Tuesday, November 3, 2009

Noviembre 15 / Núm. 46 / Orange County



Juan Rulfo: Narrador mexicano. «Nunca en el comercialismo».


CONTENIDO 46

Eduardo García Aguilar
Consejos inútiles para escritores bobos

Claude Roy
Algo de Realidad

Carlos López Dzur
Frag. de novela / El arma homicida
Masturbalia del Homo Oeconomicus
La oscura realidad

Horacio Mario Aguilar
La página en blanco
Evoluciones
A una mujer
Cuando llegue el tiempo
Búsqueda
Deshilvanando

Sobre su obra y persona:
In Memoriam: Horacio Mario Aguilar

Fanny G. Jaretón
María D. Fischinger

Francisco Ayala
Toda una vida de escritor

Daniel Alarcón Osorio
Rostros

Lynette Pérez
Los rostros
Carta abierta contra la censura

Jorge Etcheverry
Nota sobre Hermanando poetas y fronteras
Los poetas y el vino (con menciones)

Rubén Vedovaldi
Buen día

Rosa Berenice Contreras
Promesa
Lamento

Extor Henrique Martínez
El chupapollismo de David Huerta
Lacras preceptoras de la lengua

Beatriz Saavedra
Naufragio
Tu nombre sin sustancia
sin título

Luis Alberto Battaglia
Sabía

Liliana Teresa Chávez
Extrañeza
sin título

Eliana María Maldonado
Autobiografía
Thanatos
Diosa de la ciudad

Marcos Reyes Dávila
A los que participaron en el Festival de Poesía en Puerto Rico -2009

Fanny G. Jaretón
Carta

Javier Monroy
MI CADAVER IN-FAVORITO - lápida desiderata (r)

Revistas amigas

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*

Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes: «Le entran al juego y su publicidad».

Eduardo García Aguilar (Colombia)
Consejos inútiles para escritores bobos


La devaluación de la palabra ha llegado a tal nivel, que no es vano preguntarse si escribir tiene todavía sentido y si la literatura es sólo un oficio comercial e industrial que pasó a la historia, en tiempos de imágenes y competitividad desbocadas. Los autores de hoy están avorazados por obtener premios y subir a los podios como reinas de belleza y obedecer mansos a las órdenes de los editores que planean en sus oficinas olas sucesivas de novelas históricas, autobiográficas, policiacas o sobre temas de autoayuda para amas de casa. Y para sostenerse en la efímera pasarela del cabaret, el autor produce a destajo obras cada vez más vacías y ridículas.

Hoy un autor discreto y profundo como Juan Rulfo o Elías Canetti sería impensable y a cambio tenemos que soportar cada semana la risa Pepsodent de Mario Vargas Llosa o Carlos Fuentes con sus cien doctorados honoris causa y el premio semanal. El silencio es un pecado en tiempos de literatura espectáculo, donde reinan las obviedades y los temas correctos y perfumados de historia patria, cuando no el fácil escándalo autobiográfico para asustar monjas. Y para sobrevivir en la farándula, el escritor debe volverse el perro faldero e inicuo de los poderosos y de los grupos de influencia mediática.

Todo comenzó con las tabletas de los grandes imperios perdidos, cuando funcionarios y sacerdotes plasmaban jeroglíficos sobre un barro que luego, ya seco, viajó milenios hasta nosotros. Es saludable observar esos escritos de piedra en las estanterías de los grandes museos que nos hacen viajar hacia los tiempos de Babilonia, Nínive o Alejandría, para entender el olvido y la pervivencia simultánea de esas voces lejanas. Nada tan impactante como la observación del pequeño escriba sentado de Egipto, expuesto en una sala del Louvre, que nos maravilla e interroga siempre desde su época con la ignota mirada. Esa figura me fascina desde la escuela, cuando la descubrimos en viejos libros de historia que mirábamos durante horas con sus figuras borrosas de grandes templos y ciudades milenarias desaparecidas en el cataclismo del vasto Oriente Medio, de donde provienen casi todas las cosas. El escriba esta ahí, perfecto, silencioso, con sus ojos de vidrio insondables, imagen del letrado que nos viene desde el más profundo pasado y del más allá. Hay algo en él que resume en su gloria la labor de quienes escribían sobre papiros o cueros para la eternidad o el olvido.

En el mundo egipcio, la escritura impregna todas las enormes superficies de los templos y las criptas selladas. De ellos nos quedan muchas cosas gracias a las arenas secas del desierto y tanto o más tuvo que haber en otras civilizaciones borradas del mapa por inundaciones, incendios o guerras en las interminables rutas del Extremo Oriente.

Lo que ha llegado a nosotros es ínfimo fruto del azar. Del escultor Praxiteles sólo tenemos copias de sus obras inolvidables. Y de Sócrates, sus palabras rebeldes nos llegan a través de su discípulo Platón. Ellos existieron e hicieron parte de la obra colectiva del hombre en su larga aventura, después de milenos de ver amanecer y atardecer y atestiguar las acciones de la muerte, la enfermedad, el poder, la gloria, la derrota y el olvido. Con los clásicos de la filosofía y tragedia griegas es suficiente. Esquilo, Sófocles y Eurípides dijeron todo lo que había que decir sobre la aventura humana. ¿Entonces para qué escribir hoy banalidades y creerse el cuento?

Muchas de esas voces colectivas quedaron para siempre en los libros sagrados que hoy por fortuna se leen en todos los puntos cardinales y nos impactan con la misma fuerza que hace milenios y nos iluminan como en tiempos de anacoretas y guerreros. ¿Qué misterio hay ahí en esas obras que siguen firmes pese a los progresos de las ciencias y los avances y retrocesos de la razón, que todo explica y desmenuza? Hay gran belleza en esas palabras antiguas, en los libros de viejos filósofos que como Lucrecio trataron de entender el mundo y sus misterios con una voz llena de poesía que está viva tiempo después de la caída del Imperio Romano, el de Pompeya, a la vez tan lejano y tan cercano que nos prueba lo poco que el mundo ha cambiado pese a las nuevas proezas técnicas.

Lucrecio y Propercio han sobrevivido y una escasa cofradía de hombres de hoy accedemos a ellos y los disfrutamos. Somos la minoría y qué importa. Es preferible pertenecer a la minoritaria cofradía anacrónica que ir entre el rebaño de los lectores de best sellers.

¿Para qué escribir entonces hoy? Los escritores milenarios lo hacían por otras razones. Grababan ideogramas en esos papiros para nada y para nadie, sin imaginar que un día estarían tan cerca de quienes habitamos en el mundo tres mil o cuatro mil años después. Los motivos de la escritura presente son tan deleznables que uno se pregunta por el sentido de escribir hoy y perder el tiempo leyendo contemporáneos.

La pulsión actual es competitiva, comercial, vanidosa, corroída por la envidia y la emulación, y el individualismo del éxito y la vanidad patética llevan indefectiblemente a endiosar a escritores payasos y a olvidar a quienes están lejos de los tronos y los corredores del poder y cerca de la ebriedad y la locura como Sócrates y Diógenes en su tiempo.

En la guerra el héroe arriesga su vida, pero en la literatura y la escritura de hoy nadie arriesga nada. El escritor de hoy está equivocado porque busca izarse en un podio de dólares y volverse estatua de pacotilla para una corte de ilusos. ¿Para qué escribir hoy si nos hemos olvidado de que todo es olvido y que no quedará rastro de tantos libros y textos lanzados en la red? Todo será sólo la voz colectiva de una época.

El escritor como individuo, el que surgió en la era moderna, se ha ido para siempre en el remolino de la proliferación. Volveremos a los libros sagrados, donde la voz no tiene autor ni estatua. La palabra hoy es sólo polvo, ruido y viento. Y como diría nuestro poeta Porfirio Barba Jacob, es sólo «Polvo de Pericles, polvo de Simón».

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Ilustración: Arthur Rakham, Alice in W.

Claude Roy
Algo de Realidad


Te acuerdas, Loleh, en Alicia en el país de las maravillas,
Tweedledee cuando explica a la niña
que ella existe sólo porque el rey la sueña.
Si el rey se despierta amenaza Tweedledee ¡bang!
vas a evaporarte como cuando soplamos una vela,
pero es verdad que existo, dijo Alicia llorando
Está también Platón, su historia de la caverna
y Chuang-Tzé que sueña que es una mariposa
y se pregunta a sí mismo cuando despierta si no será
una mariposa que sueña ser Chuang-Tzé.

Está además Descartes, y la posibilidad de que todo no sea
más que una jugarreta de un genio malo, y el otro,
el irlandés que querría despertarse por fin
de la pesadilla de la Historia.
Quizás después de todo yo sólo he soñado
que camino junto a ti, si sueño que te amo,
si sueño que soy yo que sueño que tú existes,
¿quién se despertará al final de mi sueño?

Pero el viejo sabio chino sonríe dulcemente
me sosiega, yo podría aceptar la idea
de que nada bueno me hubiese ocurrido nunca de verdad,
pero que Loleh no haya existido encuentro la cosa improbable.
Sí, tú estás aquí y el viejo maestro chino murmura,
si no existe nadie más que yo, no existe nada de mí.

Claude Roy

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Carlos López Dzur (PR)
Frag. de novela / El arma homicida


A parte de la conciencia y de lo percibido por ella, no hay otra clase de seres o realidad sustancial, extramental. Dios es el orden y la coherencia de esa realidad sicológica, dadora del ser: George Berkeley

Pensé que yo entendería mi ser, cualquiera sea el aspecto y el cimiento ontológico desfigurado de tal, antes que Jeremías. El fue / es / para la muerte y trata de informar que ya comprende. Se me adelantó sin señales. Murió trágicamente. Violentamente. Sin aviso.

¿Homicidio? ¿Fue suicidio? Un proyecto desigual. El consentía al ser más que yo; empero, fue apurón como el descocado estudiante de química que fue. Yo, todavía estuve con mis ideas pasivas, más abstractas, pero feliz en el pantano.

Fuimos amigos. Extraños amigos. Nos odiábamos a güevo, literalmente. Pero fuimos amigos...

Con su novia no pude platicar sobre Berkeley. Ni con él. Para ella, él es el nombre de una calle. Nada más. No entienden de que se trata la existencia de un filósofo. Siempre tuve deseos de compartir algunas de mis ideas sobre Berkeley con los dos, gente más cercana a mi vida y fue pedir peras al olmo pero, ¡qué casualidad! el apartamento de Jeremías estuvo en la Calle Berkeley. Colonia Polanco.

El se sentó allí y Cèline donde está parado usted.

Te escucho: ¿quién es el mentado Berkeley?

Es un amigo que dice que el mundo material no existe. Es decir, la esquizofrenia es general. Por eso, Jeremías, estás tan demente como yo y también tú, primita.

¿Me creerían? Por las carotas que pusieron, grrr... No sé y no me importa.

Cierto día Cèline fue a mi casa en Coyoacán. Pidió que le prestara un libro de Berkeley porque dijo que tenía miedo de no existir. Lo presté. En fin, no creo que lo haya leído. Tampoco me devolvió el libro. Ni lo pedí. Ya no creo en Berkeley. Ya no creo en ella. Ni creo en los cuentos de Carroll, el pedófilo inglés que se inventó a Alicia en el país de las maravillas y, por un lado, la Alicia de mierda corría detrás del Conejo blanco de las pendejadas y, del otro, se reducía de tamaño cada diez minutos.

Tal vez medité que a la chava mugrienta sucedería lo que a Alicia en el país de los delirios y paraísos de Carroll. El síndrome de la Alicia displástica.

«What have you got against me?», recuerdo que Jeremías me preguntó.

Me obsequió el odio tan grande como el que yo le tuve y callé.

Cuando te gusta la vieja de otro, odias, envidias, alucinas y traicionas al mismo tiempo. Tanto alucinamos, aún con fingida amistad, que nos hicimos la guerra. Nos tirábamos huevos pudridos en la Ibero, uno al otro y yo tuve una mejor puntería. Lo que sea de cada quien. Nos expulsaron a los dos, ¿me cree? Teníamos las paredes hechas un desastre. Un desgüeve. Ese exceso de violencia lo recuerdo.

Fue la primera vez que me trataron como a un delincuente; a mí, que soy un santo. Gente de silencio y de paz.

Pregunta usted: «¿Tengo alguna idea de qué impulsó a Campas al suicidio?»

¿Qué tal si supongo, no por complicar las cosas, que aquí ha ocurrido un triple asesinato? Antes de que un pájaro negro produjera el asesinato de Jeremías, el occiso tuvo planes de matar al pájaro. ¿Qué tal si yo produjera para el uso de Jeremías una serie de herramientas letales? ¿Hice con mi conceptualización su móvil criminal? ¿Qué tal si que tal se quetalizara? Se lo dejo de tarea.

Investigue usted que es el Dick Tracy de esta memgambrea...

Todos actuamos por impulsos, ¿o no? Alguna vez sabremos que achaques quiere la muerte para llevarse al difunto y que el ser que no nace jamás, pues ya nació calavera. Y sabremos que no todo lo real es racional. Precisamente, mi obra gloriosa no está determinada por el pensamiento o el racionalismo unilateral. «Nihil est in intellectu, quod prius non fuerit in sensu».

Pasadas unas semanas, Cèline me contó que Jeremías se dio un pasón, pasonsote con tamaños zapatotes, murió el cabrón. La droga no perdona y, por última vez, él la sedujo. Le comió las nachas, antes que el cuerpo le desapareciera, berkelianamente dicho.

Ella estaba arrepentida de aflojar el horno, pobrecita... porque estuvo enamorada de mí y Jeremías ya lo sabía.

Era virgen, indecente, calenturienta, pero vírgen en ese entonces. Se peleaban. Ella quería ser virgen por un rato más. O por chantajearlo y conservar para el amor algún misterio o no irse en apurones por el mundo, se hacía la apretada para ese momento de joder y recibir el aguayón torneado.

El libro de Berkeley que presté a ella les desquició a los dos más allá de lo que yo había esperado. Yo estaba negando el mundo, por la boca de un santo. Asesinando lo real. Hay distintas maneras de matar. El libro de Berkeley fue como un puñal.

O sea, si terminaron fue por culpa de Don Nadie, quien habla berkelianamente como si realmente no existiéramos. El tomó al ser por invención y, como siempre. Berkeley asesinó a Jeremías, diciéndole: «No existes. Tú ni a pájaro negro llegas».

Tanta culpa tiene el que mata la vaca como el que le agarra la pata. En cierto modo, dí el arma homicida. Puse ideas matadoras en la mano de ella y él.

¡Es que yo también la quería!

Indice: Berkeley y yo

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Masturbalia del Homo Oeconomicus

Ustedes se masturban con la fe
[tan pragmáticos que se pintan en nombre
del Homo Oeconomicus y se consuelan
con el dogma de una posible maximización
de la satisfacción social]... eso sí es fe;
fe en abstracto.

Yo soy más burdo, en mi sistema de preferencias dado,
en las curvas de indiferencia, ni pizca de fe
pongo en condiciones de mercado
y digo como Pareto: la satisfacción,
social o individual, es un mito
y los mitos no se comparan ni se miden.
Se viven o no. Yo no los vivo.

Lo más cercano a una medición
sería un orgasmo sucesivo de minutos
y yo vivo, sin orgasmar, si orgasmar es fe.
No me queda más remedio. No me miro en la dicha.

Es maginitud ordinal e íntima,
que uno se diga satisfecho y magnifique
intimidad; y la vea uno y la vea otro.
Aquí es cuando la miseria mata las satisfacciones
y ya ni queda otra cosa que fe,
orgasmo miserable, tardío, desilusión
por tan aislado amor, tan mutuamente incrédulo
y unos rezos sobre ese cadáver que se llama
distribución de renta, presencia de justicia,
cuerpo presente de riqueza anhelada.
Ternura, orgasmo pleno.

¿Quién te dijo, Bentham, que los hombres
son en esencia iguales, comparables,
en puridad satisfechos, cómo?
si todavía no dan los que tienen
a los desposeídos, ¿cómo?
si se quejan los acaparadores
cuando le quitan algo...

¿De qué jaladas hablarán cuando mencionan
la máxima satisfacción posible
y la igualdad esencial,
si no hay orgasmo, no lo hay,
ni orgasmo ni fe, de qué hablan,
de qué traperos cinco, Manotas,
con qué gráfico de fe se limpiarán el ano
o secarán sus dedos?

05-12-2000 /
Estéticas mostrencas y vitales / Carlos López Dzur

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La oscura realidad

a Nefta MS, Alpha Geek,
miembro de la Mara Salvatrucha

¿Será verdad que mientan al mundo en que vivimos?
¿Seré yo quien estoy equivocado?
... porque yo los veo, con ganas de entenderlos,
y ellos, no. Me ignoran si les hablo.

La cultura y la identidad, ¿qué les importa?
Están a ras del taburete de sus vidas, improvisados
en un cielo, donde lo que impera es el falso paraíso.
Las ganas de matarse y matar después de la fatiga
porque están amped out, desgastados
con anfetaminas y, aún en la juerga,
la emoción es la droga de combate.

Ellos mismos lo dicen: Todo lo que existe es remezón
de nalgas, pingas en remeneo; la vida es el baile del perrito.
La vida es loca. La locura es vida. El mundo, reventón
gigante, raggaetón, y uno el mamey,
casi el tonto en la estafa de cualquier perromuertero.
Uno por villegas, se la mara, se trucha,
se malea, se dispara como pistolita
en el salón de los ghettos.

Este es el mundo, culo-en-tierra, cosmos
hecho a retazos con cualquier desperdicio.
Lo llaman la Realidad Oscura, pinchimundo.

Y en ese ahí provisionario, ellos sueltan el as
(tengan o no tengan, espadas) porque la vida engaña.
Es breve. Quien no se pone verga ve
cómo les roban todo gozo. Cuerpo, lo que les queda.
Ya no hay alma. Se tiene que morir en la batalla.

¿Será verdad? ¿O soy yo quien me equivoco
al ver lo que ellos hacen? Están ordeñando ratones.
Derrochando recursos (o haciendo gran esfuerzo)
para beneficios desproporcionadamente menores.

Al que más sabe lo llamaron Alpha Geek.
Técnicamente es el chaka, siempre
es el más hijo de puta, el que no admite
que es muermo, aburrido coñazo. No.
Aunque sea el más cutre no se dice chopo;
ignora que es un naco y la opinión de otros
se las pasa por los huevos.

Hasta su propia vida importa tres cojones.
Yo sí me corto, me da pena.
Dialogo en vano a este fraterno, desperdiciado pueblo;
siquiera doy la talla de su artista en patadas;
yo no asusto a ninguno, me imagino.
Lo que dije se predicó al desierto.

Esta juventud tiene un problema. Y es la mayoría.
Es tan impulsivamente consumista. Se aliena al punto
que ya no chifan y en vez de amor, más bien,
a todo agreden, hasta a la niña preferida de sus ojos.

Se fueron de la tierra que los parió, ni modo.
No quieren madre ni paisaje; lo autóctono
que mamaron como a leche amarga les sabe.
Y son unos nacos, cutre, chopos, vendepatrias
y malditas instituciones neocoloniales los formaron
(no soy yo quien les culpo), pero se vienen acá,
donde está el que trabaja y el que sufre,
el que inmigra y se parte los cojones
y de veras que no sirven [para nada]
ni trabajan ni estudian ni progresan.

Son niños para las cárceles del yanqui.
En el mejor de los casos, mercenarios.
Hay además los que se matan a sí mismos
por una raya azul de algún tatuaje. La placa.

Y mírame: yo animándoles, metiéndome a redentor
en sus pocilgas, llevándoles la memoria linda
y olvidada de una patria que ya no sé si existe.
La dejaron... voy hablándoles, utópico yo...
de mis nostálgicas identidades nacionales,
diciéndoles que alguna vez hubo
y puede que siempre haya una suma de valores,
uno que otro puede que se vuelva antivalor,
ya no recuperable; pero casi todos los valores
son buenos, compensantes, dan sentido
y belleza: les digo. Utópico yo.

Escucho lo que dicen:
¡Qué muermo,
tres pimientos, tres pepinos, tres cojones!

Eso no existe. Este es el mundo. Realidad Oscura.

¿Dónde están esos pueblos que me abrazan,
esas comunidades? «Esos pueblos no existen»,
me dicen.
«Son pordioseros, qué van a tener
las pretendidas identidades nacionales».


No abrazan, no hay hombres extendidos
ni madres que llaman al regreso; sólo piden
que te vayas y les envíe remesas y te vuelvas
un yankee por entero... Así me callan en dolor
y me gritan majadero, pelmazo.

Los veo y están descohesionados, amorfos
como aquellos que dejaron en su tierra
y no enseñaron nada, sólo matarse, el odio,
sus guerras, sus codicias, su red de desamparos.

Allí empezo el culo en tierra, su extravío.
Fue esta la leche la que les amamantara
y hoy son éso, hijos de la Realidad Oscura,
juventud sin pertenencia y sin arraigo.
Hijos de la Teta Seca, con los pezones rancios.

¡Qué va a importarles el país, ya no son solidarios,
la solidaridad no existe; ya no creen en patria,
derecho, ni justicia, redenciones; sólo bailan y se fatigan.
Se inventan todo, culo en tierra y nuevo: desde una jerga
hasta dioses, dioses de hecatombe y pandillaje,
reinventan. Double talk and disloyalty.

16-03-2005 /
De El libro de la guerra

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Foto tomada de la Página Virtual de Aguilar, en «Tribu Virtual».
Horacio Mario Aguilar


Horacio Mario Aguilar (Argentina)
La página en blanco


¡Cuánto silencio el de página en blanco!
Suya es la quietud.. la inmensidad...
la promesa insegura de la palabra
de algún trazo de crayón,
Inmutable me sugiere infinidad de planos..., de misterios!
Me tienta el dejarme caer dentro suyo.
Cambiar proyecciones por entre trazos borrados e ideas inconcretas!
Navegar desde afuera por ese espacio tentador,
tal vez lleno de arrepentimientos,
de placeres, angustias, amores, adioses y perdones!!!,
todos mezclados en el ordenado alboroto del imprevisto,
y la desordenada perfección del arrepentimiento o la disculpa!
Tal vez su interior contenga toda la sabiduría del pasado
colmado de errores impensados y aciertos repentinos!
La pregunta me inquieta!!
¿Cómo será por dentro?
¿Transparente, diáfano? ¿Un oscuro infinito?
¿Y después.., ya dentro de él?
¿Hacia qué lado quedará el pasado?

La hoja seguía allí, inmutable,
observando alguna arruga de mi frente...
algún parpadeo imperceptible...
Desafiándome inanimadamente!

Desde algún recoveco del cerebro aparecieron otras imágenes,
¡de pronto!, ¡como si fuera natural!,
¡tan natural que no me di cuenta!

Desde la playa sonaba el mar apenas calmo a mis píes,
y hacia el horizonte!
Desde allí volvía hasta mí, alto...
muy alto y transformado en cielo!
En él, el último barrilete de la tarde me decía adiós
con el moño anudado en su cola ondulante.

Miré hacia la hoja de papel.
Inquieta en mi mano, comenzó a repetirme todo esto.

H. Mario Aguilar - Bs.As. - Argentina

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Evoluciones

La realidad se escurre ente los dedos.., filtra…
Transforma la palabras de las manos,
las líneas de las manos;
tal vez, la vida.

Aunque cada escurrimiento altere,
poco a poco, la quiromancia del destino,
los encuentros.., los hallazgos del futuro,
las despedidas del pasado…,
el presente se devalúa indiferente,
esperando otra puesta en valor:
la reflexión que lo autorice,
lo diplome con su status de idea,
la idea excusa que lo sustente desde mañana…

Mientras tanto la realidad, filtra, escurre…

En el cedazo de los dedos
van quedando fracciones interminables de hombre...
El tiempo las fue seleccionando,
no les alcanzó el espacio para concluir.
Serán reencarnaciones. Distracciones.

El reloj del recreo siempre fue indiferente.
La campana marca el momento de la entrega.
Algunos lugares están entre los aquí y los allá.
Muchos otros deben haberse extraviado,
filtrados.., escurridos…

Comienza otra realidad.
¿Quién habrá de aprobarla?

Impiadosa… Filtra… ¡Escurre!
¿Tendrá algún, cuándo, resuelto!

La memoria solo son instantes del total.

Mar 2009 – Bs. As. Argentina

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A una mujer

¡Qué enorme las ganas de engañarte!
Cuánta necesidad, la de mentirte..
De decirte que soy ese alfarero
que toma con sus manos cada forma de tu cuerpo...
palmo a palmo, borde a borde... largo a largo...
plasmando con el barro la esbeltez ondulante de tu talle…

Qué tremendas ganas que lo creas...
que abandones a mis manos, a mis dedos,
el volumen de tu pelo, tu perfil,
tu nostálgica mirada,
la insinuante comisura de tus labios,
la turgencia de tus senos,
y las nubes onduladas
de tu vientre y tus caderas,
plasmadas para siempre en mi memoria
para siempre moldeadas en un verso...

Hoy quisiera engañarte,
mentirte, si, mentirte
y poder acariciarte sin que sepas,
cuanto hay de amor y de lujuria,
si te pienso, si te siento, si pretendo procrearte
otra vez, nuevamente como a Eva;
evitarte la serpiente, esconderte la manzana...
liberarte la delicia de tu entrega,
la pasión despertada por mis manos en tu cuerpo...

Descubrirte en la mentira, la ansiedad inocente,
sin castigo y entregarte enteramente al destino maternal
de ser mi hembra...

Horacio Mario Aguilar /
En Joyas Amigas /

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Cuando llegue el tiempo

Y llegarán después los adustos tonos del recogimiento
(el inconformismo de los años que acumulan)
Se parecerá a la Paz
y solo será parte del silencio previo al definitivo adiós…
No habrá recogimiento…
Las oraciones también estarán ausentes de los labios
que no dirán adiós…
Pudiera parecerse a un: gracias…
y la mano encontrará el punto de descanso.
La historia contada no será más que un testimonio.
Alguien elogiará al poema
y la memoria de su voz
rondará páginas de un libro.

Oct. 2008 - Bs. As. Argentina /
Horacio M. Aguilar

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Búsqueda

¡Se abre el túnel…!
Fagocita su boca
la oscuridad…
la meta…
la esperanza!
Al fondo del túnel,
la tibia promesa
tal vez una respuesta;
el remolino, prometiendo
calmar cada pregunta;
pendulando de izquierda a derecha,
hinoptizándonos.

Allí está la luz…
Allí la sabiduría…
allí…: La Verdad!...
Todos los tiempos.

Allí…
El vértigo nos envuelve.
Confunde en sumatoria algebraica
la simpleza de una razón,
en la mezcla de términos
y la alteración de los factores
y tal vez otras razones más…

Aquí..
Tan cerca de aquí..
Está El Principio.
El Comienzo.

El Inicio llega otra vez
El camino no era hacia afuera.

Mario Aguilar - 2000 - Bs.As. – Argentina

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Deshilvando

Es un vendaval... todo el vendaval que, un cúmulos, nimbus de verano hace rugir en las copas de los árboles, desparramando mechones de ramas desprendidas sobre el tapiz del lecho donde podría, tal vez, habitarte oportunamente. Ser la cortina apasionada de las piedras cayendo sobre el segmento final de todos los truenos y los rayos aullados desde el fondo pasional de tu garganta, ya, incontenible, y no sucumbir en la marea de brazos y abrazos de piernas, recorrida por labios y mordiscos, deglutiendo toda tu pasión, sobre las cumbres de tus pechos, y recorrerlos, dedo a dedo hasta el cansancio y un poco más!

¡Ah, Inventarte...! ¡Ser tu Da Vinci! ¡Es poco! Tal vez, convertirme en un agujero negro y tragarte, tragarme todo tu frenesí como si fueras la última nebulosa de la noche universal, aunque primera de todos los días que habremos de inventarnos, en cada nacimiento de galaxias, de pasión, y derramada lava en ríos, de ríos celestiales, sobre toda tu piel iridiscente; de nuevos mundos, de nuestro mundo nuevo a partir de tu beso y de mis ansias!

¡Qué frágil, sí... qué frágil el tiempo que no resiste la perpetuidad de mi ahogo en tus cabellos, resoplando en el lóbulo de tu oreja, los estertores que serán comienzos! Y vos, luciendo la sonrisa desgajada de tu labios eternos, llenos de luz, por donde comienzan a transitar, los grises de nuestro tornado nuevo!

2007 - Bs. As. Argentina /
Ver

[Horacio Mario Aguilar, nacido en Buenos Aires, dijo: «Escribo desde adolescente. Tal vez por timidez nunca publiqué y desde hace tres o cuatro años comencé en internet». Desde el 22 de marzo de 2007 fue colaborador del Portal Mundo de Poesía y, más tarde, miembro del Club Internacional de Literatura, Periodismo, Artes y Comunicaciones. Sensible políticamente, su solidaridad trascendió fronteras, expresando si queja ante sicarismo, «de mesiánicas y necias tozudeces» que alimenta la guerrilla de la FARC colombiana, y el «El Martirio (dedicado) A Ingrid Betancourt» de las víctimas de secuestro. «Es al Hombre Universal, / a quién hirieron, / los espúreos sicarios / y las hordas sanguinarias, / arengadas por los odios / tenebrosos», dice en una crítica al «horror y la barbarie», cuando se adjuntan a las luchas por libertad, dignidad y justicia social para los pueblos.

«Horacio Mario Aguilar, gran amigo y escritor, charlista. Conocedor de música. Amante de nuestra América Latina y de su Argentina, en particular, nos ha dejado. Se fue el 03 de octubre, a los 70 años de edad. Un enfisema pulmonar y la tristeza que tuvo desde que se fue su compañera, puso su salud frágil», informó Julia del Prado Morales, en el grupo virtual Parnassus]

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Sobre su obra y persona:
In Memoriam: Horacio Mario Aguilar


Que en paz descanse: Se enamoró de mí virtualmente, tal vez de mi poesía. Me escribió varios poemas, a parte-citas mías. Jugando le iba mandando pedacitos de mi cuerpo, tal puzzle para que me descubra, se describa: ojos, boca, un lunar en el hombro…y él escribía con mucha pasión, con mucho juego y júbilo fascinación tal niño.

Finalmente este año, hace unos meses en uno de estos viajes a Buenos Aires nos conocimos personalmente, fue a buscarme al aeropuerto, ¡vestido con traje!, un verdadero caballero, con todos esos ademanes, un conocedor de la historia, de la geografía, de los suburbios, hombre de tango si los hubiera!

Desde un ventanal del bar del aeropuerto que daba al riachuelo estuvimos horas y horas conversando, es decir él hablaba, cantaba (era letrista de tango), argumentaba, mezclaba vida con obra, momentos de su accionar político, contó de sus amores, contó de las intimidades más hondas de sus amores, de sus pesares, de sus perspectivas, y yo y yo que fascinada, aprendiéndolo todo me dejaba llevar, entrever por la sombra de sus ojos por el sol de su gesto, si tuviera que escribir un par de palabras que lo adjetivizaran diría: pasional, hondura, con ganas de vivir, frontal, apostador de la palabra hasta la última chirola de por vida. Romántico.

Por pendiente me prometió algunas letras que necesitaba compartirme; por suerte se guardaron algunas fotos juntos de aquél momento, pero la mejor panorámica que me guardo es la del galope de su corazón donde sus ojos me decían desde este bajo continuo hasta este alta interrupción galopada que me da la existencia.

Mario, desde donde estés, mi recuerdo en el amor, como un tatuaje-tu sonrisa seductora- en la piel de mi memoria, queda.

Zijronot lebrajá.Sensiblemente, Fanny / 3-10-09

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Mario llegó cargando una maleta de experiencias,
letras de canciones y poemas.
Sonriente se sentó a compartir nuestra mesa.
Recorrimos un pequeño tramo de sendero,
él guardaba en su bolsillo la amistad Túpac
Una amistad que acariciaba suavemente.
Su generoso corazón sufría con el dolor de otros

Sufrió por Ingrid,
me confesó que le quito la calma
que no podía dormir
sabiéndola cautiva
y en el intercambio
le entregué a pedazo de alma
Mario descansa en paz.

María D. Fischinger (Perú)

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Francisco Ayala

Francisco Ayala (España)
Toda una vida de escritor


Queridos amigos: He sido escritor público a lo largo de toda mi vida. Empecé a publicar textos de mi pluma en mis años de adolescente y casi me atrevería a decir que desde mi infancia, y en ello he perseverado hasta ayer mismo, aunque mejor dicho, en verdad, hasta el día de hoy, cuando tengo la esperanza de alcanzar a cumplir la edad de cien años. Sin embargo, soy un escritor anómalo, en el sentido de que esa principal e incesante actividad mía se ha desarrollado sin profesionalidad, esto es, sin que yo haya hecho de ella mi modus vivendi. Lo cual ha permitido que mis relaciones con la industria editorial, sin que faltaran a veces los desencuentros y algún enojo, hayan discurrido desde el comienzo de modo apacible y generalmente amistoso. A tal resultado ha contribuido sin duda un factor de buena suerte.

En efecto, terminé de redactar una primera novela cuando sólo tenía diecinueve años y, siendo no sólo novato sino también totalmente impecune, carecía de perspectivas de verla publicada, una señora amiga de casa pidió a un su pariente, el exitoso autor teatral Guillermo Fernández-Shaw, que leyese el original, y este celebrado autor tuvo la generosidad de ofrecerse a pagar la impresión del libro; y enseguida, por si fuera poca mi fortuna, el libro fue comentado con benévolo aplauso en el diario «El Sol» por el más acreditado crítico de entonces, Enrique Díez-Canedo (era el año 1925); de esta manera el joven autor que era yo quedó ingresado de golpe en la república de las letras.

Vendría pronto la época de la renovación vanguardista. Fue ésta una época de gran brillantez para la cultura española. Todavía estaba en su actividad la espléndida generación innovadora del 98; Ortega y Gasset había irrumpido ya en la vida nacional acompañado por un nuevo grupo de literatos del más alto nivel; y por debajo, continuaba actuando un numeroso conjunto de escritores más o menos estimables que gozaban de popularidad, viniendo todo ello a coincidir con una profunda renovación de la vida nacional, sometida pronto a una crisis de sus instituciones políticas con el consiguiente cambio de régimen. Pero, según iba diciendo, surgió entonces un grupo de jóvenes poetas, narradores, músicos y artistas plásticos -la gente de mi grupo, que recibió el nombre de generación del 27-, dentro de la cual me fue dado desempeñar también mi propio papel personal, publicando varios escritos concebidos y redactados dentro del espíritu de la vanguardia. Fueron ediciones muy cuidadas, muy bien recibidas por el no tan escaso público minoritario de aquellos días, y hoy deseadas, buscadas y atesoradas por los coleccionistas; entre ellas, quisiera mencionar algunos de los títulos de los que yo mismo era autor: El boxeador y un ángel, Cazador en el alba e Indagación del cinema, exponentes claros, ya desde su propia cubierta, de una renovadora visión del mundo.

Conviene hacer notar aquí que el desarrollo de la actividad cultural española, así renovada, coincide de un modo muy significativo con movimientos parejos, simultáneos, surgidos en los diferentes países de la América hispánica, cuya historia intelectual no puede echarse en olvido. Fue una época de intercomunicación, de sintonía, entre los grupos intelectuales jóvenes y los de quienes en España nos esforzábamos por descubrir caminos estéticos todavía inéditos: un esfuerzo de apertura hacia el exterior y, mejor aún, de recepción recíproca desde todas partes. Cuando quiere entenderse bien lo que ocurre en el terreno de la cultura, no se puede prescindir del contexto político-institucional y, más ampliamente, del histórico-social, que imponen su marca y modulan las iniciativas de los grupos activos. Por supuesto, no es ésta la oportunidad de establecer alguna precisión que aclare lo dicho. Me limitaré, por tanto, a invocar el recuerdo de la famosa polémica sobre "el meridiano intelectual" suscitada por una imprudencia de Guillermo de Torre en La Gaceta Literaria en relación con la revista argentina Martín Fierro, tan fraternal ésta sin embargo para nosotros. Vivíamos los jóvenes en una atmósfera de felicidad cultural frente a un porvenir que se nos antojaba despejado y muy prometedor.

Tal atmósfera estaba alimentada por un conjunto de iniciativas editoriales -conjugadas a ambas orillas del océano- en cuyo desarrollo participábamos con entusiasmo los nuevos escritores de mi generación. Por cuanto se refiere a España, baste recordar la mencionada Gaceta Literaria, para no hablar de la espléndida y por entonces muy respetada Revista de Occidente, debiéndose también hacer mención de la famosa CIAP (Compañía Iberoamericana de Publicaciones), empresa de dudosa catadura y de no menos dudosa gestión.

Por cierto que mi buen amigo Esteban Salazar y Chapela tuvo la chance de participar en aquella manipulación editorial, y lo hizo con intención óptima y bien agradecida por sus amigos. En suma, quiero hacer notar también que durante aquel periodo de nuestra historia cultural traducíamos aquí en seguida todo lo más importante que aparecía publicado en el mundo, de modo tal que los lectores españoles podían estar al tanto de las novedades surgidas en diversos países, y ello con una apertura de intereses no igualada a aquella hora en ningún otro país europeo (y por cierto, el joven escritor que por aquellas fechas era yo fue traductor de muy importantes libros extranjeros, cuyo impacto sobre nuestra atmósfera intelectual de entonces fue evidentemente notable).

En resumidas cuentas, conviene notar que durante la primera fase de mi vida como escritor, esto es, desde los años de mi adolescencia hasta el comienzo de nuestra guerra civil, la industria editorial española había desempeñado un papel principal dentro del mundo hispánico, acogiendo a muchos de los más notables escritores hispanoamericanos, mientras que dentro del país se encontraba bien servido el conjunto de los productores literarios nacionales. Los nuevos, los de mi generación -la vanguardia-, promovimos por propia iniciativa la aparición de otros sellos editoriales de alcance minoritario que traían al mercado una fisonomía nueva, marcada por el gusto a lo distinto y con ciertas aspiraciones a la exquisitez. Y convendría notar que esta última manifestación de la actividad literaria española se había correspondido de un modo que pudiéramos calificar de fraterno con las actividades de los grupos de vanguardia simultáneamente aparecidos en diversos países de la América hispana. (Y empleo el calificativo de "fraterno" incluyendo en él las simpatías y los encontronazos como, por ejemplo, el de la famosa polémica del Martín Fierro).

Fue una floración maravillosa, pero ¡ay!, la turbulencia de aquella hora histórica habría de hacerla dolorosamente fugaz. Vino la guerra civil en España, destrozando el país y dejando a la población sobreviviente reducida a las condiciones más precarias. A mí me tocó formar parte del cuantioso número de quienes logramos salvar la vida emigrando, para caer en un exilio que parecía interminable y que de todos modos se prolongó por decenas de años, y que en muchos casos resultó ser definitivo y para siempre.

Ese exilio fue para mí en cambio relativamente suave. Mis circunstancias personales me permitirían recuperar de inmediato en Buenos Aires, ciudad que ya conocía y donde era conocido, y donde tenía muy buenas relaciones, tanto el papel de escritor como una posición social muy aceptable. Se me abrieron las páginas de las publicaciones argentinas más importantes: el diario «La Nación», la revista Sur, otras revistas, entre estas una de especialidad político-jurídica: La Ley. Y comenzó asimismo mi implicación en una industria editorial como la de aquel país, allí renovada entonces a expensas de la decadencia peninsular, y favorecida por las aportaciones de tantos profesionales emigrados.

Instalado, pues, en Buenos Aires, y desde el mismo día de mi llegada, reanudé allí la tarea de creador literario que había estado suspendida en España durante los años de nuestro conflicto civil, publicando ahora en la revista Sur (diciembre de 1939) mi Diálogo de los muertos, a la vez que empezaron a aparecer en La Nación artículos míos sobre temas diversos. Debo mencionar aquí algo muy señalado desde el punto de vista editorial: en 1944 aparecería, publicado por iniciativa de Eduardo Mallea, en la refinadísima colección de Cuadernos de la Quimera, lujosa oferta de la editorial Emecé, mi relato «El hechizado» (una de las piezas que habían de componer luego el volumen Los usurpadores). A la editorial Emecé he de referirme más adelante, pues a partir de entonces tuve con ella una relación excelente.

Si, como dije al comienzo, nunca a lo largo de toda mi vida fui un escritor profesional en el sentido de convertir en modus vivendi el fruto económico de mi creación literaria (soy, por notable excepción un escritor que nunca se ha valido de los servicios, al parecer sumamente útiles, de algún agente), he trabajado sin embargo, de vez en cuando, incluso como empleado a sueldo, para una casa editorial; pues es lo cierto, además, que durante esa breve etapa de mi vida los magros productos de mi pluma debieron servirme para atender en cierta medida a lo más indispensable del diario vivir. Trabajé para la editorial Losada, que publicaría varios de mis libros, algunos de ellos tan importantes como Razón del mundo, La cabeza del cordero y -sobre todo si se atiende a la magnitud de la empresa- mi Tratado de sociología.

Traduje por su encargo obras, alguna de ellas de mi gusto y otras a disgusto mío, y ello me permitió avanzar en la carrera modesta pero grata de tratar con los libros y sobrevivir en un ambiente que me consentía hasta cierto punto elegir el terreno de mis actividades. Entre éstas he de mencionar de modo muy especial la creación y gestión de la revista Realidad, a la que, para matizar su carácter, subtitulé Revista de Ideas. Esta revista la habíamos planeado Francisco Romero y yo con la ayuda y el estímulo de Mallea. E insistí en que Romero apareciera como su director, comprometiéndome con él a no encomendarle ni hacerle responsable de ningún trabajo.

La revista fue diseñada y, lo que es más importante, costeada a sus expensas por la Imprenta López, empresa que entonces servía a las publicaciones de las dos principales editoriales bonaerenses. No debo extenderme, como bien pudiera, en detalles interesantes. Invité a colaborar en ella a varios de mis amigos y colegas de España, como José Luis Cano y Ricardo Gullón; se publicó un comentario muy apreciativo de la recién aparecida novela Nada, de Carmen Laforet, y también hubo trabajos con la firma de diversas personalidades de relieve máximo, que son hoy figuras indispensables en la historia universal: Bertrand Russell, Jean-Paul Sartre, Jorge Luis Borges, Martin Heidegger, Juan Ramón Jiménez, Arnold Toynbee, Pedro Salinas, T. S. Eliot, Alfonso Reyes... De Realidad se publicaron dieciocho números; y cuando -por razones diversas- decidí poner fin a mi residencia en la Argentina y trasladarme (año 1949) al norte del continente americano resolví, con gran contrariedad de todos los concernidos, cerrar su publicación, pues no quería que, abandonada por nosotros, pudiera caer en lamentable decadencia, según suele ocurrir en casos análogos, y según ocurriría más adelante con la revista La Torre, que yo mismo había de fundar en la Universidad de Puerto Rico.

En cuanto a mi relación con la Editorial Sudamericana, fue desde el comienzo, y siempre hasta el final, fácil y muy satisfactoria. Había entablado yo muy pronto una buena amistad con su promotor y dueño, Don Antonio López Llausás, un hombre a cuyo padre, dueño de un importante negocio librero en Barcelona, había tenido yo ocasión de saludar no mucho tiempo antes en aquella ciudad. Su hijo, López Llausás, era persona culta, discreta, prudente en sus negocios, y muy capaz de mantenerse siempre dentro de su papel marginal, aunque ciertamente decisivo, en la vida intelectual porteña. La Editorial Sudamericana publicó con complacencia y satisfacción de mi parte las primeras ediciones de mis libros Histrionismo y representación, Los usurpadores, Muertes de perro y El fondo del vaso. Mi familiaridad con el mundo editorial en aquellos años porteños me permitió ofrecer una mirada irónica, quizá divertida, sobre esa profesión que finalmente es la mía. Algunos de mis relatos, como El colega desconocido (recogido en el volumen Historia de macacos), pueden dar una idea de esa actitud mía -ligera, burlona y escéptica- acerca del pintoresco mundo de los escribidores, afanándose por entrar, a fuerza de publicidad, en el juego competitivo de los best sellers.

Luego, mi vida en el trópico, mi relación con la Universidad de Puerto Rico y con su editorial a cuyo cargo estuve, viene a completar esta fase de mi larga actividad de intelectual, pasando yo pronto, desde allí mismo, a reanudar mi verdadera profesión: la docente. Aquella universidad, como la isla misma, su régimen de gobierno y sus perspectivas culturales, se encontraban en una fase de gran plasticidad. Todo cambiaba rápida y profundamente; y esto permitió que mi colaboración, tanto como mi amistad, con el rector Jaime Benítez y con varias de las personalidades singulares, y muy interesantes, que componían aquella peculiar sociedad, fuesen para mí ocasión de experiencias bastante singulares de las que he dejado algún testimonio por escrito. Me referiré aquí tan sólo al aspecto relacionado con la actividad intelectual, que fue de todos modos bastante importante.

Establecimos allí una relación muy fecunda con el mundo orteguiano (Benítez era, para así decirlo, un ferviente fan de don José Ortega), y de ahí vino un arreglo para imprimir y publicar en Puerto Rico varios de los títulos que llevan el sello de Revista de Occidente. Marginalmente, la gente de dicha revista en España (concretamente, Fernando Vela) imprimiría en Madrid (1955) la primera edición comercial de mi libro Historia de macacos —aunque seguro estoy de que dicho libro nunca pasó a las librerías—, reproduciendo una edición privada, en verdad clandestina, que previamente se había impreso gracias al entusiasmo amistoso de Ricardo Gullón.

A partir de allí mi actividad y mis iniciativas docentes en la Universidad de Puerto Rico abren una nueva etapa, ya definitiva, a mi carrera de escritor público. En fin, ahora, en la fecha de hoy (el 26 de septiembre de 2005), cuando he terminado de poner por escrito estas palabras, y ante la perspectiva de cumplir los cien años de mi vida, vuelvo la vista hacia el prolongadísimo camino de esta mi existencia sobre el deleznable planeta en que me fue dado abrir los ojos al mundo y encontrarme conmigo mismo y me doy cuenta de que la realidad en la que se desenvolvía mi existencia ha experimentado tan sustanciales cambios que apenas si acierto a reconocerla. Venía hablando hasta este momento de un siglo en el que los libros han constituido el panorama básico de la existencia humana, debiendo entenderse por tal la del hombre que se alza sobre su naturaleza material para contemplar un panorama superior apenas descifrable, y reconozco que los libros, y dentro de ellos lo que en sentido preciso debe llamarse literatura, que ha sido para mí la orientación y meta capaz de justificar dicha existencia sobre la tierra, han perdido ya su vigencia, y están siendo sustituidos por vehículos distintos de la expresión y de la comunicación sobre los soportes que nuevas tecnologías introducen y que anuncian maneras de vivir y de entender el mundo enteramente ajenas a aquellos que, como yo, han desarrollado su existencia temporal en un tiempo que ya hoy se ha hecho pretérito.

No me ha sido dado a mí otro medio de realizarme en función del mundo en que me tocó vivir, si no es a través de la letra impresa. El espacio de la realidad acotado por los libros ha sido desde la infancia mi espacio natural, y en él se ha desenvuelto básicamente mi actividad sobre la tierra, en relación siempre con quienes, como yo, con los libros han vivido, y me refiero a quienes fueron mis compañeros escritores, o los muchos, incontables, aficionados a la lectura, pero, muy en particular, a los profesionales de la producción de tales objetos de cultura: bibliotecarios, editores y libreros, entre los que, ya en su mayor parte desaparecidos, he tenido y tuve tantos y tan buenos amigos a lo largo de esta dilatadísima permanencia mía sobre este cuerpo astral al que piadosamente he calificado de deleznable.

[Texto íntegro del discurso pronunciado por Francisco Ayala al recibir el Premio Antonio de Sancha, el 26 de septiembre de 2005. Ayala murió recientemente].

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Daniel Alarcon Osorio (Guatemala)
Rostros


Mi mamá me decía que por el rostro de una persona se puede saber cómo es.
La vida me ha enseñado que hay rostros que al verlos dan ganas de seguirlos viendo.

Hay rostros que luego de verlos uno se pregunta qué pecados estarán pagando.
Hay rostros que uno ha visto madurar y no se encuentra razón para dejar de preguntarse, por qué siguen siendo unos hijos de la chingada.

Concluyo que Mark Twain tuvo razón: que todo hombre es como la Luna: tiene una cara oscura que a nadie enseña. La mujer tampoco se salva, eh.

Daniel Alarcon Osorio, en: Revista nº 4 - CLUB DE POETAS DEL SUDESTE CORDOBÉS



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Lynette Pérez (PR)
Los rostros


Por estos senderos citadinos, oscuros y crueles, también transita el otro, sólo que se trata de ese otro que muchos no quieren ver. Ese que nos pide dinero en las luces, ese que ha dejado iglesia, familia y hasta una profesión para vivir del cuento. Ese que agoniza en los hospitales sufriendo de enfermedades espantosas. Ese que no cree ni en la luz eléctrica. Ese que ha perdido la fe en el amor y en la caridad humana. Todos esos otros que hacen que la gente de bien vire el rostro hacia otro lado al pasar a su costado. Ignorando, al pasar junto a ellos, esos rostros que los miran desde el otro lado.

Esos rostros, torturados, apaleados, vejados, que nos devuelven la mirada desde su yo inclemente que ha dejado de creer en dioses, iglesias y hombres. Y tal vez lo más triste, que ha dejado de creer también en los sueños, que a diferencia de los dioses, los hombres y las iglesias que responden al discurso del PODER, éstos son de aquél que los sueña. Le pertenecen, le permiten seguir adelante. Ay, cuando los sueños nos abandonan, puedes cerrar para siempre la puerta: porque para los que abandonan toda esperanza no hay retorno posible de las mazmorras del desaliento.

Esos rostros, cascados y martirizados, muchas veces por la sociedad, otras por las circunstancias, otras tantas por los vicios, muchas otras por los desencantos y por la realidad inclemente, se meten en nuestra piel y nos convierten en aquello que ignoramos, en ese otro que desechamos, para que purguemos nuestra saña y violencia en sus estanques. Y más allá la desesperanza nos toca con sus alas para que no olvidemos que también existe y es eterna.

Lynette Pérez: / En: Mi espacio intradimensional / Ver

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Carta abierta contra la censura

Tal vez yo sueño...

Porque pensé que el país era libre,
que vivíamos en una democracia,
que se respetaban los derechos:
el derecho que tenemos de ser libres...
libres de leer, libres escribir,
libres de escoger, libres de pensar.

Sin embargo, otros piensan por nosotros,
otros son los que eligen por nosotros.

Oigo el sonido de poemas urbanos,
abatidos, silentes, despojados.
Oigo la queja de escritos mundanos,
sufrientes, censurados, dolientes.

Tengo ansias de gritar,
de verter la negra sangre
de esas palabras durmientes
hasta que el cerco de tinta
se haga infinito como la muerte.

Hasta que el reguero de tinta
abra un camino entre los censores
señalando su ignorancia, su insidia,
su saña, su inquina, su agenda oculta
despertando de su sueño al pueblo.

Es la hora de acelerar los latidos,
de arrojar fuegos de tinta en la sangre.

¿Qué tratas de llegar a fin de mes?

Así te quieren,
desposeído,
angustiado,
preocupado,
oprimido,
haciendo malabares
con tus finanzas
para llegar ileso
A FIN DE MES.

Si estás preocupado
por la economía de tu casa
no te importará lo que pasa
en sus oficinas con la del país.
Si vives preocupado
por tu hipoteca y tu carro
no te importará en que gastan
el dinero de tus contribuciones,
LO QUE GASTAS EN TAXES.

¿Qué no quieres hacer una huelga?

Así te quieren,
sumiso,
callado,
indigno,
alienado,
así te pueden manipular,
pueden usarte,
ningunearte,
comprarte,
manejarte,
ATORMENTARTE.

¿Qué temes perder el trabajo?

Así te quieren,
inmóvil,
exánime,
inerte,
sin ganas,
sin espíritu de lucha,
MANILO.

Mejor para ELLOS
si no reaccionas,
si no te rebelas,
si no te revuelves,
no serás un problema,
serás un imbécil!!!

¿Qué te da flojera contrariarles?

Así te quieren
y si tú acaso los dejas
compraran cada resquicio de tu piel,
te compraran hasta el alma,
¡serás su esclavo asalariado!

Te invadirán de la peor manera:
destruyendo, mutilando, asolando
lo que identifica, lo que te signa,
lo que te define, lo que te nombra.
Destruirán tu cultura, tus tradiciones,
tus valores y te dejarán: SIN PATRIA.

Pensé que el país era libre,
que vivíamos en una democracia,
que se respetaban los derechos:
el derecho que tenemos de ser libres...
libres de leer, libres escribir,
libres de escoger, libres de pensar.

¡Sí, tal vez es que sueño!

Lynette Pérez

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Jorge Etcheverry (Chile)
Nota sobre Hermanando poetas y fronteras


Las fronteras no son cosas de pueblos o naciones, sino de estados. Entre nosotros, son producto de conquistas. A lo largo de la historia las naciones conquistadoras ven cómo se extienden sus límites hasta engullir a otras cuya documentación llevará su sello y cuyos recursos materiales y humanos realzarán la producción y estilo de vida del país conquistador, y llenarán sus arcas.

En el imperio británico las burocracias que administraron sus colonias en los cuatro extremos del mundo aplicaban sus estructuras administrativas, hablaban su lenguaje, producían castas de funcionarios. Insitos en el radio de influencia del imperio americano, el único que va quedando, el inglés cierne sus alas abarcadoras de presunto idioma universal para los negocios, mientras el sistema neoliberal nos escalona en una pirámide descendente cuya cumbre desaparece entre las nubes de la opulencia que nuestras masas enajenadas vislumbran a través de los medios de comunicación.

Nuestras naciones fueron artificialmente divididas en el siglo XIX al retirar el ruedo de su falda el imperio de turno. Desde entonces las potencias interesadas, sus empleados y clientes en nuestros países, han mantenido vivo el rescoldo de la rivalidad entre nuestras naciones, a veces bajo la máscara del más auténtico nacionalismo. No por casualidad a fines de los setenta, cuando en el Cono Sur se enseñorean los militares conservadores, neofascistas y nacionalistas, casi estalla un conflicto que hubiera abarcado a Chile, Argentina, Perú y Bolivia. Por otro lado, es difícil pensar en un gran poeta latinoamericano que no sea visto como poeta continental, latinoamericano, por los mismos pueblos que a veces parecen acecharse recelosos desde lados opuestos de fronteras comunes. Valga mencionar a Neruda, Mistral, Guillén, Vallejo, Dalton, Paz, Beli y Benedetti. Es que pareciera que en cuanto a poesía hay en juego otros presupuestos.

Esta antología se inscribe en este contexto, que combina la unidad, o mejor dicho comunidad de la América al Sur del Río Grande, con un propósito que puede denominarse progresista, sino fuera porque en nombre del espejismo del progreso se han organizado las esclavitudes modernas y las devastaciones ecológicas. Que esa palabreja ha descaminado a más de un proceso revolucionario, encandilado quizás secretamente por los resplandores de los estados capitalistas avanzados. El continentalismo ha estado proscrito ya desde los tiempos de Bolívar. Está en el orden de los tiempos que nuestros países sobrepasen las barreras institucionales y políticas del presente y los intereses de los grupos de presión, cuando pasa que Bolívar se vuelve a insinuar en el horizonte. Los autores hermanados en Hermanando son nacionales bolivianos y chilenos, en una antología que, según el prologuista, César Verduguez Gómez «reúne a poetas de dos naciones».

Esta breve muestra de poetas de ambos países, que sorprende por su calidad y variedad, incluye a Konzuelo Villalobos Sanzetenea; Armando Uribe;María Joaniquina; Eduardo Llanos Melusa; Silvia B. Quiroga; Teresa de Jesús; Jorge Ayala Zelada; Ariasmanzo; Judith üstariz Arandia; Marcelo Mallea; René Rivera Miranda; Paz Molina; Rubén Pedro Balcazar; Genaro Albaino; Norma Mayorga; Mario Markus; Maricruz Baya Claros

Juan Pablo Huirimilla Oyarzo; Carlos Vargas Guevara; Jorge Montealegre; Rosse Marie Caballero Vega y Elías Letelier.

Sería injusto para mí tratar de situar a los autores en el contexto institucional poético de sus países, por mi mayor familiaridad con la poesía chilena, pero respecto a ella puedo mencionar que poetas de diversas generaciones y tendencias poéticas, del interior y el exterior han acudido a este llamado de poesía, solidaridad y rectificación histórica y cultural: el continentalismo ausente, una parte de la utopía que brilla por su ausencia es un tema recurrente en este libro, Konzuelo Villalobos Sanzetenea, abre el poemario con Atlas del Sur:

la noche está apostando
en este duelo
Y es el gran Atlas
y una búsqueda del tamaño
de una pregunta
bordeando el perímetro accidentado
de este sueño

Se trata de una pregunta que a la vez es una empresa, cuya respuesta se va configurando a medida que se avanza en la praxis congnoscente del poema, que simboliza o analogiza la práctica histórica de la construcción del continente unitario, que míticamente subyace a la historia que se inicia “desde la peluca y la casaca” nerudianos, y es hipostasiado en el pasado precolombino indígena. “Bolivia y Chile son dos siameses cocidos en la altura y en lo profundo, dos naciones nacedoras del mismo parto y el mismo grito. Bolivia y Chile son hijos de sí mismo indígenas, previos a ellos y a sus nombres”, afirma el prologuista en las primeras líneas del libro, que termina con una variación que también tematiza lo precolombino

Memorata

Memorata
Del
Huemul,
sólo
nos
queda
un
zapato
sin
cordones,
en
un
museo,
y
un
gran
cementerio
de
carteras.

Lo que quizás puede señalar este poema de Elías Letelier es la salida del gran mito de la unidad precolombina de América, ya periclitado, para abrirse a otras posibilidades, ya que como dice Eduardo Llanos Melusa, «Jamás hemos / conocido otro milagro/que la multiplicación de/los precios del pan y los peces / y ningún infierno nos inquieta tanto/como la transmigración de las armas / desde los Estados Unidos del Norte / hasta los estados desunidos del sur», lo que en el entramado de la constelación significativa plasmada en esta antología nos conduce fuera del mito paradisíaco precolombino, hacia la escisión imperial fundacional de América, perpetuada hasta nuestros días en otra versión del conflicto/interdependencia de los dos hemisferios, en la medida que el Norte explota y domina, pero vive gracias, al Sur.

La división en tanto impuesta al estado originario pleno y unitario, del hombre como especie distinta, pero también [quizás] como naturaleza, denota una cierta universalidad humana, americana digamos, recordemos las dos historias de Neruda, la ab[original] y luego la degradada posterior a la llegada de los españoles a América, la de la metonimia que separa al hombre del hombre y de lo natural, y contrapone a los ‘ríos, ríos arteriales’ y la ‘peluca y la casaca’ de esa historia degradada que hay que remontar, destruyendo la “muralla lastimada de sombra/de granito y cal y canto/manchada de sangre inocente” en las palabras de Judith Ustariz Arandia La conciencia es el camino de la liberación, de la superación de los elementos divisorios en la concepción [entretanto imaginaria y prospectiva], de la utopía, en este hegelianismo mítico, cuando la misma poeta nos dice que «ya los diques de cemento no espantan/ante la conciencia emancipada».

Y existe el combate implícito, ya que esta muralla no sólo divide a los países del continente, sino a las clases en los países, y a los países dependientes de los metropolitanos. De ahí aparece el líder que encarna el combate y su identificación con la figura del Cristo, la parte mimética, el disparador e impulso de la lucha revolucionaria en la mente colectiva, “Naciste líder valiente/en cuna del “tercer mundo”, y más adelante, “Tu figura y tu semblante/me recordaron a Cristo”. Y luego será el verbo, la expresión de este entramado ideológico y mítico, situado a la manera de la poesía, entre la expresión conceptual y lo imaginario, guía antes que para la acción, para la disposición, si se quiere, espiritual, que ese verbo transmite y empatiza: “en el principio fue el verbo,/el verbo se hizo eco,”, luego “el verbo se hizo poesía”, nos dice René Rivera Miranda, y Marcelo Mallea pide un vocabulario para nominar objetos y procesos en el poema Palabras. La tarea del poeta la describe Paz Molina:

Para construir aquel mundo inexpugnable
se dan cita los poetas en el crepúsculo
de sus venas abiertas nace
la esperanza de América Latina.

Se trata, entonces, de la superación de las divisiones, un poco de la vuelta a la condición primigenia, sin separación ni aislamiento, de hombre con hombre y hombre y naturaleza–predicada a través del verbo que se sitúa a medias entre lo pragmático [que la hace entendible] y lo mítico, que nos mueve e impulsa [¿a la acción?]. El poeta entonces, es el restaurador. Yendo más lejos y avanzando a paso de ganso por las mediaciones, el poeta canta a la revolución.

El mar es la sed de la reivindicación histórica justificada de Silvia B. Quiroga, en Sed: «Lejos del plancton y el coral/quemo mis labios con la sal/de una impostergable sed marina». Pero no simboliza tan sólo la reivindicación del pueblo y los poetas hermanos, la intención y el deseo de la abolición de las fronteras, al menos en la América que se quiera quizás bolivariana, sino que representa también la desposesión que es el la garantía del uso y disfrute de la naturaleza, pero también de la comunión con ella, ya que, como dice Ariasmanzo, «El mar es de nadie y es de todos».

Publicado en: La cita Trunca. ed. Jorge Etcheverry. Ottawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América. Jul 12, 2009

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Los poetas y el vino (con menciones)

Como pájaros míticos
casi sin ediciones comerciales
Se paran en los roqueríos y ramas
de diversas mesas
Tráiganme trago
Tráiganme un asado
Para este canto de amor a Stalingrado
parodia El Innombrable
Frente a su medio litro de tinto de la casa
Y el Pepe Cuevas dice
mirando su cerveza
Y yo no sueno ni trueno
Y yo no voy ni a cañón
Y no es que estén solos
Anidando en el seno de pueblos cerveceros
o vineros
del tinto y del otro
ni Carlos Pérez
que toca apenas el vaso con los labios
sentado como un Buda
entre la poesía negra caribeña
y la poesía en español per se
la spoken word
los latinopoets del Monstruo
Tratando de darle forma orgánica
a la constelación local bolivariana
Mientras El Innombrable se toma otro trago
Se acuerda de los japoneses
que comen pescado crudo en mesas bajitas
y toman sake en minúsculos vasitos blancos
haciendo haikus
mientras Godzilla se esboza en la conciencia nacional
como la cara que asumieron Hiroshima y Nagasaki
Y los vascos casi no tienen poesía
por el intomable txacolí
Que De Diego dice que producen de corteza
por falta de sol que madure las cepas
Y Arturo dice,
Por Dios Montresor
emparedado entre el trago
y los cigarros
Y el Cayo Evans comenta
«puchas que le hemos puesto»
ante medio vaso de cerveza
en el bar de los sesenta
le pide a la mesera
«Señora, dos puñales»
y lo arrebata el tango

Jorge Etcheverry / En La Cita Trunca

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Rubén Vedovaldi (Argentina)
Buen día


Se golpeó un dedo con un martillo. Pisó una tachuela y se la clavó en el talón Se le cayó un ladrillo en un pie Se pinchó con una aguja o alfiler Se cortó con una hojita de afeitar, un vidrio o un cuchillo Se le encarnó una uña Le salió un orzuelo Le entró un bicho en una oreja y se le infectó Se raspó un codo una rodilla el hombro Se peló la frente Se quemó con aceite al freír unas milanesas. Le robaron la billetera en el colectivo Prestó la moto y se la chocaron Le encajaron un billete falso de cien y no se dio cuenta. Es hincha de un equipo de fútbol perdedor Nació en año bisiesto Le rompieron el tabique nasal de una patada, la madre murió loca, se levanta cada día antes que el sol y mientras sale a ganarse la vida como puede, saluda a todos con su mejor sonrisa Buen día, lindo día. Dicen que cruzarse con él en cualquier parte trae suerte.

Rubén Vedovaldi / En De literatura y algo mas

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Rosa Berenice Contreras (Perú)
Promesa


Un día
me prometí
y asi le dije,
al cielo y a las estrellas
mirando al firmamento:
jamás llorar
por un amor equivocado.
Ya ves
estoy aqui de nuevo
mirando al cielo y a las estrellas,
llorando por ti.
Me hiciste soñar
en un cuento de hadas
de hermoso final.
Tuviste el poder
de transportarme
a un país encantado
donde eramos los dos.
Tú, con tu mar
yo, con mi río,
bajo el mismo cielo.
Sólo
fue un cruel sueño
que despertará
con mis lágrimas
y mis desvelos.

Rosa Berenice

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Lamento

Cómo un gémido salido del cuerpo
cómo suspiros descubiertos
al morir del viento
es este lamento que siento
en la soledad de mi habitación.

Te miro, te busco y no te encuentro
es alli en donde cae el llanto
de mis ojos negros
al no estar compartiendo
mi lecho ni mi pan.

Anoche soñe contigo
en un mundo diferente
y senti que las estrellas,
todas ellas
bajaban a la tierra
y mis rosas las de pétalos rojos
subian a la luna
y me ví envuelta en un manto
de rosas y estrellas
al verte ya conmigo
compartiendo el lecho y el pan.

[Rosa Berenice Contreras Calderón, pintora, poeta, escritora, compositora, artesana, nacida en Cajabamba un 23 de diciembre de 1948. Estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes José Sabogal de Cajabamba, recibiéndose de profesora de Artes Plásticas. Se inicia en la educación en 1974 en los colegios San Miguel y Nuestra Señora de Fátima en Piura. Realiza exposiciones pictóricas individuales y colectivas, pinta murales y ganó un Festival de la Canción Piurana. Destacada a Trujillo en 1983, donde pinta, escribe, compone, hace exposiciones píctoricas individuales y colectivas en diferentes centros culturales. Ha sido incluída en las antologías: Literatura Liberteña, [1999], Antología de la Poesía de la Casa del poeta Chimbote, Región Ancash, 2006, Escritores de la Región La Libertad, auspiciada por la Municipalidad de Trujillo, 2006, Cajamarca; caminos de poesía, 2006, y Trujillo y el Periodismo [Universidad César Vallejo, 2007]. Tiene dos novelas inéditas y una publicada, Madrugadas entre brujos y curanderos [2006]:
Bitácora / Obras / Textos]

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David Huerta, poeta nacido en 1949, entrevistado tras haber recibido del Primer Honor Literario, concedido por la Universidad Autónoma de Zacatecas, el día 3 de noviembre pasado en el marco de la Feria Universitaria del Libro. En la entrevista que realizara Daniel Bencomo, Huerta llamó a Sor Juan Inés de la Cruz «la parte más valiosa de la literatura mexicana; no la única, pero sí la más valiosa». Opinó sobre en torno a la poesía de Luis de Góngora y su disputa con Francisco de Quevedo. «No es un poeta ideológico, incluso una de las cosas que más me llama la atención, siendo como soy un hombre de izquierda, de la vieja izquierda mexicana, es el apoliticismo de Góngora».
Foto y entrevista

Extor Henrique Martínez (México)
El chupapollismo de David Huerta


En un post del día jueves 30 de junio de 2005, titulado Huerta, Barthes, Crítica Literaria, el Nacho Mondaca [humphreyblogart.blogspot.com/] refiere la pequeña pedorrera que en una nota periodística —publicada en el Imparcial (vaya ironía este pinchi nombrecito del pápiro ése)— el poetastro David Huerta expele en contra de los supuestos y sedicentes «críticos literarios» que pululan a lo ancho y largo de Mexitlán de las tunas.

El vástaguillo del poeta Efraín Huerta señala algunos síntomas que aquejan a gran parte de los críticos malamente llamados literarios, pero lo gacho del asunto es que el men parece que ignora el antibiótico que él mismo también necesita para ese mal que critica (o se hace el pendejito para pasarla bien). Pues, si nos ajustamos a la fidelidad que representan las palabras del Nacho Mondaca, inferimos que el tal Huerta, además de zacatón es un ambiguo chupapollas; pues el bato, una vez que tira cagada recriminando la talacha del comentarista o reseñista solapero (a quien hoy se le adjudica el mote de crítico), no se atreve a mencionar de manera particular nombre o apelativo de algún chango a quien enejartarle su pedorrera.

—Le hace igual que muchos cretinos que pululan en este desolado chaparral culturoso; o sea, el güey habla en abstracto y se muestra renuente a decir fulano, mengano o zutano.

Paso a copiar el texto del Nachón (Mondaca) para mejor claridad del birote:

«En su última entrega periodística regular (El Imparcia l /Perfiles / 26 de junio de 2005), David Huerta protesta por el bajo nivel que, según dice, prevalece entre los críticos literarios. Contra el contexto titula su lista de reclamos, en la que sostiene que actualmente los críticos abundan en explicar el contexto de una obra y eluden abordar el texto como tal. Luego le da hijio a su papalote al afirmar que el ensayo de Roland Barthes "S/Z" (basado en el relato Sarrasine de Balzac) es «uno de los últimas obras maestras de la antigua escuela» (sic).

Enseguida, Huerta se apura a observar que la crítica literaria en México es deficiente y llena de inercias. No da nombres ni nos proporciona ejemplos concretos. Señala que, no contento con refritear el contexto de tal o cual obra o autor, el crítico contemporáneo se regodea en la táctica de la hoquedad y el lucimiento verbal sin mayor aporte que una cadena de frases como la siguiente:

«En la poesía primeriza de Perengano (n. en 1931), el verso libre se flexibiliza y tiende un arco luminoso entre el sentido y la onmipresente desnidad onírica en la que el signo literario se refuncionaliza y la metáfora tradicional se resemantiza en una operación multívoca de dispersión, ambigüedad y reestructuración intertextual».

Es cierto que este fenómeno suele ser socorrido entre muchos de los llamados críticos literarios, por lo general escritores con cierto oficio, sin embargo, es en el aula universitaria donde se practica un tipo de crítica digamos profesional. Se puede decir que existe "mucha" crítica literaria que por su profundidad y sapiencia tiene determinado valor en términos académicos. Este nivel de crítica "académica" generalmente no trasciende más allá de los encuentros, congresos y coloquios de literatura deseñados por y para especialistas. Difícilmente estos textos aparecerán en revista o periódicos de los llamados culturales.


Lo que sí encontramos en las publicaciones literarias son ensayos (generalmente recortados o reducidos) cuyo propósito es deslumbrar al lector con datos apantalladores y grandilocuentes; te tropiezas con ellos también en las contraportadas de los libros, en las reseñas o en las crónicas culturales. Sin embargo, esto no es propiamente crítica literaria en el sentido estricto del término.

El belletrismo que solemos encontrar por el común en las páginas culturales de los periódicos guarda más el propósito de capturar al lector y seducirlo orillándolo a la lectura de otros textos, que el hacer crítica propiamente dicha. Por otro lado, no existe una vieja escuela, existen muchas escuelas, viejas y nuevas; unas pretendían la digestión inmaculada del mero texto, y otras, la recreación deliberada del contexto y datos aleatorios.

En su caso, el propio Barthes era especialista en renegar de su propio basamento teórico en la conciente práctica de reirse de sí mismo y de los demás» [humphreyblogart.blogspot.com/].

Si el Huerta se envalentona aventando su giña en contra de los supuestos críticos literarios, dejando por un momento su entorpecido lirismo, cuando menos debería comportarse con un poquito decencia ante los lectores, pero viniendo la cosa de un tipo como él ya sería mucho pedir.

A ver ¿porqué, cuando menos, no detalla nombres el cabrón?; ¿a quién pretende adscribirles sus esputos?, ¿al viento?

—Qué poca madre tiene.

Grita en abstracto para no pedir perdón si acaso la caga el güey; en su retórica utiliza las mismas trampas espurias y ambiguas a las que recurren los metatextalueros y descerebrados deconstructivistas de por acá (trapecistas de la verba como el el Erasmo Katarino, Putiérrez Vidal, la Sidarta Chochoa, la Vianet Beyina Medina, el Gerardo Mamónico Navarro y párele de contar.

—Ah, cuando citan y dicen "¡fulano!"; es sólo para lamber el chocho.

Ese tipo de estrategia escritural tiene sus fines: se trata de asegurar un sistema de tranquilidad, una manera ruin de cagarse encima del prójimo y luego sentarse junto él (y aquí no ha pasado nada, que siga la fiesta); palpitación de la angustia donde el individuo apenas asoma la jeta.

—Como los morros nagualones que se esconden debajo de las enaguas de la agüela.

Manifestaciones de la cobardía anclada al miedo de perder lo que se tiene; porque actuar de otra manera, como se debería actuar; es decir, sin hacerle a nadie el caldo gordo, no es muy peluches.

—Y eso está cabrón; porque tal actitud o postura es propia del hombre libre, del herético, del solitario que está poseído por un valor casi demencial, como diría Ernesto Sabato.

Volviendo a la machaca del David Huerta, la vasija literaria no está rebosando de julanos dedicados a ejercer la crítica literata para que hable en esos términos; la galería se compones apenas de unos cuantos batillos; y la mayoría, por oportunismo, irritación o resequedad mental, se guarecen en la madriguera de los sectarismos literarios. Se necesita ser muy babuchas para no saber en los derroteros en que se encuentra hoy —y de un tiempo acá— la crítica; en condiciones de pobretería mental, sin dignidad intelectual, y en el peor de los casos colgada del chayote institucional y empresarial.

La crítica literaria en México, ya lo requetesabemos, cuando no sufre las mutaciones del academicismo libresco y petulantemente abstracto y anodino, se pervierte en notitas de encargo o apuntes ininteligibles que ni el mayor de los exegetas puede llegar a comprender lo que se quiso decir en toda la marabunta fraseología metafísica que sólo tiene valor quimérico.


Esa es la «táctica de la hoquedad» en que se regodea el crítico contemporáneo, según escribe el potilla Huerta; y ¿acaso el bato no aplica ese mismo método, consistente en «refritear el contexto»? Entonces ¿paqué se apechuga si, mordiéndose la lengua, usa esos mismos parámetros?

— ¡Joder!

Lo que se conoce como crítica no es propiamente lo que debiera ser una crítica, la mayoría de suele ser fraseología esponjosa apantallapendejos, desvergonzadas maromas mentales sin rigor analítico, apuntaciones taradas y superficiales, esplendor de verbosidad mamona incapaz de soportar la deducción interpretativa de la conciencia porque no dice nada y sostiene en el vació; capirotada de mafufadas, especulaciones, regodeos y digresiones.

—Salivero vertiginoso, nada más y nada menos.

¿Para qué?, pues para elevar al pináculo oropelesco a mediocridades.

—¿Se trata de una crítica?

Pongamos que sí, pero derruida y abaratada. No hay respeto para el lector, y se le da a tragar cualquier mierda, o bien, lo entoloachan mientras le anuncian vacuidades seudoliterarias, engendros de bajo anaquel garrapateados por simples facherosos, efebos líricos o malogrados debutantes.

—Y qué reparos puede poner el ignorante lector sino tragársela entera.

Es verdad lo que afirma el Huerta, pero que no chingue, pues aplicando el ponciopilatismo se quejumbra de los defectos que padece de la crítica literaria, mientras en su texto periodiquero consigna esas mismas lacras y vicios que él tambien padece.

—Vaya manera tan fufurufa de aventarse la pedorrera haciéndose el jarakiri con la fetidez del órgano cagarrutano.

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Lacras preceptoras de la lengua

Hay una multitud de necios que todavía sigue montada en la creencia de que la gramática normativa se cohesionó a través de la parla, es decir de la palabra hablada por la perrada común y corriente. La gramática española derivó de la letra impresa, específicamente de la literatura, para evitar que la lengua oficial se fragmentara y se contaminara. Fueron los académicos —Enrique de Villena, Antonio de Nebrija, Juan del Enzina y otros— quienes comenzaron a fijar las reglas gramaticales en aras del «buen escribir», mientras tanto la canalla también hizo lo propio pero desde la vertiente espontaneísta.

Los hablantes de la lengua española se dan cuenta entonces que había reglas gramaticales a las cuales había que ceñirse y que fueron impuestas desde la vieja metrópoli española para que los hispanohablantes residentes en las colonias de ultramar se las masticaran en honor y devoción de los reyes gachupas; porque la lengua española era un idioma tan noble que merecía —por la gracia de Dios— ser entendida y aprendida por tochos morochos (eso era lo que decía el Carlos V y, sin embargo este güey hispanoaustriaco, hijo de Juana la Crezy y de Felipe el Chulo, aprendió su grandiosa lengua castellana a los veinte años de edad).
A la pelusa del pueblo le valían cacaguate las normas gramaticales; la mugre, el hambre, la ignorancia y los azotes le impedían ocuparse de tales monsergas; la parla que brotaba de las bocas de los pelados, macuarros y pránganas emanaba de igual manera que sale el semen del orificio bichoresco, en forma emotiva, instintiva, pasional, frenética, por no decir bestial.

Y todavía prevalecen los criterios mamones que de manera pedantemente majadera pretenden hacer aguas donde sólo hay lodo a punto de secarse. Y es el caso de cretinos a quienes le duele ver que se escribe k en lugar de c dura.

Preguntaba el máster Nikito: «Porqué hemos de soportar la tiranía de los inútiles fantasmones, extraviados en las sombras de un pretérito siniestro, que arrogándose el papel de pontífices de la metrópoli lingüista, creen dirigir a un idioma hablado por [más] de doscientos y pico de millones de personas ajenas a Madrid?».

Y no vale la pena perder el tiempo en discusiones oligofrénicas o polémicas paleolíticas respecto de que si es correcto o no escribir poyo con Y o pollo con doble L, tal como lo hacen los mamertos defensores de la doctrina de la hispanidad, auténticos chupacostras medievales.

Hay muchos de esos mamarrrachos que casi les da infarto al leer cositas como las que a continuación cito:

«Typo: Puez miren, la koza eztá azí, la jente lla eztá canzada de la inceguridad, ¿no?, entonsez, mi primer ovgetibo cería erradikar ezo, primero en el D.F. y luego en el rezto de la repúvlica. Lla kon la inceguridad kontrolada, vuzkaría la manera de mejorar el ciztema edukatibo en las ezkuelaz, ¡Bamos!, ke loz niñoz por lo menoz aprendan a ezkrivi vien ¿no?, por sierto, mi primer dekreto precindensial cería kamviar todaz laz “c” y laz “q” por “k”, kreo ke cería máz práktiko ¿no?» [Ocio, Crápula y Compañía. El Autor, el Metatron y sus cuatachos, 6 de mayo, 2005, Política crapulosa].

Sépase que uno de los más perrones gramatistas, Gonzalo Correas, en 1630 estableció un sistema —digamos— ortográfico para liberar a la lengua de sus lacras preceptoras; para que saliera «de la esklavitud en ke la tienen los ke estudiaron latín», afirmaba el ruco; «para ke eskribamos komo se pronunzia i pronunziemos komo se ezkrive, kon deskanso i fazilidad, sonando kada letra un sonido no más».

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Beatriz Saavedra (México)
Naufragio


Todo el que muere tiene la razón,
asalta el hierro
las dimensiones posibles.
Tregua angustiosa
en el rincón de la memoria.

La realidad se atasca,
habita
cosas cotidianas gastadas.

El temor de las noches era cierto,
un rumor,
piedad terrible
espacio que me niega.

Yo hubiera pensado
en mi cuerpo cubiertos por cristales.

Ahora en la ventana
un olor a bestia
húmeda,
a punto de morir
devora el cielo
con su cráneo,
como si conociera el fondo
de la intemperie
su tristeza.

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Tu nombre sin sustancia

El jardín de tus huesos,
ventarrón y chubasco
el sol mi vientre,
tierra desnuda reconciliándome.

Se entreabre el mundo
por las rodillas trepando,
mujer de aguas
corre entre llamaradas
que sostienen las alas del día.

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sin título

Alguien me envía
soy mujer
pan de flor
altar vivo de pechos
sobre tu cabeza
como y bebo
la tierra en vasos de sol
protejo al invierno
al suelo entumecido
mundo errante
sol desterrado
estrella caída
granos de medula extendida
sobre un pozo vacío
el ojo revienta
con un trapo y un cuchillo
mujer deseada cada noche
carbón para mis cejas
también mi frente es un avispero
de pensamientos negros
tengo un cuerpo a la medida
rasgo los silencios
a mitad de la noche
en el oído de mi amante
después quieta
esto es lo que he visto y digo
enterremos los silencios
griten
entúpidas como piedras
preciosas.

Beatriz Saavedra

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Luis Alberto Battaglia (Argentina)
Sabía


Venía del peor momento de mi vida,
cómo no estar tan triste,
cómo no perder el olvido
entre las trancas de la noche;
venía de saber que el alma muere
y revive tantas veces...
Entre países del abandono
crecían sombras como plantas
exóticas.
Cómo no tener abiertas las venas de la soledad
pera desangrarme para siempre.
Quieto
baja el sol que no he visto
con un mensaje.
Cómo no morirme para siempre
entre las ondas del otoño.

01-11-2009

Éxtasis poético

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Liliana Teresa Chávez
Extrañeza


Extraño las velas
el temblor del pabilo
lo leve del tiempo
en la antigua balanza

las flores diseminadas
por la casa
el goteo de la música
nuestra parcela de cielo

ese puñado de memoria
que cae sobre mí
como la noche.

Liliana Chávez

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sin título

Si los ojos se habituaran
a ver en todo una obra divina
la razón más simple de cualquier
lenguaje
tal fuera la vida
una bella escultura
de inacabado esplendor
un diálogo incesante
entre todo lo creado.

Liliana Chávez

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Eliana María Maldonado (Colombia)
Autobiografía


Sólo escribo lo que mi cuerpo vive
Porque la piel aun no sabe de historia,
Tengo la edad de la cigarra,
de las manchas solares cuando
danzan en el ecuador,
de este cielo nuevo de la mañana
por el que se filtran mil rayos temblorosos.
Sólo escribo lo que mi cuerpo siente,
hablo de la carne y sus placeres,
del orgasmo y la saliva.
Aun no incubo espíritus viejos
ni hondas heridas.
Soy tan joven como la luna
cuando no tenia la cara herida.
Tengo la edad del capullo,
de cinco latidos,
del llanto prístino,
de la tercera gota de lluvia que cae en el prado,
de la cigarra que canta sin saber su suerte.
Soy cuerpo,
sin historia,
sin heridas.

En Espacio Blog

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Thanatos

Llegas cada noche
Emerges cautelosa del fondo del Leteo
Húmeda la túnica
Pálida mirada
Estas sola y sólo hay sombras
En el río del olvidoTe sientas en el lecho
Donde antaño partiste de este mundo
Te abrigo un poco
El frío de la muerte no te gusta
No me dejas escuchar tu voz doliente
Lánguida tu mano se extiende Hacia mí
Pero nunca osas tocarme
Dolorosa emerges de las aguas para verme
No doy alegría a tu corazón muerto
Pero acompaño
No doy consuelo a tu alma triste
Pero caliento
Rayos de luz tiñen el cielo
Y una imperiosa ley
Ordena a las sombras regresar a las aguas del
LeteoMañana volverás eso es seguro
Sé que sufresAún tienes miedo
Envíame a dormir contigo creadora
Esta vez sí te daré sosiego.

E. M. Maldonado

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Diosa de la ciudad

Visto jeans, y camiseta a rayas,
la piel está curtida por un sol de rayos UV
el cabello enmarañado
pero limpio nunca permite un modesto peinado.
Deseo el cuerpo, la carne,
el coito, el alma y la saliva.
Deseo la letra,
la palabra no dicha
y la que se grita.
Deseo las hojas secas
que caen desde los árboles negros de hollín
y deseo este cielo azul grisáceo
por el humo de las fábricas.
Soy mujer,
no visto faldas, pero oculto historias,
cocino poco, pero mis recetas son afrodisíacas,
Lo que leo, no es lo que sucede
y lo que escucho es la mentira de la radio.
Mi nombre nunca será cambiado
ni me llevarán al hades.
Para mí queda la fosa,
la tierra y pequeños gusanitos,
seré manjar para las flores y los pájaros.
Soy mujer allí donde me esperan.
Soy mujer aquí, lugar al que pertenezco.
Soy mujer débil, fuerte,
apoteósica, cobarde.
Soy mujer
aquí y ahora,
Soy.

Laberinto del Togoroz / En Babel

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[La Segunda Edición del Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico –2009– se le dedicó al poeta puertorriqueño Vicente Rodríguez Nietzsche, quien luchó durante años para hacer posible este festival, y presidió la primera edición del mismo. Se le reconoce como uno de los poetas más importantes de la Generación del 60 en Puerto Rico, y uno de los poetas vivos de mayor proyección internacional ya que ha dedicado su vida, con incesante esfuerzo, no a proyectar su obra propia, sino la de los compañeros de su generación, a través, primero, de la revista Guajana –flor de leyenda de varias décadas de poesía puertorriqueña– y luego de mil otras maneras].


Marcos Reyes Dávila (PR)
A los que participaron en el Festival de Poesía en Puerto Rico -2009


Compañeros poetas: Reciban mi más profundo agradecimiento por un festival extraordinario. Los que vinieron y participaron lo hicieron con amplitud de criterio, sentido de responsabilidad a toda prueba, comprensión ante las dificultades que enfrentamos los organizadores y, lo que es más importante, un amor por la poesía y por nuestro pueblo que no tiene precio.

Todas las actividades se desarrollaron cabalmente, algunas con tropiezos superados. Llegamos a un público diverso, nunca el mismo, fuera universitario o no lo fuera, escolares, gente de la calle. Dieron lecturas a sus versos, respondieron preguntas, conversamos sobre infinidad de temas, nos escuchamos con interés unos a los otros, viajamos por todo el país. Los que llegaron por avión se retiraron con una mejor comprensión de cómo es ese enigmático país llamado Puerto Rico, cuna de tantos músicos importantes, colonia norteamericana de cultura latinoamericana. Pudieron conversar con nuestra gente y con otros escritores puertorriqueños, algunos notables. Los poetas del país tuvieron la oportunidad de conocer en vivo y a todo color el arte de escritores importantes de toda Nuestra América y de Canarias. De esa comunicación y de esos intercambios aspiramos que broten desarrollos y frutos nuevos.

Hicimos lo que estuvo a nuestro alcance para desarrollar sin tropiezos un programa ambicioso y para hacerles sentir bienvenidos. La cultura, y en ella la poesía, es y no es un espacio de confraternidad, y es y no es un espacio de confrontación, pues le es intrínseca la diversidad y la disidencia. Por fortuna, reinó la tolerancia y la solidaridad.

Agradecemos profundamente el endoso que todos dieron al esfuerzo que realiza Don Ricardo Alegría para lograr la incorporación de Puerto Rico en la UNESCO. Desde mi punto de vista personal, lograr eso, y ver triunfante la resistencia del pueblo de Honduras, sería, hoy por hoy, dos de los más nobles homenajes que pudiéramos hacerle al Bicentenario de la Libertad en Nuestra América.

Fue un placer tenerlos con nosotros y agotarnos por ustedes. El próximo será mejor y diferente.

¡Ojalá y sea cierto este Hasta pronto!

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Fanny G. Jaretón (Argentina)
Carta


Querido mío: No me condenes a escucharte decir de la muerte, no la llames, no la invoques, no haga que restauremos la historia de Julieto y Romea, esa pasión que fue tras la muerte por amor que dice, porque si es en el más allá la edificación por lo Residual, como rescatadora de lo que queda, así en palabras de Quevedo, «…sólo lo fugitivo, permanece y dura…» pero no, porque ya me conocés. Yo que soy tan terca, revolucionaria, como el verdadero Jesús, no el que pintan santito, aunque si de santo, pero más de guerrero, más de desafiante. Tenía ese amor que dicen que vino para Salvarnos, así es que me paro y grito frente a los estrabismos donde miran los otros, y te condeno, a que te quedes vivo y en mis pulsiones, a que ya no digas de esa derrota que hoy cantas con el laúd; ¿quién es la muerte que te llama dulce, dulce, quién es esa perra que quiere morder sobre tu carne, si vos sos mío hasta el hueso, la más médula de nuestra historia secular y celular por donde nos navegamos todos los Cantos del río que mira hacia el Edén por el lugar donde amanece la OraSión.

Ay, por esta plegaria que te elevo, y te pido, que si dejarás seducirte por ella, me harías decir lo que á en mi Intimatum y ya no quiero: Tuve un pensamiento:/Si mi amor me deja/ dejarme /con tres tiros en la boca/mi palabra.

Y no creo que quieras que me envenene con la cicuta de lo anónimo, sin ánimos de la reyerta para que nosotros pre-existamos en el libro de la Memoria ; que termine con el lenguaje que tantas veces nos ha dado vida, donde escribimos como ketubim, como los Jueces y por orden Profética nuestras sentencias, y en esa fracción que nos quiebra, por quebrado la nuestra es una obra de amor y por amor, por ese mismo amor desde donde Valéry nos dijo con claridad: «No sería posible amar lo que no es conocido perfectamente. El amor se dirige a lo que está oculto en su objeto. Lo amado es por definición en cierta manera, desconocido.

Te amo, luego, no te sé. Luego, te construyo te hago; y tú me deshaces». Hemos llamado al Misterio, nos hemos orillado y hacia el centro con los vientos del arcano, me hiciste decir de prestidigitación, te aparecés al costado de mi cama cuando duermo y me despertás con el picor de tus labios en mi boca y yo te miro con mi ojo fantasma, arrastro hasta tu cintura las cadenas que te atan a mi carne ardiente y te convido con el movimiento donde la danza te hace despedazarte de las mil y una maneras, y aunque te duela, mi egoísmo puede más, porque quiero tenerte amarrado a todas mis insinuaciones, y ahí cuando ya nos sobran las palabras vos sabés, porque lo sabés desde el neointelectualismo, que sacudirnos jadeados nos hace un no precisadores del tiempo.

Y me dirás que allá en lo Absoluto el tiempo se mide con micrones de nuestros besos desarraigados, y yo te diré que encarnada en tu diablura es que quiero saber del sabor de tu infierno.

Me he enojado con los que dicen que poesía es la expresión del alma y agregan que cómo los poetas vamos a engañar a la gente si no sabemos que es el alma, menos vamos a saber de su expresión.

Tan equivocados, ¡tan equivocados! El alma es ese temblor que me derriba cuando ajustás tu cuerpo a mi endiosura, cuando breve el milagro se me hace largo entre tus manos-la prisa- de la caricia que obscena me lleva al Paraíso de la alegría OhCulta. El alma es la no vergüenza, es el pacto de sangre que hemos cruzado cuando me desayuno y volviéndome a las raíces donde sé que debo buscarte, saboreo un pan con manteca y un filete de sardina, salmemuera sin vos ese bocado, el mar y el yodo repasando todos tus sabores, tarascón al labio donde muerdo tu nombre y ese sabor metálico que ahora me acompaña me hace suponer, indagarme si sabes a la naranja mecánica que kafkiana dio origen a nuestra metamorfosis.

Pececitos embrionarios danzando el glu glu de las ensoñaciones, frente al pasado y a la muerte no podrás conmigo y te envisto pelvis abajo y te hundo y te hundo para meterte y seas a parición Hijo del Prodigio.

No amor, ya no has de nombrarla, porque si con este intento reiterativo tuyo me empujaras a la prostitución, estoy dispuesta, voy a hacerlo, te lo prometo, besaré pura moneda a Caronte en sus ojos, me acostaré con él, venderé mi cuerpo a cambio de la persuasión que no te lleve hasta la Costa donde deberás seguir ese viaje que tan interminable se me hará sola con los remos pesados en el mar de la nostalgia, luego hasta alcanzarte, y ya puesta allí si debo acostarme con el Ángel de la muerte para seducirla, ganarle y que te perdone esta vida precaria pero que nos llena de gozo, este satisfecho cuerpo que vino a embriagarse de un nosotros Pretérito Perfecto para embarazarnos de la Fascinación de la Fantasía. Lo haré, lo haré todo por vos.

Es mi garganta que se quiebra una vez más frente al conjuro. Anoche he llorado en la cuenta de las perlas de este rosario de Universo, le he pedido a Dios fuente todopoderoso y vencedor que me done la ambición de que permanezcas, en pie de guerra tu Palabra para que me des vida, para que me des la suerte ésta de las cuatro hojas del trébol diamantino en el eterno retorno.

Te hablo del aquí y el ahora, te hablo del siempre que se consume en el eterno siempre sempiterno, te hablo desde mi ensanchado abrazo que te espera caliente para guarecerte de todo otro mal y tentación.

Vos que sabes del dolor, del dolor de verdad, ese que te ha comido más que cualquier enfermedad de la mala palabra, ese dolor social, ese sufrimiento ante el hambre del prójimo, la degeneración, degradación , garrapiñería y abuso del pulpo del mal dirigido establishment; vos sigiloso, cauto, observador como el águila, vos astuto zorro, vos que me llegas cada noche desde el fondo de la noche para inaugurar mi vida en sueño que a tu lado es sólo sueño, vos no nos despertés a la orilla Anciana, que todavía hay vino de juventud en nuestra sangre, hay putasutra, paredones de fusilamiendo, coces, fulgor, empiritísmio en este ser del Ser.

Y sé porque no soy tonta aunque el amor me ha puesto cara de mujer y te miro y te miro babosa elocuente por el que sos y me espera, no el querer que alimenta del no tenerse, sea en tu abrazo la Vida el lugar, la red que nos contiene; ahora y siempre.

Desde el profundísimo Amor, estas palabras escritas con sangre y optimismo. Amén selá, bendecidas sean, vida en Vida para tu Nombre.

Sensiblemente, Fanny

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Javier Monroy (Perú)
MI CADAVER IN-FAVORITO - lápida desiderata (r)
'when i was young
i never needed anyone
and making love was just for fun
those days are gone’
All by myself

Eric Carmen
1975
I.
cuántos de mi hay en mi
cuántos mis hay de mi
cuántos de mi quieres saber
cuántos de mi huelen a pasto húmedo
a heces frescas
a tumores extirpados al apuro
a descensos y leche en las sábanas
a manchas rojas y cicatrices
a llamadas calientes de medianoche
a sabia rancia de pino seco
a rencor de perro azul
a rutina inútil de autosalvamento

cuánto poder seguiré mostrando
debo exhibir el músculo flojo
el seso errante el olfato alerta
las prótesis descansan también las ansias
apremia la gana falsa sobre el lomo de la mula

hasta cuando me fatigaré en los círculos audaces
hasta cuando me asfixiaré en los deseos ajenos
hasta cuando aplastarán mis zonas lámbicas

cuántos de mi hay en mi cuántos mis hay de mi

cuando seré the rock that rocks
no más the rock that rolls

urgen estas preguntas negras

II.

urgen mientras no comprendas esto
el universo ha muerto por el multiverso
las estrellas tragan galaxias por segundo
el polvo cósmico late en el tuétano de tu rodilla
no hay más seres individuales
si clones sembrados de nanobots

mi vida mis genes mis angustias mis goces mis deudas mis lágrimas se agolpan en un chip-rice
no hay más secretos para los que te leen la mente
con memorandos ejecutivos

no me conmueve esta pléyade de zombies mecanos e idiotas que pueblan mi pabellón sicoactivo

la manada anónima nada ser1a
si uno de ellos
no intentará versos inútiles
sobre las preguntas negras

acostúmbrate a las miradas culpantes lascivas homicidas
cuántos de mi hay en mi cuántos mis hay de mi

basta de pulsiones enfermas
no más bipolares patéticos
cállense tú y tus prostatitis crónicas
tú y tu arrecheces vencidas
tú y tus refraseos ridículos
tú y tus deseos delictivos

no niegues mi advertencia
tú que no entiendes mi trama
que niegas verdades intestinas
que niegas historias de fama
que niegas el vomito y la bilis
que donde hay bilis hay señas
que donde hay señas hay olvidos
y donde hay olvidos hay nombres
y nunca es el tuyo

III.

cai en el amor al parecer
ictio-homo-hiper-faber-fucker

solo dos tipos de personas
en el mundo hay con mérito de orquideas
las que desean-las que consiguen
son cáctus las que desean-trabajan-consiguen
con amor sin amor no soy persona ninguna

cómo entender la dinámica del acto
necesario para hacer real el aire que te hace posible?
no seré digno de que entres en mi pasado
suficiente tu sentencia a sostener un escuálido planeta los días por venir
nadie será capaz empero de borrar los callos en mi lóbulo temporal

es bello el pez que patalea en el excusado vacio
labor de titanes no admirar ese reflujo colorido
revolotean el agua mis pensamientos caducos
despídense las ganas cacheras
ahoganse las lecturas froidianas
horripilanse las memorias del semen adolescente
IV.

sigo y sigo y espanto el mañana que vive en el ayer

quién va a convencerme
que estás en ese espejo
que el hueso no caerá antes que la carne
que la memoria me dira que hacer
quien se fingirá culpable sin saberse muerto
quien se declara inocente de escribir (mendigo de insípida indulgencia)

cuándo aprenderas que tu ser es lo que quiero
cuándo aprendera el que nosotros somos sus hijos
cuándo aprendere yo que me salvo mientras miento

V.

quiero presentar batalla a las hormigas asesinas
busco la madeja y el hilo
no el hilo de la madeja
soplo un vello de tu pubis nervioso en mi teste doliente
es fácil estampar la cara culpable en la nuca del inocente
tan sencillo derramar vinagre en el encaje viejo
simple como un día de pordiosero enseñarme documentales en sepia
(tilt down!)

cuántos de mi hay en mi cuántos mis hay de mi

llévate tus flores del mal
hincate ante mi dios terreno
termina de escupir muelas podridas
no pujes escarmienta el recto
inyecta tus fluídos en otro vecino

ya se que no es lo que soy sino lo que demuestro
y tú te places de patear mi vientre
mientras me gritas desde la caja boba

tú demuestras
ellos dudan
yo agonizo

el día que el horror te espante la cara
te darás cuenta
que nada es negro-blanco
nada es erosión nada promontorio
nada es ansia nada calma
nada gozo nada culpa
nada claro nada muerte
todo muerte
todo nada

si esto te evade
si no respondes cuantos de mi hay en mi
cuántos mis hay de mi
cuántos de mi quieres saber
cuántos de mi huelen a pasto rancio
a telefono muerto
a gasas en pus
a crujido de esfínter
a moscas extintas
a rencor de perro azul

seguiré viviendo como tercera especie
y sere mejor que tú

entretanto no me mires

ahora disculpa
debo regresar a mi cadáver in-favorito

(life is fragile proceed with caution)

En Letras Likras


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Friday, October 30, 2009

Noviembre 1 / Núm. 45 / Orange County




Contenido 45


Víctor Montero López
La visión de lo humano y el consumo de prensa sensacionalista

Mirna Estrella Pérez
Espurios (poema)

Dr. Alberto Buela
Algo sobre lo público: Un disenso con Habermas y Arendt

Alberto Martínez Márquez
Pensamientos olvidables
Analfabestias / 1.

Julio Carmona
sn título (poema)

Lúthien Tinúviel
Teorema sin demostrar (poema)

Aurora Sansores
Foro Internacional de Poesía La mujer rota:
La misoginia, odio disfrazado de amor (ensayo)

Carlos Adalberto Fernández
Tócala de nuevo, Sam
Ramona termina mañana
Historias del bajo: Lena (cuentos)

Liliana Valera
Crónicas de la violencia, V

Carlos López Dzur
El no es uno de nosotros
El Relato posmoderno de las Grandes Ilusiones
Aforismos sobre la Amiga Secreta

Fanny G. Jaretón
Tan necesaria
Shem-Yya
Golem

Néstor Barreto
las confesiones de petirrojo capucha

Carlos Barbarito
«Las piezas de tu teatro»

Enlaces / Revistas amigas


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Víctor Montero López (Perú)
La visión de lo humano y el consumo de prensa sensacionalista


Desde la Psicología, se ha develado que la prensa sensacionalista engarza con una cotidianeidad que da sustento a una identidad en construcción que tiene aspectos limitantes y promotores de desarrollo, que se relacionan con motivaciones de afiliación y de logro, donde la autoestima y asertividad se alimentan de logros, reconocimientos, esperanza o desesperanza. Se incentiva una lógica donde para lograr posicionamiento de planteamientos o alternativas o reconocimiento a personas se pasa por una lógica de sistema de estrellas donde los diversos espacios (deportivo, político, científico, etc.) se vuelve espectáculo y en muchos casos se vedetiza. Este discurso nos revela un conjunto de necesidades sociales y motivaciones existentes en la población, que a veces son intuidas por el poder de turno y manipuladas con fines autoritarios; esta prensa se constituye en un canal para la exploración de personas.

* El tema sexual es privilegiado en estos medios, pero no como lo pornográfico o lo erótico, sino como instrumento de consumo, intentando convertir en espectáculo lo cotidiano y los diversos espacios sociales y discursos. Esta prensa intenta canalizar deseos, necesidades y motivaciones de los sectores juveniles que muestra una complejidad a ser profundizada.

- Los contenidos de esta prensa muestran violencia contra la mujer, lo cual es percibido por un muy alto porcentaje del público; sin embargo en algunos casos esta prensa no cuestiona esta violencia antes bien presenta supuestos causales que generaron esta violencia incluyendo el feminicidio.

- Esta prensa canaliza un tipo de comunicación prejuiciosa y a través de emociones inauténticas lo cual revela problemas de habilidades sociales como baja autoestima y poca asertividad, pero sobre todo problemas de motivación de logro y toma de decisiones.

- El lenguaje utilizado por esta prensa es considerado vulgar y jerga por los jóvenes, e incluso un porcentaje de ellos considera que utiliza su mismo lenguaje; sin embargo mucha de esta jerga no es comprendida o es interpretada de diferente forma, lo cual puede indicar afán de estar de moda y en otros casos no comprometerse con ella.

- A través de esta prensa se proyectan una serie de sentimientos y actitudes, las cuales muestran en muchos casos la existencia de una disonancia cognoscitiva entre creencias, conocimientos y comportamientos.

- Hay un alto conocimiento de las historias del mundo del espectáculo entre los jóvenes pese a que se censura este tratamiento en la prensa, pero el consumo de este discurso y personajes es alto, e incluso se da una identificación con personajes promocionados por esta prensa como vedettes y futbolistas, como un sistema de estrellas a través de los cuales un buen sector de la población busca realización pese a que son severamente criticados o calificados incluso considerando a los futbolistas como fracasados, y esto último se liga a problemas de construcción de identidad nacional. Un conjunto de temores están detrás de la censura a personajes como las vedettes y charapas en un sector de la población. Este alto consumo lleva a promover que otros personajes políticos o profesionales entren al mismo, a la vez que estos personajes buscan ingresar a esta lógica como forma de acceder al reconocimiento del público consumidor de medios.

- La realidad es manipulada a diversos niveles en el discurso de esta prensa, pero los consumidores en alto porcentaje se comprometen con esta manipulación y plantean demandas para que esta prensa se pronuncie para aliviar temores, fantasmas, deseos y búsqueda de alternativas a sus diversas problemáticas.

Esta prensa sensacionalista vende evasión, desesperanza y falsa realización. Lejos de ofrecer objetividad para analizar la realidad, se ofrece evasión, formas prejuiciosas y estereotipadas de ver la realidad. La visión de lo humano, de las relaciones, del país, de los personajes, de las personas es sumamente pesimista. Se ofrece compensar la pobreza de habilidades sociales, la incomunicación, la baja autoestima existente en la población peruana con una falsa realización a través del seguimiento de la cotidianeidad de los personajes de la farándula. Igualmente, la pornografía no está asociada a lo sexual, pues lo que hay es un tratamiento de lo erótico en el sentido de consumo de imágenes y formación de un imaginario sobre los personajes de la farándula, tratando de vedettizar incluso a los personajes políticos, intelectuales, etc., y erotizar los diversos espacios públicos y privados, así lo pornográfico se extiende a la presentación morbosa de los accidentes, crímenes, maltratos, líos amorosos asociados a simbiosis destructivas.

Tomado de
Psicología política peruana

[Víctor Eusebio Montero López es un psicólogo. Catedrático Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Investigador desarrollando en la actualidad diversos proyectos incluso uno transcultural con las Universidades de Costa Rica y Cuba. Distinguido por Colegio de Psicólogos del Perú: por su labor profesional, por su labor institucional, por su producción bibliográfica, por sus 25 años de labor. Autor o coautor de 32 libros, 12 spots y 6 videos educativos, Asesor 1 obra de teatro].

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Mirna Estrella Pérez (PR)
Espurios


Amé a hombres sin luz
porque creí ingenuamente que nada podrían quitarme.
Ni el esplendor del escenario
ni la bestia que habita en mi palabra.
Pero pronto me sorprendí de rodillas,
escudriñándoles el sexo,
en un rol totalmente antagónico,
de embrutecida y hambrienta,
sin saber cómo se salva una del mal amor.

Mi padre fue mi primer hombre.

Tengo dolores desconocidos por ti, padre,
dolores de mujer en regla que mancha las sábanas.
Tengo el dolor característico de esas
que son lastimadas en el pecho,
una y otra vez, sin defenderse.

Tú quisiste enseñarme a cerrar los ojos ante todos los golpes,
a creer en el arrepentimiento de quien golpea.
a creer en el arrepentimiento de quien golpea.
Yo elegí otros caminos.

Entonces pretendí envolverme
con aquel repleto de vicios,
salir triunfante.
En el comienzo comió de mi mano la serpiente,
en el comienzo se enredó en mi larga cabellera
e hizo de ella una patria, en el comienzo...
hasta que transmutó, como tú,
todos mis lápices de colores por carboncillos negros,
con los que he de escribir el último mensaje,
el de mi epitafio.

Del libro Manifiesto sobre las tristes

[Mirna Estrella Pérez nació y vive en Puerto Rico desde el 1978. Concluyó sus estudios universitarios en diciembre del 2001 y en junio 2002 se licenció en Artes en Trabajo Social. Más allá de signos biográficos, ella dice de sí misma: «mi mejor libro fue aquel escrito con crayones». Tiene editado el poemario Ecos de Eva, 2005, en Ediciones Atenas, Barcelona, España. Fue mención de honor del VII Certamen de Poesía: 'Pilar Paz Pasamar', de Jerez de la Frontera, España, con su obra Antífona y obtuvo el Accésit en el Ier. Certamen Concursalia de Poesía, ciudad de Barcelona 2007, con el libro: Manifiesto sobre las tristes.]

Mirna Estrella / Blogosfera / En Almiar: Margen Cero /

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Hannah Arendt, filósofa política, creó una obra que trata sobre la la naturaleza del poder, la autoritdad y el totalitarismo, enfocándose en la idea de la libertad como «acción política colectiva entre iguales».

Dr. Alberto Buela (Argentina)
Algo sobre lo público: Un disenso con Habermas y Arendt


En estos días de reposo forzado tuve ocasión de escuchar a la publicitada socióloga de la izquierda progresista, Beatriz Sarlo, chapaleando, más que hablando largo rato sobre lo público desde el poderoso canal 13 de televisión, y como cuando terminó me di cuenta que había quedado en Babia, entonces me dispuse a intentar una brevísima meditación desde la filosofía para ver si se podía decir algo y no más bien nada como hizo la mentada socióloga.

El adjetivo público era uno de los de mayor prestigio en el discurso político romano, su alta valoración se debía a su significado: perteneciente al pueblo, a la cosa pública que se decía res publica. El adjetivo designaba al pueblo como protagonista y destinatario de la actividad política del gobierno en la administración del Estado.

¿BIEN COMUN O BIEN PUBLICO?: Ya desde la época de los griegos y sus grandes maestros de la filosofía se fijó que el objeto formal [1] o específico de la política es el bonum commune- bien común, pero como este concepto siempre estuvo rodeado de un halo de imprecisión y de vaguedad, los filósofos ya desde el medioevo intentaron precisarlo. No es la suma de los bienes de cada uno sino las condiciones para la vida buena del conjunto. En esa época se hablaba de salus populi – salud del pueblo. Este concepto lo va a recoger Hobbes, la Revolución francesa va a hablar de salud pública hasta llegar al último gran politólogo, Julien Freund, quien va a asimilar el bien común al bien público [2].

En una primera aproximación, luego veremos que es incompleta, podemos decir que lo público está constituido por el ámbito de interés compartido de las fuerzas de una sociedad.

A partir de la idea moderna de Estado como entidad neutra surgida ante las guerras de religión (protestantes vs. católicos) nace lo público como contraposición a lo privado. Así la religión deja de ser un asunto público para reservarse al ámbito de lo privado.

La neutralidad ético-política con que buscó determinarse lo público lo caracterizó de forma tal que el ciudadano solo pueda manifestarse como público en lo público. (vgr. No se puede cocinar en una plaza, ni orinar en la vereda).

LA SOCIEDAD ABIERTA Y LO POLITICO: Así el liberalismo limitó lo público a lo político, al Estado, reservando lo privado para la sociedad sobre todo en su ámbito socio económico. Así pensó liberar la sociedad de la tutela política, hablando a través de uno de sus grandes filósofos, K. Popper, de la sociedad abierta.

Pero todo esto ha cambiado radicalmente en este último cuarto de siglo. El desarrollo exponencial de las tecnologías de la comunicación (Internet, tv digital, celulares, monopolios mediáticos, etc.) han logrado publicar lo privado. Hacen público lo privado hasta en sus más íntimos detalles. (vgr. En los reality shows).

Y esta invasión por parte de lo público sobre lo privado se vuelca luego en todos los ámbitos del hacer y del obrar. (vgr. En arquitectura los edificios vidriados, en comunicaciones el sistema echelon, en religión donde los aplausos y gritos en la iglesia reemplazaron a la oración recogida del feligrés).

Allá por los años 80 el filósofo de la democracia discursiva, en criollo conversada, venía a sostener que lo público era ante todo un espacio. Un espacio donde la ciudadanía debate los temas de interés común. Y esta tesis, a las que se le adosó la teoría del consenso, fue adoptada por todas las democracias progresistas de carácter socialdemócrata en el mundo. Lo público dejó de ser una finalidad, en tanto que bien público, para confinarse a parques, plazas y otros espacios de interacción social como espacios públicos.

HABERNAS Y LO PUBLICO: Al reducir lo público a espacio, en primer lugar el ciudadano común – no el ciudadano ilustrado de Habermas- se apropia del espacio, se instala y lo usa para sí, como lo hacen los “trapitos” cuidadores de autos, los vendedores ambulantes, los piqueteros, las ferias y todos los que viven en y de la calle. Y en segundo lugar la diferencia entre lo público y lo privado se torna cada vez más borrosa.

Es que lo público al serle castrado su sentido, su finalidad y ser reducido solo a espacio (el gravísimo error de Habermas) pasó a ser entendido como de nadie y por lo tanto lo puedo tomar. Claro está, esto no pasa en Alemania que son todos ilustrados pero sucede a diario en todo el mundo bolita que es el nuestro.

Lo público debe de ser pensado como función (vgr. La empresa pública, la tierra pública, la televisión pública) no puede ni debe quedar reducido a espacio público donde la práctica deliberativa de la democracia discursiva (sic Habermas) tiene lugar. Esto es una estupidez, un engaña pichanga, un gatopardismo para que todo siga igual.

Si a eso agregamos la nefasta teoría del consenso y la queremos llevar a práctica popular, cuando los pueblos solo se manifiestan, cuando lo hacen, por sí o por no, y los únicos que consensúan son los grupos de intereses o poder, ello da al traste con la democracia directa que el pueblo ejerce de suyo cuando se manifiesta en la acclamatio.

ARENDT Y LO PUBLICO: Existe además otra versión espuria de lo público que es la que da la filósofa Arendt [3] quien va a sostener que lo público es lo que puede ser visto y oído por todos, y que nos atañe a todos en tanto común.

Esto es, mutatis mutandi lo mismo que le sucedió al bello Alcibíades con Platón, cuando queriendo estudiar la esencia del caballo le dijo Maestro yo solo veo el caballo y no la caballidad, a lo que Platón respondió Es que tu tienes ojos del cuerpo te faltan los de la inteligencia.

Así al limitar lo público a lo visto y oído por todos se da un paso más en la bastardización, en el extrañamiento de lo público, pues el mirar y oír carecen de la mediación que supone toda deliberación, por más pavota e inconducente que sea, como la que propone Habermas.

¿ES LO PUBLICO DE NADIE?: Otro aspecto a destacar de lo público es “su gestión”. Desde el punto de vista liberal se dice que lo público es ineficaz, que lo que es de todos no es de nadie, y, entonces, hay que dejar lo público a la gestión privada (vgr. El correo, el agua, el gas, la luz, la policía, la salud, etc.) y así al privatizar lo público como servicios al pueblo, terminan las empresas privadas regidas por la lógica del beneficio, tarde o temprano, esquilmando al pueblo con sus altas tarifas y sus malos servicios.

La experiencia histórica, el caso argentino es extraordinario, indica que lo más eficaz, lo más efectivo en la gestión de lo público ha sido siempre cuando se lo administró desde las propias organizaciones sociales del mismo pueblo. Nuestros sindicatos administran en forma eficaz y en forma más o menos justa las obras de salud, y la Iglesia lo hace en la educación.

LA GESTION SOCIAL DE LO PUBLICO: Es la gestión social de lo público lo que hay que rescatar, profundizar y perfeccionar porque en ella convergen dos ideas: la eficacia en la ejecución y la justicia social con el pueblo.

Es digno de observar que esta idea encuentra su anclaje en el publicus romano que es muy diferente de nuestro público que está limitado a lo estatal. Mientras que el publicus indicaba la participación popular en el gobierno de sus propios intereses.

Para ir terminando esta pequeña meditación, sostenemos que en la tensión entre lo público y lo privado hay que recuperar lo público en tanto instrumento del bien común y lo privado en el rescate de la intimidad bajo la forma de pudor en la relación con uno mismo y con los otros, a través de la amistad como antiphilia o afecto recíproco. La fuente más genuina de toda comunidad política.

Bibliografía

[1] Hoy formal significa serio, juicioso, pero en filosofía se entiende por objeto formal aquel que determina la esencia de la cosa o tema estudiado. La forma además tiene razón de causa final, pues el sentido de la acción está dado por el fin.

[2] Freund, J: Qué es la política, B.Blanca, Univ.Nac. del Sur, 1996, p.28

[3] Cfr. Arendt, Hannah. La condición humana, Barcelona, Paidós, 199

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Alberto Martínez Márquez (PR)
Pensamientos olvidables


<> Un hombre cuenta sus glorias y no sus derrotas. De esto último se encargan los demás.

<> Aquello que no pueda sostener tu mirada, seguramente lo aguantan tus testículos.

<> Si del cielo te caen limones… dale gracias a Dios que no te envió una lluvia de melones.

<>Soy un ser extremadamente hermoso. Pero, al parecer, nadie se ha percatado de ello.

<> Sólo he dicho una mentira en la vida… y es ésta que acabo de referir.

<> Si no sientes el deseo de compartir lo que tienes, imagina que te robas a ti mismo para darle a los demás.

<> Lo que es un éxito de la noche a la mañana se convierte en un fracaso de la mañana a la noche.

<> Si no tienes talento propio, quítale a otro uno de los talentos que tenga de sobra.

<> El significado de la vida lo encontré en la colilla de cigarrillo abandonada en una calle desierta.

<> Uno más uno son dos… pero si lo equivalemos al , nos da .00½ centavos.

<> Alguna vez fui feliz en la vida. Empero, descubrí un día que la fatalidad existe, camina en dos patas, usa falda, lleva un moño amenazante, tiene el ceño eternamente fruncido y se llama suegra.

<> El jefe es necesario en cualquier trabajo. Sólo así nos podemos percatar de que existe algo llamado estupidez humana” (escrito en colaboración de Mayra Serrano, de quien fue su jefe hasta el 7 de agosto de 2009).

<> Se conoce a un hombre más por sus vicios que por sus virtudes.

<> Lo que no te regala la alegría, comoquiera te lo quita la tristeza.

<> Nada está escrito en piedra ni en hojas de panapén.

<> Dios siempre llega en el momento justo en que caemos en desgracia para burlarse de nosotros.

<> Necesito creer en Dios, de otra manera no podría sustentar mis pecados.

Alberto Martínez Márquez

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Analfabestias / 1.

Es un signo de retraso en una sociedad como la nuestra que hayan personas analfabetas a comienzos del nuevo siglo XXI. En Puerto Rico existe alrededor de un 11%, según datos del propio gobierno. Eso, sin contar con el llamado Analfabetismo funcional, que se define así: «Analfabeto Funcional es aquella persona que aún sabiendo leer y escribir frases simples no posee las habilidades necesarias para satisfacer las demandas del día-a-día y desenvolverse personal y profesionalmente. Asimismo, para la UNESCO el analfabetismo funcional también implica la incapacidad de llevar a cabo cualquier actividad para la cual es necesaria la habilidad continua de leer, escribir y hacer cálculos con el fin de que el grupo y la comunidad funcionen apropiadamente»
Ver.

Empero, es más grave aún lo que denomino como analfabestias. Aunque el término no es de mi creación, lo he recogido del argot popular que lo utiliza como sinónimo de bruto para definirlo como personas que saben leer y escribir y que han proseguido estudios universitarios pero se resisten al conocimiento para asumir una ignorancia casi absoluta. En este renglón caen los fanáticos políticos y los religiosos, amen de otros seres que pueblan el ancho y vastísimo universo del anafabestialismo. Lo que quiero implicar con ello, es que el analfabestialismo es una sumisión voluntaria a lo que los filósofos griegos llamaron doxa, que no es otra cosa que un (des)conocimiento basado en meras opiniones.

Dado que mi profesión de docente universitario es precisamente una forma de combatir —hasta la muerte, debo añadir— el analfabestialismo, me he topado con sinnúmero de expresiones, declaraciones, respuestas, exposiciones, etc., que dejan boquiabierto a cualquier persona sapiente por la forma tan audaz en que se desafía el desarrollo inteligente del ser humano a través de su accidentada historia.

Puede que este analfabestialismo extinga la raza humana mucho antes de que lo haga el efecto invernadero o la lluvia de megameteoros. Antes de que eso suceda, se me ocurrió preparar una lista que lleva por título «Eres analfabestia si....», con el propósito de borrar un poco el mal sabor (¿hediondez?) que produce esa exhibición obscena de la ignorancia atroz. Es también una del castigat ridendo mores heredado del clasicismo. Espero que la disfruten a la vez que reflexionen sobre este asunto.

Eres Analfabestia si…

1. piensas que la hipotenusa es una enfermedad terminal.

2. estás convencido de que el miocardio sustituyó al Mio Cid cuando éste se murió.

3. le dices a alguien que el ostracismo es un estilo de paella.

4. entiendes que argot es un vino caro muy fino.

5. afirmas que escargot es una marca de auto europeo.

6. le expresas a una persona que partitura es la división del cabello que se hace con una peinilla.

7. estás convencido de que una sonata es el sinónimo de paliza, pero en palabras finas.

8. reprendes a alguien por decir fucsia, porque es una palabra mala que significa jódete en inglés.

9. te preguntas cómo es posible que los griegos pudiesen vivir en esas ruinas que muestran los documentales de Discovery y History Channel.

10. no estás seguro si Malcom X es el nombre de un rapero o un actor porno afroamericano.

11. afirmas que Mandela es el hermano blanco y bueno de Shaka Zulu.

12. te echas a reír a carcajadas porque alguien dice que Laos es un país asiático, vecino de Vietnam.

13. te acabas de enterar de que el Presidente John F. Kennedy fue asesinado.

14. le dices a todos que Godzilla es lo peor que pudo pasarle a Japón después de la bomba atómica.

15. piensas que Dick Cheney fue uno de los actores que interpretó al esposo de Samantha en Embrujada (Bewitch).

16. le refieres a una persona que Bill Klingon fue un buen presidente.

17. estás convencido de que fue el diablo el que plantó los huesos de dinosaurios que se encuentran los paleontólogos, porque con eso se intenta desprestigiar a la Biblia.

18. dudas si Ana Frank es una famosa actriz hollywoodense o una de esas amigas locas de Paris Hilton.

19. explicas que la caída del Moro de Berlín se debió al gran avance del cristianismo en el mundo occidental.

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Julio Carmona (Peru)
sn título


Es una forma de ir sembrando frutos;
Recuerda que enmudeces no por viejo:
Date por viejo cuando quedes mudo.

Los años no han de ser ruma de grumos
Sino huellas de alegres regodeos:
A cada aplauso, a cada risa, a cada triunfo
Que las tristezas sirvan de cimiento.

No construyas sobre arena, pero mezcla
Con arena tu yeso, tu cemento;
No desprecies comunes apariencias

Creyendo que lo raro es eterno.
Ama tus vísceras, tus excrecencias:
Ellas te indican si estás bien o enfermo.

Julio Carmona

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Lúthien Tinúviel (Argentina)
teorema sin demostrar


(creo que)
no es cuestión de ser genial para ser feliz sino ser feliz para ser genial...
y hay aún más.
Creo que crecer no es más que seguir siendo niño,
poder conservar el alma con la inocencia de un infante,
y saber descartar aquellas cosas que a los niños no les permiten entrar en el mundo de los grandes.
Yo quiero,
mi sonrisa inocente en la que muestro mis dientes,
las dos trenzas y las medias con voladitos,
la capacidad de tratar a cualquier desconocido como a un igual,
la falta de prejuicios,
no atender al reloj,
la constante curiosidad,
la ternura.
No quiero seguir siendo caprichosa,
no quiero el miedo a lo maligno,
no quiero ser grande y perder mi tesoro más valioso
que está en la niñez.

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Aurora Sansores
Foro Internacional de Poesía La mujer rota:
La misoginia, odio disfrazado de amor


Guadalajara, Jalisco, 8 dic 08 (CIMAC): Crimen sin cadáver: la misoginia, asesino silencioso, tituló su ponencia Laura Hernández Muñoz, embajadora de poetas del mundo en México, en la que calificó la misoginia como el odio a las mujeres disfrazado de amor, en la que el varón misógino tiene una visión deformada de sí mismo.

Durante la tercera mesa del primer Foro Internacional de Poesía: La mujer rota, la también Embajadora de la Paz Universal en Ginebra, Suiza, realizó una disertación sobre el misógino, el hombre que gusta de mujeres inteligentes, triunfadoras y carismáticas porque son un reto para su personalidad controladora «entre más sobresaliente sea la mujer, más empeño pone en destruirla».

Dijo que el placer de ir disecando lentamente el espíritu femenino sin matarlo, es un trabajo cotidiano que requiere de un sutil tratamiento sádico y amoroso, en el que la mentira y el engaño es una de sus tretas, pero, si acaso la mujer hace uso de ellas, es severamente castigada.

Recalcó que el hombre no siente dolor ni remordimiento por el daño que inflige, siempre piensa que ella se lo merece por haber trasgredido alguna de sus múltiples reglas de conducta, y el juego del gato y el ratón se sucede continuamente hasta lograr que su víctima (esposa, amante, compañera) crea que se lo merece, y acepte y justifique el mal trato.

Y es tal el daño psicológico, que la mujer al hablar de su pareja, lo justifica, y siempre lo hace con los términos: «es encantador, tiene muchos detalles, siempre está atento a lo que hago y digo, me quiere mucho, por eso me cuida y está al pendiente de cómo visto, me comporto, y adónde voy y a quien frecuento».

Lamentablemente cuando la labor de destrucción de la autoestima de la mujer está completada, el misógino se vuelve impaciente e intolerante y la desprecia acusándola que lo enfadan sus lloriqueos, su falta de arreglo personal y su actitud derrotista y cobarde.

Posteriormente viene la amenaza de buscarse a otra que realmente lo satisfaga y que sea mejor en todos los aspectos, los insultos van haciendo del espíritu de la mujer un gran hueco por donde escapa la esperanza de salvación: aman y temen al causante de su dolor, desean escapar y al mismo tiempo sienten que sin él no son alguien que valga la pena amar.

Creen que sólo él puede amarlas y por eso aceptan cualquier tipo de castigo que les dé «incluso la muerte psicológica y espiritual, crimen que ninguna ley humana castiga porque no hay cadáver para comprobarlo».

La también escritora, afiliada al Registro Creativo de la Asociación Canadiense de Hispanistas, afirmó que el lado sombrío de la relación con un misógino es que, para poder disfrutar de los buenos momentos, si los hay, una mujer soporta también mucho dolor, se vuelve una relación amorosa adictiva, y como toda adicción, se convierte en una necesidad compulsiva de estar junto a quien le hace daño.

Subrayó que se cree que una mujer que es maltratada se separa de su pareja, sin embargo en la relación con un misógino, sucede lo contrario, porque nada crea un vínculo tan adictivo como el que vive una mujer y un misógino, porque éste mantiene la relación en oscilaciones pendulares del amor y la agresión.

AMOR INSACIABLE: Hernández Muñoz apuntó que para el misógino lograr absoluto control sexual, financiero, social y familiar es de primer orden, su amor es característicamente insaciable y exigente, todo lo que la mujer haga por complácelo, jamás se sentirá satisfecho. «inventará constantemente maneras nuevas de poner a prueba su devoción. Es como si cada día tuvieras un examen final que nunca aprobarás».

Explicó que en el aspecto sexual despliegan una capacidad amatoria que seduce y atrapa, pero sólo sus necesidades tendrán importancia, su comportamiento egoísta no permite más formas de hacer el amor que las que a él le satisfagan, entre ellas el sadomasoquismo, y es precisamente cuando ya tiene a la mujer sometida a su chantaje amoroso, cuando inicia el ataque sistemático de desvalorización física y emocional, al agredirla verbalmente, con críticas y comparaciones con otras mujeres.

«La constante crítica mina la autoestima de la mujer más fuerte, convirtiéndola en un guiñapo humano que agradece a 'su hombre' la generosidad de amarla a pesar de todas sus imperfecciones. A mayor maldad en la agresión verbal, los efectos son más devastadores».

Señaló que esta actitud de desvalorización puede conducir a la mujer al alcoholismo, a las drogas y al suicidio, al ser abandonadas por su agresor.

Ejemplificó que el refrán el que paga, manda, el misógino lo aplica de manera absoluta, tasa el amor por la cantidad de dinero que se utiliza para obtenerlo, y en la relación de pareja cree que si él invierte en ella, lo mínimo que puede hacer la mujer es someterse a su voluntad completamente.

DINERO Y MISOGINIA: Manifestó que cuando se trata de dinero, hay dos tipos de misóginos: el buen proveedor de economía estable, y el trágico que siempre es víctima inocente de estafas y engaños, además de estar continuamente desempleado y en bancarrota.

«Como sea de ambas partes, si él contribuye, o se hace a partes iguales, o es mantenido, él es quien decide cómo se gasta el dinero. Una mujer desprotegida económicamente, es la víctima favorita y permanente de este tipo de relación».

Dijo que es probable que en público se muestre encantador y sociable, pero tan pronto como se queda solo con su compañera comienza a despotricar, otra manera es la de humillarla en público, y otros insultan a su mujer coqueteando abiertamente con otras mujeres en presencia de ella «es un comportamiento que se propone herir, castigar y humillar, conduciendo a la desvalorización e inseguridad de la mujer».

«TU FAMILIA»: En lo referente a la familia, apuntó, el misógino siente una amenaza del vínculo emocional de la mujer con sus padres, hermanos y parientes, a los que ve como un enemigo a vencer para obtener el control absoluto de los sentimientos de su mujer.

«Para un hombre así, los niños pueden ser poderosos rivales en el afecto de su compañera además de utilizarlos para amenazarla con quitárselos en caso de que él juzgue que ella no es una buena madre».

Advirtió que los niños que crecen en el hogar de un misógino experimentan cólera, tensión y frustración además de miedo, cuando ven agredir a su madre, ya sea psicológica o físicamente, se asustan y enojan, y al no tener más salida que aguantar expresan sus sentimientos en formas contraproducentes y autodestructivas, como reacciones psicosomáticas, dificultades escolares y depresiones.

“En las y los niños más pequeños, mojar la cama suele ser una reacción común, lo mismo que las pesadillas. Los mayores suelen expresar sus sentimientos en peleas con otras niñas y niños, en una actividad sexual indiscriminada, en el abuso de diversas sustancias y otras formas de comportamiento antisocial. Si un niño es además víctima de abusos físicos, sexuales, los síntomas de sufrimiento serán más acentuados”.

NECESARIO CRECIMIENTO: Explicó que la única manera que tiene una mujer para dejar de seguir siendo víctima de un misógino, es creciendo como persona, fortaleciendo la autoestima y logrando una solvencia económica, pero el primer paso es reconocer la situación, buscar ayuda psicológica, planear de manera inteligente la huída, asegurando el aspecto económico para ella y los hijos, porque un misógino es cruel y vengativo «recurrirá a todas las artimañas para evitar el abandono, incluso puede fingir que ha cambiado de actitud y durante un tiempo ser el hombre ideal, para lograr que baje la guardia su esposa y cuando menos lo espere, atacarla a ella y a los hijos castigándolos por la osadía de querer dejarlo».

Recalcó que el tema de la misoginia es muy amplio, y que urge volver la mirada al mundo del dolor que existe en todas las clases sociales, y que cada día cobra la vida emocional y psicológica de millones de mujeres asesinadas legalmente por sus maridos.

Finalmente rememoró una película norteamericana en la que, la realidad misógina que viven miles de mujeres mexicanas es una ficción sacada de la realidad, un grupo de hombres sustituían a sus esposas por robots idénticos a ellas, logrando la esposa perfecta que sólo sirve, atiende y cumple los deseos del varón sin utilizar la inteligencia.

Y concluyó que la vida con un misógino es como caminar por un campo minado, que la misoginia es un asesino silencioso y que lamentablemente «si no hay cadáver, no hay crimen».

08/AS/GG / Tomado de
Fundación Friedrich Ebert México y CIMAC, Comunicación e información de la Mujer y John D. y Catherine T. MacArthur Foundation, de la Fundación Friedrich Ebert, Fundación Heinrich Böll.

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Carlos Adalberto Fernández (Argentina)
TOCALA DE NUEVO, SAM

[Cuento melancólicamente porno]


Lo que te voy a contar lo viví yo —sudaca, argentino— en un tugurio de Nueva York.

Se llamaba —me contaron— Samantha. Y era en su juventud el más conocido tragasables de los alrededores. Es una historia como aquí la rubia Mireya, sólo que en tiempo de trolo.

Los machos se peleaban por ella (sí, ella, dije), hubo hasta duelos legendarios, a pistola no a cuchillo como aquí. Y no era, dicen, que como travestido fuera un minón que qué te importa después de un rato y unas copas. Rasgos angulosos, piel arrugada, pelambre como carpincho, su atractivo le venía de adentro y... me refiero al alma. Digo ella porque se lo merece, décadas de feminidad vocacional, sin necesidad de cirugías ni hormonas envasadas. Era felina, una pollerita que dejaba ver hasta el cruce unas piernas que ni la Marlene, medias caladas, tacos desafiantes, tenía lo suyo, que atraía a putañeros de alrededores.

Moraba, ejercía en un burdel oscuro, en un sótano que oficiaba como templo de jazz. Son como santuarios escondidos, de un culto pagano, o simplemente alguna boludez que los demás no entenderían.

Siempre sentada en la barra, luego en un banquito al lado del piano, oía Samantha y se encaminaba a la piecita del fondo. En su camino repartía saludos y besitos y (igual que al circunstancial solicitante) la gente la miraba con una sonrisa cómplice. Faltaba que gritara que vivan los novios.

El tiempo pasó y tuvo que colgar el instrumento de trabajo. El principal. Además estaba demasiado fea, era un acto de coraje encamarse con ella. Pensó en retirarse pero no la dejaron. Los clientes, los habitués y hasta los cultores de jazz la convencieron que era parte del decorado. ¿Te Acordás de Indiana Jones y ... esa película donde buscaban el Santo Grial? ¿Te acordás del Templario, que todavía estaba de guardia porque en la cueva no entraba ningún viento, si no quedaba esparcido en el aire? ¡Por qué estaba ahí y no llamaba al geriátrico a que lo busquen? No tengo la menor idea, pero así se siente en esos templos.

Adaptada a las circunstancias, paulatinamente, cambió su vestimenta por un guardapolvos dejado por algún lustrabotas, adoptó las pantuflas como anfitriones permanentes de sus pies, limitó y depuró sus oficios a los de mayor contenido esencial y mayor carga simbólica, como una misa económica. Inclusive después tuvo que dejar el sexo oral; con la mitad de los dientes la cosa se hacía peligrosa.

Pero esas manos... esos dedos sabios, ubicuos, inclaudicablemente curiosos. Ahora lo llamaban Sam, ni hacía de travesaño, ya no importaba lo que era. Se acercaban prudente y respetuosamente, se sentaban al lado de su banquito, susurraban Tócala de nuevo, Sam, y él giraba, arremangado, una toallita colgada del brazo (en invierno usaba uno de esos aparatos de las peluquerías de antes, para calentarlas). Los clientes de siempre. Los pocos que quedaban, no se si iban por calentura o por nostalgia.

Y ahí mismo, en un rincón, al lado del piano, con una delicadeza que ni la Samantha original, decía con permiso, extraía y comenzaba la sagrada eucaristía en homenaje a ese pequeño desvalido, ya difícilmente arrogante, ocasionalmente necesitado. Los ojos cerrados pero como mirando el cielo (o las telarañas), un cigarrillo en la boca, nada los diferenciaba de los otros parroquianos.

Yo estuve ahí, una de esas noches. No sé qué es lo que ví, qué es lo que imaginé o me contaron. Había oscuridad, jazz, gritos, humo, gente en otras cosas, y yo con vergüenza de mirar. Pero por un momento, me pareció, todo se detuvo, hubo como un resplandor, luego un Gracias Sam y todo siguió.

Te aclaro: mientras me dé, voy a apuntar para donde me indicó mi papá, pero aprendí a respetar todos los cultos, con su belleza insondable, hermética. Si a alguien le gusta, por algo será.

Esto fue hace tiempo. Capaz que ya murieron todos los oficiantes. O una nueva autopista terminó con la calle, con el bar. Ya se sabe, las especies difícilmente sobreviven fuera de su hábitat natural.

Por eso, la otra vez que volví a ver Indiana, en la escena del Templario no pude evitar un lagrimón. ¡Puta con el progreso, como arrasa con la biodiversidad!

Carlos Alberto Fernández / Blog

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Ramona termina mañana

Se desplomó en el borde de la cama. Se quitó las zapatillas, y luego enrolló hasta el tobillo las medias. De compresión, las llamaban. Debajo de la piel las venas, liberadas burbujeaban, parecían largar vapor. Se quitó el batón y, en combinación, con las medias enrolladas, se acostó; su anatomía, desinflada, ocupó la cama hasta el borde.

No iba a luchar por dormirse, ya se iba a dormir Y no tenía nada contra los recuerdos que se atropellaban, como si no quedara tiempo para evocarlos, para evocarse.

La cama estaba incómoda. Vieja, rechinante, endurecida, como ella. Tanto tiempo. Ahí, en esa misma casa, en esa pieza, en ese rincón, volaron juntas, como Simbad y su alfombra, Ramona y su cama.

Y sus libros. La señora —la anterior, la madre— tenía razón, cuando le dijo una vez, al verla curioseando en la biblioteca: —Ramona, si no tenés nada ni nadie, esta pieza es tu mundo. Si leés, puede ser infinito, podés salir sin moverte, sin los peligros del real, tan extraño para vos.

También, de casa de má, a casa del ama. Sólo unas cartas (antes, hasta la del anuncio de la muerte de su madre y la desaparición de su padre), le recordaban que había un horizonte a explorar, a conquistar por los audaces, a recuperar. Por ella no. La má le consiguió lo que le faltaba: comida, ropa. Y la suerte lo que necesitaba para no volverse loca: libros.

Bien que la señora (la de antes) se aseguró con ella una acompañante para la niña —la señora de ahora— dócil, sociable, menos tosca y elemental que cuando la trajo del interior. No se despegaban, con la niña, hasta hicieron algunas salidas juntos, ella como acompañante. Hasta que, pasado el tiempo, le dijo: —Ramona. Ahora andá a la cocina, que vienen amigas.

Tenía razón, la señora. Con los libros el mundo se hizo infinito, aventura con Tom Sawyer, dolor con Azabache, epopeya con D'artagnan. Pero paulatinamente la atrajeron las historias; si alguien lo hizo era posible, ella podía hacerlo, aunque. Pero la valentía, el coraje, la decisión, el acto heroico no le estaban negados, ella también, alguna vez.

—Comprenda, Ramona. Ud. ya no está para este servicio. Hace años que disimulamos sus torpezas, su lentitud, sus olvidos. No tiene nada que reprocharnos. La gratificación que le damos le ayudará a organizarse, rehacer su vida. Después de todo Ud., como todo el mundo, tuvo oportunidades para independizarse, hacer pareja, volar, como en sus libros. Mañana la llevamos a la estación.

Tiene razón, la señora —la hija, la de ahora. —Si no lo hizo, si no voló, fue porque no se animó, o era demasiado torpe. La vez que se juntó coraje, o se empujó, cuando pusieron el parque de diversiones, estúpida, imbécil, volvió lastimada, sucia, y con terror de quedar embarazada, y en la calle.

O fue que no se jugó, Al todo o nada. No quemó las naves, como Hernán Cortés.
Si después de todo, ¿a qué volver? ¿A esto, lo de mañana, al destierro inevitable de mujer sola, vieja, inútil, terminada?¿O su futuro estuvo marcado, desde que la vida lo escupió a la vida?

Tenía razón, Hernán Cortés. La decisión tiene que hacerse destino, imposibilitar el retorno, cortarle el paso a la cobardía, la ilusión traicionera. Para eso los libros. La señora le dijo Si no puede llevarlos déjelos, nosotros los tiramos.

Eso no. Sus libros, como sus sueños, sus recuerdos, sus cobardías, y su ropa y su cama, se iban con ella. Los separó, juntó todo al lado de la cama, se sacó las medias y se acostó, esperando la madrugada. La nota estaba bien asegurada en la puerta de los patrones.

—¡Fue impresionante! También, con tantos libros y papeles, y el colchón, eso fue una hoguera. Ella, todo carbón, derecha, como una momia.

Dejó una nota. Decía: Por fin. Quemé las naves. Ramona.

Carlos A. Fernández / Mundos: Honores, rencores

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Historias del bajo: Lena

—Vos debés ser el Nacho, ¿verdad? —dijo, y sin esperar respuesta se sentó a mi lado, en mi lugar de la escalera del edificio.

Yo tenía mi despacho en un escalón, entre el 1º y 2º; por ahí no pasaba nadie. Ahí leía, soñaba, mascullaba soledades. Mi cama, en la pensión del 3ºA, estaba en un rincón de la pieza de mis padres. Después me la mudaron al desván —dos por uno y medio—, pero iba solamente a comer y dormir.

—Pucha que sos difícil y arisco, eh. Parecés un perro apaleado. Te tuve que venir a buscar yo. Soy Lena —continuó sin pausa, mientras me extendía una manito ceremonial—. Bien que me clavás la vista cuando nos cruzamos en la entrada.

A los catorce, quince años Lena ya tenía la sonrisa, la mirada de predadora sexual. «Va para puta, como su madre» lapidaban las vecinas mientras sus maridos jadeaban al verla. «Pero ésta va a ser cara», cerraban.

Eran sólo ademanes, gestos vistos hasta el cansancio en madre y amigas, todas veteranas. Nada de sexo. Yo ya había visto una mujer desnuda, por el tragaluz del baño. Ella se dio cuenta, pero se siguió duchando, más despacio.

—Somos muy distintos —dictaminó Lena—. Vos, un lobo estepario —aquí hizo ostentación de Hesse, lo habrá oído—, desconfiado, temible. Y yo, dispuesta a gozar la vida, tomar lo que sea de donde se pueda —su madre, tal vez sin darse cuenta, le escribía el libreto de una aventura en la que ella misma había fracasado.

—Creo que vamos a ser buenos amigos —concluyó—. Eso sí, nada de sexo, no va con la amistad. ¿De acuerdo?

Mi participación en el diálogo terminó siendo mínimo —dos gruñidos y varios carraspeos aprobatorios. Y el sí final. Yo, ya en ese instante, la hubiera seguido al infierno. Y ella, como pasa con todas las mujeres, supo inmediatamente cuándo me tuvo en su puño.

Y la noche fue nuestra. De ella. Corrientes, Alem, la recova, el bajo. Ella siempre tirando, yo siempre detrás; por método y porque no me daba a mí mismo derecho a estar a su lado. El juego iba bien. Disimulado, a un gesto de ella, o un peligro, aparecía. Mi expresión normal ya ahuyentaba. Después ya en edad de guerra, una seña de ella bastaba: borrate, después nos vemos.

Invariablemente, nos juntábamos en el bar de Corrientes. Contábamos la recaudación: por charlar, reír, coquetear, pagaban, hacían ostentación barata. Yo recibía algo, de comisión. Minucias, pero comíamos, nos vestíamos, nos divertíamos bien. Como amigos. Yo ni un reclamo, la tenía a mi lado.

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Y así siguió ascendiendo, en la escala descendente. Un día apareció, un lujo, como de origen.

—Me voy, Nachito. Se me abrieron las puertas, aprovecho antes que cierren. Nuestra escalera está disponible, no me quedo en el segundo piso. Vos también podrías, si quisieras, pero.... Bueno, amigo, sé que estás disponible, si acaso te necesitara. Vos también, sabés que estoy con vos, sólo llamame y vengo volando.

Nunca supe adonde llamarla, ni qué era de ella. Claro, ella siempre supo que, lobo estepario, lamería mis heridas en silencio, sin gemidos, hasta que la nieve me volviera invisible.

Yo seguí. Corrientes, Alem, la recova, el bajo. Solos, yo y mis recuerdos. Y la miseria como lobo al acecho.

- - - -

Pero un día volvió. Lo recuerdo. Yo arrastrando mi pesimismo cotidiano, los perros reclamando a los astros pálidos. Venía de otro mundo, donde la belleza, el poder, nacen con uno, o con su plata.

—Que no te engañe, Nacho. Yo me engañé. Quería escalar, y cada escalón lo pagué en grilletes y cadenas. Hoy soy de un tipo que decide cuándo y con quién. Me acordé de vos, el único tipo libre y que me quiso libre, mi amigo. Sólo vos podes liberarme; hablarle, hacer algo...

Hice algo. Lo fajé. No lo maté, pero... ¡Como lo fajé! Volqué en su pobre cuerpo parvas de rencores, toneladas de frustraciones maceradas en soledad, aullidos de lobo en la noche interminable.

—Entendí —dijo el tipo con lo que le quedaba—. Desde hoy, para mí, que ni la Virgen María. Pero vos, ¡tanto lío por una puta!

Ahí casi lo mato. No aguanté su mirada socarrona.

- - -

Vino a despedirse. Una visión, mi corazón tiritaba. —¡Nachito!¡ ¡Me salvaste! Ya me voy, un tipo bañado en oro, come de mi mano —me abrazaba, me besaba, me bañaba en lágrimas—. Siempre vos, Nacho, siempre a mi lado —su mano hurgaba mi sexo tembloroso —Te lo debo—, me dijo. Me desnudó, se desnudó. Era lo que siempre soñé, pero no, no era mi sueño.

- - -

Me miró, tierna, insondable, como doliendo, mientras se iba.

—Qué lástima, Nacho, nuestra amistad sin vida, sin futuro. Hubieras sido mi amante, mi pareja, frente al mundo —miró al vacío, quién sabe—. Pero bueno, las horas que pasan ya no vuelven más. Lo que no fue no será. No te olvidaré, no me olvides. Se fue.

Cómo olvidarla.

Si en quince años, salvo el recuerdo, ¿qué quedó?

Un polvo.

Carlos Adalberto Fernández / Orilleros

[Carlos Adalberto Fermández es un narrador y poeta argentino, residente en Buenos Aires. Ha publicados, a la fecha, los libros de cuentos Mundos Orilleros y Amores, Dolores, Rencores y su primera colección de poemas, Poesía alerta, en 2009. Es uno de los fundadores del grupo literario «Muestrario de Palabras».

UNA NOTA ANTE LOS TEXTOS DE FERNANDEZ: El acceso virtual a la narrativa de Carlos Adalberto Fernández, al grupo que cofundara Muestrarios, a sus bitácoras personales y al gentil envío de cuentos, posiblemente aún inéditos, pero que serán futuros libros, explica una definición que él da sobre sí mismo «Macho Alfa, capo de plazas y baldíos». Le gusta escribir acerca de barrios y lugares bonaerenses (Corrientes, Alem, el Bajo. La Recoba) y de los peculiares personajes que los pueblan («de malos, malevos y malandras» y, en fin, de «un mundo orillero donde rige el honor. Y la traición»). Y, dentro de lo que llama el mundo orillero, rescatar para su narrativa, las «historias de lealtades y traiciones, sublimidades y bajezas» y el «cruce de sueños, maldades, utopías, miserias». Si bien esta es la ambientación o escenario más gustado por su voz de narrador, construye muy sutilmente la descripción de una interrrelación de factores que conciernen a la violencia, la identidad, la comunidad y la experiencia como observador.

El primer cuento que aquí reproducimos, Tócala de nuevo, Sam, es el único que no toma lugar en Buenos Aires, sino en un tugurio de New York, pero en la historia de «Samantha» y de «Sam», hay mucho de las inferencias de los mundos orilleros. El tango, que es melodía subyacente en los ámbitos bonaerenses, aquí se transforma en jazz y piano-bar. Mas subsiste lo cararacterístico: «gritos, humo, gente en otras cosas». Y, sobre todo, como el fantasma de la evocación, la prostituta de burdel que es clienta y sacerdotisa de tertulias o bohemias: «Los machos se peleaban por ella (sí, ella, dije), hubo hasta duelos legendarios, a pistola no a cuchillo como aquí».

Quizás una parte de la magia de este cuento es el punto de vista desde el cual es narrado que colinda entre la «primera persona periférica» ante la vida de Samantha y el bar, con su clientela de aficionados al jazz y la «primera persona testigo» que no participa de acción alguna, pero atestigua los acontecimientos y emite un juicio. Esta ambiguedad entre los puntos de vista narrativos de la primera persona al texto trae cierta magia y fascinación: «Yo estuve ahí, una de esas noches. No sé qué es lo que ví, qué es lo que imaginé o me contaron».

Mas lo que vio y oyó en ese tugurio newyorkino, como sudaca / argentino, concierne a una ex-prostituta ya retirada por envejecida, afeada y que sigue siendo el centro de atención en la barra, sentada al lado de un piano. Fernández describe el ritual de una canción que se prefería y se pedía que Sam, el pianista, tocara nuevamente, como si fuese el himno del lugar. Sugiere un amor entre Samantha y el pianista igualmente envejecido y, al final, el cuento acaba con una especulación llena de nostalgia, en torno al bar y el burdel asociado, así como por cada uno de los personajes que lo frecuentaban. Es la sospecha de que el progreso, o necesidades urbanísticas de la Ciudad, acabó con aquel hábitat y sus especímenes. «Capaz que ya murieron todos los oficiantes. O una nueva autopista terminó con la calle, con el bar».

El cuento tiene una intensa melancolía. Ese punto de vista narrativo-descriptivo, prioriza la fascinación de la melodía entre aquella gente y su reina, Samantha. Como si fuese un personaje, el narrador perisférico soltó un lagrimón al evocar el recuerdo y lamentó: «¡Puta con el progreso, cómo arrasa con la biodiversidad!»

En los cuentos Ramona termina mañana y Lena, Fernández nos muestra su habilidad para utilizar otras perspectivas narrativas. Con Ramona, la «tercera persona omnisciente»: el narrador describe todo lo que los personajes ven, sienten, oyen… Ramona, por excepción al ambiente morboso de los relatos orilleros, es una persona cuya soledad es diferente. Su vínculo principal de solidaridad son los libros. «Con los libros el mundo se hizo infinito»; pero, su aislamiento social, está determinado por fracasos y cobardías: «Tuvo oportunidades para independizarse, hacer pareja, volar, como en sus libros». Pero no pudo y el miedo a sus torpezas terminó haciéndola «una mujer sola, vieja, inútil, terminada». Ni siquiera como criada había servido, por refugiarse en los libros, de uno de los cuales tomará una decisión autodestructiva y suicida, cuando fur recriminada, ofensivamente, o sin suficiente delicadeza por su vida inútil y conminada a dejar la casa que habitaba: «Tenía razón, Hernán Cortés. La decisión tiene que hacerse destino, imposibilitar el retorno, cortarle el paso a la cobardía, la ilusión traicionera. Para eso los libros. La señora le dijo 'Si no puede llevarlos déjelos, nosotros los tiramos».

Alguien dice: «—¡Fue impresionante! También, con tantos libros y papeles, y el colchón, eso fue una hoguera. Ella, todo carbón, derecha, como una momia.

Dejó una nota. Decía: Por fin. Quemé las naves. Ramona». Es un final trágico.

Con el cuento Lena, la «Primera persona central» es la narrante. El personaje (Nacho) es solitario, arisco y cuenta la historia de Lena en primera persona. Hay un rico manejo del diálogo, como en el cuento sobre Ramona, con el cual se contribuye a perfilar los atributos de los personajes. Nacho evoca lo que, al cabo de 15 años, quedó de una relación que pretendía ser una amistad pura, tronchada por la despedida. «Un polvo». Y, claro el recuerdo, porque, cuando reaparece, vuelve a despedirse porque halló un hombre que la prostituirá y que, sin embargo, es «un tipo bañado en oro» que «come de mi mano».

En el esquema estructural clásico, los elementos de esta historia sobre seres que se necesitan, por sed de amistad, no tanto de sexo cliental, se suceden uno detrás de otro hasta el final. El desenlace viene con la voz de Lena; «Qué lástima, Nacho, nuestra amistad sin vida, sin futuro». Mas como si la amistad pudiera determinar para el cuento una estructura abierta y aditiva: no hay fin al conflicto, pues el recuerdo, el «no me olvides» de Lena es seguido muy fielmente por Nacho: —Editor: Carlos López Dzur].



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Liliana Varela [Argentina]
Crónicas de la violencia, V


Espero que el perro no raspe más la puerta, no voy a dejarlo entrar. Parece que supiera lo que tengo adentro mío.

Estoy tranquila, lo saqué a pasear con su correa y lo llevé por todos lados; él intuyó que era algo así como la despedida. ¡ya tendrá un dueño mejor que yo!

Gritos otra vez ¡qué raro! mis viejos peleando con mi hermano como siempre, tratando que dejé de drogarse y de vender merca por todos lados.

¡Giles totales! ¡como si eso fuese a pasar! Menos mal que tengo esta pieza para mí sola sino creo que reventaría.

Gracias a la loquera me dejan en paz y no me joden mucho; la última vez les dijo que si me presionaban iba a mandarme alguna locura; al menos la mina para eso sirvió porque lo que es para hacerme sentir mejor: nada de nada.

Ellos piensan que el problema es que soy adoptada; que me enteré de grande; que estoy en la “búsqueda de mi identidad real” ¡cómo si fuese ese el problema!

¿Qué carajo saben lo que me pasa por dentro? Y si supieran ¿les importaría algo? No creo. Jamás se preocuparon de nada de lo mío.

Acaso ¿saben que me corto con cuchillos o trinchetas cuando me siento mal o cuando pienso que soy una mierda? ¿Se enteraron que me corté el pelo en un ataque de locura total porque no aguanto mirarme al espejo ó que mis dibujos son todos sobre la tumba en que quiero vivir?

¡No saben nada... ni les importa!

Total, la edad es justificativo para todo.«¡Dejá a la pendeja de mierda que no venga a comer si no quiere! ... Está loca..¿no oíste lo que te dijo la psiquiatra?»

Esas son sus frases favoritas; por eso ahora ni vinieron a decirme que está la comida, ellos saben que si no fui es porque no quiero comer. ¡Mejor así, la despedida será más fácil todavía!

¡Tantas veces escribí mi obituario en los cuadernos que tengo! ¡Tantas veces soñé mirando desde esta ventana convertirme en pájaro y volar! ¡Sacarme de encima esta sensación de porquería de estar como encerrada en mi misma, odiándome y dándome asco!

¡Hasta la pared marqué con mi deseo!...

—¿No vino a comer Eugenia?¿Estará bien?

—Dejála, dijo que iba a dormir temprano para ver si se podía sentir mejor
mañana ¡cómo si fuera posible!. Mejor vamos a ver tele.

Dieciséis pisos más abajo, Eugenia yacía ojos al cielo…dormida y en paz.

* * Salvo los nombres y los diálogos ficcionales, es un hecho real que me tocó descubrir a mi por desgracia. Liliana2008


Gen Narrativo / El Rincón de Liliana / Mi Propia Literatura

[Liliana Varela nació en Buenos Aires, en 1965. Es profesora de ciencias biológicas y químicas. Ha publicado varios libros Cuentos varios [Editorial Dunken], Poemas oscuros, 2007, Cuentos para no dormir, 2008, De epígrafes propios y ajeno [Ediciones Muestrario, 2008] e includa en varias antología de Ediciones Muestrario].



En el mundo se suicidan diariamente unas 2,000 personas. En los Estados Unidos de Norteamérica, el número oficial de muertes por suicídio es de 30,000 por año o casi 100 por día. Las tasas de suicidio son para Latinoamérica, al igual que en Argentina, más frecuentes en el varón que en la mujer, en todos los países, oscilando entre 6 a 10 por cada 100.000 habitantes para el sexo masculino y 2 a 4 por 100.000 habitantes en el sexo femenino.

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Carlos López Dzur (PR)
El no es uno de nosotros


El no es uno de nosotros.
Donde una de cada siete mujeres casadas
ha sido violada por el marido, él no es marido
ni ha violado a nadie.
Donde una de cada cuatro ha sido golpeada
él no tiene su puño cerrado, sino una boca
dulce, conciliadora, sin urgencia de jactarse de nada.
El no parece de este mundo y, sin embargo,
parece aterrizado para condenarnos.
Donde el 15% ha sido objeto de maltratos
en los senos familiares, él no es parte de estadística.
Ni siquiera de las cifras del anonimato.
Donde un 32% de las jovenzuelas ha vivido
experiencias sexuales forzadas antes de los 16,
las novias lo esperan, lo han descrito
como un espectro anhelado,
como un ángel que quieren en sus vidas,
como Eros dormido, al que anhelan en menstruo.
El no es uno de nosotros.
Le están cerrando las puertas
los que dicen que viene como un ladrón
en la noche. Es que hay demasiada tristeza
en el mundo y es difícil volver a confiar
en hombres y ladrones, nacido en poemas.
Donde el 25% de las hembras confiesa
que los primeros intento de ultraje se perpetuaron
en su infancia, ya no hay adulto bueno.
Seguramente, él no es uno de nosotros,
pero es mejor no equivocarse,
no tomar riesgos.

29-11-2001 /
Indice: El ladrón bajo el abrigo

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En el análisis de la fenomenología de la obsesión cabe decir que el ser humano moderno es una víctima propicia de obsesiones oportunistas, que en el lenguaje de la prensa se clasifican de información. Lo que se llama información, es en realidad una microobsesión que tiene carácter de epidemia colectiva: Adolfo Vázquez Rica / Zoología política


El Relato posmoderno de las Grandes Ilusiones

El mundo puede ser materialmente
muy hermoso, hay que ayudar a forjarlo
y yo lo quiero así, pero no es suficiente.
Preciosa sea la convicción de alma.
Sin su hermosura, por más bella que sea la geografía,
un mundo de mentira se tiene.
Una cloaca es el mundo, vómito expandido
para la compulsión de consumo.

El trabajo puede ser honorable, el verdadero apero
que redime, la ilusión de cada mañana productiva,
el anhelo que se tiene después de la noche de reposo.
Yo quiero ese trabajo, creativo, dignificador
de mi día; pero, fatigado de acoso
por explotadores, condenado a la voluntad
del miserable, el trabajo me aliena,
me empobrece. La producción se vuelve
la factura que encadena, la mentira, el cebo
para engranarme al sistema de mi oprobio.

El conocimiento es el misterio más amado,
lo inagotable, lo indispensable, victoria que corona
a los puros y yo lo necesito como mi alimento.
Sin sentido... las cosas no brillan en sus méritos.
Sin esa luz, el mundo está en lo oscuro;
pero, mire usted, lo novedoso y atrayente
es ídolo carente de verdad, de valía.
Es sólo una lujuria de los ojos.

Yo no quiero ese infinito bombardeo
de la costumbre vestida de palabra y dobles intenciones.
No esos medios que para comunicar mercadean,
reprograman, aturden, reconstruyen su parche
de malicia. Manipulan, mienten, aridecen.

Quiero el amor, lo que da paz y empatía.
Lo llamo conformidad, aceptación, convivencia,
pero, incondicional no es. Y lo que doy y lo que tengo
parece insuficiente y me siento que no puedo
merecerlo. Orilladas están sus mil invocaciones.
Mi amor se ha convertido en soledad,
anónimo llanto, dolor escondido en la sonrisa
hasta que venga esa muerte transmoderna
y me recoja en el seno de su anhelo.

Hay grandes figuras carismáticas, modelos de ser
que no son tal vez celebridades; pero son lo profundo,
lo ejemplar, lo modélico, yo quiero amarlas.
Las admiro y no puedo alcanzarlas porque son
como ajenas y ellas no están conmigo.
Son como divas que hacen lo que les da la gana.
O los centros de poder las ocultan,
vedándolas, las manosean a gusto
y le quitan el lustre.

Son el lujo de aquel que las controla
y las pasea como a perros de raza por las plazas
de sus presunciones. Entonces, me conformo
con los seres sencillos, humildes, olvidados,
simplemente mediocres, aislados, en el mercado
de la cultura popular. Seres como yo,
quizás incomprendidos.

... porque ya la ideología está desmeritada
y el contenido del mensaje se condiciona y se vende.
El mundo está rehenchido de mejores postores.
Con la imagen decorada, todo se sustituye;
ya nadie quiere amar lo profundo, ya no se cree
que haya verdades, no se cree en nada
que no se venda y no se toque.

Lo mismo vale una ilusión con los pequeños ídolos
que te dañan los ojos y la ansiedad del alma.
Las convicciones valen lo que el apetito
y te alimentas con escoria y formas vanas,
bisutería de cínicos, correctamente audaces
que devoran y corrompen.

Por eso lo que no aparezca admitido por ninguno
es lo que a mí pertenece. Estoy donde no está nadie
y nadie quiere estar. Ahora no me interesa
el mundo hermoso, ni el avatar de los célebres,
tampoco el mundo de grandes triunfadores.
No me interesa el amor de los felices
ni el dolor de los grandes sufridores.
Me hace daño.
No me interesa el sentido del fracaso
ni las revalorizaciones fragmentarias
del cosmos y el origen.
No me interesan las Grandes Ilusiones.

De
Las zonas del carácter / Carlos López Dzur

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Aforismos sobre la Amiga Secreta

1. Para ser amigo, apréndase esta lección. Uno fue el descarriado alguna vez. Otro, la Mano que lo rescató y lo atrapó para su protección antes que cayera al abismo.

2. Llámesele «necesidad» al descarrío y se verá cuánta soledad y dolor hay en el mundo y tan poca que es la gente cuya mano se ofrece a ayudar.

3. Esta es la filosofía del mundo: «Deja que otro lo haga».

4. La vivencia del Tzadik es la del cazador socorrista. Ir donde lo necesiten y dar de su luz.

5. Quien puso la palma de sus manos, con sinceridad y ternura, sobre nuestras mejillas, cabeza o espaldas, aunque no volvamos a saber de su presencia, adonde quiera que va despierta las raíces de la amistad.

6. Quien bendice se amista y tendrá que querérsele bien.

7. El mentiroso sus bendiciones vuelve blasfemias.

8. Una canción, los versos, el pensamiento declarado con nobleza, es ya una bendición y se agradece, porque la providencia se comunica con la boca.

9. Un «te amo» a tiempo abate muchos rencores en la posteridad.

10. La amistad declarada invita a clarificaciones.

11. La necesidad comienza cuando no se está contento con la porción que nos toca. El abismo, cuando por desesperanza, se filosofa sobre el vacío.

12. Amigo es el que trae; no el que lleva. Amigo el que está lleno y se apresura, fuera de su casa, a compartir, a festejar, a bendecir.

13. Precisamente, por la falta de sinceridad y la mucha vanidad de la gente, es que la amistad es tan a menudo opaca, escasa y casual, en el mundo.

14. El descarriado siempre está forzando algo. Su autoexilio, su adormecimiento definitivo, y el fin conocido de su vejez.

15. La boca de los descarriados vierte muchas quejas.

16. Es el amigo, cuya mano se extiende, el Carbón como esencia divina; es el amigo al que se ha socorrido, la llama de la vela.

17. El Mashiaj / el enviado / el auxiliador / sólo es agradecido por los que lo necesitan y lo saben. Quien está lleno de sí mismo no urge de nadie, aunque sufra. No admite que necesita del mashiaj.

18. El amigo que une algo dentro de tí y te deja con sus palabras su interno «Escucha» / Shema, posiblemente, es el Mashiaj / el enviado del Shinui.

19. Todo pez, navegue a favor o en contra de la corriente, tendrá quien lo pesque.

20. Con el quebranto se acompañan lecciones de amistad que no se pidieron; el hecho es que ser amigo se aprende, como el amor mismo.

21. Quien no estuvo satisfecho de su porción dirá que nunca tuvo amigos.

22. El buen amigo sabe entrar y salir de la boca del pez grande y dejarle su paz.

23. En la boca de un pez grande, el mal amigo deja una estela de pleitos.

24. El poder del Daat es la providencia y ésta se comunica. La providencia observa y habla. Es el poder creativo de PEI oculto en la boca.

25. Amigos que no son providentes poco sirven cuando el día es la angustia y la necesidad.

26. Nuestro aquí y ahora es la esfera de la necesidad y el buen amigo provee para esos días. Mañana puede que sea tarde.

27. Quien mucho se fía en recibir de quien da nunca aprender a dar y defrauda a los amigos.

28. La dádiva no tiene que ser mucha, pero sí eficaz.

29. Caridad no. Providencia. Sólo la segunda abre el ojo interior del corazón y expone las perezas del gandaya y las ganzúas del malvivir.

30. El hombre sin fe es como el filisteo corpulento que se jacta de jariosas aventuras en la cama con dos gamdumbas insignificantes.

31. De las luces en la Siete Lámparas de las que hablara Ruskin, todas deben procurarse que se mantengan encendidas: Vida, fuerza, verdad, belleza, recuerdo, sacrificio; pero, sería celoso por la obediencia, a la que llamo la Fe, porque la humildad que es por la fe no es ciega sumisión sino la confianza es un potencial mayor que es la garantía de todas las demás luces.

32. Cuando se está enfermo y con angustia, la compañía de nuestros cuadros, libros, utensilios valiosos y amados, nos es menos útil que el rostro dulce y sincero de quien sepa cómo comunicar el Shema oculto / Oye amigo.

33. Tenemos que buscar en vida, en nuestro hic-et-nunc, el amigo por quien haber leído y aprendido en la tradición platónico-socrática, haya valido la pena.

34. En la vida privada, sea la cultural y espiritual, sin duda, la amistad parece una acumulación de lo mejor de las élites: el artista te visita, el músico va y lo ves, los poetas ya te rondan y otros los autores conversan de los rangos de las obras coleccionables, las bellas del teatro, el baile, las celebridades. Se alega, entre uno y otro, que ese elitismo es parte de tu mundo, sino todo tu mundo; pero, ya poniendo la vida en el tablero y, entendiendo las rectificaciones que importan al viandero, de la amistad que puede juzgarse en sus tres aspectos de sinceridad, sólo una es la que vale: la amistad que te brinda quien camina de corazón con nuestra emoción y carne. Quien nos fue más humilde y quiso mostrar la plenitud y voluntad que hay en serlo. La amistad real probada en asuntos y carencias de todos los días. Quien nos enseña la sublimidad de la humildad y nos baja de todos los elitismo es el mejor de los amigos.

35. No hay que ser vulgar ni prosaico para dar su ejemplo práctico de Shiflut / Humildad / o de Misericordia / Rajamim. La sinceridad de la humildad es una estética de por sí.

36. Todo lo que me reste de vida será una deuda con cierta mujer, de aspecto indígena, algo encorvada, nariz aguileña, a quien pensé tan fea que la menosprecié. Y ella fue la Amistad Pura, visión de la Rosa Blanca que yo aparté. Advino entonces desdicha para mí. Una amarga racha. Con el tiempo, la Mano que rota los destinos me la trajo al recuerdo nuevamente.

37. Al ofrecer su amistad, la Mujer que referí me dijo: «Eres uno de los niños de las Escrituras»; pero yo no estaba preparado aún para entender lo que me quiso decir, porque, la menosprecié. Benei mikra. Ella también lo era. Y, en rigor, literalmente, la primera persona que ante mí dijo: «Nosotros». Y hablaba del Nosotros, no ya políticamente, como solía yo, sino en términos más subjetivos: Somos de los Hijos del Sacerdote y el Rey.

38. La amistad y la fe tienen su procedencia en lo secreto. Lo callado no se presume porque aún no es lo externo. Lo misterioso / su maravilla / sus procesos sicológicos / el resultado en los pozos profundos / nos vuelven sobre nuestros palabras, las retiene y callamos. Como los úteros fértiles, son la fe y la amistad. La complicidad / haber intimado / entre ambos origina el secreto más grande que existe. Nos iguala, deséemoslo o no. Nos involucra en ese nexo de colectividad unitaria: el Nosotros.

39. Es lo que pasó contigo, G.. Siquiera me gustó tu nombre al que añadíste un adjetivo náhuatl. Ni me agradó tu rostro. Ni tus modales de mojigata. Tenía yo más fe en los buitres que en tí. Te ignoré sin que jamás me hicieras ni el mínimo daño. Me admiraste sin que yo mereciera que conmigo exhibieras esa delicadeza. Sabías sobre mis necesidades y, como amiga que toma cuidado, buscaste satisfacer alguna urgencia mía. Me hicíste «tu elegido» («Der Erwählte») y yo traté de hacerte pasar por la engañada («die Betrogene») y la tonta.

40. Supe que ella se movía en lo no sabido por mí, en lo anónimo de la prudencia y la humildad, para no herir mi orgullo. Saberlo fue mi ocultación externa, evidencia de mi menosprecio. Me produjo coraje y resentimiento. Uno no puede ocultarse, sin embargo, de quien nos ofrece la Rosa Blanca de su amor puro. El bien que hizo me alcanzó muchas veces; me bastó decirle gracias. Si algo hería ella, era mi orgullo. Evitarla para que no hablara de las miserias y dolores por las que yo pasaba por tener mi alma realenga como un perro en las calles fue lo que hice... Y bien que supe que la Mujer Fea / la Mojigata / ante todos quienes la juzgaban, me ofrecía todo. Anclas de esperanza a cada momento, servicio que ella no ofrecía a todo el mundo. Ella era la verdadera Hija del Sacerdote / la verdadera protegida del Faraón.

41. Todo el mundo quiere un amigo como Dios. Es decir, el favor del Poderoso y Perfecto. Todos quieren lo Real e Ideal manifestado. Lo que nadie quiere es la angustia y la perturbación intermedia entre lo potencial y su actualización.

42. El mundo, en la sociología de los días que vivimos, el destino de la amistad es explicable con la parábola de José, el soñador y sus hermanos, quienes venden al primero (a José, el menor) al esclavizador. La amistad falsa siempre funciona en términos de libertad vigilada, así da sus frutos perecederos y se satisface dentro de su funcionalidad. Mas, en su impureza, la amistad corrompida esconde el juego de su marrajería: mala intención disimulada. Es triste cuando se llama amigo [el José de nuestro cuento], aún entrañable hermano, a quien estamos a punto de vender y llenar de mentiras.

43. Cuando no medité sobre estas cosas, G. fue el José, el Vice-Faraón recibiéndome a mí y a mis hermanos, traidores, y alimentándome y bendiciéndome en tiempos de vacas flacas y hambrunas espirituales.

44. En tiempos de vacas flacas, en tiempos de hermano/as que venden al que, entre ellos, es quien parece que sueña, los opresores hacen su agosto. Compran las almas a muy barato precio. En tiempos de buitres y palomas, se dice que la amistad no existe. Quien no engaña no come. Aún el que posa como paloma, o parece ser el inocente, algo quiere que es impuro. Sin embargo, en este tiempo impopular y turbulento, es cuando la energía de la sustancia divina se entrega en giros de destino para quien, por afán de paz, se detenga y escuche sin juzgar, con la quietud amorosa que le sea posible. En estos días, la Bruja / la Fea / la Mojigata / puede ser la que salve. La que muestre el Verdadero Nosotros.

45. El que menosprecia la amistad es como el hermano que vende a uno de los suyos. Al benjamín, al que canta. Tal vez no sea uno quien inicia el trámite, pero es el cómplice. Y, paradójicamente, en los tiempos de compraventa y hedonismo extremo, cuando se escupe sobre la purificación moral, la amistad y la fe vienen en el mismo estuche. Son parte de la misma copa.

46. Cuando yo no medité sobre estas cosas, esclavizado por las penurias de mi situación, me dijeron que tenía una «Amiga Secreta». Con las señas obvias describieron a la modesta G., mi tutora de alemán, la que enseñaba un curso que rompía con la regla en la universidad, por no reconciliarse con la vigente tendencia feminista de los departamentos. Entonces, la llamaron renegada e imitaron su acento alemán, o más bien, yiddish, para decir, que ella es parte del Establecimiento religioso («über religiose Mach») y que no es una de nosotros («eine vons uns»). Quienes me dijeron que tuve una amiga secreta, añadieron que ella me eligió, porque, pese a sus años, es virgen como una doncella. Es la Fea / Mojigata / la Quedada, y que le gusta cómo discuto el mundo y hablo de lo Oculto. Me dijeron que me aprovechara porque la bruja sacó las uñas. Que, desde que llegue, sale contenta a las puertas y ventanas. Se acicla para venir a verme y se le oye vigor en la voz y sus ojos sueñan.

47. Me refería como su amigo y los pocos que conocí que la amaban, me comentaron: «Entre los Niños de la Torah te cuenta». No entre incircuncisos y descarriados. Y, como se refería mi persona con la responsabilidad de «ser-nos sagrados, uno con el otro, como benei Mikra, la evité. Que no diga ninguno, entre quienes la aman o la menosprecian, que me aproveché. Que soy piedra de tropiezo. Que no lo sea ella para mí porque estoy en pobreza y en soledad y sabe que vengo a California, donde no tengo a nadie y se agradece tener un amigo.

48. Ella buscaba, al parecer, el consuelo a los placeres que no dio a su juventud. Los que venden la amistad por un pan estaban al pendiente de nosotros con este pensamiento: «La amistad para el infeliz comienza en la cama». Sin preteder ninguna de estas cosas, yo estaba enamorado de una feminista, quien contra G. echa sus roñas, y la segunda mujer, dizque mi prospectiva amante, me avergozaba ante la posibilidad de que, como todo varón, cediera a las ambiciones típicas del machista: G., hija única, tenía una enorme propiedad que heredó de sus padres. Insinuaba que yo iría por ella. Ya no es tan joven, pero su doncellez no tenía manchas. No tenía otro vicio que beberse una copa de vino sin rigurosa habilitualidad. Viajaba a Europa una que otra vez. «Es conservadora». Odia los saduceos. «Es tacaña» y, en muchos años, a ninguno ha llamado a su casa a que beba de su vino. Ni para que durante los sábados contemple, en reposo, los candeleros de Sabbath. «Conmigo sí», me jacté. Por tan poco, como la compañía para comentar un libro, ella me dio providencia... De quien estuve enamorado, traición. Si vio en mí necesidad siguió de largo. En vano fue cuando la dije: El único judío que me importa es tan espiritual que no alcanzo a descifrarlo. Es tan errante que no sé en qué en un lugar se esconde o vive. El judío de mi Arquetipo es la Verdad / Emet que sólo da Dios.

49. Los hermanos incircuncisos del mundo, es decir, los incapaces de ver el Lado Sagrado de la Vida, el Sitra-de-Kedushá, se burlaron. «A los judíos los tomo demasiado en serio», me reprochan. A los arquetipos junguianos, a los arquetipos divinos, a los Mortales y Divinos, bajo el Cielo y la Tierra de Heidegger, «los tomas demasiado en serio». «Why if you're as wr all in the Shit Street?» Me dijeron que no hay nada que sea sagrado bajo el cochino mundo de los buitres, máxime cuando estamos en dificultades. Al menos, «you're a USA citizen, even if you're a stupid prick, Schamock!»

50. El falso amigo dice: «Si de veras quieres demostrar que eres un hombre inteligente: «Házle el favor a G.. Entrégale el shofar en forma de corneta (pene)». Los que venden y compran el placer, bajo el Cielo y sobre la tierra, todavía insisten: «Reduce tu retórica universitaria («load of bolshie») por algo más pragmático. Poder, riqueza, fama. «¿Qué? ¿No te cansas? En la época a la ya arribamos, a la etapa de la historia de los cursos y recursos de Vico, la única fe que vale es la que se tiene en los Importantes Protagonistas, a los que los feministas de San Diego llaman King Pippins. La gente importante e influyente toma el sartén por el mango. Todos los demás con suerte ponen la mano en el fondo y los bordes y se queman las manos...

51. «All gong and no dinner». Sabían que estaba jodido y que no había paz ni en mente ni en mis bolsillos. Muchos hablan de sostener al caído. Expresan la necesidad de unidad, amor y fraternidad y, sin embargo, no se pueden sostener a ellos mismos. «Si dejaras el orgullo a un lado, ya tendrías una residencia esplendorosa en San Diego; a G., en medio de tus piernas, chupando del Shofar y llamándote Kidney-wiper cuando le abanicas los riñones».

52. Siempre, en algún momento de la vida, momento en que la Rueda de la Fortuna gira para los infortunios de Nebekh, una Mano inquisitorial parece copiloteante. Es la mano de la Amiga Secreta, una que parece la sacerdotisa severa y mojigata. Una monja, sin placer, como la que Mercedes, la feminista, burlaba en aquellos años llamándola Lady Penguin. Sin embargo, la fea puede que sea espiritualmente lo puesto. Georgiana fue para mí la primera experiencia con el Ojo de Ayín después del Gran Viaje.

53. Con el ojo interior del corazón, se ve la providencia. El amor providente de la amistad. Para mi sorpresa, la persona que más me bendijo visiblemente fue ella. En el círculo de mis amistades fue la mano más oculta. Lo que me sorprendió es que dijera: «Es tan poco lo que hemos compartido y tanto lo que me has dado». Palabras que habría tenido que decir yo, no ella.

54. Pobres y ciegos los ojos que no ven la Llama exterior de la vela ni que el Amigo verdadero y su poder, que es el Carbón, luz oscura e inmutable.

55. El abismo de la amistad es no creer que la fe es base de unidad y el inicio de la comunicación. La Fe, aunque oculta, vincula a los seres.

55. La fe es el único mesías al que se da la bienvenida todos los días. Es que casi nunca somos conscientes de lo que la fe provee desde sus niveles ocultos.

56. La fe es el ojo interior del corazón. El recurso único para hallar a los amigos antes que lo necesitemos.

Del El libro de la amistad y el amor / Segunda Parte /
Frags. / Bíos

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Fanny G. Jaretón (Argentina)
Tan necesaria

(de esa salud Moral que me era precisa)


Desde la esperalanza es que te escribo
con tinta roja aortando tu nombre
en el andverso reverso de la Letra
al pie de lo que has sido,
frente a los ojos de las inhibiciones.

Derrocado el grito
ahora habrá quien Oiga?
Entenderás que del tiempo qué
uno marca el ritmo
el otro marca el cambio
y tu boca, lento minutero, que marca
todo mi cuerpo acelerado.

Ay de los relativizados quánticos
Ay del jardín de los senderos
que se bifurcan
Materia es lo que puede cambiar.
Y la idea por sutil se Eleva sobre todo cambio.

A saltos cada cosa tiene un sitio.

Me ocupo el de tus besos.
La fuerza que resalta tus brazos.
La del Tan Tien por donde me has herido.
A tu sexo tan firmemente armado.

Las armas y los libros
tienen por R el coneXo
Razón — o — Rabia
haciéndome del esqueleto de Adán
la galopea de la muerte.

Hasta dónde llegar ¡Hasta dónde el Salto!
Piel — Sangre — Latido
de Dios en vos.
Tejo que me lleva al Cielo
— la caída del Ángel
vos y yo
— hermosos ineludibles
del llanto del animal oscuro
que se lanza hambriento
digiere — perdona
al corazón arrepentido.

Fanny G. Jaretón

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Shem-Yya

Desde este ceLebro Hembronial
es que te hablo:
traducir es sacrificar
por eso corto mi lengua
y te acaricio con las preguntas de mis ojos.
Traducir es traicionar
por eso te busco más allá de la palabra
del fuego donde la zarza arDIENTE
mordió por su Verdad.
Y esta sucesión tan natural
como el día con su noche
con su penas y alegría
ha de licuarse
en la trasmigración del eje
en el opTIMISMO
de hacernos reducidos
tan poca cosa
de hacernos con el tacto en la garganta
socorro de las horas travestidas.
Desnudos quedamos.
Náufragos del albaricoque prohibido.
De la farfulla de la desidia del oportunismo
para el brindis de los descarriados.
Quedamos sin lugar a cuentas.
Quedamos incrustados carne en la piel
del lobo y el cordero;
desde cuando no éramos palabras
sino el fruto amoroso que nos hizo Caer
Hondo en el surco del Misterio.

Fanny G. Jaretón / Colaboradores

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Golem

Le soplé la nuca
la frente de su verdad
su boca de/morados caballos
el ombligo vivo dentro de su piel.
Orille mi dedo por su ternura
acaricié la entrepierna de su durmiente palabra
clavé las manos en su temblor de tormenta
con mis alas de preguntas al ascenso
toqué sus pies tan clavados a la tierra.
Y no dijo nada.
Prefirió incrustarme
anclas adentro sus ojos en los míos.
Respiró como último deseo
sobre mí su tabaco
con la tranquila ansiedad
que se espera frente a la muerte.
La muerte que fue escuchar
de ese Ser tan inaniamado por esta Diosa
la palabra amor por ese hilito de su vida
que me sos/tiene.

Fanny G. Jaretón

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Néstor Barreto (PR)
las confesiones de petirrojo capucha

shhh, it happens . heidegger
tradux: shhh,
ello ocurre acaece acontece pasa sucede deviene sale
se da manifiesta presenta expresa




la metafísica de la resolución [la mística]
definición y detalle de
robin [petirrojo] gulembo [monstruoso (defectuoso)]
lo que uno no haría por


definición: ser human@
un pedazo de nada rodead@ de algo por todas partes
experimentando problemas como problemas
y de verdad

es por la magia del foco poniendo el ejemplo
de lo indefinido por la metafísica de la
difusión [discusión que no se va a resolver
nunca —de tan fractable—] infundándole
fuerzas a lo más ñoño de este fundo


tan pendiente de trascender sin embargo
responderá a ¿cómo estás? con mal y mejorando
sin mucho creer por aquello de volverlo un chiste pues nada mejora
excepto en esos bolsillos de bienestar que necesitan algo más fuerte
que una depresión económica
para realmente sentir algo que no sea más bienestar
..


muérdete la lengua marian cuando escuches las confesiones del petirrojo cambian el cuento y
no se deben escribir si esto no es posible ¿cómo fue posible? alguien que me dé una contestación
posible alguien íntimo separado máximo cuatro círculos metatrónicos [explícales]


úrdete otra cosa porque dolor ya padezco y el minuto mío no tiene precio
[te lo tengo que regalar] me muero [me abro por la comisura] me duele todo [estoy en
mis antepasados] en punto me quejo por gusto tiempo justo para marian señora y busto del
rojo pecho forajido y la ley del cerrojo [arrojo abrojo remojo] se posiciona como el petirrojo ojo[pinta]


pero agua pasada no se puede casi comulgar toda la vida defraudando a los
fanfarrones y no haber aprendido [correr cagado es siempre tan desagradable]
no vengas ajotando para parecer que haces cuando no no te zumbes
[lee 'piscina ácida'] y cuando te venza el dolor relee tu albizu


no se ve justo cómo se despacha la colección espuma si no la puedes ni siquiera mirar
dicen que el que busca no lo hereda y que el hurto es endémico
yo no lo juraría así a pecho la desidia es roja sácale el cuerpo [y que te persiga ella a ti]
que se entienda el encojonamiento [todo está hiel sobre espuelas] y cuando los
culones se reúnen lo único que hacen es despotricar contra los chumbos todos lo saben
...


algo tan frágil necesita un[a] campeón[a] el río suena acuéstate a dormir
tanta majadería ya es conocida que si bien es cierto yo casi no he salido
también lo es que no has entrado [en estricta ultimidad]
es mejor que hablar del clima [aunque es un gran factor perdóname] no me he apartado por zán[g]ano


la situación de néstor barreto ['crónica apretada' llamar al plan] por favor me reconstruye
algo tan tórrido que merece su propio romance bisemanal [por plantel] ¡mal@!
¡quita! prepárate mentalmente que no llego


¿qué lugar puede decir mi pana estaba jodido y lo abandoné? éste: tito reyes
homenajes [yo sé lo que son] metadata del mismo carajo que irrumpe en el paisaje
sin forma [impropiamente] con el sigilo de los siglos [conspicua] como un platillo
en medio del picnic volador como un pasado que se niega a sucumbir no importa la impronta
algo como alas de polilla que se deshacen de pensar dedos metafísicos alguien que usa el
cine para compensar hasta el maldito día en que se le explica y ya no puede sino sucumbir


y ¡qué lástima porque estaba contando con él[ella] para redondear su teoría del desmejorar
y se había hecho esta ilusión marcadamente egalitaria [y ahí se frió]
otra cosa con la que lidiar [lo que por lo menos explicaba la frase
'¡qué espíritu de tropa!'] pero para efectos de argumentación
¿qué tanto puede hacerse dadas las relativas importancias? si yo lo llego a saber
no estudio cimientos me busco otra cosa accesos
....


cría fama y que el que tenga de mandinga te libre siempre y cuando el peine juegue
¿quién lo siente más? ¿a qué tipo de persona le importa? [no preguntes quién es
porque entonces seguro se pela la soga siempre parte etc]
y [¿cómo se dice?] sin pecunio sin sanción [maj@] cría cuervos y acuéstate con
nenes a que amaneces cegado tanto límite yo cuando se ponen los huevos a peseta
nadie se tira al charco recua rebaño manada pónle el nombre y que ell@s mism@s se exterioricen


voy por pasaje [eso es lo que hay] no te apures el gesto no es más porque
no había nadie para apreciarlo construía un golem no estaba para jueguitos no sufras
aunque sea para tanto se incluye en la lista eniuei hace la escena explícita sin hacerla


vulgar cobra [nombre del juego] ciencia del hogar [para que no nos jodan]
uso nos tan natural mente insana [anda termínal@ tú] para que trueques tu estrés
por el santo estrés que se 'supone' existe dentro del portaondas [como sobre-dentro sería mejor definirlo
que como grafomanía [a secas]


el petirrojo capucha vuelve y sorprende en medio de otra cosa
porque esa otra cosa no es otra cosa que la misma cosa una y otra vez iterada hasta
que el calado [el cuento aparte] mismo nos defienda [yo ni sé de qué sólo que es grande]


invita a gigantes y después no te quejes cuando empiecen a pasar las cosas
yo no sé qué es más difícil trabar cuernos con la alfabilidad completa o circumvalar
hasta donde se aprecie mejor el revolú escoger evitar y acogeré una pregunta ¿hasta cuándo?

no tenemos contestación a eso no en este momento por lo menos o la contestación
no existe porque la pregunta es inhacible [no se puede confiar ni en los propios rojos
pecho y caperuza sub rosa [no sabemos cuánto se ha perdido]

.....

ya en el hospital
imaginar una sala de emergencia privada con todo imaginar el hospital del maestro imaginar hato rey
ese tramo de la domenech el imperfecto día desenvolviéndose normal mejor que normal
y estar[ser] ahí otra vez mami eva yo

ahora tú ves por qué yo no me hago ilusiones [no tengo por qué]
y por qué creo que los propósitos y las motivaciones son los autores invisibles
de lo que en una primera lectura no se comprende [siempre luego podría ser tarde]

este fue el año que me chupé mis ahorros [el telos del retiro se fue por la buchaca
por poco con tó y mingo] por poco no cuenta para puntos por poco incluye su no-evento

el hombre propone y se lo lleva la corriente
mira si sin lucro sin sanción te parece justo [usando los principios del mismo sistema]
es siempre cuando uno empieza a comprender cuando le cae el rayo
nosotros estamos de plácemes pues ni cuenta nos estamos dando
vienen los que vienen avisando como agoreros negativos a cagarnos la fiesta
de lo que se deduce que todo ha valido la pena y que la medida es un@
aunque sea una pena o una mentira o una excusa o una salva
más que la pena [con la que no se puede hacer mucho]

......

de cualquier malla sale ciento volando [manada ménada moneda [juno] manida
munificiente mántica mental mentada menta monta mansos monstruos menstruales
y sin ministerio mendicante al minuto minado manda a mondar comandantes minimiza
monsergas mendaces de remanentes del mantra mánico monstruo manantial]

monje manga a monje manoseando el mango del monaguillo ¿miente? ¿enmudece[s]?
o mondado manifiesto no ser monitor sino manipulador a mansalva mancomunado
mientras los monos mongos tratan de mantenerse comiendo [sin amenaza real]
¡qué zonzos! se ve de entrada por eso enfada que no hay nada que no simbolice
un lada [mi balada mi baúl hada mi bala da mi balar de edad]

de la mansa sale un ratón [otro heterónimo de dios]
me lesiona lo caro [¿qué tú crees?] cada logro arquitectónico le dice lo que no viene
le dice le habla en oraciones como tú y yo [¿qué hace ese matress en el piso? nada]
una sigularidad sin distinción alguna que por un ademán mío respinga

es sol en la cara verano pleno rechinando a tiempo completo cobalto casi puro
demasiado imagen la que se descubre suelta suelta te digo por tu propio bien [aunque
a mí nunca me ha gustado como suena eso] suelta ya [te estoy hablando] nunca está potenciad@
siempre [para el encargado del celemín] es un dado [por lo menos tiene 6 lados
o sobrefases] lo dado [tan existencial] opuesto a lo menos acabado [a duras penas]
cierra el círculo entre corchetes

llegó el super ratón la singularidad y su capa [imperium]
y ¡por fin! una semblanza de sonrisa [¡qué dur@ de alma quieres ser!]
yo no sé leidi marian para qué

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de METRALLA o FUERA DE CONCURSO o IMAGEN EN CELO también conocido como SUELO RUSTICO COMUN ESPECIALMENTE PROTEGIDO
© 2000 néstor barreto

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*

Carlos Barbarito (Argentina)
«Las piezas de tu teatro»

[Desde Del Viso, provincia de Buenos Aires, la Argentina, el 12 de agosto de 1991, tras su lectura de las cinco obras teatrales que constituyen el volumen Las Piezas de un Teatro de Rolando Revagliatti (RundiNuskín Editor, Buenos Aires, 1991-)]


Rolando: El arte no está exento de peligros. Todo lo contrario, es un terreno sumamente peligroso. ¿No dice acaso la leyenda que el pintor chino Wu Daozi desapareció en la bruma de un paisaje que acababa de pintar? Construimos un mundo, pugnamos con mayor o menor eficacia por transmitir nuestras pulsaciones, nuestra respiración al Vacío que nos aguarda en forma de hoja en blanco, de escenario, de tela virgen. Y no creo que haya maniobra más riesgosa porque en ella se nos va la vida, en ella perdemos algo de nosotros mismos y con frecuencia el salario es mísero o sencillamente no existe. Pintamos la bruma y acabamos desapareciendo en esa bruma, como Orfeo tras Eurídice, sombras tras una respuesta, y tal vez ya no haya regreso, no hay regreso, porque del Infierno se sale con una respuesta o no se sale y la respuesta se niega como una rata fosforescente siempre adelante del gato.

Entre los chinos, el cuadro terminado es un universo en sí. Desenrollarlo (hecho que adquiere en la China ribetes sagrados) es desenrollar un mundo. Un poema, una obra de teatro son también mundos con leyes propias, con criaturas peculiares que son y no son nuestras y leer el poema o asistir a una obra de teatro es desenrollar un universo, confirmar una vez más que son espacios vivientes que, una vez desenrollados como una pintura, adquieren espesor y movimiento.

Por más que nos vistamos siempre, en el arte, estamos desnudos. Como Du Fu ante el Emperador, siempre -al escribir un poema o una obra de teatro- estamos harapientos o ni siquiera con harapos ante Eso que nos solicita más y más respiración, más y más latidos. Y aunque seamos nosotros, personas, con vanidad y orgullo, los que escribamos siempre el arte nos envuelve con sus olas y llamas y sábanas y nos arrastra, confundidos y temblorosos, sin brújulas ni pronombres personales.

Tu libro manifiesta un universo, el tuyo. Pero, ambos lo sabemos, toda obra no acaba en sus vastos o exiguos límites. Sus pulsaciones que son las pulsaciones del creador se despegan de la hoja, de la tela, del escenario para sumergirnos en su magma, en su sustancia que es siempre recién nacida. Si no fuese así sería imposible estar hablando de tu teatro, ya que es a causa de la prodigiosa particularidad que posee el arte de participar -a través de hilos conductores, de hilos desde su mundo hasta el mundo por lo Invisible-, de participar, dije, con sus movimientos de los movimientos de la realidad exterior es que puedo opinar, referirme a tu obra y no tengo que conformarme con ser sólo testigo de un fenómeno que empieza y acaba y se resuelve nada más que en los siempre estrechos límites del soporte.

Mientras leía tus obras pensaba en Kierkegaard. En su noción esencial de la existencia como un interminable diálogo con Dios hasta la disolución. Con un Dios absolutamente desconocido que alguna vez un poema mío concibió como sordo y ciego ya que no posee oídos ni ojos de carne, no puede oír ni ver al hombre. Concepto que Sartre, en la misma dirección, transformara en un interminable diálogo del hombre con el hombre hasta la muerte del hombre. Creo que el monólogo no existe, nunca estamos hablando a nadie, quien habla solo habla consigo mismo, "espera hablar con Dios algún día", dice Machado, y aquellos que encontramos en los cafés y en las estaciones hablando solos en realidad le están hablando al mismo tiempo al Gran y Vasto y Profundo Vacío que es el mundo y se están hablando a sí mismos -como hacemos también nosotros cuando escribimos o pintamos o actuamos-, lo que resulta ser una misma cosa.

Tu teatro es, en ese aspecto, profundamente kierkegariano. Los personajes hablan consigo mismos todo el tiempo y no se trata de un ejercicio masturbatorio sino un acto desesperado. Creo que vivimos desde los días del filósofo danés, y más ahora que en esos días, un tiempo de diálogo abolido donde, ya ni hablemos del diálogo con los otros, el diálogo con nosotros mismos ya no existe o casi no existe. Más bien, si ese diálogo con nosotros mismos fuese recuperado, el diálogo con los otros automáticamente volvería a adquirir entidad. Si algo busca tu teatro, entre otras cosas, es la recuperación del diálogo del hombre consigo mismo, eso que el hombre ha olvidado del todo o casi del todo, y que se manifiesta en la lucha despiadada, desesperada de sus personajes que, por todos los medios de que disponen -siempre escasos, míseros, muy míseros- apelan a palabras que han sido vaciadas, despojadas de entidad, desgarradas en su centro, pero las únicas palabras posibles, y las gritan en medio del Vacío que es el mundo con el deseo de oír de sí mismos, de los otros una respuesta a sus preguntas, de poder por fin expresarse y que los demás le expresen de un modo más alto, pleno de significaciones.

Pero por ahora tus personajes -que son los míos también en mi poesía- reducen sus vidas -como nosotros- a un interminable hablar sin respuesta, sin respuesta de nosotros mismos y de los otros, apelando a las palabras que nos han dejado como única herencia y que, desinfladas como un odre seco, incapaces de dar vida, les pudren la lengua. Pero ellos, como nosotros, necesitan hablar y hablan, y al hacerlo desesperan ya que sienten que están contribuyendo al Vacío y por ello es que -siempre en el límite- intentan devolverle a las palabras lo que les han quitado, el poder que les han quitado.

Hay que inventar un nuevo idioma. Éste ya está seco y desinflado y no comunica nada, sólo confirma la prepotencia del Vacío. Me parece que ese es el mensaje -odio hablar de mensaje pero no encuentro otro término- de tu teatro. Pero, creo que tu obra no cae en ese error, esa invención no puede ser una mera acumulación de neologismos sin más, debe ser una invención que atienda estrechamente a las demandas de comunicación y relación del hombre, a la imperiosa demanda de un hombre que ya casi es un mísero productor de ondas de aire sin vida y no aquel hombre que al nombrar a las criaturas las despierta de sus profundos sueños de barro. Me parece que ese nuevo idioma está en éste y que lo que se necesita es trabajar en repotenciarlo, en cargarlo de significaciones, en repensar sus límites y alcances, en ponerlo a salvo de aquellos que están para vaciarlo, en convertirlo de nuevo en un vehículo apto para la comunicación, la relación y el acceso a niveles más altos del conocimiento. Y, sobre todo, Rolando, como un medio para la transformación de una realidad que está a punto de tragarnos para siempre. Aunque nos perdamos en la bruma habrá sido un intento porque creo que no hay peor infierno del que no hace nada y deja que se lo coman las hormigas.

Todo esto está en tu teatro. Soy un beckettiano apasionado y hay Beckett en tu propuesta, pero no un Beckett dictatorial, más bien hay un Beckett que propone algunos elementos que vos disponés sabiamente. En la escena, junto con otros elementos que son de tu propiedad. Además, ¿es posible hacer teatro en Occidente sin algún eco al menos de Beckett, o Adamov, o Ionesco, o Artaud, por citar a algunos? Es una pregunta que te hago y de la que adivino la respuesta.

En unas páginas de un filósofo francés llamado Luc Ferry encuentro una afirmación que quiero traer a estas líneas: «La obra ya no es el reflejo del mundo, sino una expresión del universo íntimo de su autor. Lo bello no es algo que es necesario descubrir, como en el pasado, sino algo que hay que inventar». (Las cursivas son mías.) Creo que en el arte lo bello sigue siendo un concepto esencial, pero se trata de una belleza subjetiva, interior y por lo tanto que debe ser inventada y no descubierta, sí, pero también un modo diferente de la belleza, una belleza que estos tiempos exigen: desnuda, sangrante, furiosa, terrible. Una belleza que sólo cuenta con su carne, tantas veces violentada, y que ha pasado, no sin sufrir mengua sino todo lo contrario, por campos de concentración, tumbas colectivas, persecuciones, dictaduras, apartheis, y que persigue no sin dolores ni angustias la vida que se le escapa.

El arte, como el amor, nos hace maduros para enfrentar la vida y también para enfrentar la muerte. Quien no está maduro para la vida y la muerte es porque creyendo que hace arte sólo hace garabatos como un niño. Quien no asume la peligrosidad de hacer arte no hace arte, permanece en sus orillas sin atreverse a entrar en el agua y por lo tanto no nada. Sos un nadador, Rolando, que no tiene miedo de ahogarse. Desenrollás tu mundo y que pase lo que tenga que pasar, que la niebla te envuelva, que el mar te arrastre contra las rocas.

Hablás no de modo automático sino por un motivo distinto y que es fruto de una íntima e insoportable carga que tenés adentro. A partir de eso se desatan todos los peligros.

Carlos Barbarito / Biografía

[Carlos Barbarito es un laureado escritor y poeta, con más de una decena de libros publicados, desde su Poesía quebrada (1984) y Teatro de lirios (1985), ha escrito consistentemente. Libros recientes son Piedra encerrada en piedra (2004) y Figuras de ojo y sombras (2006). Muchos de sus textos han sido traducidos al inglés, francés, portugués, italiano y holandés.


Rolando Revagliatti

Rolando Revagliatti, destacado escritor, teatrista, ex-actor y poeta, es nacido en Buenos Aires, en 1945. También tiene una importante y diversa obra literaria, en libros y medios electrónicos, traducida a los idiomas francés, catalán, euskera -vascuence, alemán, asturiano, portugués, inglés, neerlandés y rumano.
Ver].

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Revistas amigas: Siempre con interesante material de lectura, vale destacarse la labor Gaceta Virtual, bajo la dirección de Norma Segades - Manias, quien es una de las poetas argentinas más impresionantes y dotadas que se pueda leer en lenguaje española. La revista presenta ensayos, crónicas, cuentos, poemas e ilustraciones. En la edición núm 35, correspondiente al 31 de octubre de 2009, participan autores como Adriana Vecarich, César Áctis Brú, Virginia Gutiérrez, Carlos Roberto Morán, María Julia Ruiz, Martín Córdoba, Laura Elena Bermúdez de Tesolín, Lilia Raquel Testi, Mónica Russomanno, Ricardo A. Kleine Samson, Cristina Castelló, Jorge Isaías (con excelentes ensayos sobre Borges), Santiago Bao, Eduardo Cháves, Miriam Cairo, Gregorio Echeverría, Claudio Martínez Zabala, Eduardo Espósito, Luis Benítez, Delfina Acosta, Roberto Malatesta, el chileno Antonio Vizcaya Durán, la cubana Dolores Vilá Blanco, los colombianos Carlos Fajardo Fajardo y Adrián Pino Varón, el venezolano Alejo Urdaneta, el español Javier Rodríguez Marcos, los peruano Fransiles Gallardo Plasencia y Julio Carmona, el candiense José M. Vallejo (aporta un excelente ensayo sobre Benedetti). La calidad de la poesía, la crítica y narrativa es excelente. [gacetaliterariavirtual@gmail.com]

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Sequoyah 35 / 36 / 37 / / 43 / 44 / 38 / 39 / 40 / 41 / 42

Monday, October 19, 2009

Edición Especial / Octubre 31 / No. 44 / Orange County




CONTENIDO 44

Carlos López Dzur
31 de Octubre: Día del Poeta Virtual

Chema de Francisco Guinea
La poesía experimental en España: Una conversación con Fernando Millán

Margarita Morera
La poesía hispanoamericana en los últimos decenios

Fernando Millán
Sobre la poesía visual y experimental

Teresa Domingo Català
Poética

Enrique Linh
La musiquilla de las pobres esferas
Si se ha de escribir correctamente poesía

Javier Monroy
Illuminati gestus (r)
Rito surreal

Manuel Mosquera Mugarra
Nuestra poética

Fanny G. Jaretón
El secreto de sus ojos
Con mayúsculas
Juguemos en el bosque
¿Quién eres?

Carlos López Dzur
La palabra mágica y poética
Salvemos el poema
Para proteger el soluto del poema
Mi tesoro, el lenguaje

Amparo Coronas Bosch
Poesía

Rafael Mérida Cruz-Lascano
La poesía y el poeta

Claudia Isabel
Homenaje al poeta

Kolongi
De Deep blues

Extor Henrique Martínez
Solvencia poética y realidad virtual

Ana Lucía Montoya Rendón
Realidad Virtual, Don PC...

Elisabet Cincotta
Dos historias

Revistas amigas


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Carlos López Dzur (PR)
31 de Octubre: Día del Poeta Virtual


La poeta uruguaya Rosemarie Parra propuso el 18 septiembre de 2009 que se instituya la creación del Día del Poeta Virtual «en el marco de las efémerides virtuales literarias para identificarnos con un día especial en la generación literaria virtual» [
Blog Orbita Literaria]. Su convocatoria fue sujeta a votación, seleccionándose el 31 de octubre. La idea fue acogida con beneplácito por distintas redes.

Si bien es cierto que, aún en las redes de internet, se festeja el Día del Poeta, aún el Día Mundial del Poeta, una particularidad que faltaba se relaciona a la poesía multimedia que utiliza como el campo la expresión electrónica y que como han observado blogueros y teóricos como Cristina de Lama, Fabricio Mancebo y Alberto Moya, desde su importante proyecto el Portal multicultural Ciberpoesía, no se desliga «de la tradición poética, ya que esta poesía nos recuerda a Mallarmé en la manera de poetizar a través de formas de expresión sintéticas, ideogramáticas y sincrónicas. La multimedia se sitúa junto a la forma de expresión del poema, y desde allí determina los contenidos de éste, ofreciendo un espacio virtual que crea una real interacción entre poeta-obra-lector». En este sentido es que la propuesta de Rosemarie Parra sobre el rol y creatividad festejable del Poeta Virtual es inclusiva y, al mismo tiempo, renovadora ante ojos escépticos de los poetas tradicionales que piensan que «la multimedia nos está haciendo perder la sensibilidad o capacidad de emoción» y no ampliando sus posibilidades expresivas.

El fenómeno de la literatura virtual llegó para quedarse y en español crece tan aceleradamente que ya ha inspirado libros que lo estudian tanto en inglés, como en español. Una antología titulada Latin American Cyberculture and Cyberliterature, compilada por Claire Taylor y Thea Pitmanidea, es una de las primeras sobre la cibercultura latinoamericana y el primer libro publicado en inglés sobre el tema. El ensayo Nuevas tecnologías para las humanidades, de Carmen Carrión Carranza (UNAM 1998) se interesa particularmente en las ciberliteraturas latinoamericanas a finales de la década de los noventa. Incluye un capítulo sobre las revistas literarias latinoamericanas en línea, escrito por Shoshannah Holdom, y que analiza tres de las primeras, surgidas en Perú, Chile y Venezuela: El Hablador, Escritores y Letralia, y el impacto que han ocasionado en las relaciones entre autores y lectores. No es extraño que un poeta y narrador, con los dones proféticos de José Luis Borges, sea objeto de unos los ensayos de Stefan Herbrechter y Ivan Callus, quienes valoran lo que ha de llamarse post-humanismo, no sólo como la tendencia profetizada por el poeta Borges al especular sobre la literatura electrónica y la irrumpción de la hipertextos ficcionales en la década del 1980 en las redes.

Jesús Martin Barbero en el prólogo de su libro sobre Ciberliteratura latinoamericana De la ciudad letrada a la creatividad ciudadana observa que los nuevos territorios del ciberespacio son las «revistas en la web, novelas virtuales, blogs literarios o poesía digital», añadiendo significativamente que «la mundana globalidad de lo hipertextual no tiene nada que ver con el escapismo diletante ni con el sacarle el cuerpo a los problemas locales; con lo que la hipertextualidad tiene que ver aquí es con un nuevo tipo de experiencia cultural cuya mayor originalidad reside en la capacidad de interacción entre escritor y lector, entre creador y espectador, entre experimento y propuesta de alternativas, y, por lo tanto, entre ciudadanía y participación política, entre comunidades y apropiación cultural».

Las redes eletrónicas están abriendo puertas de acceso a la gran literatura y a la que falta por ser producida. N. N. Katherine Hayles en su ensayo, en dos partes, Electronic Literature: What is it? [
Electronic Literature: What is it?] hace un buen sumario de las implicaciones, incluyendo la producción de ficción interactiva, arte generativo y poemas Flash. Ella es parte de la Organización de Literatura Electrónica (ELO, Electronic Literature Organization, sin fines de lucro), fundada en 1999, «para fomentar y promover la lectura, escritura, enseñanza y comprensión de la literatura conforme se desarrolla y persiste en un ambiente digital cambiante».

Por lo que se documenta, tanto en Hispanoamérica como en España, hay interés en libros y ponencias en congresos para estudiar estos procesos. La profesora española María Teresa Vilariño Picos, en colaboración con Anxo Abuín González, ha escrito el libro Teoría del hipertexto. La literatura en la era electrónica / y diserta en el Seminario Internacional Literaturas: Del texto al hipertexto, celebrado en Madrid en 21-23 de septiembre de 2006.
Ver

El creador virtual y, muy especialmente, el Poeta Virtual es quien está dando un balance pedagógico y humanístico a una internet que lucra y atiborra con pornografía y formas de pensamiento débil y acrítico mucho del cielo y el territorio del hiperespacio. El poeta virtual se ha convertido en el aliado de los artistas plásticos y reproducen pinturas y fotografías de excelencia, así como música de fondo, para su blogs, como parte de su quehacer virtual. Los escritores y poetas de
Ciberpoesía nos observan cómo el ciberpoetas están haciendo alianzas nunca vistas entre diferentes formas de arte: Diseño, Oralidad, Poesía, Música y Pintura. La definición que tienen para Poesía Virtual es amplia e iluminadora: «el arte de la palabra pero vista desde más dimensiones de las que hasta ahora se había tratado, como por ejemplo, la visualidad, oralidad, gestualidad, actuación, virtualidad...»

Es un nuevo género literario-artístico de carácter mixto, une ideas y plasticidad dando una nueva significación a la poesía. Este arte supera las diferencias socioculturales y lingüísticas, es global en toda la extensión de la palabra, está por encima de fronteras, culturas, religiones... Una de las claves más importantes que debemos tener en cuenta en lo que se refiere la la poesía visual y en general a la nueva poesía de finales del siglo XX y XXI, es la comunicación de masas, llega a todo el mundo precisamente por su sintaxis visual que complementa palabra e imagen.

En este nuevo mundo de la poesía encontramos distintas nomenclaturas, como por ejemplo, poesía virtual, electrónica, multimedia, sonora... pero todas son formas de aunar la poesía tradicional con las nuevas tecnologías consiguiendo unir tradición y modernidad en una expresión artística, provocando que el lector interactue con la obra y sea partícipe de ella, creando un lazo indestructible con el autor de la obra.

En esta nueva era poética, partimos de la base de que la poesía puede ser escrita, grabada o dibujada sobre cualquier soporte. Pero ahora el medio actúa con sus características propias, de manera que las bases para realizar un poema ahora son la funcionalidad y la estética. En el mundo multimedia la lectura del poema ya no es bidimensional, tiene cuatro dimensiones izquierda-derecha, arriba-abajo, atrás-adelante, adelante-atrás, también el hipertexto, otra dimensión del espacio virtual del que depende el sentido del poema por la interactividad del lector. Encontramos dos generadores de significado, el texto verbal (la propia palabra) y el texto virtual, la relación entre las dimensiones, incluyendo la visual.

La revista y grupo Sequoyah se une a esta iniciativa del primer, 31 de Octubre como Día celebrativo del Poeta Virtual, por lo que aprovecha y da un homenaje a Fernando Millán, quien es alguien que, en situaciones difíciles, hizo el llamado a este inicio de la poesía visual en España, «como género artístico autónomo en un contexto en el que la experimentación y la crítica social pugnaban» por abrirse paso. Fue el período de posguerra y autoritarismo, en que parecía, por no haberse popularizado aún la internet, que Millán preconizaba «es hora de ver la poesía».

Como grupo la celebración nos entusiasma, porque, como mi persona y el grupo hemos sido parte de los pioneros que en los Ochenta iniciamos, desde San Diego y Orange County el proyecto de una website de poetas. Un compañero, colaborador de Sequoyah, alega con justicia que estamos entre los pioneros en aprovechar para el arte «La Teta de Vidrio».



La bloguera Rosemarie Parra: Creadora de la idea del Día del Poeta Virtual

Entre las actividades que desde las redes y blogs creados por Rosemarie Parra, se auspicia lo que ha llamado el «Grand Prix» con motivo del
Día del Poeta Virtual y la edición de un libro electrónico con los aportes literarios surgidos a raíz de la celebración.

Aprovechemos para presentar a la autora de la iniciativa Rosemarie Parra. Esta bloguera uruguaya, con nombre de pila María Rosa, prefiere el seudónimo de Rosemarie, fue ganadora del Turpial de Oro y escribe textos narrativos, poéticos, acrósticos, ensayos literarios y filosóficos, creyente en hacer caminos para «la victoria de la cultura y seguir trascendiéndola». Uno de sus aportes es la antología electrónica de 298 páginas Akrosanto, cientos de acrósticos personalizados de homenaje a los poetas y escritores de la Red Ning y otros espacios cibenéticos. En la red
, Sociedad Venezolana de Escritores se saluda la idea como positiva y genial; lo mismo que en el foro Cerca de Tí.

Una colaboradora de El Rincón del Arte y la Literatura, al adcribirse a un espacio creado para celebrar con aportes creativos el Día del Poeta Virtual, amplía el marco evocador de la iniciativa llamando a la fecha, no el «31» DE OCTUBRE»…sino que dice que éste «podría ser, ”O” de “O”… = a Infinito… “O”.., INFINITO.., como infinito es, el tiempo que maravillosamente recorro con mi PC.» Se trata de una autora asociada, llamada MEGGY P., a quien la magia de la virtualidad electrónica le hace confesar: «Jamás fui poetisa, un día..., intuí lo hermoso que era plasmar, por SED… Paseando y navegando…» Y el resultado de este consumo del hiperespacio, como espacio de creación, transformó su vida, enseñándole que «la fuerza de la palabra» es vibrante humanamente cuando del lazo del hiperespacio y una revista literaria, electrónica, se reúne «cálidamente» a poetas virtuales. Por eso escribe a Amparo Coronas Bosch:

¡Aquí os encontré!
A la vida clamamos,
A la amistad cálidamente nos acercamos.
Un bello lazo nos une, un gran valor…
LA FUERZA DE LA PALABRA.

Al mundo NO podremos cambiar,
Al exterior, NO podemos mirar.
A nuestros objetivos, SÏ... ¡podemos llegar.
¡Lleguemos!

[Meggy P.]

Pienso, por ésto mencionado, que Rosemarie Parra y Amparo Coronas se convierten en símbolos humanos. Los símbolos adecuados en actitud y arte para festejar el espíritu recursivo, multimediático de la Poesía Visual-Virtual. Independientemente, de los talentos intelectuales, que en ambas son evidentes, el nuevo post-humanismo que requiere nuestra sociedad, ya con acceso a la tecnología, tiene que ver con el alma democrática, distribuidora de oportunidades, colaboradora del prójimo en la tarea de abrir caminos espirituales y educativos. Estas dos blogueras aportan precisamente esas brechas, coadyuban con gran humildad, y dan estímulos a otra gente, cuidando los marcos creativos y solidarios de este creciente proceso.

Por ésto, un Día del Trabajador Virtual / con el acervo neohumanístico y poético, es tan amplio, como el que se expresa en el quehacer de estas dos habitantes de la Tierra sin fronteras, la globalidad pura de la Creación en el ciberespacio. En ese espíritu de creación visual y poética, preconizado por mi admirado J. L. Borges y el poeta Fernando Millán, visualizo a ambas. A la uruguaya Parra y la a española Coronas Bosch.

En el espacio que Amparo Coronas ha creado es posible constatar lo que ella es biográfica y existencialmente como artista: «Estudia diseño de moda, sin llegar a ejercer especializándose más tarde en encuadernación artística. Después de unos años apartados de todo lo artístico retoma su carrera perfeccionándose en todo lo que más le gusta... Apasionada de la literatura incorpora en su haber la poesía y fotografía, combinándolas ambas a la vez, el resultado es un sinfín de sentimientos».

Como ellas hay muchas/os. ¡En fin, a celebrar!

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Chema de Francisco Guinea (España)
La poesía experimental en España:
Una conversación con Fernando Millán


En el periodo comprendido entre los años 1968 y 1975 tiene lugar en nuestro país el momento de mayor auge de la poesía experimental española. Una figura clave para comprender y estudiar este fenómeno literario es Fernando Millán (Jaén, 1944) cuya obra, en sus distintas facetas divulgadora y creativa, se ve contenida por un doble compromiso vanguardista, ético y social, donde la creatividad innovadora se involucra con el contexto histórico y social de su época, desde un pensamiento estético en el cual arte y vida se identifican.

Integrado en 1964 en el grupo de vanguardia Problemática 63, creado por el poeta uruguayo Julio Campal, Fernando Millán publica sus primeros versos en revistas como Poesía Española y Llanura, y en la Antología de la joven poesía española, seleccionada en 1967 por Enrique Martín Pardo para la colección Pájaro de cascabel. En 1968 funda el grupoN.O. con los poetas Jokin Díez, Juan Carlos Aberasturi, Enrique Uribe y Jesús García Sánchez, desde el cual se organizan conferencias y exposiciones de poesía y escritura de vanguardia, publicándose un conjunto de libros de poesía y artículos de tipo teórico que dan un carácter propio a la vanguardia experimental española.

Con la publicación en 1975, junto con J. García Sánchez, de La escritura en libertad, una antología internacional de poesía experimental en la editorial Alianza, la obra de Fernando Millán y el prestigio de la poesía de vanguardia alcanzan su mejor momento a la vez que su superación y por tanto su obsolescencia. A partir de ese instante, la experimentación en la escritura poética proseguirá su marcha, integrándose en las distintas vanguardias de los campos del arte y de la música, como muestran las páginas de la revista Metaphora, creada por Felipe Boso y Fernando Millán en 1981.

Tras un paréntesis en la década de los ochenta, Fernando Millán ha vuelto a la creación, incansable y desmesurada, propia del vanguardista que no renuncia a su radical utopía, en los límites de la escritura. Invitados por el artista a su taller, verdadero laboratorio de poesía, Fernando Millán conversa apasionadamente tanto del pasado de la poesía experimental española como de sus proyectos futuros, mostrando sus libros inéditos y sus últimos hallazgos, las tarjetas y posters que sirvieron a las exposiciones y conferencias de los años setenta, y la revista de expresión plástica y lenguaje Abreojos a cuyo consejo editorial pertenece desde 1993, junto con Ana Mazoy y otros artistas. Lo recogido por nuestra grabadora es parte de una aventura artística y literaria, una aventura que para Fernando Millán comienza cada día.

EVALUACION DE JULIO CAMPAL: Tú has reclamado a Julio Campal como el principal difusor y alentador de las corrientes vanguardistas de posguerra en nuestro país. Sin embargo hay otros autores como Chicharro, Cirlot y Angel Crespo que hicieron una labor importante en lo que se refiere a la introducción y consecución de vanguardia en España. Háblanos de Campal. ¿Quién es Julio Campal? ¿Qué le diferencia de estos otros autores y cuál fue su principal labor en Problemática 63?

RESPUESTA: Hay una diferencia fundamental entre Campal y los demás autores de vanguardia, y es su planteamiento inicial. Campal dice que la vanguardia es la clave. Todo lo demás como la idea del artista romántico, la idea de la obra propia, de expresarse a sí mismo, son ideas pasadas. Hay lenguaje, hay experiencia del lenguaje, y él te habla de Dada como destrucción pero también como creación, aludiendo al tipo de poesía que hacia Tristan Tzara, etc. Y sobre todo la diferencia es la actitud. Campal es un evangelista, es decir, es una persona que dedica su vida a la divulgación, con la obligación moral de decir las cosas como son. Él dice que mientras Machado es un poeta neoclásico, que no innova, que apuesta por lo conocido, Juan Ramón Jiménez, es todo lo contrario, él inventa el verso libre en Español. Campal te lo explicaba con todo detalle puesto que además de tener unos conocimientos lingüísticos sólidos, tenía una gran intuición. Sabía donde había que buscar y esa era la clave, es decir, sabía hacia donde había que dirigirse. No hacia la expresividad personal de tipo romántico. Y te decía que no era cuestión de calidad, es decir, que no era mejor una métrica libre que un soneto, no hay mejor ni peor. Aquí lo que hay es que el verso libre es el verso de nuestra época, y el soneto ya había sido agotado.

LA VANGUARDIA Y EL CAMBIO SOCIAL: Este planteamiento viene reforzado cuando Campal conoce la poesía concreta brasileña, la cual él considera como la innovación y la vanguardia más avanzada en la literatura. Sin Campal no hubiéramos tenido un planteamiento vanguardista en el sentido completo de la palabra, puesto que el planteamiento vanguardista supone un compromiso ético con la voluntad de cambiar la situación. El vanguardista no quiere cambiar sólo la literatura, también se propone que ésta participe en el cambio de la sociedad. La vanguardia es una forma de desmesura que, con unos medios ridículos, quiere nada menos que cambiar todo; la referencia es utópica. Hasta ese momento todo lo que se había hecho en España había sido íntimo, un planteamiento privado entre artistas. Hubo un manifiesto como el de Larrea y Vallejo en el años treinta, que se publica y punto, pero es que la segunda parte de la vanguardia, tras la Segunda Guerra Mundial, es la evangelización, en el sentido de salir a la calle y convencer por todos los medios. Ir a hablar a todos los sitios si te invitan y sino también. Nosotros íbamos a todos los recitales, al Ateneo por ejemplo, y cuando terminaba el señor de hablar nos levantábamos y les lanzábamos nuestro discurso. Es una forma de activismo fundamental para la vanguardia. No hay vanguardia sin activismo, y eso es lo que diferencia a Dada de todos los demás movimientos.

La clave de los cambios sociales son los medios de comunicación, periódicos, emisoras, etc.; y también los proyectos que implican a más gente. Es este sentido Campal era un Sócrates, que iba hablándoles a los jóvenes diciéndoles vosotros que aun no habéis sido deformados podéis ver las cosas como son, mirar, venir a ver. Campal estaba en Juventudes Musicales. Tú ibas allí, y acababa de recibir una revista de Alemania, un libro de EEUU, y además de enseñártelo, te daba direcciones y te encargaba trabajos para colaborar en antologías internacionales o en exposiciones. Esto yo nunca lo hubiera hecho sin Campal. Además él fue sitio por sitio. «Campal es un evangelista, es decir, es una persona que dedica su vida a la divulgación, con la obligación moral de decir las cosas como son»...

Campal se hizo de muchos enemigos, la gente le llamaba de todo, el sudaca cabrón, etc., diciendo: pero este tío que nos viene a enseñar a nosotros... que se ha creído este indio... Es lo que dice Zabala: como un indio va a venir a enseñarnos a nosotros, si nosotros les hemos enseñado a hablar. Ahora todo se ve con más nitidez, ese impulso de Campal, que luego continuamos nosotros en el grupo N.O. y otra gente más o menos aislada, ese impulso de innovar, de vender, de convencer, de explicar. Porque aquí había que explicarlo todo, no bastaba con hacerlo.

EL POETA TRADICIONAL: El poeta tradicional hace su poema y dice ahí esta mi poema, interprételo usted yo no tengo más que decir. Nosotros no, nosotros tenemos que interpretar lo de los demás y justificar y explicar nuestro trabajo. Yo en esa época desarrollé la teoría del intersticio que venia de Guillermo de Torre, que había dicho que él era un poeta intersticial, que se deslizaba y penetraba a todo y se dejaba penetrar por todo. Yo decía que todas las sociedades incluso las más elaboradas, tienen zonas de fricción, de vacío, en las cuales pueden crecer todo tipo de gusanos más o menos feroces. En esa época es mi primera idea sobre el concepto de vanguardia.

A simple vista puede parecer que un poeta puede pasar de la poesía discursiva más o menos tradicional o más o menos sintética a hacer poesía visual, pero no es cierto. Ese paso es muy costoso. No creo que sea ni mejor ni peor pero es otro mundo. El tema del espacio, el tema de la relación de la imagen y la palabra, son mundos que tienen otras leyes. Una cosa era lo escrito, otra cosa era lo puramente visual, lo semiótico, lo oral y lo sonoro, etc. Todas esas partes debían ser explotadas y trabajadas separadamente, y ahí se encuentra nuestra necesidad de radicalizar.

Y es que cuando muere Campal y hacemos el Grupo N.O., que yo incito a los demás a hacer, por que hasta ese momento yo no había tenido una excesiva participación en las actividades públicas. Pues como te digo, al morir Julio Campal ya se había producido la ruptura entre Gómez de Liaño y Campal, aunque yo seguía siendo amigo de Gómez de Liaño, pero estaba claro que la actividad que llevaba a cabo Julio, como los contactos internacionales, exposiciones y conferencias, no las iba a hacer nadie.

Lo hacemos también por una habilidad táctica y decimos: ustedes son lo discursivo, nosotros somos todo lo demás. Es la forma de ocupar un terreno que está libre y nosotros podemos potenciar. Por otro lado necesitamos ese impulso, puesto que yo era un poeta tradicional y los demás unos eran pintores y otros eran poetas discursivos tradicionales. Nosotros mismos necesitábamos sino romper, por lo menos superar nuestra etapa, y cuesta mucho.

ROTURAS Y APORTES: Respecto al grupo N.O., en lo bueno y en lo malo, yo me considero el responsable. Yo fui quien incité a todos, yo redacté la carta fundacional que tradujimos a varios idiomas y que mandamos en 1968. Conté con el apoyo más o menos explícito de todos los que estaban, especialmente la gente que había tenido más trato con Campal como eran, por ejemplo, Jokin Díez, Juan Carlos Aberasturi y Enrique Uribe, que era una persona muy compleja y que le costaba mucho trabajo decidir. Nunca decía ni que sí ni que no, de tal forma que cuando empezamos a publicar nuestros libros, tuve que ir a casa de Uribe a arrebatarle de las manos su libro, Concretos uno (1969), y convencerle de publicarlo porque él se cuestionaba si merecía la pena o no, pensaba en lo que iban a decir de su trabajo. Yo le dije que si merecía la pena o no ya lo veríamos, y que si ellos tenían sus argumentos nosotros nos defenderíamos con los nuestros. Su mujer que estaba delante me miraba con unos ojos terribles ya que el libro se lo tenía que pagar él y por aquel entonces eso costaba unas siete u ocho mil pesetas. Finalmente lo publicamos. A continuación se publicó el mío, Ese protervo zas (1969), luego el de Amado Ramón Millán, NNNNO (1970), y a continuación Música de lobo (1970), el libro de Carlos Edmundo de Ory, con quien habíamos contactado interesándose por publicar un libro en la colección que estabamos haciendo. Porque nuestro conocimiento de la gente que en España había estado haciendo cosas de tipo vanguardista era claro, no porque buscásemos antecedentes, ya que nosotros pensábamos que hacíamos una cosa totalmente distinta de ellos, que eran fundamentalmente surrealistas en un sentido o en otro. El propio Cirlot, me lo decía en sus cartas, que él era un poeta surrealista, que había llegado a una evolución pero que seguía siendo fundamentalmente surrealista. Nosotros una de las cosas que teníamos muy claras era que no éramos surrealistas y eso se debía a nuestra convicción de que en España el surrealismo estaba agotado, pero sobre todo por lo que habíamos leído de los brasileños, los franceses, etc., ya que todos estos movimientos, como la poesía concreta, el letrismo o el espacialismo, son reacciones claras contra el surrealismo, que en ese momento domina la literatura. Pero nosotros les reconocíamos sobre todo su importancia y su testimonio ético como gente que pensaba que había hecho lo que tenía que hacer a pesar de que fuese lo menos favorable para ellos.

SERIOS CON LA CREACION; Una de las cosas que habíamos aprendido con Campal, es decir, hay que ser serio, tú no puedes ocultar lo que sucede ni puedes negar lo que sabes, al revés, hay que explicarlo. Eso luego ha dado lugar a ciertos mal entendidos. Ha dado la idea de que existe una vanguardia en España que tiene una continuidad, y que nosotros somos los herederos del Postismo. Lo somos sólo moralmente. Es más, de hecho, cuando nosotros aparecemos y damos aquel impulso desde nuestra teoría, que no es nuestra toda ni mucho menos, tanto a Brossa como a Cirlot, Labordeta y Ory, quizá en menos grado, a todos ellos, les influye en su poesía, de tal forma que su poesía cambia. A partir del setenta su poesía, la de Pino también, cambia. ¿Por qué? porque nosotros abrimos un espacio de libertad, en el que ser vanguardista no sólo no es malo sino que es bueno.

El GRUPO NO: Por otro lado, el grupo N.O. es un grupo juvenil porque todos tenemos veintitantos años, y es un grupo que como nunca tuvo normas, todo el que quería ser N.O. lo era. Y entonces para nuestra sorpresa cuando publicamos los libros se produce una gran reacción. De pronto estamos en los periódicos, nos hacen entrevistas y nos llaman de las emisoras de radio. Eramos como estrellas de la música pop de la época. Y de alguna forma, se produce dentro del grupo un atragantón. Se produce una crisis en 1971, cuando estamos haciendo un seminario en el Instituto Francés, que yo había organizado sobre poesía sonora. Habíamos llegado a tener un nivel de especialización de la leche. En España nunca se ha hecho un seminario de este tipo y aquel fue una pena porque fracasó, y sólo se hizo una parte.

Además de eso publicaban libros. Publican un libro suyo y un libro mío, Textos y antitextos (1970) en una colección llamada El anillo del cocodrilo, que comenzó cuando Montells me dice que quiere publicar cosas nuestras. Él nunca perteneció al grupo N.O. aunque hizo un Poliedros que pone Poesía N.O., pero a él no le llegaron a conocer nunca los demás del grupo o sólo Zabala. Montells era un hombre que se consideraba un heredero de los fascistas italianos, además es que lo decía, y mucho. Hacía exhibición, como un vanguardista futurista de los años veinte. Él quería escándalo, y claro, en aquel momento te aseguro que se escandalizaba mucho diciendo que eras fascista.

Llega un momento en el que Montells escribe una carta al Abc diciendo que ha participado en la quema de una bandera republicana y en una pelea en la Universidad. De pronto, Uribe y sobre todo Zabala vienen a verme para decirme que Montells es un guerrillero de Cristo Rey y que no puede ser que a nosotros nos publique libros una editorial suya, financiada por el Régimen. Entonces, les digo que yo no veo la diferencia entre que nos publique Montells u otros, porque desde del punto de vista político todas las editoriales son capitalistas, burgueses, de derechas, y yo les propongo varias cosas que podemos hacer con Montells, y era o significarnos políticamente a través de la acción (pegarle una paliza a Montells), o escribir una carta al Abc denunciando a Montells por ser un poeta de derechas, lo cual no gustó a nadie. Entonces ellos decidieron que no íbamos a publicar ningún libro más, pero yo ya había publicado el mío, Textos y antitextos (1970) y estaba pendiente de publicar el libro de Julio Campal, Poemas (1971), como me había dicho Montells, y yo no iba a dejar de publicarlo porque ese tío fuese guerrillero de Cristo Rey.

Mi principio es que yo publico en todo aquel sitio, ya sea libro o revista, donde me dejen expresar lo que yo digo, donde no haya censura, y si al lado me ponen un artículo de Hitler o de Mussolini no es culpa mía, yo no lo puedo impedir. Tanto si nos publicaban los libros gente de derechas o de izquierda a mi me daba igual, en cualquier caso yo era un escritor y vivo en una sociedad dispuesta de determinada manera. Por otro lado la izquierda no sólo no defendía la vanguardia sino que las abominaba tanto como la derecha. No hubo forma de entendernos y ellos dijeron que ya no querían estar en el grupo, y empezaron a acusarme de personalismo y a decir que yo era una persona muy dominante y tal.

Yo no sé si Montells es un gran poeta o no, ni si va a pasar a la historia o no, pero no depende de mí y yo no tengo nada que decir, allá él. Además les dije que con su actitud iban contra nuestros planteamientos más profundos: que hay que experimentar, que no se puede depender de la opinión, que no se puede depender de los intereses de una sociedad que no reconocemos como libre, que está cautiva de ideas atrasadas y por lo tanto nosotros debíamos plantearnos otras cosas. Allí, en 1971, terminó nuestra relación.

MENOSPRECIO DE LA CRITICA: Nosotros, de entrada, éramos muy despectivos con la crítica. Yo en algún artículo llego a decir que en España no había crítica suficiente para nosotros. Lo que pasa es que nosotros teníamos la obligación de explicar las cosas y divulgarlas, y que el camino era los medios de comunicación de masas. Tuvimos la mala suerte de que el periódico que más nos apoyó, que fue el diario Madrid, lo cerraron, y eso nos quitó muchas posibilidades. En líneas generales había una aceptación por una lado, y por otro una utilización, es decir, la prensa veía en este tipo de cosas el escándalo, lo raro y tal. Y luego la crítica de arte tradicional, sí nos consideraban más o menos. Inmediatamente llegó la generación de críticos más jóvenes, como Arturo del Villar o Julio Enrique Miranda, que en determinado momento nos toman en serio y hacen trabajos extensos, te estoy hablando del 1971-72.

En España la mayor parte de la gente que hemos hecho este tipo de poesía, tenemos el ochenta por ciento de nuestra obra inédita, somos como icebergs que andan por ahí flotando, se nos ve la punta pero no el resto de nuestra obra. Pero es posible que la conclusión a la que llega Lanz tenga algo que ver con la historia de la vanguardia en España. Nosotros lo que hicimos fue convertir nuestra experiencia en experimentación para más tarde hacer de la experimentación teoría... En los años setenta aparece gente como la Kristeva y el propio Derrida después, que teorizan sobre estos temas y que están defendiendo este tipo de experiencias. El tema de la deconstrucción por ejemplo. Yo estaba haciendo de algún modo deconstrucción en 1975, tachando mis páginas. De tal manera que viene un señor como Derrida y lo teorice después, a los que están en contra se les pone la cosa difícil.

VICTORIA TEORICA DE LA POESIA EXPERIMENTAL: Y así, en los años setenta se produce una auténtica victoria teórica de la poesía experimental en España, y nadie se atreve a atacarla. Se la silencia por otros terrenos, y de hecho la mayor parte de los poetas activos en esa época se dejan influir y hacen más o menos experimentación. Eso nos hace entrar en la historia de la literatura.

DEUDAS CON CAMPAL: EMBLEMAS, CALIGRAMAS, ETC.: Por otro lado está el tema de la emblemática. Es a Campal a quién yo oigo hablar por primera vez de la emblemática, pero en aquellos años España lo que se puede leer sobre el tema son algunos artículos de otros países que dicen que España tiene una tradición de emblemática importantísima. Y yo recuerdo que a principio de los setenta José Antonio Cáceres está haciendo su tesis doctoral con un catedrático de la Universidad Central que sólo puede darle dos títulos que se ocupan de la emblemática, y además están editados en Italia. Eso es lo que hay en los estudios sobre historia de la literatura hasta ese momento. Sin embargo eso empieza a moverse y al final de la década de los setenta ya hay en Alemania un corpus importante de estudios sobre la emblemática española. Eso nos apoya mucho porque se nos reconoce en una cierta tradición literaria. Y empiezan a salir los primeros libros, como el de Miguel d¾Ors, de la Universidad de Navarra sobre emblemas, caligramas etc., desde Simias de Rodas en adelante.

EL ARTE CONCEPTUAL: A finales de los setenta se acredita y empieza a tener existencia en España el arte conceptual, y se produce una separación nítida. Nosotros, aun nos lo llaman, somos preconceptuales y, por lo tanto, gente que en ese momento, como Nacho Criado y otros, empiezan a hacer arte conceptual, son conceptuales completos, por decirlo así, y ellos son ya el futuro. Y esto de alguna forma hace que nosotros en las historias del arte en España no figuremos apenas, y de hecho no haya obras de poetas visuales prácticamente en ningún museo, ni en colecciones de arte moderno. Es decir, han sido dos mundos paralelos que no se han tocado. Si nosotros hubiéramos dicho que hacíamos arte conceptual, hubiera sido distinto.

La pregunta: Experimentación y la investigación en la escritura. Entre otras cosas, vosotros os pronunciáis en contra de los efectos de la sociedad de consumo alentados por la publicidad. Y proponéis utilizar los mismos medios, las mismas armas que la publicidad como denuncia y para contrarrestar sus excesos. Pero paradójicamente lo que ha pasado es justamente lo contrario, la publicidad ha asimilado muchas de las conquistas logradas por la poesía experimental, poniéndolas al servicio de sus intereses ¿cómo ves este fenómeno?

EL MITOGRAMA, INTERCAMBIO Y PUBLICIDAD: Lo que sucede es que, más que postulado o declaración teórica o utópica, nosotros en relación con la poesía antipublicitaria, que estaba haciendo los italianos, queremos estar ahí. Pero sobre todo lo que, hablando de mi trabajo, el mundo de una poesía que quiere ser actual, de su época y de su tiempo, tiene que tener muy presente el mundo de la comunicación de masas. A partir de esto elaboro el término de mitograma, cogido de la antropología. Qué sucede, qué la publicidad utiliza a la poesía, bien, todo el mundo utiliza a todo el mundo, quiero decir, eso es natural. Nosotros también utilizaríamos algunas de las cosas que nos ha enseñado la publicidad, porque ésta al tener unos conocimientos prácticos, que tienen que producir una serie de beneficios es mucho más eficaz en el estudio de la psicología de la formas y su utilización. Por lo tanto no hay nada que decir, ahí hay un intercambio. Por lo demás, una sociedad tiene que ser así, el mundo de lo intelectual es un mundo de intercambio, y cuanto más rico es, mejor para todos. Yo por otro lado soy bastante McLuhaniano, es decir, pienso que la comunicación de masa es lo que conforma nuestra época y está claro que muchas de las tesis de McLuhan son innegables.

UN LENGUAJE SUPRANACIONAL: Alcanzar un lenguaje global o supranacional para la poesía, tomando como modelo las características del mensaje en medios de comunicación, y como fin específico, lograr una socialización del arte... Hombre, yo planteo esto como respuesta a Eugen Gomringer cuando él dice que la poesía concreta es una poesía supranacional. Y yo llamo su atención sobre el hecho de que él siga utilizando palabras, palabras que pertenecen a un idioma y que sólo entienden las personas que conocen ese idioma. Y sin embargo, la publicidad y la poesía que llamamos semiótica, que utiliza signos, pues es otra cosa. Esto es la voluntad de ser. No sabemos si alguien lo habrá conseguido o no. Es una vez más la utopía, el intento de lo que podría ser. Eso es algo que se ve y se dice. Yo en mi propio trabajo lo he intentado. Tengo algunos libros, uno de ellos recientemente publicado, Ariadna o la búsqueda del año 72, que es un libro icónico, es decir, es un libro compuesto por fotografías y formas, que lo puede leer igual un español que un chino, con la diferencia de que el chino tendría una visión distinta.

Por lo demás, éste es un tema que está por debatir, quién ha influido a quién, si los pintores han influido a los poetas, los poetas a los pintores, los publicitarios a los poetas o a la inversa. Hay un momento, hacia el 71 o 72, que se celebra en Amsterdam una exposición muy divertida que se llama La poesía del letraset. El letraset supone un gran avance con respecto a la máquina de escribir y hubo mucha producción que sin el letraset no se hubiera hecho, y el letraset es un invento de los publicitarios. Entonces lo que hay ahí es un mundo nuevo.

UNA SITUACION MUY RICA: Lo que sucede a partir de los años sesenta-setenta, es una sociedad nueva en todos los sentidos, por la acentuación de toda la comunicación de masas, la aparición de nuevas técnicas, y una situación muy rica económica y socialmente. La gente puede viajar, aparecen todos los movimientos internacionales, como el movimiento hippie, los movimientos underground. Y nosotros formamos parte de todo ello, en algunos casos porque hay gente que es hippie y poeta visual, y en otros porque formamos parte de la época, es decir tenemos esa impronta característica de los setenta. Eso es innegable y habrá que estudiarlo, porque, yo, sí te digo la verdad, unas veces pienso una cosa y otras otra, depende de las cosas que veo o recordando lo que pasó o dejó de pasar. Lo que sí está claro es que los poetas experimentales en España, el grupo NO, el grupo de Cuenca, los catalanes, gente de Sevilla, de Galicia, formamos un grupo de treinta o cuarenta personas con una serie de características coincidentes. Una de ellas es el carácter vanguardista, es decir, gente militante, que organiza cosas, que las enseña y tal, que hace poesía visual, poesía sonora, cada uno aporta lo que tiene y que todos participamos en un cambio de la sociedad. Revoluciones como la sexual, el tema de las drogas y asuntos de este tipo que afectan realmente y nosotros participamos de todo esto.

TENEMOS MAYOR CONOCIMIENTO: En ese momento España, frente a lo que había sucedido en el pasado que, o bien participaba diez años después o bien no participaba para nada en esos movimientos, España está en esos momentos en la primera línea al mismo tiempo que se están haciendo cosas en Francia, en todos los países. Los alemanes y los brasileños, que van por delante, nos enseñan a los demás pero nos enseñan a nosotros igual que a los franceses. Es decir, nosotros tenemos mejor conocimiento de la poesía concreta brasileña que los franceses.

Fundamentalmente a través de la revista de la embajada brasileña, Revista de cultura brasileña, que dirigió Angel Crespo desde el 62, que da a conocer en España esa literatura. Ese es uno de las grandes aportaciones que hay que reconocerle a Crespo. Pero nosotros tenemos nuestra propia formulación y nuestra idea producida por nuestro contexto social y nuestra historia reciente, cosas como la poesía social, etc. Nuestras propias ideas y nuestra propia práctica. España produce en aquellos momentos, los setenta, 7 u 8 poetas que tienen el mismo nivel, la misma capacidad de innovación y que aportan unas obras tan importantes como las de cualquier poeta extranjero de su momento. Esto no había sucedido en España desde el siglo XVII.

LA GENERACION DEL '27: Porque la obra que hace la generación del 27 no es una generación vanguardista sino postvanguardista, y son autores aislados, no forman un grupo de vanguardia. El grupo de vanguardia español de los años veinte es un grupo que no consigue hacer una obra, que no desarrolla una teoría y cuya aportación más importante son Huidobro y Vallejo y por otro lado Larrea, que son los grandes poetas del momento.

ESTADO ACTUAL DE LA VANGUARDIA Y SU OPERATIVIDAD: Esto lo hablé mucho con Campal y alguna de estas ideas provienen de aquellas conversaciones. Está claro que con el futurismo se introducen los cambios radicales como la destrucción del verso y la parola en libertad. Pero es que el fenómeno de la vanguardia tiene una serie de componentes complicados. Por un lado unos componentes biológicos, la vanguardia va unida a las personas y por lo tanto a las generaciones. A una generación vanguardista no puede seguir otra generación vanguardista porque la vanguardia se niega a sí misma. Es la única forma de continuar, quiero decir, no puede haber una tradición de vanguardia por definición. En este siglo está claro que ha habido dos grandes momentos vanguardistas: en los años veinte y en los años sesenta. En el sentido de que son tremendamente radicales. Ahora bien, sin embargo, a determinados niveles, vanguardia tiene que haber, lo que pasa es que en cada sociedad es distinto porque la vanguardia no es un fenómeno puro, independiente o autónomo.

LA VANGUARDIA NO ES UN FENOMENO PURO: Es un fenómeno que se produce dentro y para una sociedad. No se puede ser vanguardista sino se es rico, tiene que haber toda una cultura a la que atacar y denigrar. Ser un hijo de papá, decir, ya soy rico y por lo tanto ser rico es malo. Todo eso hace que cada vanguardia tenga un comportamiento distinto. El caso español es muy peculiar porque somos una sociedad que aún no es una sociedad moderna y por lo tanto la vanguardia en España ha tenido siempre unos componentes distintos porque tenía que luchar a la vez por construir lo moderno y luego destruirlo.

SOCIEDAD Y CULTURA CERRADA: Ahora bien, la cuestión es la siguiente, ésta es una sociedad que sigue siendo una sociedad cerrada, una sociedad estamental, en la cual es muy difícil innovar y que las innovaciones trasciendan. Con respecto a la recepción de innovación en una sociedad cerrada, ésta primero se resiste y luego diluye esa innovación y la acepta diluyéndola, consumiéndola, gastándola y cambiándola de sentido. Es lo que ha pasado en los años ochenta, que han sido muy ricos en actividad con todo el tema de lo conceptual, que ha servido de cobertura a gran cantidad de actividades, ha liberado a la gente en el sentido de que la gente ya no se plantea si hace poesía visual o si hace poesía de acción o música o teatro, la gente se ha liberado y cada uno ha hecho lo que ha querido. Eso ha dado lugar a que en este momento haya un gran número de artistas trabajando en estos campos. Yo, en un trabajo reciente, cito a 99 poetas que tienen una actividad más o menos constante en este momento en España.

Esto significa que hay una riqueza de la leche. Hay gente que hace performance, poesía visual o poesía del lenguaje, etc. Sin embargo es poco conocida y tiene poca repercusión por una razón muy simple y es que no tiene un componente vanguardista.

LA VANGUARDIA ESPERADA: Y de cara al año 2000, está claro que en algún momento tiene que haber algo, quizá aun es pronto, no lo sabemos, no ha llegado aun esa generación vanguardista que tiene que llegar. Pero yo lo que planteo es que debiéramos estudiar que existiera una vanguardia de forma continua, porque aunque esto en sí es un contrasentido, evidentemente, hace falta. La historia de la vanguardia no ha acabado porque es necesaria, y a lo mejor ahora la vanguardia debería ir contra el arte conceptual, no lo sé.

En cualquier caso seguramente no tiene que ser tan radical como en el pasado porque ya no hace falta hacerse un sitio, no hace falta quitárselo a otro, el sitio esta hecho. Ahora hay datos que son incluso divertidos: ahora mismo hay en España cinco o seis premios de poesía visual, lo cual es inconcebible, y hay cantidad de revistas, publicaciones, se hacen libros, festivales y exposiciones, es decir, riqueza hay.

SOMOS BARROCOS: Falta yo creo una formulación si no teórica, al menos ideológica de lo que está sucediendo. Habría que empezar por reconocer hechos consumados. El hecho de nuestro barroquismo. Si no somos barrocos no somos españoles. La sociedad española es barroca. Por tanto, si nosotros queremos tener algo que ver con nuestra sociedad tenemos que admitir este hecho.

Después, entender que continuamente el establishment, la sociedad que controla, es muy manipulador y que manipula toda aportación innovadora que tú hagas, y la utiliza, con lo cual lo normal es que tú la abandones a toda velocidad y pases a otra. Después, constatar que el tema de McLuhan y el tema de la comunicación de masas es ya irremediable, y que en este momento existe una cultura de masas a través de la televisión y de la radio, y que hay que estudiar qué se puede hacer ahí. Como meter ahí el gusano de la creatividad, y que el día que se estudie la historia no digan que los creativos nunca estuvieron ahí, que estuvo en manos de otra gente. Y luego frente a la cultura de masas tenemos que tomar muy en serio el tema de los fenómenos marginales, los graffiteros, raperos, etc., que tienen sus propios planteamientos más o menos limitados, pero identidad propia. Esos fenómenos hay que reconocerlos y a partir de ello hacer un planteamiento ideológico.

LAS RELACIONES ENTRE LAS ARTES: Por otro lado revisar el tema de las relaciones interartísticas, que en los ochenta se vuelven a plantear, la integración de pintura con la literatura o la poesía con la música. Si esto es algo acabado o habrá que volverlo a plantear siempre porque será un problema de experiencia personal. De ahí el asunto de las mitologías personales. Y luego el tema del arte conceptual. Las aportaciones conceptuales hay que revisarlas y aceptar lo que tienen de positivo, por ejemplo, el tema de las instalaciones. Y el tema de la naturaleza, importantísima en los ochenta y noventa. La relación con la naturaleza, abandonada durante siglos, y volver a ella a partir de nuestra propia tradición y ver qué se puede hacer, y si es el momento de acudir a los fenómenos más propiamente españoles y convertirlos en objeto de arte, y me refiero a cuestiones tan importantes como las Fallas en Valencia, la Semana Santa en Sevilla, los toros, etc.

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Margarita Morera
La poesía hispanoamericana en los últimos decenios


En los años posteriores a 1940 no han surgido individualidades líricas que se proyecten internacionalmente con la fuerza que alcanzaron los grandes poetas modernistas o los que, nacidos hacia 1900, llegaron a la madurez en la época de las Vanguardias, o los novelistas coetáneos. De hecho, las tres décadas que van de 1940 a 1970 están dominadas por las nuevas creaciones de Borges y Neruda y la sombra interminable de César Vallejo, a pesar de la multitud de nombres que recogen las historias y antologías. El único que se ha aupado al canon internacional ha sido Octavio Paz.

La evolución de la literatura en el conjunto de Hispanoamérica, a pesar de los avatares de cada uno de los países, no sufrió un corte tan violento y radical como el que supuso la guerra civil española, ni discurrió entre una relación tan precisa de sumisión o rechazo del poder político.

La proliferación de corrientes, movimientos y grupos en Hispanoamérica es extraordinaria. Nos limitaremos a señalar las tendencias más sobresalientes:

* Pervive una poesía pura, cuyo modelo se halla en Borges y los poetas citados en el epígrafe correspondiente.

* Aparece una actitud y una temática existencialista.

* Es abundante la poesía comprometida, social y política, siguiendo el ejemplo de Neruda.

* Se mantiene la lección formal del Surrealismo, entretejida con las más variadas orientaciones del contenido (existencial, social...).

* Muy en relación con lo anterior, y especialmente en los últimos años, surgen manifestaciones de poesía experimental.

Estas tendencias responden a una sucesión cronológica solo en parte. La variedad de países, las diferencias de latitudes, hacen que tales corrientes coexistan ampliamente. El panorama es muy complejo.

En ese panorama, habría que insertar, entre tantos más, a poetas como el mexicano ALI CHUMACERO, de un lirismo puro; el chileno NICANOR PARRA, a quien caracteriza un tono sabiamente conversacional; el argentino EDUARDO A. JONQUIERES, poeta existencial, humano y profundo; el paraguayo ELVIO ROMERO, de potente acento social en la línea de Neruda; el cubano FERNÁNDEZ RETAMAR, revolucionario en los contenidos... Son sólo unas figuras representativas de las tendencias apuntadas, pero distan mucho de dar una idea de la abundancia y riqueza de la poesía hispanoamericana actual.

Destacan los poetas y las poetisas:

Ida Vitale (Uruguay): Oidor andante (1972), Jardín de sílice (1980), Oscar Hahn (Chile), María Negroni (Argentina): Premio Guggenheim de poesía en 1994; autora del poemario Islandia, Víctor Manuel Mendiola (México), Julio Trujillo (México): Una sangre (1998), Silvia E. Castillero (México), José Luis Vega (Puerto Rico), Pedro López Adorno (Puerto Rico): Las glorias de su ruina (1988), Armando Romero (Colombia), Enrique Fierro (Uruguay), Eduardo Espina (Uruguay): El oro y la liviandad del brillo (1994), Miguel Angel Zapata (México) e Isaac Goldemberg (Perú), entre otros.

La poesía hispanoamericana en el siglo XX"> / Fragmento 7

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Enrique Linh (Chile)
La musiquilla de las pobres esferas


Puede que sea cosa de ir tocando
la musiquilla de las pobres esferas.
Me cae mal esa Alquimia del Verbo,
poesía, volvamos a la tierra.
Aquí en Paris se vive de silencio
lo que tú dices claro es cosa muerta.
Bien si hablas por hablar, "a lo divino",
mal si no pasas todas las fronteras.

¿Nunca fue la palabra un instrumento?
Digan, al fin y al cabo, lo que quieran:
en la profundidad de la ignorancia
suena una musiquilla verdadera;
sus auditores fueron en Babel
los que escaparon a la confusión de las lenguas,
gente anodina de los pisos bajos
con un poco de todo en la cabeza;
y el poeta más loco que sagrado
pero con una locura con su cuerda
capaz de darle cuerda a la alegría
capaz de darle cuerda a la tristeza.

No se dirige a nadie el corazón
pero la que habla sola es la cabeza;
no se habla de la vida desde un púlpito
ni se hace poesía en bibliotecas.

Después de todo, ¿para qué leernos?
La musiquilla de las pobres esferas
suena por donde sopla el viento amargo
que nos devuelve, poco a poco, a la tierra,
el mismo que nos puso un día en pie
pero bien al alcance de la huesa.
Y en ningún caso en lo alto del coro,
Bizancio fue: no hay vuelta.

Puede que sea cosa de ir pensando
en escuchar la musiquilla eterna.

Enrique Lihn / Enrique Lihn (1929-1988)

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Enrique Lihn Carrasco obtuvo en 1978 la Beca Guggenheim, por lo que se trasladó a New York. Después de 1979. Luego viajó varias veces a Estados Unidos como profesor visitante en distintas universidades. Escribió y montó obras de teatro, y realizó performances y videos. Falleció en Santiago de Chile el 10 de julio de 1988, víctima de cáncer. Un poeta muy prolífico, comenzó a publcar en 1950 hasta su muerte.

Si se ha de escribir correctamente poesía

Si se ha de escribir correctamente poesìa
no basta con sentirse desfallecer en el jardín
bajo el peso concertado del alma o lo que fuere
y del célebre crepúsculo o lo que fuere.
El corazón es pobre de vocabulario.
Su laberinto: un juego para atrasados mentales
en que da risa verlo moverse como un buey
un lector integral de novelas por entrega.
Desde el momento en que coge el violín
ni siquiera el Vals triste de Sibelius
permanece en la sala que se llena de tango.
Salvo las honrosas excepciones las poetisas uruguayas
todavía confunden la poesía con el baile
en una mórbida quinta de recreo,
o la confunden con el sexo o la confunden con la muerte.
Si se ha de escribir correctamente poesía
en cualquier caso hay que tomarlo con calma.
Lo primero de todo: sentarse y madurar.
El odio prematuro a la literatura
puede ser de utilidad para no pasar en el ejército
por maricón, pero el mismo Rimbaud
que probó que la odiaba fue un ratón de biblioteca,
y esa náusea gloriosa le vino de roerla.
Se juega al ajedrezcon las palabras hasta para aullar.
Equilibrio inestable de la tinta y la sangre
que debes mantener de un verso a otro
so pena de romperte los papeles del alma.
Muerte, locura y sueño son otras tantas piezas
de marfil y de cuerno o lo que fuere;
lo importante es moverlas en el jardín a cuadros
de manera que el peón que baila con la reina
no le perdone el menor paso en falso.
Quienes insisten en llamar a las cosas por sus nombres
como si fueran claras y sencillas
las llenan simplemente de nuevos ornamentos.
No las expresan, giran en torno al diccionario,
inutilizan más y más el lenguaje,
las llaman por sus nombres y ellas responden por sus nombres
pero se nos desnudan en los parajes oscuros.
Discursos, oraciones, juegos de sobremesa,
todas estas cositas por las que vamos tirando.
Si se ha de escribir correctamente poesía
no estaría de más bajar un poco el tono
sin adoptar por ello un silencio monolítico
ni decidirse por la murmuración.
Es un pez o algo así lo que esperamos pescar,
algo de vida, rápido, que se confunde con la sombra
y no la sombra misma ni el Leviatán entero.
Es algo que merezca recordarse
por alguna razón parecida a la nada
pero que no es la nada ni el Leviatán entero,
ni exactamente un zapato ni una dentadura postiza.

Librero 21: Enrique Lihn

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Teresa Domingo Català (España)
Poética


Mi manera de entender la poesía es abierta: Creo en la tradición literaria y en la experimentación, en la innovación, creo en la poesía seria y grave y creo también en la poesía escatológica – en sus dos sentidos -, satírica, creo que un poema puede contar una historia, o sea, creo en la libertad del autor – o autora – a la hora de tratar sus textos y elegir sus temas.

Junto a esta creencia e incluso motivada por ella, creo en la existencia de normas poéticas: Esas normas son las que permiten el discurso objetivo sobre un comentario de textos. Esas normas son las que dan al poeta un marco de referencia a partir del cual trabajar. Sé que para ejercer la libertad, esas normas son necesarias. No creo en el caos, como se puede ver. Incluso en la poesía marcadamente irracional existen normas, ya que lo irracional, contrariamente a la creencia popular, contiene su propia lógica, y ésta es férrea.

En la búsqueda de una ruptura academicista a veces se busca utilizar el lenguaje cotidiano con las formas del lenguaje cotidiano: eso no es poesía. La poesía se distingue por tener un lenguaje propio, el suyo, así como la medicina, la informática, la política tienen el suyo. Lo peculiar de la poesía es que todas las palabras sean poéticas, incluidas las de la medicina, la informática, la política y demás, pues no existen palabras más poéticas que otras. Existen construcciones que permiten fluir a las palabras. Y esas construcciones de versos, de frases, son las que dotan de lo poético a los poemas.

Experimentación constante e innovación partiendo de una base: la tradición: Pienso que una persona que empieza a escribir no puede alejarse mucho de la familia. Hasta que se encuentra eso llamado estilo, eso llamado voz, la propia, y con esa voz propia, la construcción personal de esa realidad poética personal, no se alcanza una madurez suficiente como para poder intentar algo tan difícil como marcar puntos, marcar espacios diferenciados, que nacen siempre de la tradición y se ramifican en nuevas experimentaciones de la palabra.

Elaboración formal de los poemas:Antes pensaba que la forma embellecía un fondo. Pensamiento simple, por cierto, y además, falso. Evidentemente, la forma da belleza a unas palabras – o lo pretende- pero la elaboración formal va más allá de una simple técnica de diccionario. La elaboración formal está viva, vive dentro del poema, transformando su contenido, dándole una mayor relevancia, trascendiéndolo. Si la elaboración formal no logra esa transformación entonces el poema no ha conseguido su meta: ser algo más que un discurso versificado de personas que conocen su oficio. En otras palabras, entrar por la puerta – más grande o más pequeña – de la literatura.

Hace cinco años escribí esta poética. Y hoy, volviéndola a leer, me reafirmo en lo que entonces, principiante en el asunto de las letras, expuse. No es que en estos cinco años no haya cambiado de forma de escribir, que sí, pero las bases de mi manera de escribir poesía y de entenderla no han cambiado demasiado. Quizás ahora pueda ser capaz de ser más racional, de tamizar los poemas por los caminos de la razón, pero sin esa fuerza esencial, sin ese motor llamado deseo, no existiría cualquier forma de arte.

[Texto incluído en la antología La decisión de naufragar (ed. Tertulia de Poesía Mediona, 2001)] /
Ver / Otra entrevista /

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Fernando Millán (España)
Sobre la poesía visual y experimental


En España, como en el resto de Europa, y también en algunos países de América Latina y Estados Unidos, las fórmulas postmodernas de la poesía visual y la performance han adquirido un lugar propio. El resto de los géneros nacidos de las neovanguardias como la poesía sonora, las instalaciones, los libros-objeto y demás, tienen un irregular desarrollo; el mail art o arte por correo después de años de intensa actividad, se mantiene en una cierta situación de crisis.

En España la convivencia de varias generaciones de poetas experimentales da lugar a un panorama muy rico y complejo con una considerable actividad editorial: en los últimos años han aparecido varias antologías de poesía visual, en forma de libro o como números monográficos de revistas. También se han publicado libros de análisis e historia de la poesía experimental en España. El último es una tesis doctoral de J. C. Fenández Serrato que lleva un expresivo título ¿Cómo se lee un poema visual? Retórica y poética del experimentalismo español.

Respondiendo a la doble labor de los poetas experimentales, Bartolomé Ferrando acaba de publicar un ensayo muy ilustrativo sobre El arte intermedia que ha editado la Universidad Politécnica de Valencia. Por lo demás, como ya señalaba en una pregunta anterior, la poesía visual ha significado para muchas personas una posibilidad nueva de acercarse al hecho creativo de trabajar en un campo fértil y sin colonizar por los poderes fácticos.

La poesía experimental ha sido pionera en la utilización creativa de las nuevas tecnologías, desde el vídeo a la fotocopia. También en Internet la presencia de los poetas experimentales ha sido muy visible desde hace años. Varios portales ofrecen información rigurosa sobre poesía visual y poesía sonora (ubu es el más completo), y poco a poco el número de websites dedicados a la poesía experimental va a ser igual al de poetas en activo. Otra cosa es la creación de una poesía digital que haga uso en profundidad de las posibilidades que ya existen. Por el momento, han sido algunos poetas sudamericanos (Eduardo Kac, Ana María Uribe ...) los que más han trabajado en este campo. La verdad es que es atrayente. Yo he dicho en alguna ocasión que si en la actualidad, en vez de acercarme a la vejez, tuviera veinte años, correría el peligro de encerrarme en mi casa con mi equipo informático y olvidarme de salir a la calle. La informática abre un espacio de libertad mi ilimitado para la imaginación. Es el no va más para un poeta que quiso ser científico...

Es necesario decir que la poesía visual pertenece sin lugar a duda al campo de las artes visuales. Es una forma de arte, o, por decirlo de otra forma, un arte poético, en el sentido renacentista. Aunque tiene un componente mixto o mezclado, en la medida en que elige desarrollarse dentro de las leyes de la visualidad no tiene sentido considerarla como algo aparte. Sobre todo cuando desde las neovanguardias se aceptan producciones como las del arte conceptual, que sí renuncian a utilizar el pensamiento visual en cualquiera de sus vertientes. Es cierto, por otro lado, que desde hace muchos años se ha producido una constante utilización de la escritura por parte de pintores o artistas visuales, con coincidencias llamativas con el uso que le dan los poetas, los músicos o la misma publicidad. Desde mi punto de vista, se trata de una de las líneas de creación más típicas del siglo XX, y nadie puede atribuirse derechos de propiedad sobre ella. (Otra cosa son las disimuladas apropiaciones que se han producido, y que son ineludibles en la misma proporción que fácilmente detectables por quien esté interesado en hacerlo.)

Aunque no existen estudios serios sobre este aspecto, puede afirmarse que existen diferencias apreciables entre la utilización de la escritura que hacen los artistas con formación plástica y la que hacen los que tienen una formación musical o literaria. Por ello, no creo que exista realmente competencia o lucha. Otra cosa es el mundo de las galerías y el negocio del arte, que tiene sus propias normas. Pero incluso en este terreno, cuando un poeta ha decidido cumplir sus normas, como en el caso de Joan Brossa o Antonio Gómez, por citar los dos casos más conocidos, el entendimiento puede llegar a ser total. Hay, por último, otro componente de la poesía experimental que escapa a cualquier tipo de localización cultural: la poesía sonora y la poesía visual son, en determinadas manifestaciones, más bien producto de la sociedad de masas, como la publicidad, la televisión basura o la prensa marginal. Por ello, no pueden comprenderse desde postulados de la cultura tradicional.

En Escáner Cultural

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Javier Monroy (Perú)
Illuminati gestus (r)


La resignación es un suicidio cotidiano.
Honoré de Balzac

para que complicarme
soy solo una masa informe de glándulas fluídos heces deseos
ganas
esperanzas
miserias
victorias
incertidumbres

para que impugnar las formas engañosas de las nubes
de las mentiras del fuego
de la turbia transparencia del agua
de la endeble solidez de las vocaciones

quien soy que me defino en un verso
con el cuajo de un general corrupto
quien soy que aseguro memorias
con la fuerza del falso suicida
quien soy que apunto al futuro
con la fe sordida del monarca desclasado

como negar la certeza de la duda
como afirmar la libertad que oprime
como divagar impune sobre el origen desconocido del albedrío

ha llegado tal vez la hora de rendirme a mi sombra

(si asi fuera no me digas que ya sucedio
no aun)

En las Letras del Mal

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Rito surreal / 1989

no me pidas documentos falso caballo antiguo
que soy ministro escaneo tu conciencia
si fueras cadaver de mosca te sepultaria en miel de alabastro
que sabes tu del coito sabio del puercoespin
apenas puedes descender a un mezanine de vulgo milenario
cuanto has tardado en apurar el paso
con todo no se que hacer despues de las nueve sin ti
hare sin embargo un esfuerzo sacudir la alfombra de pie
mirare caer el polvo desde la cornisa si acaso me olvidas
antes alabare las urnas donde posan cada vez menos pulpitos calientes
como si fuera a pedir al viento que se haga aguafuerte
di a la tranquilidad que arrulle su curriculum
no se hasta cuando guardaran silencio las puertas con fotocheck
los autos vacios mientras piropean candidos los semaforos
las maniceras recuerdan la bondad de las mandibulas batientes de los pajaros
amanezco el parpado contra el neon congelado de fe
que se ha creido la acera discursear mi horizonte
como has llegado hasta el ansia del pueblo bandera sutil
seductora vanagloria perdida
faqueate hasta pensar que puedes proclamar tus ritos azules
quiero que cruces las piernas gonfalonera del mal
solo asi me siento urdir tu trama
deja recoger tu tarjeta de hilo desde el fondo del ojo
(debo mostrar astucia no vaya a ser que recuerdes mi proyecto)
hare alzar mi voz eterea ni falta te hace correr

si anuncias la llegada te entregare mi dolorida barba al rugir
deja entonces los ascensores caer en picada hacia los olvidos
y besa en mi ombligo las pasiones documentarias de la soledad
cuanta falta te hara el valor de saberte mortaja util hoy en dia
estaban sabias mis pasos en tu folleto de piel sudorosa
ninguna suerte mejor la del minotauro ser al final la noche
recoge tus mechones no sabes que son mis dias piedras encinta.


[Nota del Editor: JAVIER MONROY, abogado, periodista docente universitario, ha sido editor cultural de varios medios en Lima (Perú), especialmente, de la revista de actualidad Oiga, animador cultural al organizar encuentros de poesía y vídeo con los vates más reconocidos de Perú. Además se desenvuelve como consultor empresarial en temas de comunicación estratégica. En tal renglón, ha escrito dos textos: Comunicación Corporativa y Prensa Institucional, la empresa más allá del producto y el servicio y Medios de comunicación e instituciones públicas: cómo gestionar relaciones de mutuo beneficio.

Aunque el cultivo de la poesía es tarea, sin libros aún y de quienes otros pensarán poeta tardío, a los 49 años, concibe la poesía como «una experiencia personalísima y atemporal. Una la hace cuando debo hacerlo y no cuando los demás lo esperan». El poeta ha preparado el libro de próxima edición Cuervos babeantes en el teclado, título que ya mienta lo recursivo de su quehacer con la palabra, por su actitud y lenguaje renovado. Entre las influencias formativos, admite mucha teoría filosófica, sicológica y de reflexión, la poesía y mitología griega y la historia en general. Menciona, entre otros, a Kierkegaard, Hegel, Schopenhauer, Ortega, Bergson, Heidegger, Wittgenstein, Saussure, Comte, Lacan, Fromm, Foucault, Umberto Eco y Noam Chomsky].

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Manuel Mosquera (Perú)
Nuestra poética


En la deslumbrante claridad de su primer amor:
Jacques Prévert
Tu mirada sobre la mía
Las llamas de tus profundidades
Yo totalmente calcinado
Tendido en la floresta de tu collage
Volando entre tus montañas
Escalándote
Perdido entre tus mareas
Explicando a mi razón
El por qué
De esta ilusión
Como en la tarde de noviembre
Que nos vimos
Caminamos entre la gente
Sin sentir el tráfago de la calle abigarrada
Ni el claxon chillón de los carros
Éramos nosotros
Como todas nuestras primeras veces
Con nuestra imaginación
Desnudándose en la cama
Deteniendo el mundo
Eclipsando a las estrellas
Flamígeros
Pudimos derrumbar nuestras fortalezas
Quemar todos nuestros íconos
Para ser realmente
Hombre y mujer
Libres
Y entregados a la verdadera moral
La moral de los que aman

Manuel Mosquera Mugarra

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Fanny G. Jaretón (Argentina)
El Secreto de sus Ojos


Siempre en un tren de unos ojos que esperan
existe la posibilidad.
Siempre que la con pasión sea el legítimo punto
del cual no podemos regresar ni aparcar ni desempacar
cuando desanudamos la raíz como origen de los sufrimientos.
Esa ambigüedad que de los dos lados responde
soy feliz soy feliz porque mis piernas supieron aguantar
el peso repartido: dolor y obstinación.
Ahora sola sobre mí misma edifico la posibilidad.

Escribo dichosa porque nunca me abandonó la suerte tirada al azar
de sos pechar y pre sentir.
Empujé del carro de la aceptación y con el eje quebrado
la aceptación
y con las manos sangrantes en el padecimiento
la aceptación.
Protegerme de los palos de la vida
me ha llevado a encontrar en el último rincón
el bosque de la exactitud, la aurora que se merece.
Me ha llevado y me ha traído por lo lúcido de esos ojos
mirada hacia adelante que me prometieron ventaja.
El no ir afligida por el tiempo
los veinticinco que ya pasaron, los que me dan, los que me debo.
Decir no a los calendarios, de estaciones, de rutinas, de impedimentos.
Decir sí al amor que me impresiona,
la fidelidad a todo lo contrario de un contrato a prueba.
El vernos ojo a ojo y por detrás como ese pasajero que se marcha sin pasaporte
sabiendo que regresar separado de argumentos que pesan
es regresar verdadero ligero libre.

Fanny G. Jaretón /
Alas para volar / Bíos / en Colaboradores

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CON MAYÚSCULA

Con mayúscula
me enseñó a decir la verdad
Con mayúsculas
aprendí a desnudarme por él
desvestida de la palabra pudor.
Con mayúscula
mi lenguaje inútil ascendió-sin alcanzarlo-
por su superlativo
Con mayúscula
me hizo expeditiva-poder saber de su propiedad-
Con mayúscula
dejé de designar los nombres propios
cuando sólo el suyo era el ponderante.
Con mayúsculas
dejé de escribir sobre mí
para hacerlo por él, sólo de él.
Con mayúscula
me dio la exacta idea de conocimiento sexual
TANTRALÍA, me gritaba
con mayúscula.
Con mayúsculas
hice que el lenguaje no se me resistiera
cuando debí jugarme por su amor, sobre mi amor herido.
Y el amor propio
que intentó escribirse con mayúsculas
se dominó sobre su criterio reduciéndome
a otra forma de mayoculizarme.
Con Mayúscula
dejé de festejar mis cumpleaños
los 8 de tauros
para convertirme en su oveja Pastora:
Ir por el carril de su Lobo só metido!
Con mayúsculas
no yo, no yo, no yo
NO ME OYÓ
miniculizándome oprimiéndome
a la más necesaria imbécil
cuando con mayúscula
abrazó a la otra
quitando la máscara de su máscara
Arcilla del desamor
donde me hizo la insignificante
de polvo.

Fanny G Jaretón / Entrevista: ¿Qué es para usted poesía?

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Juguemos en el Bosque

Regreso a la inocencia absoluta
a la absoluta unidad

El error es la leyenda dolorosa decía Lautréamont
por eso prefiero remitirme más lejos
allá por donde todo lo in imaginado empezaba con:
Había una vez…
esa boca que agitaba los sobresaltos míos
para comerte mejor decías
y esos ojos que de la noche profunda
me devolvieron la transparencia del alba
para mirarte mejor me decías
y esas orejas que de buena forma supieron desobedecerme
y no sostener mis no cuando en realidad querían mis sí
para internarte mejor me decías
y esas manos perdurables de recuerdos revoltosos
para desordenarte mejor decías
y tu sexo el vaivén cargado de mareas
estremecido buque de embriaguez
río ancho y hondo de mi espíritu
para dejar de decir
para encontrar la Verdad.

Conversando con Fanny Jaretón / Mis poetas contemporáneos

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¿Quién eres?

Toda aproximación a ser yo fue real mientras la ilusión me duró en los patios donde me jugué a ser niña. Mis ojos columpiaron este gris del otoño, los dorados se fueron con el exilio de las golondrinas. Quién pudo ser yo en este intento vago por descargar la voz en la tinta añil de algún sueño.

El almendro ya no recogerá su flora, es la fauna, salvaje animal del instinto humano que me ha acorralado en esta mazmorra de cemento. Que venga el domador que quiere domesticarme, este que me ha puesto puñal incrustándome la carne de mi ánimo con bozales de alambradas de púas, que venga a mirar como ésta niña que sólo ha crecido en estatura y cambió los zapatos de tacones por las viejas guillerminas, que venga a recoger estos pedazos de cuadrillé de mi falda de colegio donde vamos las nenas buenas, que guarde esta tela de ropa interior con los gérmenes de sangre donde he sido violada.

Soñar… no cuesta nada me dijeron. Y entonces yo, que crecí rica en experiencias de desbordes dolorosos y pobre, tan pobre en afectos y propiedades –lo he perdido todo- entonces quise lograrme desde ese lugar donde los Sueños me hicieran grande. Pulsé la pluma azul y el pergamino ocre y le pedía a Dios -fuente de toda inspiración- que me enviara a quien pudiera salvarme y fue la Palabra que se ajustó a mi oficio y jugué y me he recreado en ella, he llorado de emociones intensas, las claras y de las otras; hasta que llegó el vocablo Término y en su sentido propio llevarme hasta el final de mi felicidad que a cuentas se ha poblado de cuentos.

Höldering, Höldering, me dices que «la poesía es un juego peligroso» donde se han expuesto el sufrimiento de Baudelaire, el suicidio de Nerval, el crudo silencio de Rimbaud, la huidiza representación de Lautréamont y yo aquí y ahora rompiéndome en este llanto que pareciera inquebrantable donde el Verbo que fue mi piedad en noches del insomnio, la Palabra que tengo encarnada en las canaletas internas por donde me recorre el alma, casi de memoria, aquí caída sobre mis pies de árbol, doblada sobre la desazón de esta ingenuidad que no me ha dejado más que creer en lo bienhechor de esta especie dotada de razón, rendida sobre mi propia voz y mi canto, avasallada en la mitad de mí, de mí de mí y yo de la otra, todas estas voces mimetizadas en un coro de palabras que guardan rostros que para mi son y serán anónimos, gestas que tal vez marranas… yo que quise hacer de mi pecho un jardín de poemas para no morir podrida en el fango de la demencia.

Pero, no, no, no… bocas negras me exilian por el tragasombra de la existencia. Antes de parir una etnia de descorazonados prefiero entregarme al cero oscuro. La Nada avanza sobre mí como los alazanes de la séptima caballería con jinetes sin cabezas donde he perdido mi herradura de las siete suertes. Decapito mis falanges -una a una- con la navaja a medio filo, con la boca abierta para no apretar al dolor, que punce hasta donde tenga que ahuyentar al último sonido. Entrego mi escritura, me sepulto en vida, vaya saber en pos de qué humano argumento. Arde Juana y tú quién eres.

Fanny G. Jaretón, Buenos Aires / El humanismo erótico de FGJ / En Poemanía / FGJ: Una visión poética de su erotismo

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Carlos López Dzur (PR)
La palabra mágica y poética


La poesía se sitúa no en el orden de la repetición sino del acontecimiento. Implica una renovación del lenguaje que a, su turno, significa una (re)creación de la realidad: Gonzalo Portocarrero
El habla cotidiana hace a muchos mudos, sordos, caducables.
El lenguaje a veces es vacío. Llena los ojos
con letras, atasca los oídos con sonidos, da señales
que jamás obedeces. Es un desgaste
de tiempo y de retornos que al alma nada llevan.
Poco nutren.

Por el contrario, la palabra huye
de la esclavitud del referente.
Se desata del concepto puramente figurativo
de los signos; se desafana de las mentalidades
que son ruido y jeringoza de la tradición
metafísico-representativa.

A su vez, la palabra siempre es un milagro.
Es un pezón lactativo. Es una coincidencia mágica.
Te abre, te sorprende, te interseca y te percibes
por ella nombrado, conocido, interactuante.

Una palabra tiene que ser un abrazo,
solícita convocatoria de un espejo,
un verte-siendo-uno-con-otro.
Ante la palabra nunca te sientes mudo,
nunca te sientes sordo. Tú con ella aconteces.

Ella mata las soledades y te muestra un tañido
y, a lo lejos, una voz de campanario
y un refugio y un hallazgo y una compañía.

Así son las palabras cuando son significados esenciales
y no sólo nexos entre cosas. Encadenamientos.
Así los poemas, verbos en el otero de la visión fundante
donde la voz se vuelve obra y el mundo existe
antes que las cosas, burdas cosas del habla
y las designaciones, posdichas con desprecio del Ser.

«Lo que dura lo fundan los poetas»: ser-lenguaje,
¿no es cierto, Hölderin? Y el ser no es otra cosa
que su darse cuando el evento, del ser y del lenguaje,
es uno sólo y sincero, recíproco, unitario.

3-12-2002 / Del libro
Heideggerianas / Entrevista: Paisaje, empatía, la Fuente en la Montaña

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Rescate del poema

Salvamos el poema ahí-donde
el anzuelo homicida caza a los prosaicos
y pesca a los incrédulos.

Entre ellos y nosotros, la distancia crece
porque hay algunos que odian
la música, la brisa,
el viento, la caricia sonora
y no saben oír y no saben amar,
tiernamente tolerantes,
dulcemente caprichosos,
mucho menos,
verse en octavas de atracción
permanente y contínua.

Entre aquellos que susurran
con equívoca rivalidad
sus modelos mecánico-causales
está la varonía de los asténicos,
tróficas mentes, rostros que miran
con estériles ojos blancos,
cuerpos que se yerguen
con un negro óseo, sin vuelo,
bajo la nube y la viga pupilaria del gentío,
rivales con una sola voz
para decirlo todo.

Ellos gritan y crujen y gimen
(dizque por elucidaciones),
pero en su lugar construyen
su clínica epidemia
hecha de ciegas medidas.

2-8-1991 /
Carlos López Dzur: En El Librepensador

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Para proteger el soluto del poema

Para proteger el soluto del poema, la cura
de serme anticipado y jurar que soy libre,
ser-posible, para hablar hoy y mañana
y creer, o pretender saber que tengo
templo, madriguera, casa en-el-ser
donde soy guardián, pastor, maestro,
alumno o visitante, para escribir
y publicar mi alarido o dejar
un pedazo de paz en el pan
de otras bocas: el derecho a opinar,
a reunirse en la fe, a imprimir
libremente, o pasquinar la calle,
en un mar de sangre he navegado.

De las olas del fanatismo estuve huyendo.
A mi cabeza ancha y mi hocico agudo
negué muchas cosas. Los contuve;
pero he vencido el hambre, el miedo
y las persecuciones.

En treinta años de guerra,
mis batallas dí por santos primitivos
y, en 1648, la paz vino, Wesfalia,
y lité en una roca, pero también maldije
a los oligarcas de Venecia, a su usura
que dio finanzas a los sinarcas
del imperialismo,
a los rudos normandos,
a la alianza de suizos y franceses
contra España, a Carlos I,
a Holanda y Portugal, caza-africanos,
y al esclavismo que se mudara
del Viejo al Nuevo Mundo.

Carlos López Dzur: La palabra malvestida

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Mi tesoro, el lenguaje

El poeta nombra a los dioses y nombra a todas las cosas en lo que son. Ese nombrar no consiste en que algo ya conocido antes sea provisto sólo de su nombre, sino que al decir el poeta la palabra esencial, mediante esa denominación, lo que es resulta nombrado como lo que es. Así es conocido como ente. Poesía es auténtica fundación del ser: Martin Heidegger

En la ausencia, en el ocaso, yo lo he perdido todo.
Y soy tan pobre, para mi vergüenza, como un pedazo
de pan viejo que lo desprecia el chucho,
el perro más mugriento y pulgoso.

Miren lo que el olvido ha hecho de mí.
Y hasta dios ha desaparecido
junto a lo que llamo 'cosas' sin saber
ver sus entes. ¡Miren qué pobre soy!...
que no sé si soy ciego y si la claridad
no existe, no sé si me entregaron ser.

No sé si me enviaron gatos
cuando a mi cuenta, cazaba
e hice disparos.

Ahora que nada tengo en certidumbre,
la tristeza me viene como un rezo,
la angustia arde como si fuera un pabilo
y yo me abrigo en lo más oscuro de la mecha.

La técnica aconseja lo que sabe:
¡déjate dominar
y come de mi escándalo!
El pensar meditante
para nada te sirve; yo soy la que uno
las cucharas al plato y te digo:
«¡Pobre eres, pero civilizado!
Olvidado; pero atado al pie
de mis enseres, oscuro, pero amarrado
al acontecimiento apropiador
(¡ah, la Ereignis!) no porque te lo pida.
Eres jodidamente libre y subjetivo».

Ahora, que no sé objetivar lo ahí dado,
que los eventos me huyen, como si fuera leproso,
que los sucesos espacio-temporales son
tan fantasmagóricos, nombro las cosas a gritos.

Invoco y llamo, ¿qué importa que no sepa
lo que llamo? ... si nada tengo, si soy ínfimo humano,
triste, perjudicado, remordido, contraproducente...

Y es por eso que digo estas cosas:
para ser lo unico que soy y lo unico que puedo,
para ser tal como soy y me permite el lenguaje
con que grito, para ser el poeta
que se rasca la angustia de los huesos...

29-9-2002 / De
Heideggerianas

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Amparo Coronas Bosch (España)
Poesía


Poesía…
Es tan solo una dulce melodía,
Una música de fondo,
Un escape a la verdad,
Un pasatiempo de penas y alegrías.

Poesía…
Son palabras engarzadas
Rimando los vaivenes de la vida
Jugando contra luz y marea
Con lo sentimientos ajenos.

Poesía…
Son versos y rimas
Escondiendo sentimientos
Ocultos en la mente humana,
Revelados con pasión.

Poesía…
Es el reflejo de cada uno
De incondicionales momentos
De la vida, plasmados
Potenciados y elevados a lo más
Alto del placer terrestre.

Poesía…
Es una vida eterna un sinfín de preguntas,
Un reflejo de la realidad

Poesía…
Poesía eres tú.

Amparo Coronas

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Rafael Mérida Cruz-Lascano (Guatemala)
La poesía y el poeta


Viendo a través del cristal, de amapola,
al romance que eleva mi intelecto,
crecer, con alimento de otros huertos,
abarcar, con su prosa al universo
y nacer -en la poesía- el poeta.
Es una mansión que carga memorias,
ora expuestas a los sílfides arrullos
ora, al pavuro cuento de un drama,
dentro del laberinto, de las musas,
que con su poesía, formó, al poeta.
Con las sílabas, se encuentran paisajes,
unos, lloran en la tumba, una elegía,
otra es, la enamorada sonatina,
otras en adioses, inspiran canto
y el poeta, así, hace poesía.
Con letras y agua, forma la arcilla,
como, autor y obra, paralelas,
como égloga voy por la existencia
ornando, con esa materia; "cónyuges",
como la poesía y el poeta.

En el nadir del impreciso abismo,
soy el carcelero de la soledad,
donde esculpe, su pluma, el hemisferio
y un simple librejo me encandila,
con poesía, en pedazos, de poeta.
Para que mi soneto se ilumine,
cuelgo una estrella en la ventana,
camino, buscando algo, entre los siglos,
con la espiga, pongo apellido a la flor;
... como poeta que hago poesía.
Renace con la estrella soñadora,
elevando astrales pensamientos,
y sus tardes, de madrigal, que evoca,
dar al sol, cerúleas pinceladas;
dibujando, al poeta ... la poesía.
¡sí, yo soy ese! : El artista plástico
con sangre de son, huesos de hormigo,
raíz de chirimía, ojos marimberos.
Soy el hombre castellano, perpetuo
moriré poeta ... ¡No mi poesía!

Rafael Mérida Cruz-Lascano

[Nota: Este es el primer poema colaborado en la Sección dedica en la revista electrónica El rincón del arte y la literatura para celebrar el Día del Poeta Virtual].

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Claudia Isabel (Argentina)
Homenaje al Poeta


El bufón llega de su gira de excentricidades y busca en mi, refugio para su cansancio. Me recorre primero con sus ojos negros y penetrantes, me estudia, olfatea mi pelo, sonríe a medias. Sabe que mis brazos lo rodean sin preguntar. Él es como un sueño, breve y fugaz. No hay preguntas y mucho menos respuestas. Es efímero, a veces irreal; también puede ser esa llama que me quema y me ilumina, porque él tiene su propia luz, y yo mi propia oscuridad.

Desaparece en otoño. Regresa en primavera. Los extremos no le gustan, las mañanas tampoco. Es un noctámbulo que sólo respira la noche. A mí me agrada el otoño porque se despoja de todo su deterioro; renace pronto, y se vuelve a inventar. Me queda el cuerpo vacío sin vos, bufón.

Las palabras que pensé se precipitan y caen, no hay quien las escuche, sólo estas cuatro paredes sordas. Parto una manzana, y esa otra mitad, la tuya, se oscurece en el rincón. No hay retorno para tanto silencio. No hay eco sin palabras, sin gemidos. El viento agita las hojas de los árboles, puedo verlo por la ventana. Me trae el amargo recuerdo de tu ausencia, de los años pasados, y de la juventud que quiere despedirse, aunque no se lo permita. Y a pesar de todo lo que acontece, de tu recuerdo, y de que la vida sigue…Vos no estas desde hace tiempo. Ahora prefiero pensarte intacto.

Con tu enorme y hermosa sonrisa de bufón; tu salvaje presencia inspiradora de locos poemas, tu lirismo encantador, tu imponente figura: dura y conmovedora. Hubiese querido estar en ese instante final, sostenerte la mano, decirte cosas lindas, porque amabas todas las cosas lindas, en especial las palabras. ¡No es justo que la belleza muera, que el poeta muera, y que mi mundo pierda tus ojos negros, penetrantes y llenos de fuego! Me hice amiga de tu recuerdo. Tengo una vida, una historia que construyo día a día. Con el tiempo aprendí que el amor no desaparece; se muda para poder habitar otros cuerpos y poder contar otras historias.

Claudia Isabel: La Perla de Janis

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Kolongi (Barbados)
De Deep blues

Perenne musa soy.
Llave-inmortal del poema.
Cibernauta
de las arterias chirriantes
del rincón
donde me hallaste.
Sin llagas que me anuncien
Como un triste verso
que incendia estrellas.

Crisálida nota
en el furor de tu saxo
cuando un blues muere
despacio/ incauto
en la lírica batalla.
Poemablues
en tu almohada,
tras un sueño/ voló.

Kolongi

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Litografía de Frank Morrison

Extor Henrique Martínez (México)
Solvencia poética y realidad virtual


El quehacer literario exige responsabilidad y pericia (creatividad e imaginación), aunque se requieren otros elementos para consolidar un trabajo literario, digamos «decente», o sea, en graduación de calidad aceptable, según los dictados de la odiosa jerarquía de la virtud. No bastan los impulsos emocionales estampados sobre materiales expresivos para que exista la verdadera poeticidad; y no cualquier «cosa» es asunto lírico.

«La gran poesía —afirma el máster Juan José Saer— es el resultado de una elección del dolor, una búsqueda, una disciplina de la extrañeza que lo borra todo, que consume el mundo, lo sumerge en la oscuridad y lo rescata lavado nítido para una historicidad más alta, menos primitiva. En rigor de verdad, la poesía es 'hecha por todos' porque la poesía está en todos». Para encontrarla no necesitamos darle la vuelta al mundo de las abstracciones ni caminar con los ojos vendados por senderos metafísicos.

La poesía puede estar a la vuelta de esquina; Bécquer, Cernuda, Emerson, Dickinson, Sabines, Bañuelos, Dalton... lo han dicho y redicho que está muy cerca de nosotros. Mas si no la encontramos, entonces consolémonos con estas palabras de Baudelaire: «¿Para qué buscar tan lánguidas bellezas / más allá de tu cuerpo querido y de tu corazón tan dulce?»

«Un poeta, —dice Guerra Junqueiro— si no siente lo que en derredor tiene, lo concreto y vivo, con mayor fuerza que lo lejano y abstracto, será cualquier otra cosa, pero poeta, no».

DILETANTISMO, NEBULISMO, DOCTRINARISMO Y CUATACHISMO: Son tenues los parpadeos de poesía lo que hay en estos solares fronterizos, las aproximaciones a la literatura son poco serias; el quehacer escritural se haya mangoneado por capillas que seleccionan, escogen y editan, en su mayoría, porquería y media.

Y ¿la supuesta crítica literaria?, ésta anda peor, y tal parece que deambula por el camino de los desatinos y de las complacencias chupapollescas (se mantiene en los cuatro vicios o escollos que debe evitar el buen crítico: diletantismo, nebulismo, doctrinarismo y cuatachismo). A los lectores de poesía apenas se les mandan leves soplos.

Casi todo lo que se publica como poesía es pura burundanga y solipsismo; palabras apiladas sin ton ni son en supositorios seudoculturales; sensiblerías baratas, desvíos léxicos, efímeras patochadas. Poesía que no es poesía en una grandeza que es miseria cultural. La expresión de verso —que debe ser incisivo y ágil— se encuentra sometida a envolturas artificiosas y se manifiesta a través de una escritura descuidada, sin tino y huérfana de sensibilidad.

La poesía requiere de un lenguaje directo que oscila entre lo poético, coloquial pero matizado en metáforas; y, toda vez que el verbo es velocidad, acción pura, el lenguaje poético debe ser vertiginoso y dinámico para evitar que la poesía se estanque en mera contemplación.

El corpus poético debe corresponder a una rica estructura en la que se amalgaman las imágenes, la asociación de ideas, la transposición sensorial, la emanación de símbolos. Todo cabe en ella: las visiones alucinadas, las percepciones surrealistas u oníricas, la dislocación sintáctica. las inversiones lógicas del pensamiento, las frases elípticas e inconclusas, etcétera. Síntesis acumulativa de elementos líricos prosaicos; sincretismo de tradición y rupturas, ensoñaciones románticas, ficciones simbolistas, nomenclaturas clásicas y técnicas.

La solvencia poética de un hacedor de versos se adquiere manejando con ingenio la cosa etérea llamada poesía. Pero, por desgracia, lo que predomina y se arroja a los ojos de los lectores —además del nefasto pedigrí del cretino que se las nalguea de poetazo—, cuando no son visos de pedantería, es tropel de palabrería boba e insustancial.

En un buen poema no deben faltar ni sobrar palabras. Lo que falta es la calidad y lo que sobra es la soberbia de los tertuleros, vedetes y traficantes de cursilerías que ya piden la mirra y el incienso, simplemente porque han ganado algún certamen literario con poemas de temática diluviana: la patria, la paz, el amor, la fe y demás idioteces. Antonio S. Pedreira (San Juan de Puerto Rico, 1889-39) decía que «lanzar al mundo esas paparruchas al son del tiple y la bordonúa es como dar un cheque sin fondos».

¿Cuándo entenderán los poetas de postizo que la categoría de esteta no se adquiere mediante una currícula solapera o una inmensa mole de palabras, infladoras del ego, y sostenidas en los pilares de la vanidad y en el hueco desolador de la nada?.

Un poema se despliega por medio de figuras retóricas (símil, metáfora, imagen, etc) y el empleo de recursos estilísticos no es casual ni arbitrario, pues, aunque la intuición yoica tiene mucho peso, el discurso poético se elabora con armonía y conocimiento del ministerio que se ejerce. Los balbuceos que leemos como poesía confirman lo contrario; lo que sucede cuando no hay conciencia de lo que es la poesía. Se la concibe hasta por el antojo de acumular imágenes dislocadas que fluyen de la inercia (escritura automática, le dicen los cretinazos); improvisadas desviaciones que se apartan del grado cero produciendo lo inesperado y que conllevan a lo absurdo y la ambigüedad de estructuras (no lingüísticas) en el discurso, y que se toleran en la poesía actual porque la desviación también es un «hecho de estilo», según apunta Jean Cohen (lo que es aceptable en poemas en que se elude el control de la conciencia, pero que no son baraturas; verbigracia Vallejo y otros poetas que han sabido mantener el vínculo real entre sujeto-objeto, poeta y expresión poética de la memoria y los sentidos).

EL MUNDO FENOMENOLÓGICO Y LA REALIDAD VIRTUAL: Hoy el mundo de los sentidos y la ilusión cibernética carecen de líneas divisorias. Una existencia asimétrica, la alegría y la tristeza metidas en un solo paquete para que no se sienta la diferencia, que se confunda el placer mundano con la felicidad. El verbomotor y la imagen son rápidos, fugaces; la información fragmentada para impedir la anagnorisis que transforma la ignorancia en conocimiento, la meta es concebir la mentira como si fuera la verdad. Y los huérfanos de conocimiento abrazan el orden establecido siguiendo las encomiendas que dicta la máquina mediatizadora.

La propaganda ideológica, la ideología neoliberal, opera en el binomio aliado-vasallo; asegura el «liderazgo eficaz», la supremacía y la manipulación.
La ideología burguesa no conoce de moral ni tiene límites; provoca emociones para controlar y vender, todo lo que toca se vuelve objeto de entretenimiento, inventa guerras para desviar la atenciónñ su truco es paliar la inconformidad aplicando distractores, esas vulgaridades y ocurrencias de mal gusto sino también.

La libertad de los blogs: «Una lectura dispersa de varios weblogs argentinos, pertenecientes al género que se podría definir como "personal", aunque escritos por los más variados autores, me ha permitido formular una ley que es común a la mayoría de ellos: ninguno ofrece espacio para la crítica, no porque no estén «abiertos a todo público» (cuando digo a todo puúblico, me refiero a todo publico de determinado nivel cultural) sino que están dirigidos, lisa y llanamente, sólo a aquellos que tengan o puedan tener alguna afinidad con el autor, es decir, a sus amigos.

En otras palabras, esto es la proyección a la Red de cierto tribalismo tan presente an la cultura de estos tiempos, sobre todo entre las juventudes. Es cierto que siempre han tenido influencia en la cultura (tanto en la «alta» como en la popular), ciertos pequeños grupos de personas, unidos por vínculos de afinidad; y que todo «escritor» (es un decir, estoy rebajando un concepto de Umberto Eco que recuerdo de mis clases de Literatura) se formula mentalmente un lector modelo antes de crear su obra. Sin embargo, teniendo en cuenta que ninguno de los autores a los que refiero se destaca por su genialidad y muy pocos son talentosos (lo cual, en cierto modo, justificaría esta actitud gregaria), ¿qué cosa más aburrida que ser leido y comentado siempre por los mismos? ¿qué cosa más aburrida que formar parte de un grupúsculo de auto-adoración mutua?

Quizá esto pueda ser necesario, psicológicamente hablando, en ciertas etapas de la vida, pero no puede ni debería convertirse en costumbre. Una cultura de tribus, llevada al extremo, no sería extraño que mute en una especie de corporativismo posmoderno, con todo lo que ello implica.

Volviendo al tema de los weblogs, estas costumbres tribales salen a la luz, por lo general, cuando sucede un hecho extraordinario: un lector, de aquellos que no frecuentan la página, se atreve a criticar alguna de las "ideas" expuestas por el autor en uno o en varios de sus posts. Hay conmoción general, se desata una verdadera tormente en el seno del blog. El dueño de casa, indignado, refuta con seguridad a su crítico, aunque por lo general, no recurre a ningún argumento más válido que si no te gusta mi blog no lo leas. Poco después, aparecen los "incondicionales", que sin ninguna clase de elegancias se dedican a destrozar al infame que osó molestar al colega. Se diría que estos cumplen una función similar a la de los oyentes que dejan mensajes grabados en las radios: decir todas las barbaridades que los conductores no pueden sin verse comprometidos legalmente o socialmente.

La clave del asunto, está en esa frase furtiva, «Si no les gusta lo que escribo, no lo lean». Es decir, según las normas internas de estos grupos, no es legítimo leer aquello con lo que no se coincide. No solo se anula toda posibilidad de debate (algo que en ciertas circustancias, es comprensible) sino que directamente se deslegitima la posibilidad de acceder a ideas, a puntos de vista, que difieren de los propios, lo cual es mucho peor. La autora de uno de mis blogs favoritos, en el fotolog que posee, solía afirmar algo así como si me van a criticar, ahorrense los comentarios, frase que se podría creerse autoritaria, pero también se debe considerar que ella nunca prohibió a nadie leer sus textos, como sí hicieron muchos otros, sino que se limitó a, digamos, restringir el derecho a comentarlos.

No podemos leer aquello con lo cual no estamos, o peor aún, no deberíamos estar de acuerdo. Solo leemos lo que escriben nuestros amigos y con eso nos conformamos. ¿No va eso en contra del espiritu universalista de Internet? Tonterías, jamás ha existido tal idea. Pensar que hasta principios de este año, en casi todos los diarios, aparecieron artículos comentando sobre el fenomeno de los blogs y de sus infinitas posibilidades para ofrecer y difundir libremente una nueva clase de literatura...» [Luis Ferrari Avellaneda, sábado, abril 16, 2005, elcrepusculodelosidolos.blogspot.com]

Extor Henrique Martínez / Colaborador de Sequoyah

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Ana Lucía Montoya Rendón (Colombia)
Realidad Virtual, Don PC...


Como hilos desmadejados de una trenza de ilusiones
son una borrasca en mi "pc-ventana" infinitud de visitantes
seductores me atraen e insisten en mi pecho
ahogada con su encono estrujan mis más íntimos deseos,
desbordada, feliz en la atalaya, alargo mis manos y versos
excitada, delirante por atraparlos buscando afinidades.

Dale enter nos somos spam sin miedo entrégate desnuda
solaza tus poemas en el cuenco de estas lejanas manos
acaricia las horas amánsalas y vuélvelas luz y eternidad.

Un sol real se ha deslizado en recovecos fantasmales
ahora sus fulgores danzan entre miríadas de ojos disponibles
observan silenciosos, marcan los colores de mágicos pixeles.

En atafago de correos correspondo amistad y caramelos
en salones sin asientos departimos imaginando aromático café
chateadoras las tertulias nos invitan a hablar al mismo tiempo
gozo esos envites, encadeno con Eros y con ideas de Paz y Libertad.*

19 de Oct, 2009

Ana Lucía Montoya Rendón

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Elisabet Cincotta (Argentina)
Dos historias


Con él caminé veredas,
barrio, tango y amapolas.
Sembré de vértigo ausencias,
su mantel, el pan horneado.
Aticé hogueras en barro-horno.
Descubrí mañanas de glicinas,
calandrias, benteveos.

Él rozó lo efímero del silencio,
encerró su canto para lucir palabra.
Bailó milonga entre mis brazos
y sostuvo la luna con su aliento.

Ambos parimos verso a verso
el poema de dos historias,
apenas nos separaba un muro
vencido en primavera.

Y fuimos melodía, adoquín, farola,
Corrientes, obelisco, noche
y distancia que no es distancia
cuando la palabra nos congrega.

19 de Oct, 2009

©Elisabet Cincotta / Historias sencillas

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REVISTAS AMIGAS: Abrir el ciberespacio para la promoción, divulgación y rescate de las artes y la literatura, no sería posible sin el esfuerzo cooperativo de muchas revistas y redes. En esta edición especial de la revista virtual Sequoyah, por el Día del Poeta Virtual, queremos hacer menciones y reconocimientos de algunas de las personas, revistas y blogs, que han contribuído a la tarea de hacer un mundo más amoroso y creativamente comunicado a través de sus páginas virtuales. La iniciativa para la celebración del Día del Poeta Virtual fue lanzada por la Página de Rosemarie Parra:
Orbita Literaria y La Red de Escritores de Coquimbo. Los asociados a esta red se definen como «intelectuales dedicados a la literatura y el arte, desde Coquimbol, tierras de Gabriela Mistral».

La poeta colombiana Ana Lucía Montoya Rendón («Cantaclaro») ha desplegado su apoyo desde las bitácoras
Conversando, El Rincón de Ana Lucía y La Naturaleza y el Camino del Medio, entre otras. Ana Lucía es una asociado al grupo Muestrario. También acogiendo la idea está El Rincón del Arte y la Literatura y el espacio creado por Amparo, en uno de los más bellamente ilustrados y pictóricos sitios de la red que he visitado. Ella ha dispuesto en su website un grupo que pretende «ser un recopilatorio de todos los poemas creados para el dia 31 de Octubre día del Poeta Virtual Iniciativa creada por nuestra amiga ROSEMARIE PARRA».

Unidos en la iniciativa:
Mililiteraturas y otros.

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Sequoyah 35 / 36 / 37 / 38 / 39 / 40 / 41 / 42 / Edición Especial: Día del Poeta Virtual

Friday, October 16, 2009

Octubre 30, 2009 / Núm, 43 / Orange County




Translated poems / José Emilio Pacheco / Wikipedia / Biografía y poemas


CONTENIDO 43

Hernán Bravo Varela
Nuevo elogio de la fugacidad / Entrevista

José Emilio Pacheco
Expiación (poema)

José Emilio Pacheco gana la XVIII edición
del Premio Reina Sofía de Poesía
(ensayo)

Etnairis Rivera
Cuenta tus horas, antifaz de la muerte

Virgilio López Lemus
Reflexiones acerca del ecleciticismo de la poesía cubana contemporánea

Margarita Montes
Honduras rompe el paradigma en América Latina

Osvaldo Torres Santiago
Hostos: El hombre y la razón [poema]

Francisco Arias Solís
José Martí (1853-1895): La Voz del Libertador de Cuba

Francisco López Sacha
Poesía Cubana: Los caminos (ensayo)

Víctor Manuel Guzmán Villena
Salmo de amor

Mario Bojórquez
Anotaciones sobre la poesía de hoy (ensayo)

Alfredo Villanueva Collado
jose luis colon santiago, puerto rico / poema

Antonio García Vargas
—La palabra es la imagen del alma—

Alberto Viera
Por eso escribo

Fanny Jaretón
Distinguido
A Carlos
Encantador

Maritza Alvarez
Los Amantes
Turbado
Un tiempo para todo
Poema rehecho

Carlos López Dzur
Petición a Ormuz
Las tareas
Nunca me ha gustado la caída

Arturo Cardona Mattei
Si yo fuera poeta
Silencio

Pedro Du Bois
Futuro
Habituais
Contrários

REVISTAS AMIGAS


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Hernán Bravo Varela (México)
Nuevo elogio de la fugacidad


El escritor mexicano, José Emilio Pacheco, que este año obtuvo el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, habla de su obra poética, del éxito impensado de la novela Las batallas en el desierto y de su fracaso como dramaturgo. Además, evoca el tiempo en que la radio se nutría de historias y versos, y critica duramente a Borges y Bioy Casares como personas

Del poema, la novela, el cuento y el artículo periodístico a la traducción, el ensayo y la antología, José Emilio Pacheco (México, 1939) ha cultivado todos los géneros imaginables de la literatura. Sus casi treinta títulos, sometidos a un riguroso artesanado formal y a una limpieza extrema de sus contenidos, han hecho de él una de las voces más inconfundibles de las letras iberoamericanas
La presente conversación tuvo lugar en su casa, con motivo de que se lo distinguiera con el prestigioso Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2009.

—En tu poema Contraelegía escribiste: «Mi único tema es lo que ya no está./ Sólo parezco hablar de lo perdido./ Mi punzante estribillo es nunca más». La estética de la desaparición que predican estos versos ha regido tu escritura desde hace más de medio siglo. Sin embargo, la presencia de tu obra en la literatura iberoamericana de hoy es evidente y sustancial.

—En la naturaleza efímera de las cosas no todo es negativo. Sería terrible que el mundo se hubiera detenido el 5 de mayo de 1862. Todo debe cambiar sin tregua. Estamos aquí porque desaparecieron los que estaban antes. Nos vamos para que otros ocupen nuestro lugar.

-Un paréntesis: ¿porqué escogiste ese día específico?

-El 5 de Mayo es el aniversario de la batalla de Puebla. En nuestra historia de humillaciones y derrotas es una gran excepción la victoria contra el ejército francés.

-¿De qué manera caracterizas un trabajo como el tuyo que, aun reunido en una obra voluminosa pero estricta, retrata la disolución y el caos?

-Si divides la suma de las páginas entre medio siglo de trabajo, la obra (me parece muy arrogante hablar de "obra") es todo menos voluminosa. No soy el inventor de la disolución y el caos. Además, la poesía no es un manual de autoayuda. Más bien sirve para llamar la atención sobre las cosas menos agradables del mundo. Me parece asombrosa la capacidad de Neruda para celebrar lo grato y lo placentero. La dicha y el placer son mudos. Sólo la desgracia y el sufrimiento hablan.

—Tu poesía se ha ido tornando cada vez más despojada con el paso del tiempo. ¿Partiste de la lírica para llegar a la confesionalidad?

—Nunca he hecho ni haré textos confesionales. No sé hablar de mí mismo, aunque de nosotros mismos sea nuestra ocupación predilecta. Observa el éxito de los confesionarios, los bares y los consultorios psicoanalíticos. Me limito a escribir. Celebro la facilidad con que los escritores comentan e interpretan sus libros. Para mí, tener una excesiva conciencia de lo que se escribe es paralizante. El texto sabe lo que el autor ignora.

En el poema
Carta a George B. Moore en defensa del anonimato, defiendes la abolición de conceptos como autor y autoridad. ¿Crees que el destino de la poesía es el anonimato, el dominio público?

-Me horroriza hablar de esa Carta. Fue un gran error y lo he pagado muy caro. A menos de treinta años de distancia, el contexto ya es ininteligible. Por ejemplo, los telegramas ya casi han dejado de existir. Octavio Paz me reprochó en su momento: «No quieres darle la entrevista y se la das y en verso. Le hubieras dicho simplemente que no». ¿Cómo explicar ahora que en 1982 un estudiante estadounidense me envía cien preguntas en un telegrama de no sé cuántas páginas que debe de haberle costado muchos dólares? Me pareció una descortesía y una ingratitud la simple negativa. Y cometí el disparate... Leo con enorme interés las entrevistas ajenas. El problema es que no sirvo para ser entrevistado. No tengo la menor facilidad de expresión oral. Por lo demás, detesto escucharme y verme en fotos y videos. Pero una cosa son las buenas intenciones y otra, la implacable realidad. Me dan un doctorado. Recibo un diploma y leo un discurso. Al retirarme, un funcionario me dice: «Lo está esperando la hija del señor rector para entrevistarlo en la televisión universitaria». Se necesita ser un héroe, y no lo soy, para contestarle: No doy entrevistas. Lea usted mi carta a George B. Moore.

-No deja de ser curiosa la anécdota anterior y, más todavía, la solicitud de ese poema por algunos lectores durante tus presentaciones: «Que José Emilio lea el poema sobre el anonimato». Pero que sea él, con nombre y apellido, quien lo haga.

-Sí, es el colmo que te pidan, y tengas que aceptar, leer en persona ¡una defensa del anonimato! Defiendo el anonimato sobre la base de que uno está siempre plagiando sin querer a los demás. Trato de compensar un poco esta circunstancia mediante los seudónimos, heterónimos y apócrifos. Pero en todo momento bajo una mínima ética: no escribir nunca nada que no firmaría con mi nombre.

La parte agradable del anonimato es lo ocurrido con el cuento Tenga para que se entretenga [de El principio del placer , 1972]. Como sabes, tiene dos interpretaciones posibles. Lo puedes ver como un cuento de fantasmas o como un relato de la corrupción política y policial en México. Es mi mayor éxito literario porque he desaparecido como autor: me lo han contado como si fuera real y sin saber que yo lo escribí. Recuerdo al menos dos versiones muy superiores al original: la de un niño repartidor de diarios y la de un taxista.

—La Historia es un fantasma que recorre obsesivamente tu obra, tanto en su reconstrucción como en su fabulación. ¿Dónde ocurre la Historia para la literatura?

—La Historia con mayúscula no tiene forma ni principio ni fin. Lo que llamamos Historia es la historiografía, su expresión escrita. Lo que no está escrito es como si nunca hubiera sucedido. Y aquí se muestra en su verdadera dimensión la frase una imagen vale más que mil palabras. No es un proverbio chino como nos dicen, sino la idea de un publicista de Nueva York que la inventó para sostener su tesis de que la mejor propaganda para la Coca-Cola era presentar la imagen muda de la nueva botella que se lanzó a comienzos del siglo pasado. ... El ejemplo contrario es la célebre fotografía de Jerónimo Hernández en el Archivo Casasola. Durante casi cien años, la foto de esa mujer asomada a la puerta de un vagón pasó a representar a la Adelita, la compañera del revolucionario, el símbolo de la lucha del pueblo mexicano contra la tiranía. El gran investigador Miguel Ángel Morales la encontró y la publicó en su totalidad hace dos años: la Adelita no es una revolucionaria ¡sino una cocinera del ejército con que Victoriano Huerta, el futuro golpista y asesino de Madero, salió a combatir a los rebeldes del norte! ¿Qué sucedió? No estábamos leyendo bien la imagen sino ilustrando con ella en nuestro interior las novelas de la revolución.

—Dar testimonio a partir de los grandes acontecimientos históricos o de los aparentemente nimios en la biografía de un hombre cualquiera es una impronta de tus narraciones, poemas y artículos. Pero ¿quién testimonia por ti?

—Por mí sólo pueden testimoniar, para absolverme o condenarme, mis propios escritos, que no tienen la menor pretensión a este respecto. Escribo lo que puedo y todo está determinado por el año atroz de mi nacimiento: 1939. Es increíble todo lo que he visto desaparecer, por ejemplo la ciudad de México. Me alegra que muchos jóvenes rechacen la piedra funeraria que me oprimió por muchos años: la de ser un escritor nostálgico. La nostalgia es la invención de un falso pasado. A ella se opone la mirada crítica. Estoy en contra de la idealización de lo vivido pero totalmente a favor de la memoria.

—En Las batallas en el desierto, lo encontrado es lo perdido desde siempre. ¿Toda epifanía trae consigo una acta de defunción?

—Tal vez para escribir ese libro fue necesaria otra de las muchas muertes de la ciudad de México: la apertura en 1977-1978 de los llamados ejes viales, que no sirvieron sino para enriquecer aún más a los ladrones que en aras de la codicia han hecho de verdad inhabitable este lugar. Coincidió con que en la exposición Recuerdos de Vicente Rojo me preguntó Armando Ponce, el jefe de la sección cultural de Proceso, qué pensaba de los amores infantiles. Le contesté con una frase de Graham Greene que me ha impresionado desde que la leí: «Los verdaderos amores trágicos son los amores de los niños y de los viejos porque no tienen esperanza". El reverso de Las batallas en el desierto es el cuento en cinco actos y en verso "El señor Morón y La Niña de Plata o Una imagen del deseo» que publiqué hace unos meses en la Revista de la Universidad y ahora abre la primera sección de Como la lluvia.

A partir de la conversación con Armando Ponce se me ocurrió todo lo que narra Las batallas en el desierto . El ambiente es real, pero la historia es por completo imaginaria. No tuve una adolescencia tan interesante como la de Carlos, su protagonista. En toda actividad humana hay algo horrible y en este caso es que ya no puedo disculparme ante mis padres porque muchas personas que me hacen el favor de leer el libro creen que fueron como los padres de Carlos, cuando en realidad eran todo lo contrario.

—Y contra tus expectativas, se convirtió en tu obra más leída y reeditada?

—Eso te demuestra que nadie puede buscar el éxito. Pensé que Las batallas en el desierto sólo iba a interesar a las personas que fueran mis contemporáneas y hubiesen vivido en la colonia Roma. Sin embargo, la inmensa mayoría de sus lectores han sido jóvenes y muchachas. Supongo que había algo en el aire de la época. Mi libro se difundió en España y en Estados Unidos pero no tuvo ningún éxito. Le fue mucho mejor en Francia y en Italia, aunque en términos bastante modestos.

—En lo tocante a las reediciones, cada nueva salida de tus títulos lleva detrás un arduo e interminable proceso de corrección. ¿A qué se debe?

—No creo en el autor intocable. Si puedo mejorar lo que escribo, lo haré como se mejoran y actualizan los libros de texto. Muchos autores lo hacen, pocos se dan el valor de confesarlo. Tienen razón porque muchas personas creen que la reescritura las agrede: "No corregiste el texto, me traicionaste a mí". Mi idea es muy sencilla: si publico ahora, digamos, La sangre de Medusa, no pienso que van a releer este libro quienes lo leyeron en nuestra juventud. Hay cada vez más libros y menos tiempo. Trabajo para quien se acerca a él por vez primera. Sin embargo, persisto sin esperanza, acepto que la reescritura es una causa perdida.

—Cada generación traduce a sus clásicos, pero un autor maduro es la suma de las generaciones por las que ha atravesado y que coexisten en él.

—En la literatura, ¿existe el pasado?, ¿todo es presente? Ningún taller de escritura dramática podría enseñarle hoy a nadie una construcción tan actual y tan perfecta como la estructura en espiral de Edipo rey . Siempre he tenido el temor de que la destrucción del mundo clásico fue tan brutal que nada más sobrevivieron las obras de las que los copistas habían hecho gran cantidad de ejemplares, es decir, los best sellers. A lo mejor hubo autores más grandes que Sófocles y Virgilio que se perdieron para siempre.

He concluido, y espero publicar en 2010, la última versión de Aproximaciones, que empieza con los epigramas griegos y termina con los haikús japoneses. En medio están los románticos y los poetas del siglo XX. Es un libro que se ha llevado medio siglo. Empecé con las traducciones escolares y he seguido con todo lo que me interesa leer atentamente. La mejor forma de hacerlo es traducirlo. .. Sufrí un trauma grave con el fracaso de mis labores de dos décadas en los Cuatro cuartetos, las versiones inéditas que siguen a la que conoces y publicó el Fondo de Cultura Económica en 1989. José Ramón Ruisánchez asegura que no existe ni siquiera en inglés una edición crítica como la que intenté en español. Octavio Paz fue un gran defensor de esta versión.

—¿A qué obedece la comunión tan especial que surgió entre el último Eliot y tú? Uno podría pensar que tu poesía, monumento fúnebre al tiempo, se corresponde más con el primer Eliot, el autor de La tierra baldía (1922), que con el de Cuatro cuartetos, convertido a la gracia de la fe anglicana y en un espíritu monárquico.

—Extrañeza suprema de la poesía: nos puede encantar aunque estemos totalmente en contra del autor y sus ideas. Me fascinan los Cuatro cuartetos y El Aleph y Ficciones y los finales de Borges, pero no me sentaría a la misma mesa con sus autores. Eliot en persona me parece casi tan abominable como el espantoso Borges que emerge del libro arrasador y finalmente suicida de Bioy Casares. Qué horrible ver cómo suelen terminar las amistades. Preferiría no haberlo leído. Pocas cosas me han causado tanta tristeza y tan amarga impresión sobre lo que somos todos los seres humanos, no sólo los escritores.

-Habrá más de un lector superficial convencido del fondo autobiográfico de tus relatos y novelas.

-Todas mis narraciones son imaginarias; sólo en algunos poemas como en La Niña de Plata me he dado valor para enfrentar episodios autobiográficos y aun así están muy ficcionalizados. No tengo ninguna esperanza de sobrevivencia. Nadie se acordará de mí al día siguiente de mi muerte.

—Tus libros de narrativa son tempranos. Una de tus primeras publicaciones fue Tríptico del gato, en 1956.

—Es una iniciación rara porque casi todos comienzan escribiendo versos aunque no vuelvan a hacerlo. Mi proceso fue distinto. Desde niño me gustaba mucho la poesía y la miraba con gran respeto por la extrema dificultad que hay en escribirla, mejor dicho, en hacerlo bien.

Vuelvo a lo que llamó Scott Fitzgerald el incomunicable pasado. Nadie en tu generación ni en las posteriores se imaginaría que en los años cuarenta la radio era una máquina de contar historias, un gran instrumento narrativo. Por otra parte, si no la poesía, el verso era algo cotidiano. Nuestros padres y abuelos solían improvisarlos sin ninguna pretensión literaria para referirse al acontecer local y nacional. Todos los diarios publicaban epigramas, algunos tan certeros e injustos como el de Tomás Perrín sobre los boy scouts: Es, si al vestuario tan sólo me ciño,/ Un pobre niño vestido de bobo/ Al que dirige con celo y arrobo/ Un pobre bobo vestido de niño.

Me duele ver en qué terminaron las "calaveras", los epigramas del Día de Muertos que hoy se practican con un desconocimiento absoluto del metro y de la rima. Claro, en las escuelas se enseñaba declamación. Yo era malísimo para ella y sigo siendo un pésimo lector en voz alta. Pero declamar te daba vocabulario y un sentido del idioma que ya perdimos... He escrito muy pocos versos rimados y nunca he hecho un buen soneto pero defiendo estas cosas sobre la base de mi experiencia de haber vivido en el puerto de Veracruz, donde hasta hoy se hacen décimas perfectas incluso por autores que no saben leer ni escribir.

-Háblanos de tu etapa poco conocida como dramaturgo y traductor teatral.

-Uno de los grandes privilegios de mi infancia fue convivir con mi prima Thelma Berny. En realidad, Thelma era mi hermana mayor porque fue criada por mis padres hasta los diez o doce años. Thelma se casó en 1955 con el gran actor Carlos Ancira. Muy generosamente me llevaban a las funciones y me permitían asistir a los ensayos.

El gran éxito de los jóvenes Emilio Carballido, Sergio Magaña y Luisa Josefina Hernández puso de moda el escribir teatro. Nada más natural que yo también quisiera intentarlo. Me inscribí en la clase que en la UNAM L. J. Hernández había heredado de Rodolfo Usigli e hice muchas obras detestables. Sin embargo, Carballido advirtió que yo tenía suma facilidad para el diálogo y me aconsejó escribir versos con objeto de mejorarlo. Lo hice con tanto entusiasmo que antes de cumplir dieciocho años le entregué el manuscrito de todo un libro que él se negó a devolverme y espero se haya perdido entre sus papeles. Sería terrible que salieran a la luz esas puerilidades. Gracias a ellas poco después escribí

Árbol entre dos muros y los demás poemas que abren Los elementos de la noche y sin quererlo me fui alejando de la dramaturgia. No obstante, para mitigar mi fracaso he hecho traducciones y adaptaciones teatrales y guiones de cine, los escritos con Arturo Ripstein y muchos otros no filmados.

—Dijiste que de niño tocabas, mal que bien, el piano. Sin embargo, has confesado tu melomanía en varios poemas. ¿Tu relación con la música ha sido la más plena o ideal que has tenido con las artes?

—Tuve clases de piano que me sirvieron para mostrar mi absoluta falta de talento. Digamos que soy un ignorante de la música apasionado por ella. Tampoco he podido escribir libretos ni letras de canciones. La melodía del verso es una reminiscencia de la música que lo acompañaba antes de la aparición de la imprenta. Ahora estamos volviendo a los orígenes. Sea como fuere, para mí un poema es también una experiencia visual y auditiva. Tengo plena conciencia de ser, insisto, un pésimo lector en voz alta. Escucho, eso sí, muy bien en silencio y no me gusta que declamen mis poemas.

-Tus dedicatorias construyen una rotonda personal de hombres ilustres, un memorial de palabras...

-Los muertos se volvieron famosos cuando ya hacía tiempo que les había dedicado el texto. Ahora, en efecto, las dedicatorias parecen una rotonda pero sólo es cuestión de haber compartido viejos tiempos y antiguos espacios. Al entregar los dos nuevos libros, Como la lluvia y La edad de las tinieblas, suprimí las dedicatorias no por ingratitud sino por acumulación fúnebre. Cuando llegas a esta edad, no pasa una semana sin que te avisen de la muerte o la enfermedad mortal de alguien cercano. Contra la máxima de La Rochefoucauld que Swift consideró el texto más vil del mundo y la más grave afrenta contra la humanidad («De mi gran amigo la mayor desdicha/ me causa en el fondo regocijo y dicha»), no pienso: "Qué alivio, me salvé, al menos por ahora no fui yo". Al contrario, tengo la certeza de ser el próximo en la lista. ¿Te acuerdas de lo que decía el actor George C. Scott?: «Cada mañana lo primero que hago es leer los obituarios y si mi nombre no aparece en ellos entonces me levanto de la cama».

© Letras Libres / México, 2009

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José E. Pacheco En su juventud / La curiosidad del poeta / Entrevista a JEP por Pablo Ordaz

José Emilio Pacheco (México)
Expiación

Qué sola ha de sentirse la luciérnaga En el suburbio que era campo.
Arde sin nadie entre las casas tristes. La repudió el enjambre intolerante

Que exige sumisión igual que todos.
No sé cuál fue su error o su pecado. Acaso las luciérnagas también
Castigan sin piedad a las insumisas Y les cortan la luz y el aire.
Tal vez la usó la tribu como chivo expiatorio. Murmuradas las culpas a su oído,
La enviaron a perderse en el desierto Para morir por la vileza de otras.
En la altura contrasta su brillantez Con esos fuegos fatuos tan rastreros
Que hacen teatro de espectros en la noche Y nos llenan de miedo.
No es verde de esperanza el mal color
De la pobre luciérnaga extraviada. Su vuelo dice adiós a todo aquello
Que acaba de morir en este instante.

[Este poema pertenece al libro Como la lluvia (Ediciones Era), que acaba de aparecer en México]

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José Emilio Pacheco gana la XVIII edición
del Premio Reina Sofía de Poesía


El escritor mexicano José Emilio Pacheco ha obtenido la XVIII edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que reconoce el conjunto de la obra de un autor vivo. Este galardón, convocado conjuntamente por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, tiene como objetivo reconocer una aportación literaria relevante al patrimonio cultural común de Iberoamérica y España.

Los poetas que concurren a él -en esta edición han sido 41- son propuestos por instituciones académicas, universitarias y culturales de España, Portugal, Estados Unidos, Brasil y los diferentes países hispanoamericanos.

Entre los numerosos premios que Pacheco ha recibido en su carrera literaria figuran el Iberoamericano de las Letras José Donoso (2001), el Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo (2003), el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2004) y el Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca (2005).

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Etnairis Rivera / en: Bocetos de la Ciudad Silente

Etnairis Rivera [PR]
Cuenta tus horas, antifaz de la muerte


La tierra es devastada en la zanja de estos tiempos.
La cara aindiada, la de nuestra herida,
es escombro y rancho
sin piso ni azada ni pan.

Una flor y un canto,
todo el maíz,
la vida y los pájaros
han de poblar el cielo.

Cuenta tus horas, antifaz de la muerte,
mientras tomas de la copa del dólar,
cuenta tu aire.

Las manos y la voz están volcadas
como un sol interior
que avanza.

La tierra devastada es un solo cuerpo,
un solo cuerpo
y su corazón de lluvias.

Etnairis Rivera / Intervenidos VI / Puerto Rico

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Virgilio López Lemus
Reflexiones acerca del ecleciticismo
de la poesía cubana contemporánea

Es un hecho curioso en el desarrollo histórico de la Poesía Cubana este que se ha ido produciendo desde la década de 1990 hasta hoy, y que podría caracterizarse por la ausencia de una corriente dominante; incluso por la presencia de varias líneas temático/formales relacionables, pero sin que ninguna prevalezca.

Aquel momento de crecimiento cuantitativo y cualitativo de los años ochenta del pasado siglo XX, hicieron descender considerablemente al antaño predominante Coloquialismo; entonces vimos abrirse paso seguro a una corriente que podríamos llamar Neorigenista, dada a la influencia que sobre un grupo notable de poetas tuvieron los principales autores de famoso grupo de la revista Orígenes, sobre todo José Lezama Lima, Eliseo Diego, Virgilio Piñera y Gastón Baquero; quizás hasta en ese mismo orden.

Además, se abría paso una corriente de poesía experimental, de muchos rasgos formalmente innovadores dentro del ámbito de la palabra poética, que iba desde derivaciones del Surrealismo, a cierta adopción discreta de códigos de la poesía visual.

Asimismo, las formas clásicas con multitudes temáticas se desplazaron con fuerza desde el grupo generacional de poetas nacidos entre 1946 a 1950, a otro grupo entre los nacidos en la década de los 60 y primeros años de los 70; en algunos casos, de revitalización neorromántica del soneto y la décima.

El período “especial”, correspondiente a la década siguiente (los 90), trajo consigo cierto grado de dispersión, muy reflejado en el ámbito de la poesía, a mi juicio, interrumpiendo el mejor desarrollo de estas corrientes in situ; entonces, no hubo condiciones para que corriente alguna se hiciese predominante, no se puso definitivo fin al Coloquialismo, al menos en su característica esencial del tono conversacional; quizás por la necesidad que muchos poetas seguían teniendo de ofrecer testimonio personal o hasta social, de su circunstancia.

En contraposición, la corriente de ruptura que se había ido separando mucho de la influencia lezamiana, siguió siendo más bien una fuente de experimentación grupal no dominante.

Tal panorama continuó al cambiar el siglo (y el milenio), y ya entrados en su primera década. Puede caracterizarse entonces a la evolución de la Poesía Cubana Contemporánea por una carencia de orientación hacia una o varias corrientes de carácter mayoritario; que si bien pudiéramos decir que esa mayoría expresiva, se halla aún en un atenuado tono conversacional, directamente vinculado con la subsiguiente necesidad testimonial que aun presentan los poetas jóvenes, y la mayor parte de los poetas residentes o no en el territorio cubano.

Un muy común encabalgamiento entre tradición y ruptura, caracteriza nuestro tiempo cubano.

© Virgilio López Lemus
Fragmento del prólogo en el libro de poesía Lejos de la Corriente, del cubano Edel Morales. /
Alas Cuba

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Margarita Montes
Honduras rompe el paradigma en América Latina


La remoción del Presidente José Manuel Zelaya Rosales por parte de las Fuerzas Armadas en la madrugada de ayer domingo 28 de junio, rompe paradigmas de la historia política contemporánea de América Latina. Por primera vez en la era de la post Guerra Fría (desde 1989 hasta la fecha), un ejército depone un Presidente constitucional y democráticamente electo, para restaurar el Estado de Derecho, y no para romper el Estado de Derecho en un país, como era característico de los militares en épocas anteriores.

Este caso no se puede catalogar como un
golpe de Estado, ya que no cumple con dos rasgos fundamentales de dicho fenómeno político: toma del poder por parte del estamento militar y quebrantamiento del Estado de Derecho. La acción tomada por las Fuerzas Armadas de Honduras fue basada en una orden judicial y su propósito fue restablecer el Imperio de la Ley (rule of law), el cual estaba siendo violentado consistentemente por el propio Presidente del Poder Ejecutivo, al desconocer las disposiciones del Poder Judicial y del Poder Legislativo (checks and balances). Luego de la intervención de las Fuerzas Armadas, la Constitución Política sigue vigente ya que se respetó plenamente la sucesión de poder establecida por la Carta Magna, con lo cual se nombra un nuevo Presidente Constitucional.

Y es que desde el punto de vista de la politología, Honduras sentó ayer un precedente, el cual sin duda pasará a ser un caso de estudio de universidades, diplomáticos y políticos alrededor del=2 0mundo.. Por primera vez en Latinoamérica, el pueblo se rebela, sin derramamiento de sangre y sin violencia, contra un Presidente constitucional y democráticamente electo, por violar disposiciones legales y la institucionalidad vigente en el país.

Por eso es que la prensa internacional, los organismos internacionales y gobiernos alrededor del mundo, no han comprendido aún el contexto y la esencia de este caso, y están condenando lo que ha sucedido en Honduras, pues lo están analizando en base a conceptos propios del viejo paradigma de los golpes de Estado durante la época de la Guerra Fría. La comunidad internacional, pública y privada, aún no ha tenido el tiempo, ni los elementos, para percatarse que en Honduras ayer se rompió un modelo y que se trata de un caso completamente sui géneris.

La lección que dio Honduras al mundo ayer es clara: aunque un Presidente haya sido electo democrática y legítimamente, no tiene derecho a desobedecer la Constitución y las leyes de la República. Lo s pueblos ya no están dispuestos a tolerar ese tipo de abusos de poder de los Presidentes constitucionales, que muchas veces se consideran intocables, por el mismo hecho de haber sido electos por el pueblo. El mensaje de Honduras es simple: el voto popular no incluye una licencia para delinquir, y todo esfuerzo para gobernar por el bien común debe estar dentro del marco de la ley.

Probablemente, tampoco los hondureños se han dado cuenta de la magnitud de lo que hicieron ayer. Con el paso de los días, los meses y años irán asimilando y comprendiendo la dimensión del nuevo paradigma que han sentado, con un rotundo mensaje para propios y extraños sobre lo que le depara a los dictadores constitucionales y a sus aprendices tropicales. El que tenga oídos, que oiga.

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* *
Filósofo Eugenio María de Hostos y Bonilla

Osvaldo Torres Santiago (PR)
Hostos: El hombre y la razón


Para que el hombre sea Hombre
Y la razón desarrolle

Es justo que no se embrolle,

En mil ideas sin nombre.
Y para que no se asombre
Cuando su vida realice,
Es bueno que nos lo explique
Con natural elocuencia
Cuando gane la sapiencia
De campanas en repique.

Al cobrar así conciencia
De su existencia madura
Capacidad y cordura
Serán guía de su ciencia
Labrando la inteligencia
Que de la razón emana,
Elevará en la mañana
Cantos a las libertades
Que nacen de las verdades
De una ciencia soberana.

La ciencia es conocimiento
De todas las condiciones,
De sus leyes y razones
Cual veraz razonamiento
También son camino cierto
De mi rumbo libertario.
Jamás serán cual calvario

De una conciencia madura
Que se crece en la cordura
De este fiel epistolario.

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Monografía / José Martí y los Versos sencillos / Yainy Cabrera Suárez

Francisco Arias Solís (España)
José Martí (1853-1895): La Voz del Libertador de Cuba


Con los pobres de la tierra
quiero yo mi suerte echar:
El arroyo de la sierra
me complace más que el mar.
José Martí

José Martí es una de las figuras históricas más altas, puras y profundas de las Américas. Rubén Darío con garra crítica excepcional, le hermana la genialidad a la de Domingo Faustino Sarmiento. «El genio, ha intentado aparecer dos veces en América; la primera en un hombre ilustre de esta tierra, la segunda en José Martí», dejó escrito, en La Nación, de Buenos Aires.

José Martí nace en La Habana el 28 de enero de 1853. Los padres eran españoles, valenciano el padre, y canaria, la madre. Su hogar fue el de un niño pobre, agobiado de estrecheces.

Al llegar a la adolescencia publica el drama Abdala, transido de amor patriótico y de ansia de libertad, siendo condenado a trabajos forzados por las autoridades españolas a los dieciséis años. Quebrantada su salud, se le cambia la pena por la de relegación a la Isla de Pinos y, en 1871, por la de destierro a España.

En Madrid escribe un folleto, El presidio político en Cuba, recuerdo dramático sangrante, del castigo que acaba de sufrir en Cuba. Cursa estudios universitarios en Madrid y Zaragoza. «Para Aragón, en España, / tengo yo en mi corazón / un lugar todo Aragón...», cantará más tarde el poeta.

De España parte Martí para México, donde desarrolla una intensa labor como conferenciante y periodista. Allí escribe para la escena y ejerce la crítica teatral. A principios de 1877 visita Cuba en rápido viaje y sale hacia Guatemala. En la tierra del quetzal trabaja sin descanso con la pluma y la palabra. Cuando se firma en Cuba la Paz de Zanjón, en 1878, vuelve Martí a su tierra. Nuevamente es condenado a destierro. Sale hacia España, pasa por París y arriba en Nueva York en 1880. En ese año visita Venezuela, donde reside durante seis meses. Al dejar la tierra de Bolivar escribe: «Déme Venezuela en qué servirle. Ella tiene en mí un hijo...»

En los últimos catorce años de su vida la ciudad de Nueva York es la residencia de Martí. Al entrar en Estados Unidos tiene decidido Martí darse en cuerpo y alma a la tarea de libertar a Cuba. En 1891, funda Martí el Partido Revolucionario Cubano. Hasta el inicio de la revolución en 1895, su vida será un viajar sin descanso. El 11 de abril de 1895 desembarca Martí en Cuba, integrándose como un soldado más de las tropas insurgentes. El 19 de mayo de 1895 una bala terminó con su vida en Dos Ríos, paraje del Oriente de Cuba.

Martí cultiva todos los géneros literarios. Entre sus bellísimos cuentos destacan La muñeca negra y Los dos ruiseñores, y entre las obras dramáticas Adúltera y Amor con amor se paga. En 1882, a los dos años de llegar a Nueva York, publica Martí su Ismaelillo; del mismo año son buena parte de sus Versos libres. En 1889 aparecen los poemas incluidos en la Edad de Oro, admirable revista que dirige y redacta para los niños hispanoamericanos, en 1891 ofrece los Versos sencillos; intenso registro autobiográfico en que alcanza la originalidad más exacta y depurada. En sus Flores del destierro, vuelca sus conflictos y presagios de revolucionario y de hombre.

José Martí como advirtió felizmente Federico de Onís no fue precursor del modernismo, sino iniciador de una obra literaria de mayor trascendencia y de más larga vida. «Los versos –decía Martí- no han de hacerse para decir que se está alegre o se está triste, sino para ser útiles al mundo».

Sus Versos sencillos, son en muchos sentidos, una obra culminante en que se afinan y depuran todas sus virtudes poéticas. Y como dijo, el poeta cubano: Mi verso es de un verde claro / y de un carmín encendido: / Mi verso es un ciervo herido / que busca en el monte amparo.

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Francisco López Sacha (Cuba)
Poesía Cubana: Los caminos


Aunque parezca mentira, la vuelta en redondo del Siglo XX nos ha convertido de pronto en damas y caballeros de antaño.

No usamos ya levita ni bombín, ni abanicos ni bastones de carey, pero tendremos en la próxima centuria el mismo rostro asustado que sale de ellas en las fotografías de cajón.

En un poema de Aramís Quintero, que tiene esa memoria de futuro, nos plantea la disyuntiva: “parecemos los mismos, pero no lo somos”.

El barco que zarpó con la intervención norteamericana en Cuba en 1898 va llegando al otro extremo del muelle con una nación independiente a bordo, con un proceso social que nos ha colocado otra vez en el vórtice del mundo, con un movimiento literario de tanto peso como aquel que dejamos atrás con la muerte de Julián del Casal y José Martí.

Si en esos días la nación se jugaba su destino contra el dominio español, en un gesto de tan alta fuerza que nos hacía inaugurar el Siglo XX --sí, este siglo, que no comenzó en Sarajevo en 1914, ni en Petersburgo en 1917, sino en las playas de Daiquirí, como afirma más de un historiador--; esa misma nación, que ya es otra, se empeña hoy en culminar una pelea contra el más poderoso imperio de la Tierra para preservar sus derechos, su identidad y su cultura.

Atrás quedó el modernismo y ahora vamos llegando a la posmodernidad. El viaje ha sido largo, pero fructífero.

En 1899 Esteban Borrero Echeverría publicó tímidamente el primer libro de cuentos de la literatura cubana. Hoy tenemos una tradición, la cual, después de ese volumen, nos ha dejado el realismo mágico, lo real maravilloso, el absurdo, la fabulación poética, la estilización del cuento rural, la cuentística de la violencia y la narrativa de la intimidad en nombres tan importantes para nuestras letras --y en algunos casos para las letras de todo el continente-- como Alejo Carpentier, Lino Novás Calvo, Virgilio Piñera, Eliseo Diego, Lydia Cabrera, José Lezama Lima, Onelio Jorge Cardoso, Guillermo Cabrera Infante, Dora Alonso, Reinaldo Arenas, Eduardo Heras León, Miguel Collazo o Senel Paz. Todos confluyen en este fin de siglo, en esta narrativa iconoclasta que los más jóvenes escritores inauguraron en 1988.

Ahora están de nuevo las sombras del neobarroco y el absurdo, los estilos asimétricos de Severo Sarduy, Virgilio Piñera, Ezequiel Vieta y Calvert Casey, en esa pelea por eliminar del relato la estructura dramática iniciada con Poe. Los nuevos narradores de esa línea parecen decir: «El cuento es escritura, no nos complace el argumento creciente, ni el clímax, ni el desenlace». Así aparecen, por un lado, escritores como Rolando Sánchez Mejías, Atilio Caballero, Ena Lucía Portela, Alberto Garrandes, Jesús David Curbelo, quienes, en la mayoría de sus historias difuminan la anécdota, desdibujan a los personajes, quiebran el conflicto y la unidad de sentido para hablarnos del mundo marginal en las ciudades, de la angustia, de la soledad del individuo. Sus ficciones son hijas del minimalismo y la posmodernidad, y algunos de sus textos han resultado verdaderos rompecabezas para la crítica. Son historias audaces, desprovistas de centro, cuyo tono se acerca al ensayo, la poesía y la literatura de reflexión.

Por otro lado, más cerca todavía de la generación precedente, de Senel Paz, Miguel Mejides, Abel Prieto, Mirta Yáñez o Reinaldo Montero, quienes fundaron la narrativa de la intimidad en los 80, están los rockeros, los fabulistas y los actuales cuentistas de la violencia, como Alberto Garrido, Ronaldo Menéndez, Angel Santiesteban, Milene Fernández, José Manuel Prieto, Eduardo del Llano o Raúl Aguiar; los cuales mantienen la melodía, la anécdota, el equilibrio dramático, para contarnos con agresiva intensidad el mundo cotidiano de los jóvenes, el desenfado sexual, los problemas humanos en las campañas del internacionalismo en África; y el desvelado asombro ante el desplome del socialismo real. Ellos también experimentan con nuevas estructuras del relato, pero lo hacen conservando aún el hilo de la narración. Su estética es también iconoclasta, pero sus nexos con la tradición son más precisos.

Ambos grupos forman la punta de lanza en el cuento cubano y cada uno de sus miembros exhibe un tono de época que lo diferencia del pasado, y al mismo tiempo, una personalidad que lo hace ya inconfundible.

Son una generación con todos los atributos que la califican: memoria colectiva, ruptura estilística, temáticas nuevas. Lo cierto es que han empujado el género hasta fronteras insospechadas, y se unen a los nuevos impulsos que escritores ya consagrados como Miguel Collazo, Antón Arrufat o Pablo Armando Fernández le dan al cuento en estos años.

La década de los 90 ha estallado en todas direcciones y otros escritores como Arturo Arango, Aida Bahr, Leonardo Padura, Pedro de Jesús López, Jorge Luis Arzola, Alberto Guerra Naranjo, José Miguel Sánchez, o Guillermo Vidal, han conseguido bellísimas historias en el magma de esta explosión. Un fenómeno como este no ocurría desde los años 40, cuando la gran diversidad de influencias creó el cuento moderno entre nosotros.

Ahora estamos viviendo una experiencia similar y, por primera vez en nuestra historia, el cuento reina como el explorador por excelencia en este fin de siglo de la Literatura Cubana.

Ese era el lugar de la POESÍA, que ahora, misteriosamente, va detrás.

Pienso que llegó tan lejos en los años 80 que se atomizo; se hizo tan personal y única en la obra individual de los poetas que dejo de encabezar el movimiento literario; es decir, perdió el sentido de orientación común que la había caracterizado hasta entonces.

No hablo, por supuesto, de su calidad, sino de su perfil. La eclosión que también experimenta el género no es visible para el lector, y los buenos poemarios deambulan por los estantes de las librerías sin que la crítica les haga justicia.

La crisis editorial que padecimos con todo rigor en los primeros años de los 90 le hizo sufrir, antes que a otros géneros, lo que Antón Arrufat denomina «ausencia de visualidad literarias». Las escasas tiradas de los libros cubanos, desde entonces hasta hoy, dañaron los vínculos de comunicación con una materia tan sensible, y los lectores se desorientaron ante la fiebre de las plaquettes y los volúmenes de pequeño formato. La recuperación editorial, que todavía es lenta, no alcanza a paliar el daño, y la Poesía vive un momento de aislamiento, a pesar de su intensidad.

Sin embargo, fue la Poesía quien hizo transitar a la literatura cubana por el romanticismo, el modernismo, y la vanguardia, con una calidad y una fuerza inusuales, a la altura de las grandes literaturas nacionales del continente.
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Con José María Heredia tuvimos el primer romántico americano, con Juan Clemente Zenea, el primero de los exquisitos, y con Julián del Casal y José Martí a los primeros modernos.

El mapa de la Poesía Cubana se ensanchó tanto desde entonces, que no hubo un grupo, una tendencia, o una promoción, que no tuviera, al menos, un excelente poeta.

Nicolás Guillén, José Lezama Lima, Ballagas, Brull, Poveda, Dulce María Loynaz, Florit, Tallet, Navarro Luna, Boti, Pedroso, Pita, Mirta Aguirre o Virgilio Piñera, entre los mayores; y Eliseo Diego, Cintio Vitier, Gastón Baquero, Fina García Marruz, Samuel Feijóo, Carilda Oliver Labra, o Jesús Orta Ruiz, entre los más jóvenes; abrieron a principios y a mediados del siglo XX una línea cósmica que ya no permitía las clasificaciones de antaño, con una
Poesía Moderna / Gran Poesía Cubana, y la conciencia de la intertextualidad.

Muy pronto estos signos cobraron fuerza en tendencias opuestas.

Una de ellas totalmente agresiva, donde ya el poema se dislocaba y se volvía asimétrico, se convertía en manifiesto, en objeto, en hecho conceptual, sobre todo en la poética de Ramón Fernández Larrea, Omar Pérez, Sigfredo Ariel, Carlos Augusto Alfonso y Alberto Rodríguez Tosca.

La otra, muy junto a ellos, creció con una especie de lirismo reflexivo, más pausado y austero en su diseño, en la Poesía de Emilio García Montiel, Roberto Méndez, Dagmaris Calderón, Soleida Ríos, Odette Alonso, José Pérez Olivares y Abilio Estévez.

Asistimos entonces a una partenogénesis en el movimiento poético cubano.

Una línea se tornaba desafiante, abierta, dionisíaca en una suerte de estética del desconcierto; mientras que otra buscaba la quietud, el soliloquio, la hondura vital, con el cuidado de la exquisitez en la materia poética.

En realidad, parecía cumplirse en la Poesía lo que el crítico y narrador Arturo Arango aventuraba, en 1988, para el cuento: la división entre violentos y exquisitos.

Subrayé entonces la necesidad de nuevas herramientas críticas para entender el viaje de la Poesía Cubana, la cual, a todas luces, tomaba en esa época por senderos desconocidos.

Una inquietud similar pude escuchar en otros críticos, mucho más autorizados que yo, como Guillermo Rodríguez Rivera, José Prats Sariol, Virgilio López Lemus, Roberto Zurbano, y Víctor Rodríguez Núñez, en relación con la rápida fragmentación del género.

Hacia el comienzo de los años 90 de mil novecientos, ya era evidente que estas y otras tendencias se alejaban entre sí.

Se expandían hacia puntos cada vez más lejanos, hacia una poética de la intimidad, de la agonía y de cierta intensidad metafísica en la obra de Antonio José Ponte, Jorge Luis Arcos, Norge Espinosa, Sonia Díaz Corrales, Agustín Labrada, Rolando Sánchez Mejías, Juan Carlos Flores, León Estrada, Rito Ramón Aroche, Teresa Melo, Víctor Fowler, Edel Morales, y, aun, en la obra posterior y más reciente del último, Angel Escobar, de Reyna María Rodríguez, Marilyn Bobes o Efraín Rodríguez Santana; en algo que podría calificar como la fuga o la reconstrucción del signo poético.

La nueva galaxia, llamada poesía todavía está en formación; y, si en ella crece la POESÍA, la auténtica, la grande, la alta Poesía Cubana, también es cierto que se disgrega o atomiza a una gran velocidad.

© Francisco López Sacha / Fragmento del artículo Literatura cubana y fin de siglo, publicado en la revista TEMAS No. 20-21, Enero / Junio de 2000.

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AUTOR CUBANO

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Víctor Manuel Guzmán Villena (Ecuador)
Salmo de amor


Al amarte mi corazón se llena de ternura
que canta al son de la partitura de tu vida
para emitir reflejos de colores que derraman
en el fondo ilusorio de los espejos del destino

Eres la dama de mis dulces sueños
que viajas por los irrecuperables colores del cielo
para emerger en los manantiales del eterno tiempo
en el sueño y el ensueño que muero cada día.

Soy la imagen móvil de tu amor y de tu tiempo
que penetro en tu circulo mágico con un canto
de muchas voces entonando en una lengua mágica
para expresar los misterios de las arenas del mar de tu vida

Y en esa playa de tu vida cuando nos entregamos
al misterio del amor somos algo cambiantes y algo permanentes
pero seguimos siendo misterio que convertimos
a la tierra en agua y al agua en aire para terminar en fuego.

Eres mariposa que creciste en las estrellas
y recorres los cielos camino a mi cuerpo
donde dejas huellas de besos de colores
que cantan al silencio del tiempo
a los tiempos que testimonian la presencia
de la fuerza de nuestro amor
Mi bella mariposa que te posas
en el jardín florido de mi cuerpo
donde tus alas guardan el polen de los recuerdos
y así el olvido nunca llegará porque existe
el aliento nocturno de tus sábanas
donde duerme la fuerza del amor

Sabanas con mis palabras / Salmo de amor

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Mario Bojórquez (Chile)
Anotaciones sobre la poesía de hoy


A propósito de la publicación
La espina en la flor, antología de nueva poesía mexicana de Mario Bojórquez, Álvaro Solís, Jair Cortés y Alí Calderón, Ediciones LAR, Chile, 2009.

La poesía de nuestro tiempo es fragmentaria y total, como es la realidad que vive el hombre en estos días: el pensamiento reproduce procesos del desarrollo industrial; únicamente conoceremos una parte del todo, en la maquiladora sólo podremos armar un circuito del entramado digital de un auto, en un país distante armarán el siguiente circuito, y en otro distante país, se encontrarán esas dos piezas y se ensamblarán sus destinos en un orden común. Así se muestra la tendencia escritural en nuestros días, los llamados desórdenes de atención en la adquisición de los primeros procesos cognitivos en los niños contemporáneos denotan esta nueva manera de percibir el mundo, el cerebro se ha habituado a mantener múltiples conductos de percepción, diversas líneas de diálogo inmediato: frente al ordenador una persona puede mantener tres o cuatro conversaciones digitales de muy distinta gradación emocional al mismo tiempo, en una triste, ya en otra exultante, en otra más perplejo, y en cada una de ellas ser eminentemente sincero; mientras estas tres o cuatro conversaciones tienen lugar, se mantiene una conversación telefónica, se envían varios mensajes por celular, se revisan los periódicos del día en sus versiones web, se descarga el archivo de una invitación a São Paulo, se redacta, finalmente, este texto.

La escritura poética participa en el desarrollo de estéticas que ahora mismo están germinando y que muy pronto encontrarán caminos adecuados de divulgación, dando cuenta de los procesos industriales y de comercialización global, el mundo paralelo de la cibernética con sus placeres virtuales, la entronización de las migraciones con los sub-productos de insaculación metalingüística, el dinero de plástico y un capitalismo degradado que nos hace más una estadística que personas reales.

Cuáles serán sus características más peculiares, no lo sé, pero creo que incluirán una nueva velocidad léxica, la exploración de un lenguaje desde derroteros metalingüísticos, la utilización de diversas lenguas multimodales, una elaboración cada vez más compleja del légamo sintáctico.

Es una vía espiritual antes que formal, que no pretende ser la verdad última, están ahí diversos caminos de comprensión del mundo pero no quieren ser una fotografía, desean más bien reproducir estados de ánimo, conexiones anímicas con los espacios, la lengua, las costumbres. No es objeto de la forma el que interesa a nuestro tiempo, existen maneras más relevantes y cómodas para la expresión de lo poético como lo entendemos aquí, el video, la multimedia o el performance, son opciones no desdeñables del ejercicio artístico, sin embargo considero que la poesía es hasta ahora el mejor modelo, el más concentrado, el más perfecto para la expresión cabal del pensamiento alto y de los sentimientos más profundos.

Esta poesía actual camina por senderos que incluyen la perplejidad del pensamiento simultáneo, la velocidad del video digital, la desdoblada e infinita conectividad del hipervínculo.

Aun no sabemos si es el camino correcto pero nos hemos propuesto intentarlo, la invitación es que busquemos relacionar este modo nuevo de sentir y de pensar con lo que escribimos. Nuestro compromiso no es con una posible forma de expresión, sino con un pensamiento que limite y excluya todo aquello que no es propio de lo que somos, ese pensamiento original encontrará sin duda su mejor manera de expresarse.

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Alfredo Villanueva Collado [PR]
jose luis colon santiago, puerto rico


Ex-drogadicto, quincallero ambulante, , poeta autentico a pesar de sus batallas con las reglas elementales de la sintáxis y la gramática, amigo entrañable, doble y antagonista, alquímica joya de gran precio escondida en el Sur del Bronx, José Luis Colón Santiago ocupa un lugar crucial en la historia del desarrollo de la poesia de la diaspora puertorriqueña en NY. Ofrezco este poema, originalmente publicado en la revista Taller al Aire Libre en 1988, que me he tomado la libertad de editar mínimamente, Considero que es de una vigencia espeluznante, dada la situacion actual de anomía total en Puerto Rico y su relacion anta/agónica con aquellos que sin vivir en el suelo patrio todavía se consideran puertorriqueños AVC.

José Luis Colón Santiago
Puerto Rico. 1945-2002
Alguna vez tendrá que ser mentira

Si alguien dijera:
una isla se hundió en el océano,
contestaría:
esa es mi patria,
llenándose de raíces
por un costado.

Si alguien dijera
un país ha sido liberado
y solda las cadenas a su llanto
diría:
esa es mi patria.

Tendré que decirte:
estoy renunciando a tu cansancio.

Si alguien dijera
se mudó el planeta
y un pedazo de su ser
quedó oscuro en el abismo
contestaría:
esa es mi patria,
balanceando su estatua
como puta apestosa a colorete.

Si fuera que la esclavitud te diera todo,
la felicidad que amas te sacudiera
y fuera que tú no tienes tripas
y en tu vacío te agarras de otras manos,
entonces entendería.
Pero si alguien dijera:
hay un país que viste de invierno su verano
contestaría:
esa es mi patria en su circo.

Fui a tus playas.
Te quise escudriñar por todos lados.
Por las verijas también quise buscarte
pero tu dios se había suicidado.
Si alguien dijera
hay un país que se quedó sin día
contestaría:
esa es mi patria
que regaló su estrella.

Fui a tus playas.
Me corrieron mis hermanos como a extraño.
Quise besarte, me acribillaron las palabras.
Busqué mi acento, me negaron las sílabas.
Mi pecho lleno de amor fue desinflado,
mi pasión perseguida hasta el aeropuerto.

Si alguien pregunta: ¿tienes tú patria?
contestaría:
mi patria es ese copito de hielo
que congela y obliga a protegerse.
En él, robustos se crían mis muchachos.
No tengo tiempo para palmeras ni islas del encanto.

Si alguien dijera:
tu patria se hundió en el Caribe
contestaría:
bromeas, mi patria vive en Norteamérica.

Edición AVC, 2006

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Antonio García Vargas (España)
—La palabra es la imagen del alma—


La espontaneidad es motivo a veces de ardillas y pájaros picudos y el libertinaje, como en cetrería, es cuestión de azores, alondras y versos singulares. Existe una especie de afinidad secreta en cada afinidad electiva: Heráclito y su río mutante, Parménides y su estática esfera… Esto lleva a pensar que tal vez no sean sino raciones de hedonismo para olvidar por un tiempo tertulias y gatos. El verso es leve brisa que se escurre entre los dedos de la chusma y en los tiempos que corren prefiero proyectarme en la creación, que no en el eco, aun cuando me represente un tanto pedante.

Ah, poeta, somos a un tiempo faquires, magos y sacerdotes: indivisibles, inengendrados, indestructibles, como elemento ageométrico de una realidad que nunca es la misma en toda apreciación individual. Conformamos en nuestro desafío constante, los átomos sin peso de Demócrito y la causa indescifrable de sus movimientos. Tomamos el vacío como única causa del movimiento atómico y hacemos nula su resistencia. Así la velocidad del verso es infinita y en ese movimiento perpetuo creamos nuevos mundos en el vacío resultante. La cuádruple raíz de la razón suficiente toma de la mano al poeta llevándole a hurgar tras las apariencias en un mundo fenoménico de representaciones varias, aupando al propio reconocimiento, por medio de un extraordinario impulso vital, en manifestación independiente de un principio de duda creativa.

El poema es un todo integrado en el que cada verso desempeña un papel funcional: ciencia de la observación empeñada en la búsqueda poética del origen de los mitos; aventura iniciática en la que el poeta pone en juego la propia subjetividad en una relación transferencial con el hecho expresado. El poema codifica la rareza de aquello que escapa a lo racional saltando sobre la intolerante valla de lo preconcebido.

La teoría moderna del aquí y ahora lleva a la bastardización poética, pienso. El creativo vive en un cuerpo que no puede ser poseído. El poeta, en particular, es un absoluto en torno al cual se va desmadejando, verso a verso, todo principio de ambivalencia. Todo mundo visible es contingente, un hecho explicado-inexplicado, diverso, inestable, indeterminado. Un conjunto de estructuras métricas impuestas que engendran escepticismo sobre la naturaleza del cosmos y la coherencia de las identidades y que, al ser transmitido en forma de idea, desnaturaliza los distintos elementos objeto de análisis desposeyéndolos de sensación, olor, pasión, emoción…

Todo poema debe poseer la esencia griega de la gracia —o belleza del movimiento— como objetivo del objeto mismo tal y cómo se percibe, y también su propia naturaleza.

Los mundos literarios se ven sometidos a un declive jainista que nos hace menguar constantemente y que terminará llevándonos de nuevo a las cuevas, tras olvidar toda cultura pasada, y nos someterá una vez más al pasatiempo del descubrimiento del fuego y a la búsqueda del alma. Y puede que ésta emerja desnuda y resplandeciente, entendiendo que el alma es propia de todo elemento, planta, animal, roca, agua y cualquier objeto natural. Puede que al fin, liberada el alma, nos elevemos hasta el techo del universo para componer el poema de las alturas, desechando vestidos y vestigios de tiempos degenerados que sólo proyectan nuestra fragilidad humana y estrangulan la estructura disipativa del verso.

En Almería, España, marzo de 2009 / UNESCOWSPC

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Alberto Viera (Chile)
Por eso escribo


Hoy tuve la necesidad
de decirte aquellas cosas
encerradas en la punta de mis labios
y que nunca salen justo
cuando intento que comprendas
porque todo ese horizonte que vemos tan perfecto
se nos nubla de inmediato
cuando alguno enciende el fuego
los disparos van directo
sin que ambos demos tregua
las sirenas gritan ¡bomba!
Y los niños van al suelo
¡justo al medio de la guerra se me olvida qué decir!
por eso escribo
pero incluso en esos dramas que parecen imperfectos
yo te miro en mi silencio
y todo se transforma, reventando las ventanas
torrentoso entra el viento revolviéndonos la cama
y el equipo de calor
programado en 25
no consigue que en nosotros
se nos marche de una el frio
¡por eso escribo!
para ver si una mañana pueda darte estas palabras
y al leer al fin entiendas
que las huellas de esos actos
son puñales que nos dañan
las heridas que no sanan, me facturan los gusanos
y en silencio ruega Cristo
que olvidemos la batalla
¡por eso escribo!
hojeando en nuestro libro
esa historia de nosotros
el sabor de tu perfume ofreciendo fantasías
pintando con mis uñas tu rostro en un Dalí
anclando tu sonrisa a la dama de Da Vinci
y en las luces de un Renoir
un te amo majestuoso
que dos niños revoltosos
pintaron por nosotros
¡por eso escribo!
y no importa si tú piensas lo contrario
locura suficiente en un mundo de dementes
que no acepta ya más locos
por eso escribo
creyendo en la importancia de contarte mi visión
del perfil de mis angustias que saben lo que siento
sin razón de convencerte
en mis uñas ya no quedan fisuras para engaños
escribo
intentando capturar aquellas cosas
homofóbicas palabras que no salen de mis labios
cuando alguno empieza el fuego
que de pronto y de una vez clausuremos las ventanas
y el equipo que en la esquina programamos 25
confundamos de pasión
derritiendo el termostato
para ver si una mañana pueda darte estas palabras
y al leer al fin entiendas
que las huellas nos hicieron cautelosos
¡las heridas también sanan!
y el puñado de gusanos devoraron la materia
por eso escribo
pacto interno, que no ves cuando no puedo
decirte cuanto quiero morirme entre tus brazos
al final del recorrido
¡de ti quiero las flores!
por eso escribo.

Bitácora de Alberto Viera / Blog 6 / Cuentos de amor de Alberto Viera

[Alberto Viera, chileno, es autor, entre otros libros, de: Narcisos amarillos [Editorial Muestrarios] y Confluencias. Colaborador de la revista y grupo «Muestrarios».]

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Fanny Jaretón (Argentina)
Distinguido

Llegamos siempre tarde donde nunca pasa nada: J. M.Serrat
Un paso entre tu boca y la mía
que hace trastabillar a la palabra.
La quietud del canto moreno
en tu ansia suspendida,
mecedora para ese Lobo
que sabe de su Uva
del color del sabor de la embriaguez,
que no se apura por comida guardada.
Que sabe la rayuela de eternidades finitas.
Que sabe escribir lo que al pulso tiembla.
Sea en la precariedad del hombre
en la estima de sanar por la grieta susurrante.
De aquí el dolor de querernos enredados
en soliloquio y marea:
una ola que a vos tapa
que a mi vuela
digna forma de sepultarnos
amor mío.

Cómo nombrar entonces
la escisión de sostener al placer
tironeados entre ser y no ser
estar o desaparecer nos.

Cómo llegar al final
si vos cerrado
en el óvalo de mi voz
mordiéndote en la impotencia:
ni afuera ni adentro
ni cabeza ni timón ni manos
sólo pulso instinto animal
que merodea
el tengo miedo, tengo miedo
tu respiración me revisa
de arriba como es abajo
y el tembladeral
polvo sólido de poema
petrifica al fósil de la memoria
hueso hondo tu nombre
en la boca dispar ándome.

Fanny G Jaretón

<>

A Carlos

Piso tus murmullos de agua
no quiero ser la caminante de tu testíga sangre
no quiero ver con el dolor que te marchas
porque en tu ir me voy
cuando mis palabras me vienen
desde otro ser, silencioso, áureo.
Aunque huyera de mí sino de él
debo volver a la ciudad del Hor
debo volver al hombre medio
al látigo del amor de su justicia
al oscuro y claro
al que me lustra el alma
con la franela donde hecha a correr a los burgueses.
Atravesar cantando el largo puente del abecedario
estrecharme a su boca
que aprieta a gutural macho las consonantes
jadeándole en las vocales me le reservo.
Deteniéndome a tomar el vino de sus ojos
borracha con la luz de su ternura
caer a los pies del León y a lo que espera
sin miedo, sin eufemismos
de frente a la sombra que no nos ensombrece
con el vientre preñado de primavera
abriendo los portales de par en par a la Vida
aprendiendo a mirar por sus pupilas como amanece.

12 de febrero de 2009

Fany Jaretón / Alas para volar /

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^

Encantador

Él me inspira
desde la molécula óptica.
Sabe del tropismo de mis inhibiciones.
Sabe re mover la caldera
donde nos hervimos mitad por mitad.
Dice que mi índice sigue insistiéndolo
lo culpa como al amor de la desmemoria.
Si rozar sus labios, como el beso de la novia virgen
es olvidarlo todo: hasta como una se mira a sí misma.
Presumo en sus regodeos, en sus regalos jactanciosos
dice que soy su muñeca con boca de rubí
y piel de porcelana
la que si acaricia con el amor de la primera infancia
estira sus brazos y corre hasta él por mamá.
Dice que de mi teta alimenta a su Poseidón
y se pone bravo bravo
con el sol por las mareas.
Dice que vio en mi corazón a la mendiga
abrazándome al abrigo de la temperatura
de su ser tan compasivo.
Dice que en el dios de su lluvia
puedo confiada enjuagar todos mis miedos.
Y en este punto del cajón de mis desastres
de nada me duelo. De nada.
Es simple, encendida en el clima de su magia
ensueño en ciclo natural
que mi Mago como hecho fabuloso
me haga saber que no existo
si no es por la manipulación divina
de sus manos.

Fanny G. Jaretón / El humanismo erótico de Fanny Jaretón

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Maritza Alvarez {Chile)
Los Amantes


Almas frágiles que se juntan
Nacen temprano para luego morir
Guardan sus esperanzas dentro de un cofre
Y jamás vuelven al mismo lugar

Blog

<>

Turbado

Turbado y necesitado
Me mezclaste en tus devaneos
En una esquina fue donde tus ojos
Miraron mi boca por primera vez
Tu cercanía fue calor y sorpresa
Luego intranquilos momentos

Maritza Alvarez

<>

Un tiempo para todo

Como dicen los Proverbios:
Sabiduría, sobretodo,
adquiere sabiduría...


Los árboles están verdes
y muy bien cimentados
Y el sol no pretende su brillo opacar
Aún la misericordia de Dios los mantiene

Todo gira, como la Tierra...

Después de la noche nace el día
y a éste le sigue otra noche
Y todo vuelve a empezar
Y la vida con ello

Pero Dios cimentó este mundo
en alta sabiduría
A todo lo que formó le dio un orden
Un proceso
Y un destino
Aún el hombre está sumergido en ellos

Y éste encuentra en su búsqueda
que hay tiempo para todo…
.
Hay tiempo de empezar
Y tiempo de terminar
Tiempo de analizar
y tiempo de descansar
Tiempo de hablar
y tiempo de callar

Voy por la sabiduría entre nosotros

Maritza Alvarez

<>

Poema rehecho

Tu cabeza da vueltas
Y las cosas tienden a girar mucho
Sobre ti
Te sientes como si cayeras
De miles de metros de altura

Si ríes…
¿La vida será más larga para ti?
Si la muerte nos sorprende a cada momento
Y no por ello el mundo espera

¿La lluvia de tus ojos detendrá el motor
Que Alguien mantiene siempre en movimiento?
¿Tendrá tu dolor el poder de detener la fuerza del agua
Que mueve a la noria?

Sólo sé una cosa
El desespero no es condición aniquilante
Mujer de las mil preguntas

Maritza Alvarez

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Carlos López Dzur (PR)
Petición a Ormuz


Porque la espada más aguda es la palabra,
házme escuchar lo que la palabra es,
házme atento, circuncisa la lengua
que habla y habla y no sabe
lo que dice.

Y de la miel más dulce, dáme un poco
y venceré la lujuria que es fuego
y arrasa, me reduce a escombros
del Deseo y la miopía.

En la caverna estoy,
en la mayor oscuridad, la ignorancia,
y los ojos no sirven, Ormuz.
Tu radiancia no habla.
Entonces, dáme el oído además...
para tus verbos solares.
Que entienda que fuera de mí
los soles hablan y el león tiene alas
y el toro fue tomado por los cuernos.

Entonces, házme valiente
después de ser tu amigo y revelarme
que la virtud se da para ser libre
de lo oscuro y sólidas bases
dar al ver y el oír,
a la alegría y la bondad,
tu amistad, Ormuz, tu visión
de Aura-Mazda, amigo
de la felicidad ajena.

De: El libro de la amistad y el amor / Bios

<>

Las tareas

... porque vivimos en un mundo lleno de dolor,
alguien tiene que echarse la carga
de consolar al que puede.
Unos no van a querer, hay que saberlo.
Alguien ya se anticipó a llenarlos de una tirria
que es lepra y pústulas de fango,
pero al que pueda hay que decirle que hay algo
así, bajo el polvo y los pantanos,
como un pétalo de loto, o muchos pétalos
que no se contaminan...

Unos seres, desde su corazón o su razonamiento,
se han convencido de que no hay futuro
y el presente es lo único a la mano.
Alguien estuvo diciéndoles que ni siquiera
hay sentido, que es mejor No-Ser y practicar
el odio, desaparecerlo todo, hacer el daño máximo posible
antes de echar el último respiro; pues, uno
(hasta que no haya sido convencido de la patraña
subjetiva, individual, egoica, de esos predicadores)
tiene la dura tarea, decir que no es así,
no es así, no...
aunque el mundo esté lleno de dolor.

... por eso nace el contreras que consuela,
el terco que lleva la osadía a un pedazo
de papel, o al espacio del aire, al eco
donde se pueda cobijar una palabra
sin ese extremo del acábese todo de una vez.
El poeta se atreve decir lo que otro
se niega a escuchar.

... es que nos han convencido de que no hay propósito
ni belleza ni inocencia ni dignidad ni libertad.
Que esperar desespera. Que la angustia
es lo más sublime y lo más trágico
y, sin embargo, alguien nace parecido al loto
y se hunde en el agua y se lava el espanto.

Uno que divide en dos el pan que se come,
aunque no pueda hacer los milagros
de alimentar multitudes...
El nace para consolar y echar sobre su espalda
lo que duele; el tiene buen vientre
para moler dolor y abrir ojos de ciegos.

Unos sólo tienen una canción en los labios
y es la misma tristeza que se pausa
para ayudar a que se detenga
el dolor en el más triste aunque sea un momento;
para eso nace ese terco que sabe que bendice
aunque le toque morir después
de haber cantado...
porque aún las mariposas con sus muchos colores,
sus vuelos, su afán de agitar flores
y escarbar el polen, viven brevemente.

Carlos López Dzur

<>

Nunca me ha gustado la caída

Déjate ver, tú que puedes.
Aparécete, Ser, juega en lo oscuro, revienta esa luz
en el libre claro de lo abierto.
Reposa para que yo repose y me hagas
tumba de honra. No sea yo este intrincado precipicio
de vacíos, fosa de erranzas que son sólo penumbras.
Esta existencia quiere un fin y lo circunda,
lo espía, lo ha llamado destino de sí mismo,
sed de estar hacia él, hombre real
que no quiere un falso señorío, sino verdad.

Acércate, hállame en la cercanía del ser.
Llámalo, asígnale tarea. Yo no puedo.
Estoy tan lleno de mandatos, de juicios,
que me olvidé en las cosas
y mi ciencia no piensa ni me técnica mide.
La Chusma me desfonda y nada existe
ya que a mí corresponda,
a no ser esta pobreza inicial con que te solicito:
¡Déjate ver, aparece! como irrumpe el rayo
y muestra la luz dentro de lo oscuro,
alumbra mi caída, renova mi lenguaje
para que sea el fundamento.
Nunca lo pude dominar,
nunca me ha gustado
esta caída.

03-20-1965 / Carlos López Dzur / Heideggerianas

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Arturo Cardona Mattei (PR)
Si yo fuera poeta


Si yo fuera poeta robaría del cielo
sus estrellas
y de las entrañas de la tierra
sacaría rubíes para adornar tu pecho
y en el fondo del mar tiraría mis redes
para atrapar corales y ponerlos de adorno
entrelazados con tus rubios cabellos

Si yo fuera poeta dibujaría metáforas
para describir el cielo
y con verbo diáfano mecería el suelo
donde pones tu pie con lustre de lucero
y entramparía tus sueños
en la cárcel de mi embeleso

Si yo fuera poeta viajaría el universo
poniendo las estrellas
como collares en tu cuello
y las nubes tejería
con hilos de oro
con perfume de incienso

Si yo fuera poeta cortaría de la selva
su árbol más verde y tierno
y lo plantaría en el desierto
para cubrir con su sombra
los contornos íntimos de tu cuerpo

Si yo fuera poeta amarraría el viento
con el poder de mi verbo
y le diría al río que descanse
mientras yo duermo
porque conmigo está la mujer
de mis desvelos

Si yo fuera poeta doblegaría
tu corazón soberbio
y mi oído reposaría
en tu blanco y sacro pecho

¡Solo entonces yo sería poeta!

25 de diciembre de 2006 / Caguas, Puerto Rico

<>



Silencio

Todo duerme
No hay bríos en el ambiente
Hago mío el silencio que me rodea
Miro al cielo y veo las estrellas
En su parpadear perpetuo
En su vagar por otros mundos
Donde el hombre no tiene recuerdos

Silencio bajo el Sol
Que va penetrando en la tierra
Que va dándole vida
A los mares y las estepas
Y desde mi balcón solariego
Estiro mi mente hasta alcanzar lo eterno

Silencio bajo la Luna
Que va alumbrando caminos viejos
Que va arropando las montañas
Con finos velos de misterio
Y desde mi balcón enamorado
Retrato su cara en el vientre de mi espejo

Silencio en mi habitación
Porque la alondra se fue muy lejos
Porque la lluvia cesó su concierto
Porque secuestrado quedó el viento
Silencio en las paredes
Que van encerrando mi pecho

Silencio…mudo silencio
Eres parco en tu encuentro
En tu lengua no hay versos
Eres frío como bosque denso
Y tus oídos cierras a todo
Plasmando tu altivez en el blanco lienzo

Silencio en mi habitación
Donde ruedo mis mejores sueños

30 de mayo de 2009 / Caguas, Puerto Rico

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Pedro Du Bois [Brasil]
Futuro


Quanto ao futuro
assassinato em primeiro grau
descrevo cenas repetidas
em mortes.
Amortecidas cenas em negócios
passados adiante
antes da falência
dos órgãos: regresso cirúrgicas

incisões e revejo na tela
o discurso da vitória: assassinado
sonho

o sono não acontecido
no despertar insano
do asco: mortes

desconsideradas
em desvio padrão
estatisticamente
desfocados.

Pedro Du Bois / outros poemas

<>

HABITUAIS

A habitualidade
do engodo
consultado em oráculos
desprovidos
de verdades.

A insensatez da vida se opõe
em brados não ouvidos. O caco
de vidro
rasga
a pele.

O tema de amores
conduzidos ao êxtase da permanência.

Corpos habituados
ao engodo
dos resultados
anteriores.

(Pedro Du Bois, inédito)

<>

CONTRÁRIOS

Decorrido, lembra.
O que está feito, desfaz.

Se a água verte, seca.
Ao amor desmedido, mede.
Quanto ao futuro, antevê.

Até a esquina o menino
utiliza sua curiosidade.

Depois
se perde.

Pedro Du Bois, inédito. outros poemas

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REVISTAS AMIGAS: Un grupo suramericano, con base en Argentina, que tiene revista y editorial de libros, son los poetas y narradores de
Muestrarios. La calidad de sus creaciones literarias es tan grande como la calidad humana de sus miembros. La alegría, su desbordante entusiasmo y sensibilidad, mienta una fusión, a veces difícil de hallar, entre el poeta como intelectual, o trabajador de emociones con la Palabra, y la persona, en afán de crecer espiritual y humanamente. Como grupo, el blog en la website mantiene comunicación entre los miembros. Son muchos creadores y blogueros para mencionar a todos, sin hacer injustas e indeseadas omisiones, pero, entre quienes hacen aportes habituales y dan presencia simbólica del espíritu del grupo, hay que mencionar a: Julia Del Prado Morales, Liliana Varela, la peruana Maria D. Fischinger, Gloria Eugenia, Morus Gómez, Skorpiana, la colombiana Ana Lucía Montoya Rendón, Fanny Jaretón, Carolina González Velásquez, el chileno Luis Alberto González Viera, Salvador Pliego, Carlos Adalberto Fernández, Malcolm Peñaranda, Manuel Ramos, Jorge Estrella, Humberto Silva Morelli, Emiliano Almenares (cuentos), Juan Sagarda, Yossi May y otros.

Algunas destacadas poetas (e.g., Elisabet Cincotta, Patricia Ortiz) han publicado libros en distintos géneros. Como grupo editorial, elaboran las revistas
Palabras al Sol, trimestral, Momentos de Muestrario, Muestrario de Palabras, Cofre de Aromas y otros. He aquí gente que ama la lectura, se divierte gozosamente con todo tipo de creación, pero, sabe compartirla, crearla y hacer a diario un compromiso con el arte.

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Sequoyah 35 / 36 / 37 / 38 / 39 / 40 / 41 / 42

Thursday, October 8, 2009

Octubre 15, 2009 / Núm. 42 / Orange County




Mercedes Sosa Dead at 74


Contenido 42

Pilar Villalba

«Si se calla el cantor...»

Aníbal Rodríguez Vera
«No aflojes negra, negra no aflojes»

Siboney del Rey
Un poema para Mercedes

Carlos M. Valenzuela
Todo cambia / A Mercedes Sosa

Salvador Pliego (México)
Oficio del cantor (a Mercedes Sosa)

Miguel Longarini
Mercedes, usted no se va

Diana Poblet
[(ELLOS Y YO)] La máxima

Luis Alberto Battaglia
A Mercedes Sosa

Marco Antonio Rosa
Recado a Mercedes Sosa

Se apagó la Voz de América, Mercedes Sosa

Gustavo Robles
A la Negra

Diego Manso
Vivir en voz

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Pilar Villalba (Argentina)
«Si se calla el cantor, muere de espanto
la esperanza, la luz y la alegría»


Silencio y dolor en los argentinos ante la muerte de Mercedes Sosa, la Negra, aquella negra de entonaciones graves, que supo destacarse como una de las voces mas importantes de nuestra historia.


Falleció Haydé Mercedes Sosa a las 5.15 horas del día de hoy [04 de Octubre de 2009], luego de un padecimiento que la mantuvo internada en la Clinica Trinidad las últimas semanas. La Negra nació el día 9 de Julio de 1935 en la ciudad de San Miguel de Tucumán, tenía 74 años de edad y una trayectoria de 60 años.

«Su voz llevó siempre un profundo mensaje de compromiso social a través de la música de raíz folklórica, sin prejuicios de sumar otras vertientes y expresiones de calidad musical. Su talento indiscutible, su honestidad y sus profundas convicciones dejan una enorme herencia para las generaciones futuras. Admirada y respetada en todo el mundo, Mercedes se constituye como un símbolo de nuestro acervo cultural que nos representará por siempre y para siempre».

Alla por los sesenta comenzaba su carrera con los irrelevantes discos Movimiento del Nuevo Cancionero y Canciones con fundamento para un público que aún no la conocía, y gracias al visionario Jorge Cafrune quien la invita a participar en un escenario de Cosquin empieza su ascendente carrera.

Entrando en la década del setenta Mercedes Sosa publica dos álbumes en colaboración con Ariel Ramirez y Felix Luna : Cantata Sudamericana y Mujeres Argentinas.

Una mujer con arraigadas convicciones políticas que supo transmitirla a través de sus cantos, como así también en su tributo a la cantante Violeta Parra, denotando su compromiso y su sentir, tan escuchados una y otra vez en la versión de Gracias a la Vida.

Estas convicciones políticas la llevaron primero a la prohibición de sus discos, y así los argentinos asistimos al silencio de sus canciones, a la censura del que piensa y artísticamente proclama el cambio y denuncia. Obligadamente tuvo que exiliarse de un país donde se exacerbaba la represión y no pudo volver hasta la década del ochenta momento en el cual se restablecía la libertad.

Desde ese entonces hasta hoy la negra cantó en contra de la dictadura y supo combinarse con distintos representantes de la música argentina, la vimos al lado de Charly Garcia, Ariel Ramírez, Fito Páez, León Gieco, Víctor Heredia, Pedro Aznar, Antonio Tarragó Ros, Alberto Cortez, Los Chalchaleros, Piero, Teresa Parodi, Rodolfo Mederos, David Lebón, como asi también fue convococada por grandes de la trova cubana como Silvio Rodríguez y Pablo Milanés.

Que más se puede decir de una mujer que pudo gozar de sus reconocimientos a lo largo de su vida y que se llevó lo más importante que puede pretender un artista de su altura y es que el público supo escucharla.

Solamente nos queda este dolor y esta canción para homenajearla: Si se calla el cantor, calla la vida porque la vida misma es solo un canto...

Tomado de Carolina Quintana / Ver / 2 /

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Aníbal Rodríguez Vera
«No aflojes negra, negra no aflojes»


A las 12:21 AM, un sacerdote ingresó sigilosamente a la Clínica de la Trinidad de Buenos Aires para celebrar un acto de extremaunción muy especial. Era la madrugada del 4 de octubre de 2009. Imperaba un profundo silencio. Pocas horas después el espíritu de la Canción libre había abandonado su cuerpo.

No, no era aquel cuerpo voluminoso e inmenso que en ciento de ocasiones había desfilado por las más prestigiosas pasarelas musicales del mundo. Era otro cuerpo, estaba desinflado, enjuto y delicado. Una sombra de lo que era.

Se nos fue la vida de la famosa cantora Mercedes Sosa, (la Negra Sosa). Ha terminado la agonía de su condición hepática pulmonar que se empeñó en resumirle sus 74 años de vida.

Frente a la clínica todavía se mantienen en vigilia permanente docenas de periodistas en espera de nuevas noticias. Su portal oficial:
Mercedes Sosa ha superado su capacidad con más de 700,000 mensajes de todas partes del globo, manifestándole su respeto, su amor y su admiración. La música folclórica de Latinoamérica ha perdido su máxima expresión.

En Cantora, su último disco producido en mayo de este año participaron varios cantantes famosos. El mismo está nominado con tres premiaciones para los Grammy para este año. Debe resultar ganadora.

Por pura imaginación, creo escuchar un concierto celestial en el que participan: Violeta Parra con gracias a la vida. Chavela Vargas con «ay Zandunga». Toña la Negra con su «Oración Caribe». Joan Báez con «I wish you were here» y María Martha Lima interpreta «cuando un amigo se va …»

Mientras, en un humilde hogar de la ciudad de San Miguel de Tucumán de Argentina donde nació la Negra, una viejecita todavía sostiene en sus manos un rosario y murmura «no aflojes negra, negra no aflojes».

/ Mercedes Sosa: Letras

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Siboney del Rey (Venezuela)
Un poema para Mercedes


[El mundo de la poesía, y la canción popular de nuestros pueblos, nos llena de dolor y luto, la partida de Mercedes Sosa. Una legendaria mujer de luchas, de batallas, de combate por la vida, por la justicia, por la esperanza, por la dignidad de los pueblos... a través de su canción. Canción que hoy estará presente en los corazones de quienes cantamos sus letras.

Vaya para ti, mujer de mil cantos, de mil alegrías, de mil recuerdos... este poema, como un homenaje a quien abrazamos la vida, el sentimiento, las luchas, el amor al prójimo... hecho canción y poesía].

'Ella es la negra buena
y la madre cantora
y la voz transhumante
de la Argentina que llora'


[Fragmento de Canción para Mercedes,
de Alí Primera-Cantautor Venezolano]

UN POEMA PARA MERCEDES

¡Cabalga por el inmenso cielo
en el lomo del Unicornio Azul!
¡Ahí va Mercedes por la conquista de la gloria,
la alegría, y la eterna victoria!

Cantos,
poemas,
flores,
y luces de mil colores,
la reciben junto a Violeta Parra,
Víctor Jara,
Pablo Neruda,
Alí Primera,
Roque Dalton,
Mario Benedetti,
Carlos Puebla,
Atahualpa Yupanqui,
El Indio Araucano,
El Legendario Grupo Madera…

Con gritos de justicia,
y en honor a la memoria de aquellos mártires, y heroínas,
que dieron su vida al defender su patria,
con dignidad y esmero.

¡La Negra Mercedes
con su voz impactante y tierna,
trascendió por las fronteras de un mundo
que soñaba la unidad y el despertar de la patria buena!

Todos los afrodescendientes,
e indios de mi pueblo,
cantan y danzan,
para que tengas descanso eterno.

Tu voz se extienda en las multitudes,
a quienes sembramos la flor de la justicia,
de la esperanza,
y de la paz,
¡que por siempre brillan!

Un batallón de mujeres
que jamás olvidan sus muertos y desaparecidos.
¡Esas son las Madres de Plaza de Mayo!
Con su firmeza, irán siempre contigo.

Mercedes:
Eres La Negra buena
de la patria cantora,
la voz solidaria de los pueblos,
que lloran por sus desgracias afrentosas.

Cuando las garras del imperio,
no dejan que un grito justiciero y valiente,
hagan defender los derechos
de sus hombres y mujeres.

Mercedes:
¡Tu canto prevalecerá en millones de seres,
Hasta la victoria siempre!

[Poema hecho por Carretera vía al Estado Lara.-Venezuela. Madrugada del 05/10/09 ]

Siboney del Rey, Cónsul en Caracas de Poetas del Mundo

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Carlos M. Valenzuela (México)
Todo cambia / A Mercedes Sosa


Dicen por ahí…,
todo cambia.
Digo yo,
con su partida
si ha cambiado
todo, todo...,

Se fue la mujer
que con su voz
envolvió
el dolor del pueblo
latinoamericano,
en sus manos
mostró la fuerza
contenida de los pueblos
sojuzgados,
en su mirada
por el mundo llevó
el olvido de los pueblos
del color de la tierra,
y en su sonrisa
suave como tierna melodía
encontrabas mensajes
de esperanza.

Todo ha cambiado
se ha ido gran mujer
para cantarle aquellos
que en dimensiones diferentes
aguardan su llegada.

¡Gracias a la vida!
Por privilegiarnos con Mercedes.
Un artista de altura
de grandeza inigualable
por su humildad y sencillez.

¡No más su canto fuerte!
no más sus puños en alto
no más su suave sonrisa
no más Mercedes Sosa…,
adiós, adiós, adiós.

Se fue para no volver
la gran cantante,
la sensibilidad hecha mujer.
Mujer que le cantó a su pueblo
llevando en su cantar
el dolor del oprimido,
la alegría del hermano
se fue, para no volver.

Mercede Sosa…,
Solo le pido a Dios
tenga misericordia de tu pueblo,
que no le deje de arrullar tu voz
y tenga en su memoria
tu canto y tu sonrisa.

Se fue, se fue, se fue
Mercedes...
la que defendió su identidad
orgullosa de ser también latina.
Como la cigarra que se va
ella también se ha ido y
¡Hoy… todo cambia!

Hermosillo, Sonora, a 5 de octubre de 2009

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Salvador Pliego (México)
Oficio del cantor (a Mercedes Sosa)


Arte de la tierra, madrigal de los obreros,
donde hierven los hornos sus adoloridos hombros
y los mazos respiran el sudor de los aceros.
El vértigo que encaja arde como la soldadura roja
penetrando en las holladas manos,
y una voz lamenta sobre láminas prendidas sus horarios ciegos.

En los carbones revientan su esperanza y agonía
como los vaciados de un metal que funde la pupila.
Ahí sus almas lastimeras forjan los cantos de metal y fuego
mientras lloran su dolor de hierro a las planchas en proceso.

Desde el fondo, el horno funde la música y el pecho
y, entretanto, la fábrica musita en los lingotes su canto tucumano.
La voz retumba en los moldes del obrero: manifiesto de caldera y jornalero.
Y la rebeldía desgañita su tristeza en el crisol abierto del metálico sonido.

Salvador Pliego

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Miguel Longarini (Argentina)
Mercedes, usted no se va


La Negra, es la voz que está incorporada
en los oídos y corazones del pueblo.
Se ocupó de ser eterna;
de ser símbolo nacional,
de ser madre espiritual;
Se nos metió adentro.
Mercedes, usted no se va;
Tal vez, le llevarán algunas alforjas
que siempre uno lleva
“cuando va cargau de más”,
Pero usted está aquí, con nosotros,
los humildes de corazón,
los que no podemos ser guachos
de Cantora; de la Canción con Todos.
Usted es el 9 de Julio, nuestra Independencia.
Aquí estamos, sus compañeros del verde fuego
dispuestos a seguir soñando ese tiempo;
El tiempo de TODOS, que es su mismo canto.

04/10/09 /
Miguel Longarini / Bitácora

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Diana Poblet (Argentina)
[(ELLOS Y YO)] La máxima


Íbamos por octubre soleado cuando Ella se detuvo hoy no fuimos Radicales ni Peronistas tampoco de River ni de Boca ni el Obelisco ni la Casa de Tucumán hoy dejaron de demolernos los antagonismos y por un instante sólo fuimos nosotros, los desnudos los doloridos, los huérfanos, nosotros los todos los militantes, los pacatos, los grandiosos, los simples, los utópicos, los políticos, los esperanzados, los suicidas, los oficinistas, los cartoneros, nosotros los todos juntos por esta única vez y vos dormida ahí, en el Congreso Nacional y el cielo se cae a pedazos diluvia sobre tu sombra relámpagos que te buscan en el Salón de los Pasos Perdidos tableteo de rayos rugiendo el dolor de tu partida esta noche madrugada de lunes 5 que fuimos a llorarte a cantar aquello de Silvio Rodríguez que vos sembrabas

SI NO CREYERA EN LOS QUE LUCHAN AY QUÉ COSA FUERA
QUE COSA FUERA LA MAZA SIN CANTERA

Y acá estamos ahítos de pena recostados en nosotros mismos somos un ejército replegado, porque has partido Mercedes aunque nos esperes ahí en esa esquina de lumbre que a veces en tus recitales supo tener el alma.

Y ahí va Mercedes: "Gracias a la Vida "..."Salgo a caminar por la cintura cósmica del SUR" Para que America se abrace, se encienda, rompa en fuegos. Sea posible.

Tomado de
Obelisco / Resumen nº 1919

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Luis Alberto Battaglia (Aregentina)
A Mercedes Sosa


Cómo decirte negra esta tristeza,
Mercedes magia, lucha, sol,
Mercedes libertad, emoción,
fuego
que enciende la esperanza.
Cómo decirte que quedamos solos
si no estás, que Argentina ya jamás
será la misma.
Vos que fuiste el milagro y en tu voz,
en tu milagro vos fuiste poesía.
Decirte negra te queremos tanto
que el alma está en orsay como decía
el tango; decirte aunque es muy tarde
negra, negra que no te vayas todavía,
que tengo hecho alma el llanto
y que al borde del grito y del espanto
sufrimos la imposible despedida,
que cuide de tu luna, que te mime
ese celeste y blanco que fue tuyo
y vibra en cada canto.
Si ya no estás ¿a dónde fue la vida?

4-10-2009

L. A. Battaglia / Extasis poético / Battaglia / Paginantes

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marioantonio rosa [Puerto Rico]
RECADO A MERCEDES SOSA


traje para ti una hoguera de geranios
una voz de lucha, cimientos de cadenas rotas
las lluvias que te imaginaron la palabra
la guitarra rota que sigo amando como a una sombra
el monumento muy pequeño de peces hablando de tus sueños
y un concierto a los mares

hoy no pude estar triste
desperté y todos tus sonidos en mi cuarto
levitaban una pintura sin espacios
no sé cómo de esos álamos en tu voz
el sol siembra por tu frente las alas
tantas tierras Mercedes, tierras en melodías
la campana del niño, mullida y tranquila como un beso
los copihúes en pedazos de cristal, la sal nocturna
donde invocabas tu piel para las aguas,
tantas aguas Mercedes, tantas aguas
el Ecuador en arenas, la plácida herida de La Patagonia
los puentes de maíz de Guadalajara, la piedra de sol del Quetzal
todos nosotros con lumbres de tu escenario
para que nunca nos llegara una mentira, para hablar libertad
y conocer de los pájaros el diluvio de los viajes

hoy mi café está soñoliento
he leído el cuerpo entero del Amazonas con Neruda
Huidobro no creía en las estrellas, Cardenal imanta brújulas
llenaba con Julia de Burgos una luna de árboles
y llegaste tú al firmamento
y en mi cuarto los infinitos me llevaron

contigo.
marioantonio rosa

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Se apagó la Voz de América, Mercedes Sosa

La cantante argentina Mercedes Sosa (http://www.mercedessosa.com.ar) murió a las 5:15 de este domingo 4 de octubre a los 74 años de edad. Víctima de un problema hepático, sufrió en los últimos días una disfunción renal con complicaciones cardiorrespiratorias. La llamada Voz de América y también La Negra, estuvo internada desde el 18 de septiembre en una clínica de, Buenos Aires. Entró en coma el jueves 1 de octubre, y el viernes 2, cuando los médicos determinaron que no podrían salvarla, recibió la extremaunción.

Canción con todos, Alfonsina y el mar, Gracias a la vida, Como la cigarra, La maza y Duerme negrito son algunas de las canciones que convirtieron a Mercedes Sosa en la voz emblemática de Argentina y de Latinoamérica.

El domingo, la despedida del pueblo argentino se hizo patente con una fila que abarcaba más de medio kilómetro desde el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de Argentina (http://www.congreso.gov.ar), donde se inició el velatorio a las 12 del día. Miles de seguidores esperaron durante horas para entrar a la sala donde, tras un cordón, reposaba el cuerpo de la artista, y circulaban sin detenerse ante el cajón abierto, separado del público unos metros.

El viernes le habían dado la extremaunción y sus familiares difundieron un mensaje tranquilizador a sus fanáticos: «Está en paz y no sufre ni sufrirá», dijo su hijo, Fabián Matus. En el comunicado con el que anunciaron su muerte, fueron los mismos parientes quienes la calificaron como «la más grande artista de la música popular latinoamericana». Sus restos serán cremados hoy en una ceremonia íntima en el cementerio de Chacarita.

En los días previos, Matus insistió en que su madre no había tenido ningún dolor ni sufrimiento. «Son instantes de oración, esto tiene que ver más con una situación de vida. Ella ha vivido a pleno sus 74 años, hizo prácticamente todo lo que quiso. Mercedes siempre ha sido un símbolo de libertad. Ahora, nosotros, la familia, pedimos solamente ser nosotros los que estemos a su lado».

En la esquina del Palacio Legislativo los integrantes de la Federación Juvenil Comunista (FJC, http://www.lafede.org.ar) pegaron sobre las paredes papeles en blanco, pusieron fibras que todos usan y nadie lleva, y crearon un espacio improvisado para quienes quieran dejar sus testimonios. Una bandera de la federación, en tela roja pintada con aerosol, ubicada sobre uno de los vallados que impiden el acceso al tránsito, rezaba: Gracias a tu vida, que nos ha dado tanto”.

Al velatorio se presentó la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, con rostro adusto y vestido negro, acompañada por su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, y su jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. La mandataria acarició las manos y el rostro de una cantante que fue su amiga personal y que la apoyó incondicionalmente en su carrera política.

También se abrazó al hijo, la nieta y el sobrino de Sosa, y lloró cuando un coro espontáneo interpretó la sentida zamba Lunita tucumana, dedicada a la provincia en donde la artista nació hace 74 años. La mayoría de sus ministros ya se encontraba en el Salón de los Pasos Perdidos, el lugar que fue elegido para rendirle un último homenaje a la querida artista, cuya muerte conmocionó a miles de personas.

Fernández adelantó su regreso a Buenos Aires, ya que se encontraba en la patagónica provincia de Santa Cruz, en donde suele descansar los fines de semana. Apenas aterrizó en la capital, la presidenta firmó el decreto para declarar un duelo nacional por la muerte de “La Negra”, por lo cual hoy las banderas de los edificios públicos se colocarán a media asta.

El canciller Jorge Taiana reveló que había recibido llamados de condolencias de la mayoría de los países latinoamericanos. «Mercedes fue una gran embajadora de la cultura argentina, el sentimiento de pesar nos trasciende a nosotros, hay una conmoción muy grande en la región», dijo.

Sosa trabajó con todas las grandes figuras del folklore latinoamericano, pero también con los otras generaciones másjóvenes. Este año lanzó Cantora, un disco doble con un DVD que rápidamente trepó a los primeros puestos de los rankings locales y recibió tres nominaciones a los Premios Grammy. Pese a haber fallecido, competirá elpróximo 5 de noviembre en la categoría folklore con Kimba Fa, de la peruana Eva Ayllón, Folklore, de la también argentina Soledad, Ya no le camino más, de Walter Silva, y D’palo pa’rumba, de Muñequitos de Matanzas.

En este último trabajo, Sosa grabó canciones junto a los músicos más reconocidos de la escena iberoamericana, como Joan Manuel Serrat, Luis Alberto Spinetta, Caetano Veloso, Shakira, Gustavo Cerati, Charly García, Calle 13 y Joaquín Sabina. Sus problemas de salud le impidieron poder presentarlo públicamente en un show.

Nacida en San Miguel de Tucumán el 9 de julio de 1935, Haydé Mercedes Sosa inició su carrera a los quince años con el seudónimo de Gladys Osorio. Radicada en 1957 en Mendoza en los años cincuenta a raíz de su casamiento con el músico Manuel Oscar Matus, con quien tuvo dos hijos (Fabián y Ada), lideró junto a su esposo, y Armando Tejada Gómez y Tito Francia, el movimiento de la nueva canción desarrollado a mediados de los años sesenta, que en Argentina se llamó Movimiento del Nuevo Cancionero.

Aunque pasarían inadvertidos sus dos primeros discos, La voz de la zafra (1962) y Canciones con fundamento (1965), este último se volvería con los años el disco emblemático del Nuevo Cancionero. La consagración popular le llegó ese año de 1965, cuando Jorge Cafrune la invitó por iniciativa propia a subir a cantar al escenario del Festival de Cosquín, el más importante de su país.

Por esa época lanzó con su voz la obra de los compositores tucumanos Pato Gentilini, el Chivo Valladares y Pepe Núñez, inmortalizando canciones como Tristeza de los Hermanos Núñez. En 1967 hizo una exitosa gira por los Estados Unidos y Europa y en 1970 incluye, en su disco El grito de la tierra, el tema Canción con todos, de Armando Tejada Gómez y César Isella, que ha sido considerado como el himno de América Latina.

A comienzo de los años 70 publicó dos discos conceptuales en colaboración con el compositor Ariel Ramírez y el letrista Félix Luna: Cantata sudamericana y Mujeres argentinas. También hizo un tributo a la cantautora chilena Violeta Parra.

Simpatizante de Perón en su juventud, apoyó las causas de izquierda a lo largo de su vida. Tras el golpe de estado del 24 de marzo de 1976, permaneció en el país a pesar de la represión y del hecho de que sus discos fueran prohibidos, hasta que en 1979, en un concierto en La Plata, fue detenida en el propio escenario y el público asistente arrestado. Se exilió entonces en París y después en Madrid. Poco antes había muerto su segundo marido.

Volvió a Argentina en 1982, poco después de que el régimen militar de Jorge Rafael Videla se viera obligado a iniciar el traspaso del poder a un gobierno civil, tras la Guerra de Malvinas. En esa ocasión realizó una serie de conciertos históricos a sala repleta en el Teatro Ópera de Buenos Aires, que se convirtieron en un acto cultural contra la dictadura, a la vez que un hecho renovador de la música popular argentina al incluir temas y músicos provenientes de diferentes corrientes musicales, como el folklore, el tango y el rock nacional. La actuación fue registrada en un doble álbum que constituyó un éxito de ventas y uno de los discos destacados de la historia musical de su país.

Como productora, organizó uno de los espectáculos más importantes presentados en la Argentina: Sin Fronteras, que reunió en el estadio Luna Park de Buenos Aires a las argentinas Teresa Parodi y Silvina Garré, la colombiana Leonor González Mina, la venezolana Lilia Vera, la brasileña Beth Carvalho y la mexicana Amparo Ochoa, además de la propia Mercedes.

Durante los años siguientes continuó dando recitales exitosos dentro y fuera de Argentina, actuando en estadios y en los escenarios más grandes y prestigiosos como el Lincoln Center, el Carnegie Hall —donde recibió una ovación de 15 minutos—, el Mogador de París y el Concertegebouw de Ámsterdam, el Teatro Colón de Buenos Aires, el Coliseo de Roma y otros.

En 1992 cantó en la Quinta Vergara (en Viña del Mar) y en el Estadio Chile (en Santiago). En 1993 volvió a Chile para participar en el Festival Internacional de Viña del Mar. Representó a las voces de América en el Segundo Concierto de Navidad realizado en la Sala Nervi del Vaticano. Fue la más aplaudida en ese espectáculo realizado para el Vicariato de Roma y el papa Juan Pablo II.

Siguió siempre ampliando su repertorio, y grabando en varios estilos. Fue convocada por artistas internacionales como Joan Baez, Andrea Bocelli, David Broza, Chico Buarque, Luz Casal, Gal Costa, Lucio Dalla, Nilda Fernández, Alfredo Kraus, Tania Libertad, Pablo Milanés, Nana Mouskouri, Milton Nascimento, Luciano Pavarotti, Silvio Rodríguez, Ismael Serrano, Shakira, Sting, Cecilia Todd y Caetano Veloso, entre otros.

También colaboró, en diversas oportunidades, con músicos argentinos de la talla de Pedro Aznar, Alberto Cortez, Charly García, León Gieco, Víctor Heredia, Roberto Goyeneche, David Lebón, Los Chalchaleros, Fito Páez, Teresa Parodi, Soledad Pastorutti, Piero, Ariel Ramírez, Antonio Tarragó Ros, Rodolfo Mederos, Atahualpa Yupanqui, Julia Zenko y otros.

De los reconocimientos que ha recibido sobresalen el Gran Premio Camu-Unesco 1995, otorgado por el Consejo Argentino de la Música (http://camu.org.ar/) y por la Secretaría Regional para América Latina y el Caribe; del Consejo Internacional de la Música de la Unesco (http://www.unesco.org/); el Martín Fierro 1994 al mejor show musical en televisión; el Premio de la Unifem (http://www.unifem.org), organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU, http://www.un.org) que la distinguió por su labor en defensa de los derechos de la mujer; el Konex de Platino 1995 a la Mejor Cantante Femenina de Folklore y el Konex de Brillante a la Mejor Artista Popular de la Década, así como el del Consejo Interamericano de Música de la Organización de los Estados Americanos (OEA, http://www.oas.org/).

Fue condecorada con honores en el año 2005 por el Senado argentino con el premio Sarmiento en reconocimiento a su trayectoria artística, su compromiso social y su constante lucha en materia de derechos humanos. También ganó premios Grammy Latinos y Premios Gardel. En 2008, el gobernador de Mendoza, Celso Jaque, la nombró embajadora cultural de Mendoza junto al grupo Karamelo Santo. También se desempeñó como Embajadora de Buena Voluntad de la Unesco para Latinoamérica y el Caribe.

Tomado de
Letralia / Fuentes: BBC • Clarín • Notimex • Wikipedia

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Gustavo Robles
A la Negra


“Romperá la tarde mi voz, hasta el eco de ayer
Voy quedándome sólo al final
muerto de sed, harto de andar
Pero sigo creciendo en el sol, vivo”
Veo a mi madre, al principio de mis años, haciendo los quehaceres del hogar, esparciendo su ternura en cada rincón. Mis ojos pequeños abiertos al asombro, y mis oídos recibiendo música como olas, inundándolo todo: ahí ya estaba Mercedes, con su voz incomparable.

“Mi razón no pide piedad, se dispone a partir.
No me asusta la muerte ritual
Sólo dormir, verme borrar
Una historia me recordará, vivo”
Mi viejo agitando el fuego en la parrilla, los domingos, abonando el ritual del asado, de la familia, del amor y la amistad, y mis juegos y mi admiración revoloteando alrededor, mientras una zamba retumba airosa en la mañana, estremecida por esa garganta privilegiada, siempre presente.

Crecí escuchando su canto, y esa maravilla habitó todos mis lugares y mis tiempos. Raíz en mis padres, ramas en mis hijos. En verdad, no tengo recuerdos que no estén atravesados por su compañía. Ir a verla era una fiesta que invitaba a la emoción. Mis padres me inculcaron el amor al arte y –sobre todo- a la música. Por eso me alentaron a animarme con la guitarra. El folclore fue la vía práctica, y allí estuvo como siempre la guía luminosa de La Negra. “Balderrama”, “El jardín de la República”, “Criollita Santiagueña”, “La arenosa”, “Alfonsina y el mar”, “Canción de lejos”, fueron primeros amores de principiante.

Con los años se profundizó la razón, se expandió la consciencia, y entonces empecé a detenerme en las letras. Siempre me había llamado la atención la adoración casi reverencial de mi Vieja por ese disco de fondo celeste con la foto de una joven Mercedes en la tapa: “Hasta la Victoria”. “Le canta al pueblo humilde, nos canta a nosotros” me dijo mi madre. Entonces entendí el valor de canciones como “Plegaria para un labrador”, “Campana de palo”, “Los hermanos”, “La pobrecita”, la misma “Hasta la Victoria”.

“Que tiemble el verdugo opresor
El buitre insaciable del Mal”
Llegaron a mí, a través del puente de notas tendido por ella: “Cuando tenga la tierra”, “Gracias a la vida”, “Camino y piedra”, “Zamba del riego”, “Canción con todos”, “Zamba para no morir”, entre otras que como avalancha esclarecida aportaron a mi formación como sujeto. Mercedes era una musa que cantaba con estirpe sin igual la razón de las penurias y la esperanza de todo un pueblo. No sólo era la más alta expresión de calidad artística, revolución dentro de nuestro folclore, amalgama de la infinidad de matices que hacen a nuestra cultura suramericana, lo que despertaba admiración: era el contenido abrumador de su repertorio. Se puede cantar muy bien, y sin compromiso alguno. La Negra era la negación de lo vacuo: era luz, incluso en la más profunda oscuridad. Por eso no sólo estaba rodeada de los mejores músicos, sino que cantaba a Tejada, a Hamlet, a Violeta, a Neruda, a Jara, a Sampayo, a Atahualpa.

¿Cuántas conciencias ha despertado su voz? ¿cuánto grito proletario, cuánta lucha libertaria, cuánto puño cerrado rebelado a la opresión?

Algunos le achacan posturas equivocadas. Algunos, desde esa izquierda dogmática y chiquitita –muy chiquitita- que quienes aspiramos a una izquierda grande, popular y de masas, debemos dejar atrás.

Le endilgan, despechados, el abandono de ciertas estructuras políticas iluminadas que, mientras ella era censurada, perseguida y amenazada, al punto de sufrir el escarnio del exilio, su burocracia proclamaba un pacto cívico-militar con la más sangrienta de las dictaduras. Hay que tener cara para acusarla…

“Todavía cantamos, todavía pedimos, todavía soñamos, todavía esperamos.

Que nos den la esperanza de saber que es posible
que el jardín se ilumine con las risas y el canto de los que queremos tanto”

Algunos, desde posturas que pretenden ser de izquierda, con una soberbia que provoca repudio y aislamiento de las mayorías populares, rechazan todo lo que no sea a su imagen y semejanza: son los que quieren uniformar el pensamiento, son los cultores del dogma, los que, tal vez sin darse cuenta, van en contra de la esencia humana y de las ideas que dicen defender. Son los que no entienden el sentir del pueblo, son los que no entienden que todo acto tiene causa y consecuencia. Ven la realidad como una fotografía.

La Negra era así, como era, auténtica, solidaria, comprometida con los más humildes, hija de una vida dura –y a veces cruel- que la fue moldeando. ¿Que cometió equivocaciones? Seguro, como todo ser humano. Pero su humanismo y su consciencia intuitiva la hacían, en la mayoría de los casos, en los conflictos sociales, estar del lado correcto.

Cuando tenga la tierra, la tendrán los que luchan
los maestros, los hacheros, los obreros.
Ella soñó y luchó, a su manera, por un mundo diferente al que vivimos: un mundo sin miseria.

Por eso, ella cosechó el amor que sembró en los pueblos.
Y vivirá siempre en sus corazones
Su voz será eterno grito de libertad

No ha de matarme la muerte, seguiré
iré topando las sombras y andaré
por las picadas de siempre
hecho bramido en los erkes, sin adiós
No ha de matarme la muerte, jamás
Gracias, Negra querida

Hasta la Victoria Siempre

Gustavo Robles

5-10-09 / Publicado en Bosque de Palabras.

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Diego Manso (España)
Vivir en voz

Mercedes Sosa fue una de las cantantes populares más emblemáticas del siglo XX. Su voz llevó el pulso trágico y heroico de Latinoamérica alrededor del mundo. Aquí, una evocación.

1. La muerte siempre es ajena y, a veces, pero sólo a veces, consiste en una función biológica de los cuerpos amados. De los muertos amados, porque los demás se olvidan en la articulación de un pésame o en el remate de una noticia, nos quedan las menudencias que destrozan el corazón, el orden de los objetos en un cuarto cerrado, y nos queda cierto impulso, recóndito al principio, que confirma nuestros modos de acentuar una palabra, alzar la mano para componer un gesto o escoger, entre cientos, una perspectiva para la mirada. De los muertos apenas se avienen los rastros. Nada más. No balconean desde una nube ni recorren esferas innominadas ni aguardan con batas blancas el veredicto de un tribunal. Nadie va a ningún lado, todos somos parte de un mismo y único engrudo. Nuestros muertos son lo que somos, aunque vivir se trate, mayormente, de escurrirse a través de esa evidencia. Ahora que Mercedes Sosa está muerta y que los fastos necrológicos insisten en repetir las conjeturas de algún catecismo y machacan con la noción de eternidad, como si existiera certidumbre de cosa semejante, corresponde allanar las distancias: de los muertos nos separa una escasa milésima de segundo.

2. El canto es una potestad femenina que, salvo las excepciones a la regla (se me ocurren Carlos Gardel y Ney Matogrosso), los varones cultivaron con recato. En ese sentido, Mercedes Sosa fue una de las cantantes populares más grandiosas de la historia del mundo. Tal vez la última, por mero azar cronológico. En Argentina todavía no nos dimos palmaria cuenta, más allá de las aquiescencias de última hora, que siempre funcionan más como un pedido de disculpas que como una apuesta crítica. Sólo Ella Fitzgerald, Nina Simone, Amália Rodrigues, Edith Piaf o Elis Regina le son en rango comparables. Todas inventaron algo y todas discurrieron sobre su invento para, más tarde, comentar el origen con las heridas de la voz. Amália, por caso, concibió la forma de cantar la música orillera de Portugal, la revolucionó después para gloria y también escarnio, y regresó, hacia el final de su vida, al repertorio del autor Frederico Valério ("Confesso", "Que Deus me perdoe") para quitarle los ornatos de la juventud y afirmarlo como nostalgia o despojo del dolor. Mercedes otro tanto: fundó el movimiento Nuevo Cancionero "para dejar de robarle a la gente del pueblo su tesoro" literario musical, visitó géneros ajenos al folclore argentino a partir de la década de los ochenta (hasta grabó canciones indignas de su figura) y tornó en los últimos años hacia el revisionismo sensibilizado que se comprueba en los discos Acústico (2002) y Corazón libre (2005). El primero, recoge algunas piezas sustanciales de su discografía inicial, como las pasmosas Zamba del chaguanco (Hilda Herrera y Antonio Nella Castro) y Canción de las cantinas (Manuel J. Castilla y Rolando Valladares), en versiones que parecen enmalladas por la rumia de los tiempos. Su voz ya era allí la definitiva, la de la vejez. ¿Qué extraño erotismo descansa en las voces viejas? Escuchemos si no, el dúo de Mercedes con Eduardo Falú en Tonada del viejo amor y tratemos de encontrar la revelación. Está allí, un paisaje de cuerpos desnudos y mustios que reposan unos sobre otros, sujetos entre sí por las pobres hilachas del amor.

3. Un cantante popular es la representación de sí mismo, de allí nace la empatía que le profesamos. Un cantante popular no es un cantante pop porque no precisa colocar énfasis alguno sobre su identidad ni cubrirse de embozos. Un cantante popular es un ser arremangado frente al mundo. «Canto así porque soy comunista», me dijo Mercedes cierta vez y fue título en Ñ. Un cantante popular es siempre un misterio de interpretación porque no existe en él nada que delate la impostura. Un cantante popular es un prodigio de ascesis interior. Un cantante popular es apoteósico a su pesar, no sobredimensiona la marca de la acción, es acción misma. Un cantante popular arroja su voz; un cantante pop sólo la impulsa. La voz de un cantante popular es trasunto de una interioridad y no técnica pura aplicada a la emoción o a sus signos consensuados. Un cantante popular es heroico por oposición al silencio. Así, Mercedes fue una cantante popular en la acepción profunda. Revisar su primer disco (que no se trata del clásico Canciones con fundamento, como creen algunos, si no de otro que lleva simplemente su nombre) devela que entre aquella Mercedes y la última, mucho más allá del derrotero que siguieron sus graves, late el mismo pulso. ¿Quién tuvo tanto swing para la chacarera? ¿Quién se apoyó como ella en los estribos de una zamba? A veces, se nace sabiendo.

4. Que Mercedes nació quince días después de que Gardel fuese, en Medellín, carboncitos. Que Mercedes partió al exilio luego de cantar Cuando tenga la tierra y de que la policía se la llevara presa junto a todos los presentes de un boliche de La Plata. Que Mercedes nació un 9 de Julio y que su madre oyó, mientras la paría, las salvas de los festejos por la Independencia. Que sus anécdotas, de inmensas oraciones subordinadas, transcurrían de aquillá sin miramientos: de pronto en la estepa rusa, de pronto en una horrible callecita limeña, como si el planisferio cupiese en la palma de una mano y los mares se contuvieran en un vaso... Son razones para el mito que se edificará al costado de la voz. Porque siempre importará más la voz que el mito. Porque Mercedes no necesitó morirse para ser milagrosa.

5. Barthes ensayó una definición preciosa para la voz: mixtura erótica de timbre y de lenguaje. La voz es, ni más ni menos, una prolongación del cuerpo en el espacio. A la voz interior, en cambio, nadie la conoce, salvo nosotros mismos, que la atesoramos como un magma. «Estos son la soledad de la noche, el contorno de mi cuerpo sin las caricias que extraño, mi desorden de papeles, mi dialecto de la infancia, mis saquitos de té y mi calle», nos decimos –incluso en presencia de extraños– pero nadie nos escucha. Sólo nosotros sabemos cómo suenan esas palabras, qué ecos estallan detrás del pronunciamiento de la mudez. Está nuestra voz social y está nuestra voz interior. Sin embargo, ahora mismo, cabe pensar que aquello que Mercedes consiguió durante toda su vida de cantante fue descorrer el velo entre esas dos zonas independientes. Cuando canta Mercedes, entonces, escuchamos nuestra voz interior. Una de las pocas epifanías capaces de conjurarse en un mundo que suele negarlas. Mercedes reinventó la intimidad del canto en tiempos donde resulta arduo encontrar un rincón donde estarse solo sin dar explicaciones.

6. La muerte no conduce a ninguna parte ni se precisan retornos cuando quedan inmanencias. Carece de importancia el motivo, pero he llorado en brazos de Mercedes. Y ella en los míos. La anécdota nos es privada. Lloramos largamente abrazados una tarde de otoño con mucho sol, frente a ese balcón que se ve en la foto. Un balcón lleno de plantas, que Mercedes adoraba cuidar. Yo le dije que la amaba y ella también me dijo que me amaba porque en ese momento era cierto. Estábamos hermanados en ese abrazo, que aún me dura. Nos llorábamos a nosotros mismos y no fue patético ni triste. Apenas nos conocíamos, pero fue necesario. Ella recordaba esa tarde tiempo después: cómo lloramos juntos, recordaba. Cómo lloramos juntos... Hay encuentros resistentes a las despedidas. Que cada cual enumere los suyos. Por suerte, el amor no es tumor: no se extirpa ni mata. Matan la idiotez y el olvido. Mercedes ya no está en ningún lado, sólo en los discos. Y en nosotros, que no somos negligentes ni idiotas. Una mano sobre el corazón: es acá.

Mercedes Sosa Básico [San Miguel de Tucumán, 1935 - Buenos Aires, 2009]

Grabó alrededor de cuarenta discos y con su voz inmortalizó temas como Gracias a la vida. Interpretó a los más importantes de la canción popular latinoamericana como Atahualpa Yupanqui y Violeta Parr