorancia;
a medida que más vivo, menos poseo y menos reino.
Un espacio a veces de nieve o a veces brillante,
mas nunca habitado, es todo lo que tengo.
¿Dónde se halla el que lo legó, el guía, el guardián?
Permanezco en mi habitación y al principio callo
[silencio doméstico, instalador de un poco de orden]
escuchando las mentiras que se alejan una a una:
¿qué queda de todo eso?¿qué le impide al moribundo
dejarse llevar por la buena muerte? ¿Qué fuerza
le hace hablar aún entre sus cuatro paredes?
Yo el ignorante, el inquieto, ¿llegaré a saberlo?
Pero ya sé realmente quién es el que habla,
y su palabra penetra con el día, aunque algo vaga:

«Como el fuego, el amor sólo establece su claridad
sobre el error y la belleza de los leños en ceniza…»


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Caminata al final del verano

Avanzamos sobre peñascos cubiertos de conchas,
placas hechas de libélulas y arena,
caminantes enamorados, sorprendidos de su propio viaje,
cuerpos provisorios, reencuentros sin fortuna.

Una hora de descanso en las terrazas bajas del litoral.
Palabras sin demasiado eco. Destellos de hiedra.
Caminamos rodeados por los últimos pájaros del otoño
y bordonea la flama invisible de los años en el madero
de nuestros cuerpos. Agradecimientos sin embargo
al viento que entre las encinas no sabe callar.

Abajo se amontona la bastedad de los muertos antiguos,
la precipitación del polvo que antaño fuera claro,
la petrificación de las mariposas y los enjambres,
y en la parte baja del cementerio semilla y piedra,
las bases de nuestro amor, de nuestras miradas y quejas,
lecho profundo del que se aleja de noche cualquier temor.

Arriba tiembla lo que aún se resiste a la derrota,
arriba brillan las hojas y los ecos de alguna fiesta;
antes de hundirse a su vez en los cimientos
los vencejos fulguran encima de nuestras casas.

Luego llega por fin lo que podría vencer nuestro infortunio,
el aire más ligero que el aire y en las cimas la luz,
tal vez las palabras de un hombre evocando su juventud,
oídos cuando la noche se acerca y que un vano ruido de guerra
por décima vez viene a molestar la exhalación de los campos.

Philippe Jacottet (Suiza, 1925)

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Leonora Carrington y el surealismo


MEXICO:
Muestras de la obra Leonora Carrington se están exhibiendo en el Acervo José F.Gómez dentro de la Biblioteca de Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca. Ella falleció, recientemente, a los 94 años en la Ciudad de México el 25 de mayo del 2011.

Nace el 6 de abril de 1917 en el pueblo de Chorley, en Lancashire, Inglaterra. En el año 1936 ingresa en la academia Ozenfant de arte, en la ciudad de Londres. Al año siguiente conoce a quien la introdujo indirectamente en el movimiento surrealista: el pintor alemán Max Ernst, a quien vuelve a encontrar en un viaje a París y con quien no tarda en establecer una relación sentimental. Durante su estancia en esa ciudad entra en contacto con el movimiento surrealista y convive con personajes notables del movimiento como Joan Miró y André Breton, así como con otros pintores que se reunían alrededor de la mesa del Café Les Deux Magots, como por ejemplo el pintor Pablo Picasso y Salvador Dalí.

En 1938 escribe una obra de cuentos titulada La casa del miedo y participa junto con Max Ernst en la Exposición Internacional de Surrealismo en París y Ámsterdam.

Previamente a la ocupación nazi de Francia, varios de los pintores del movimiento surrealista, incluida Leonora Carrington, se vuelven colaboradores activos del Kunstler Bund, movimiento subterráneo de intelectuales antifascitas.

Leonora Carrington tenía solo 20 años cuando conoció a Max Ernst en Londres. Entonces el pintor ya contaba con 47 años y con bastante fama como surrealista. La gran diferencia de edad, el hecho de que Ernst además estaba casado, así como sus posiciones surrealistas radicales hacían que esta relación no contara con la anuencia del padre de Leonora. A pesar de ello, la pareja se reencontró en París y pronto se fueron a vivir a la provincia, al poblado de Saint-Martin-d’Ardéche, en una casa de campo que adquirieron en 1938. Hasta hoy se conserva en la fachada de esta casa un relieve que representa a la pareja y su juego de roles: «Loplop», el alter ego de Max Ernst, un animal alado fabuloso entre pájaro y estrella de mar y su «Desposada del Viento»: Leonora Carrington.

La vida tranquila y feliz de la pareja en este sitio duró solo un año. En septiembre de 1939 Max Ernst fue declarado enemigo del régimen de Vichy. Tras su detención y prisión en el campo de Les Milles, Leonora sufre una desestabilización psíquica. Ante la inexorable invasión nazi, se ve además obligada a huir a España. Por gestión de su padre es internada en un hospital pisquiátrico de Santander. De este período la pintora guardará una marca indeleble, que afectará de manera decisiva su obra posterior. Leonora describe, en su obra autobiográfica (En bas) los pormenores de esta dramática historia.

En 1941 escapa del hospital y arriba a la ciudad de Lisboa, donde encuentra refugio en la embajada de México. Allí conoce al escritor Renato Leduc, quien terminará ayudándola a emigrar. Ese mismo año contraen matrimonio y Leonora viaja a Nueva York. En 1942 emigra a México y en 1943 se divorcia de Renato Leduc. En México, la pintora restablece sus lazos con varios de sus colegas y amigos surrealistas en el exilio, quienes también se encuentran en ese país, tales como André Brton, Benjamin Péret, Alice Rahon. Wolfgang Paalen y la pintora Remedio Varo, con quien mantendrá una amistad particularmente duradera.

Fue ganadora del Premio Nacional de Bellas Artes, otorgado por el gobierno de México en el 2005.


Aguafuerte, en sepia: Leonora Carrington: Sopa de pollo, 1985

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Gustavo Marcelo Galliano (Argentina)
LA CITA ©

Los golpes en la puerta fueron contundentes. Precisos. Potentes.

Él se preguntó porqué no habría tocado el timbre. Comprendió entonces que ella sería muy especial. Tanto como él anhelaba. Tal vez algo chapada a la antigua. Pero nadie que golpea así una puerta puede ser desapasionada, pensó. Y esto lo excitó. Se apresuró a abrir. Antes de girar el picaporte, trató de alisarse el cabello con la mano. Sabía que ella vendría, pero el tiempo se escabulló más rápido que lo planeado. Remoloneó en la cama. Se demoró en la ducha. Y se inquietó ante la posibilidad que ella lo creyera un desconsiderado.

Abrió la puerta y quedó perplejo. Ella lucía bellísima. Mucho más hermosa de lo esperado. Totalmente diferente a como él la imaginara. Quizás un poco más oscura. No de una oscuridad lúgubre. Una oscuridad intrigante. Pero no sería un obstáculo. Nunca la oscuridad lo ha sido. Tanta belleza para tan poco tiempo, quizás resultara excesivo, pero imposible de rechazar. Ello tampoco sería obstáculo.

El vestido negro, bien ceñido al cuerpo, le sentaba de perlas, a pesar que las perlas más preciadas fueran las blancas y el vestido de brillante negrura. El detalle de los guantes de seda resultaba magnífico. Alta y delgada. Delicada y misteriosa. Se dio cuenta entonces que una gota de sudor le recorría la espalda. Una de aquellas gotas quese brotan tibias, pero se desbarrancan heladas.

En la penumbra bajo el dintel, ella lo miró fríamente, a la vez ansiosa. Él hizo el ademán gentil para que entrase. Ella agradeció con una leve mueca, un movimiento de cabeza, e ingreso lentamente, desplazándose sobre sus tacos aguja. Pié delante del otro pié en cada paso. Ondulante. Sugerente.

Él necesitaba ser un caballero diligente, a pesar de estar despeinado. Le invitó a sentarse, le ofreció una bebida. –“Diet”- escogió ella.

Luego él la convidó un cigarrillo. Ella aceptó de buena gana.

- “Lástima que el tabaco mata”-, comentó él, algo nervioso. – “Ese es el secreto de su éxito”-, respondió ella, mientras exhalaba una boconada de humo que en espiral ascendente, se alejaba hasta estrellarse contra el cielorraso de yeso.

- “Te deseo ahora” – exclamó ella sin cabildeos, sin dejar de mirarlo. Y su voz redobló seca y tajante en la sala, como convirtiendo un deseo en orden.

- “Me halagas... pero terminemos el trago... aún es temprano” – respondió él.

- “Nunca es temprano” – dijo ella con tono seguro. – “Simplemente es o no es. Y no me gusta perder tiempo en lo que no es”-.

- “Vamos... dame la chance de unos minutos... luego me tendrás” – suplicó él, en tono calmo. Ella se incorporó del sillón y camino hacia él. Sus pasos no retumbaron en la sala. Se paró a su lado, y con una mano comenzó a acariciar sus cabellos, de por sí despeinados.

Él suspiró profundamente. –“Veo que eres persistente, nada te detiene ¿verdad?”- murmuró mientras entrecerraba los ojos. Su respiración comenzaba a acelerarse. Su corazón pasaba del tranquilo paso al enérgico trote del centauro.

- “Es mi esencia. Nada ni nadie me detiene cuando lo deseo. Jamás” – fue su lacónica respuesta. Y por un instante él pudo observar un dejo de nostalgia o remembranza en el duro rostro de ella. Pero solo fue un instante. Y los instantes se esfuman en la nada.

- “¿Lo prefieres aquí... o en el cuarto?”- consultó ella ya impaciente, aunque con voz muy pausada, tranquilizante. Seguía penetrándolo con la mirada. Ella manejaba el juego. Cada lapso. Cada pausa. Ambos lo sabían. Él era pura adrenalina.

- “En el cuarto, por supuesto”- respondió él. – “Es más práctico, me gusta lo clásico” -

- “De acuerdo”, disparó ella, mientras el brillo de su sonrisa tornaba pícara la penumbra por un instante. Pero los instantes... Lo tomó entonces de la mano y se dirigió hacia el cuarto. Ella llevaba la iniciativa decididamente, a pesar de ser la primera vez que visitaba la casa. Eso le agradaba a él. Dejarse ser llevado, aunque sea por una vez, resultaba plácido.

Al llegar la habitación, ella giró y se quitó los zapatos. Luego fue el turno de las largas medias de seda, descendiendo por sus estilizadas piernas. Y el enérgico trote del corazón de él se fue convirtiendo en imponente galope de semental en celo. Luego se acercó hasta que ambos cuerpos quedaran casi unidos, de pié. Y casi apoyando sus labios contra los de él, preguntó: -“¿En el piso o en la cama?” -; Él sintió que la sangre hervía en las venas. Sintió como si estuviera desbarrancándose desde la cima más alta, hacia el abismo más profundo. Hacia una pendiente eterna. –

“Creo... que... en la cama estaría bien...”, respondió él titubeante. Y esta vez no por metódico. Simplemente porque ya era hora. Y cuando es la hora, ya no debe abundarse en palabras.

- “Eres un clásico... claro, eres un hombre. Las mujeres suelen tener más imaginación” – exclamó ella, mientras se quitaba los guantes de seda. Y el morbo del
comentario hizo que él sintiera un hormigueo en el estómago. Su pecho era ya un corceldesbocado.

- “¿Algo más antes de hacerlo? “ – preguntó ella mientras él se acomodaba en la cama, algo tenso, un tanto nervioso. Muy nervioso.

- “Sí... dime tu nombre” - respondió él.

- “No, ese deseo no es posible. Puedes llamarme como desees. Debo confesar que me excita ser llamada de tantas diferentes maneras. Pero no habrá posibilidad de negociación con esto. Usa tu imaginación”- reflexionó ella.

- “De acuerdo... música entonces. Me encantaría escuchar de fondo una suave música”- dijo él. – “Dime el tema que prefieres y serás complacido” – consultó ella, mientras el vestido negro dejaba de ceñir y caía, dejando al descubierto su total desnudez. Bestial desnudez.

- “El... el Ave María” – respondió con un dejo de vergüenza.

- “Eres un pervertido... y eso me fascina”- respondió ella, lujuriosa. Ya era tarde y cada minuto contaba, debía apresurarse.

La música comenzó a poblar los silencios, muy tenuemente hasta perpetuarse plena, invadiendo de pentagramas y nostalgias el cuarto. Ella colocó su desnudez sobre la de él. Desnuda. Acarició su rostro. Besó sus párpados. Y él se entregó totalmente. Se dejó llevar. Libre ya de remordimientos y pecados se dejo llevar. Ya era hora. La hora. Hora de dejarse llevar.

- “¿Estás preparado?” – preguntó ella haciendo alarde de tino y calma. “¡Claro, vamos pronto de una vez!” – fue la respuesta, que por primera vez demostró seguridad.
Los labios de ella se posaron sobre los de él. Fue solo un instante. Un eterno instante.

Como una succión apasionada. Ella humedeció su abismo en deseo. La noche fue testigo. Retraerse suavemente contra la soledad y embatir a fondo, contra el hastío. Entornar los ojos a lo que vendrá. Él se estremeció. Su cuerpo se convulsionó durante
un breve lapso. Y fue entonces la hora. Luego del cimbronazo procedió la calma. Él se
quedó quieto, muy quieto. En silencio y sin movimiento. Y comenzó a enfriarse lenta,
continua, progresivamente.

Ella se incorporó y se alejó de la cama. «Tarea cumplida» se dijo, mientras se dirigía hacia el baño. Se lavó los dientes tan blancos como perlas. Con el cepillo de él.

Y se lavó las manos. Con el jabón de él.

Luego de peinarse, se vistió y volvió a calzarse y colocarse los guantes. De seda. Plena.

Ya era la hora de visitar otro cuerpo. Otra forma. Otra rutina.

Antes de cerrar la puerta del cuarto, se dio media vuelta un instante para dedicarle una última mirada al cuerpo que fuera de él. Yacía tendido sobre la cama. En su rostro parecía reflejarse una mueca, mezclaba de sorpresa y tranquilidad. Sólo un cuerpo más, cuerpo ya sin alma. Inmóvil y pálido. Tan pálido.

Ella cerró la puerta y se encaminó hacia el ascensor. Ya en descenso consultó en la diminuta agenda su próximo destino. No había tiempo que perder.

-“No es tarea fácil la de ser Muerte”- se dijo, resoplando levemente, a sí misma. -“Nunca hay descansos”-.

Se sintió apesadumbrada, pero así era ella.

Perseverante, eficiente y solitaria.-

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