Saturday, September 28, 2013

VOCES DE POESIA ANTICAPITALISTA


VOCES DE POESIA ANTICAPITALISTA


Por Ana Patricia Santaella

Desafiando al hábito intruso de la acomodación y la desmemoria surgen iniciativas que suponen un trago de agua fresca, que merecen ser nombradas y conocidas. Hablo, de “Voces del Extremo”, se preguntaba Thoreau, ensayista y disidente nato, inspector de ventiscas y diluvios, según su propia auto denominación, que significado tendría la belleza de la naturaleza cuando los hombres eran malvados, a parecidas conclusiones deben de haber llegado un nutrido de hombres y mujeres que llevan encontrándose desde 1999, fecha en la que arranca el primer encuentro de Voces, encuentros de poesía y artes diversas anticapitalista, en Moguer (Huelva).

Coinciden casi todos ellos, casi seguro, con Thoreau, con las mismas aspiraciones de libertad, de ausencia de prejuicios, y empujando el barco contra viento y marea de la resistencia civil y pacífica, enfurecidos también ante las iniquidades, y casi con toda probabilidad afirmarían lo que él: “mostradme un Estado libre y un auténtico tribunal de justicia, y lucharé por ellos si es necesario”. [1]

Y, “Tengo la sensación de que de algún modo el Estado ha interferido negativamente en mis legítimos asuntos”.

Pues bien, estos encuentros que superan los diez años de vida, se acercan a los quince, y que tienen su punto de partida indirecto en Edita (Encuentro de editores y escritores independientes), de Punta Umbría. Pensaron en buscar un espacio autónomo para desarrollar de forma contestataria la poesía, surgió Moguer para rescatar el viejo ideal de la insumisión, del no serviré. Y el espíritu de lo colectivo: el humanismo. (Antonio Orihuela, poeta y coordinador).

Después de casi veinte años de una lírica apegada a la forma (novísimos, venecianos, culturalistas), sin mencionar a la poesía de la experiencia, venían a abrir caminos de búsqueda, contenidos, reflexión crítica desde explícitos posicionamientos: alternativas creativas y consistentes al yugo del capital, redes humanas fraternas, una plena y comunitaria utopía, el emplazamiento de un diálogo desinteresado, de un intercambio generoso, donar y recibir en suma, según escribiría en el prólogo colectivo de la antología poética que compila este devenir poético-crítico de “Voces”, (J. Jorge Sánchez).

Otro compañero, Eladio Méndez, de los más asiduos a estos encuentros, las palabras que ha escogido para definirlo son exactamente: Fraternidad y asombro.

La agradable y sincera fraternidad que allí sintió, le hizo rememorar añorados momentos infantiles donde todo se compartía. Comprobó cómo se desvanecía el “yo” para fortalecer el “nosotros”, sus versos, su fuerza, arraigaron tanto en su pecho que sigue escribiendo con minuciosa objetividad sobre la crudeza y la verdad de la realidad que a todos nos rodea.

Otra participante reincidente, Begoña Abad, comenta:”acostumbrada a asistir a encuentros de poesía donde lo importante es leer para “ser el mejor”, mi asombro, mi grato asombro, fue descubrir que aquello era otra cosa bien distinta. Nadie hacía sombra a nadie, cada cual alzaba su voz para unirla al compañero en el gozo de permanecer juntos”. “Tengo la sensación de pertenencia a ese grupo humano, al que aporto y del que recibo lo que me hace seguir convencida de que otro mundo es posible”, añade.

Antonio Orihuela, poeta y coordinador de los encuentros, a los que acuden gentes de otros países incluso, en la entrevista que concedió al sindicato C.G.T, explica que: “Voces del Extremo”, ha propiciado un marco amplio de convivencia, cooperación, puesta en marcha de proyectos comunes, antologías, organización de foros, apoyo a movimientos sociales, etc.,

Y nos recuerda con acierto: “Es triste leer poemas donde no vive nadie y escuchar poetas perorar sobre sus ombligos, si además estas formalizaciones de lo poético son ensalzadas y subvencionadas por las instituciones culturales públicas y privadas, pues está claro que tenemos que huir de ahí, que ésa es la poesía de la vida muerta entregada en holocausto al poder y capital.”

“La poesía de la conciencia crítica, es la poesía anticapitalista de nuestros días, una apuesta por llevar el debate al primer plano social”, para la transformación individual y colectiva fuera del sometimiento del capital, de forma autónoma, cooperativa y auto gestionada.

Justo y oportuno es mencionar el apoyo incondicional que la Fundación Zenobia Juan Ramón Jiménez les ha brindado infinidad de veces, donde se han celebrado recitales musicales, flamencos y poéticos, y ha contribuido editando la antología que recoge los poemas y textos de los participantes (Antología 1999-2011) impresa por Francisco Peralto con mimo y exquisitez en su propia imprenta y con sus mismas manos.

“Lo que hago en ti / Lo que haces en mí,es lo que quedará después / cuando no estemos.”

MOGUER, TIEMPO Y ESPACIO

A mis compañeros de “Voces del Extremo”
Tener la certeza de pertenecer
al árbol que eres rama
y de reconocer las raíces
desde la tierra que lo alimenta
hasta la última de las criaturas.
que en él anida o se posan.
Confiar en que el viento
que nos azote fuerte
sólo conseguirá que las hojas
canten la misma cantinela
y que, llegado el otoño,
las que caigan serán abono
para las que vuelvan a nacer en primavera.


(extracto)Begoña Abad

Bibliografía:

Thoreau Henry D. Desobediencia civil y otros escritos. Estudio preliminar de Juan José Coy. Editorial Tecnos, 1987, Madrid.

SEMBRANDO UTOPIA: CRISIS DEL CAPITALISMO Y REFUNDACION DE LA HUMANIDAD


SEMBRANDO UTOPIA: CRISIS DEL CAPITALISMO 
Y REFUNDACION DE LA HUMANIDAD




Dejamos aquí una obra inédita, colección de varios artículos y ensayos de distintos autores que se plantean los nuevos caminos del socialismo.

Son ellos: Oscar Amado (Argentina), Edgar Borges (Venezuela), Marcelo Colussi (Guatemala), Emilio Corbière (Argentina), Rafael Cuevas Molina (Costa Rica), Anthony Fontes (Estados Unidos), Jon E. (Jon Juanma) Illescas Martínez (España), Gilberto López y Rivas (México), Andrés Mora Ramírez (Costa Rica) y Alejandro Perdomo Aguilera (Cuba).

La recopilación y edición estuvo a cargo de Marcelo Colussi.

* * *

CRISTIANO Y RADICAL: 
El filósofo Cornel West

http://www.elnuevodia.com/soycristianoysoyradical-1606852.html

* Con más de 20 libros publicados en torno a temas como cambio social, política, religión, raza, democracia, justicia y ética
* En los EE,UU., «la   profundidad del sufrimiento ha incrementado para las personas pobres y trabajadoras aún bajo un presidente negro. Sí, tiene un efecto simbólico enorme, pero en la calle en términos del desempleo masivo, la baja calidad de la educación, la vivienda decrépita, eso ha empeorado». 
* «El problema con  los Estados Unidos es que vivimos en una cultura que niega la muerta y las muchas formas de la muerte. Todo es sobre el placer superficial, el éxito superficial. Sabemos que todas las culturas que niegan la muerte producen una cultura muy superficial que no puede sostenerse por mucho tiempo». 
* «Hay racismo en Puerto Rico del cual no se habla lo suficiente. Sabemos del racismo en los Estados Unidos y de la imposición de las leyes de Jim Crow del imperio americano a Puerto Rico. Pero no puedes escapar del racismo únicamente con las etiquetas. Hay que ir más abajo, a la humanidad». 
* «... eso es parte de lo que es vivir bajo el modelo neoliberal. Se trata siempre de hacer dinero, de privatizar, de militarizar o de apoyar grandes bancos y corporaciones.  Esas son las tendencias fundamentales del neocapitalismo. Eso va a llevarnos a la destrucción porque el modelo neoliberal no puede sostenerse».  
* «La muerte social que es la esclavitud; la muerte civil que es Jim Crow, el tú tener un cuerpo sin derechos; la muerte mental que es el odiarte a ti mismo, porque si eres negro no te gusta cómo te ves, no te gusta tu nariz, tu cara, tus labios, tu color, la textura de tu pelo o la muerte espiritual que es sentir que no tienes ningún valor».
* «Como producto del imperio americano yo tengo que bregar con el imperialismo americano dentro de mí. Me han enseñado que un bebé americano tiene más valor que un bebé de Guatemala y esa es la ideología del imperio americano y  tengo que luchar contra eso». 


Friday, September 20, 2013

EL FIERO DESENLACE O PARA DESTRONAR UN FALSO REY


EL FIERO DESENLACE O PARA DESTRONAR 
UN FALSO REY

a Mariana Rubio Mestre de Rodón (n. circa 1826)

Nos arrastrabas al infierno de la hoguera cuando validaste la sangre de Borbones, Mariana, hija de Mestre, pionera entre los Oharriz y Rodones, y ahora tu propia pueblo, desde la Tierra Caribeña, pregunta: «¿Qué hiciste con la vela?» Cda villa ha sabido del rey muerto en los años de tus inmigraciones... Lo que preguntan hoy te tiene trastornada e inquieta. «¿Qué hiciste en nombre de Bolívar o para soltar el trapo de tus aflicciones?»

... sino adelantaste la causa de Bolívar, has servifo mal. Dijo tu pueblo que adelantaste el averno de las divisiones. Escindíste el pueblo originario. Ya sólo la muerte purificará lo que ha nacido: el renuevo de los liberales, la reacción en violencia aniquilante. ¿O acaso ibas a matar al falso rey? A quien llamaste tu rey era Fernando, Mariana, pero no sabías su expediente ni cómo en tu infancia tu padre lo pronunció con lamento. Seguro no te habló  de quien mató al Empecinado y ni del infante que no heredara y quiso hacerlo: de veras que  el poder lo tuvo obsesionado.

El Rey Fernardo escupió sobre principios de su juramento una vez que levantó su mano ante las Cortes y dijo: «Creo y serviré esas normas», presentadas en Las Cabezas de San Juan. «Creo y serviré», vacías palabras y mandó a los agentes de la Muerte contra los hijos valientes de su suelo, contra misericordiosos, contra los que no creen en falsos sueños ni en sucesivos homicidios.

Y se fueron por Mina, el sublevado, por Vidal, Lacy y Porlier, ante quienes vocales de la Muerte exhortaron: «¡Hay que matarlos!»

El no tenía palabra. Movía las quijadas significando Sí y No, como un sofista que predica dos verdades. Tu padre, quien te dijo estas cosas, dio vivas por aquel que proclamara la Constitución de 1812, y a los rivales
del proyecto liberal, llamó demonios negros, memorias del motín de Aranjuez contra Godoy y las tropas de Murat en suelo patrio y, en Bayona, memorias de traiciones.

Y llegó tu Rey, que juró la Constititución que amó tu padre, tu rey que no sería ya más el suyo, Fernando el contaminado, el que es un mentiroso, mal que no tiene cura, séptimo cuervo entre absolutistas, parásitos y traidores… Y tu rey, Marianita, el rey que ya no podía ser amado y compadecido por tu padre, reestableció la Inquisición, persiguió la prensa, el pensamiento libre, las imaginaciones de los espiritistas, a los masones, los poetas afrancesados, los obreros que leen, los que saben que, organizados, son más sabios que los sabios. Entonces, se vistió con ropajes de mala muerte. Encarceló a quien habló sobre la luz y el fuego
y dio promesas y consuelos para el hombre maldito en diluvios de su propia sangre derramada.

Y un día, con ayuda de la Santa Alianza, tu rey, el soberano que aún no había sido maldito por la boca de tu padre, llenó con 100,000 tropas las calles de Cádiz y el Duque de Angulema dijo, con voz vibrante, umbría, temible, «Yo soy la Muerte… yo el Gran Carretero de la Estigia, caronte armado, duque para los huesos molidos y los culos pateados. Vengo por las memorias de Mariana Pineda y todas las marianas que en nombre de Mariana son marianas... Vengo por Torrijos, pues a su pecho lo llenaré de balazos, vengo por los empecinados y, especialmente al Comandante Riego preparo su muerte en el cadalso. Ni el Cura Merino
escapará de mí, voy a matarlo. Lo juro ante el Ministro Calomarde y ante tí, Infante Carlos»

2.

Con una vela de corto pabilo y lenta llama, te vimos ese año, ese final de marzo, ese macabro día con ocho horas de fiero desenlace. Ibas a quemar vivo a un rey, con cuatro matrimonios, pero sin hervor erótico…

… porque ni para eso sirvió Fernando VII (tres esposas y no tuvo en su palacio descendencia verdadera ni varones con sus gonos que lo amen ni quien lo llame, con ternura, padre bueno, memorable, justo… «Eso es como la muerte, Mariana. ¡Eso es como la vela que resbala de tu mano y quema al Pueblo… eso es como la vela de Psique, la curiosa, que gotea aceite caliente sobre el pecho de Cupido!

Y tu gota de ardor es liberal. No lo olvides. En los días en que nacíste, los días fallidos de Pepe Botella, Napoleón puso en libertad a Fernando, ese santo petardo que en Valencay. El, preso o en libertad, sirve a lo mismo. Es uno es que no sirve para nada, uno es que se lanzó a darse un abrazo con espectros, ondinas en las charcas de Cefiso, a darse banquete con su ego, con su narcisismo.

Y llegó tu Rey, porque le llamaste tu rey Fernando VII, y crecíste oyendo su nombre y a quienes le maldijeron
porque, en los tiempos en que llegaste de Venezuela al Pepino, alguien, unos pocos, sabrían lo que es un rey verdadero y cómo, por falta de vergüenza y osadía, empero fabricaron una casa, Casa para el Rey que no merece.

Mariana, tu rey es charlatán, represor, don contreras… te dijeron y su corte está compuesta de seres sin honorabilidades, parásitos, enemigos del trabajo productivo, malos entendedores, granujas, sanguijuelas. Y llegó tu rey en los días del Comandante Riego y de las tropas destinadas a América.

3.

Mariana mía, has estado tan triste. Y tu corazón es El Guayabal en llamas. Y tu edad, una chispa luminosa que el 31 de marzo, a las 4:00 de la tarde, se enciende con tormento. Sentidós casas de los fundadores, herederos, inicial progenie de Pepino, se poblaron de escombros y cenizas.

Los que llegaron en los días de los condes de Floridablanca, Aranda y la Reina María Luisa de Parma, te espíaron desde sesenta y dos chozas de mi gran mirada, y se preguntan: «¿Qué hizo Fernando el rey, Mariana Rubio, del que mucho lees y el mundo odia desde Cuba a Caracas?» ¿Qué hicíste tú que, ya vieja, al enterarte de veras porque inmigran los Rubio, Mestre y Rodones?

Thursday, September 19, 2013

INDICE A CUENTOS SEDICIOSOS Y BOLIVARIANOS




INDICE A CUENTOS SEDICIOSOS Y BOLIVARIANOS

Dedicatoria
A cinco grandes lideres bolivarianos
de Sur y Centroamérica: Hugo Chavez,
Rafael Correa, Evo Morales, Rafael Mujica
y Daniel Ortega

A los Grandes Maestros Continentales:
Marti, Betances, Fidel, Ché Guevara...

<>


* El ángel de la muerte


* La pesadilla de Tanton


* Delirios del patriota en París


* Los tónicos endiablantes


* El permiso


* Donde los dioses mueren


* El aviso de Hatuey, 1511

* Te dire quien soy


* La Cruz parlante


* La carta de Dominga


* «¡Ay, tras viejo, chocho, paíto»: Eulalia Prat


* Las ideas de Papá y lo que pasa en Cuba


* El Tercer Jesus


* El Día Uno


*  Testimonios sobre insectos y gusanos


* Para cumplir con la ley


* La ley de la pistola y el gobierno para siempre


* El nieto y el mechón de pelo


* Cuarenta años, Todesengel


* Teoría de los hombres cansados


* El maestro


La ruta del Valiente

* El manatí, la vaca de mar

Wednesday, September 18, 2013

Las ideas de Papá y lo que pasa en Cuba

Obra y poesía de Carlos López Dzur: Una Introducción / CUENTOS SEDICIOSOS / EN MAR CON SED / INDICE / CUENTOS DE CARLOS LOPEZ DZUR / PALABRAS PRELIMINARES E INDICE / Leyendas históricas y cuentos coloraos (16 CUENTOS) / TESTIMONIO SOBRE INSECTOS Y GUSANOS / ICONOGRAFIA DE EROS / INDICE / CUENTOS / LIBRO INEDITO (14 CUENTOS) / CALLATE, CATALINA / DE LA MEMORIA DEL OBISPO (CUENTO) / PARA SENTIR LA SOLEDAD Y LA MISERIA / LO AJENO / SIN EMPLEO / LAS SOLEDADES DISCRETAS / EXCUSAS PARA NO AYUDAR / SOLEDAD EN EL HALLARSE / Cómo conocí la soledad / La sangre se hizo llanto y soledad / SOLEDAD / SOLEDAD Y SOCIEDAD / Soledad primicial / LA SOLEDAD Y EL MOLINO / Larga conversación sobre serpientes y luces [«Teth cumplió 33 años»: Carlos López Dzur] / mi huesped y yo / CAP. UNO / LAS HIENAS / LA SOLEDAD IDEAL / La visión de Tzedaká / Occupy / SIN SHALAV NO HAY SHALOM / Dr. Betances / POEMAS SOBRE GRITO DE LARES / OBLATAS DEL SANTISIMO REDENTOR / CUENTO / Niña de 13 años asiste a la universidad en la India / Homenaje a César Vallejo / HAY MUCHO PORVENIR / LA PESADILLA DE TANTON / MARCO CON SED / LAS TRABAJADORAS DEL SEXO / PALOMILLA, PANDILLA Y RIVALIDAD / PALOMILLA, PANDILLA Y RIVALIDAD (2) / PALOMILLA, PANDILLA Y RIVALIDAD (3) / LAS CARPETAS DE NINTU / «Dios bendiga ese andarcito sandunguero» / EL CORAZON DEL MONSTRUO (2006) / En torno a los libros de Carlos López Dzur





Las ideas de Papá y lo que pasa en Cuba 


a Juan Rius Rivera,
a Gerardo Forest y Vélez,
a los boricuas en la manigua mambí
Nos tenemos que marchar!
¿Por qué? hoy nos preguntamos;
¡piensa! por qué abandonamos
esta cuna, este lugar!
¿Por qué este peregrinar?
¡Pepino es nuestro bohío!:
Juan Roure Marrero (pepiniano adoptivo)

1.

Asi lo cuenta Eulalia, madre de Lola: Para el año 1860, cuando el alcalde era Antonio Firpo, escucharon a don Manuel contar sus sueños guajiros. Era un deseo de hallarse con su amigo de juventud, desde la infancia. Nepomucerno La Pasca. Se escribieron por haberse redescubierto en parientes de Prat que emigraron a Cuba. Y fue en los años en que, durante la Guerra Civil en los EE.UU. (1861-65), Cuba se volvió punto estratégico para ambos grupos en lucha, la Unión Federal y la Confederación.

Los puertos cubanos fueron la base de trasbordos, adquisición de armas, puestos de observación y fuente de suministros, para cualquiera de los bandos. Los esclavistas del Sur, al igual que España, protegían la prevalecencia de la esclavitud. Y yo estaba orgullosa de papá porque él se llenaba a boca con emoción, no defendiendo la esclavitud, defendiendo una libertad que la quitan los que la prometen. Decía sobre la libertad cosas extrañas; pero ciertas. Le hubiera gustado, no ser niño en los tiempos en que los franceses invadieron a España. Atreverse a ser un héroe, antinapoleónico. Un héroe como Prim, que combatió la monarquía de los Borbones y de Isabel II y que se habría comido vivo a Napoleón, lo mismo que a Pepe Botella.

«La Pasca me dice en una carta: Sea por mí que vendan o se vayan, manumitidos, todos los esclavos a Norteamérica; para mí que se pelean allá es negocio. El negro oprimido en Cuba es motivo para guerra. Que se vaya el esclavo y se acaba el motivo. La guerra es beneficiosa; pero lejos del país en que uno vive... fíjate que tiene razón, hijita. La Pasca siempre fue listo», me dijo.

Y yo estaba orgulloso de él porque le dijo a Cangara, la paridora: Véte ya de aquí. No quiero más esclavos. El contacto con La Pasca te habría dado algunas ideas que no fueran las del mollejón de Coll y de Cardona, gente blanda, sin la energía tuya, sin amor a la tierra y al campo, porque es gente que estudia números y finanzas para robar, o hacer usura como los Amell y los Alers, ¿no te lo dijo Pedro Echeandía?

La administración colonial no tenía la mismas simpatías que los cubanos cultos, los escritores, profesionales y empresarios, que se confiaban en la fórmula: «Norteamérica sin esclavitud, Cuba sin esclavitud». En territorios rebeldes, la administración del Presidente Abraham Lincoln había declarado, en enero de 1863, la libertad para todos los negros sujetos a esclavitud. Sin embargo, sería hasta el año 1865 que la Abolición se confirmaría con la Decimotercera Enmienda de la Constitución y el gobierno de ocupación del Sur. La Era de la Reconstrucción.

Y estas cosas que son poltíicas influyen en las privadas.

Debió ser por influencia de La Pasca que Don Manuel cambiara tanto. Perdonó a Pedro, a quien odió profundamente. «No es Coll ni Cardona quien lo educa a usted. Ahora que lo pienso detenidamente, desde 1860, ha cambiado mucho. Maduramos ambos y recuerdo a Pedro y las ganas que tuvo de matarme, junto a Edelmiro. Y, de veras, hubiera podido hacerlo y no lo hizo».

Pedro daba gritos de libertad y redención negra en los campos, especialmente, en la hacienda de MIrabales. Edelmiro lo manumitió para callar que dijera todas las cosas que había visto. «Aún liberto dijo todo lo que quiso; había perdido honor y vergüenza, que es lo que más vale. Libertad y pelotas son meras pendejadas, lindas en la boca, pero feas en la vida, si no tienes honor ni respeto por la gente» (D. Prat) Descalzonándose, Pedro se jactaba de contar con pene más negro e imponent que la noche. Así como cada rasgo de su fisonomía. Grande, duro, musculoso, no quería que nadie dudara de su virilidad ni de sus reciedumbre.


2.

En 1861, cuando se publicitó en la prensa el asunto de las Leyes de Reforma, dictadas durante el gobierno de Juárez, la Iglesia del Pepino llamó a una Fiesta de Precepto. Don Manuel dio el día libre a sus peones. «¡Idos a misa!», incitaba él. «¡Rezad por mis hijos Cielo y Dominga!»

La peonada salió a pie, desde la madrugada, hacia el pueblo. Fueron a las misas especiales por la paz entre confederados  y unionistas en las Colonias americanas, paz en México y Santo Domingo. Se harían cantos y ofrendas por enfermos. ¡Limosnas pagadas por la protección divina a los enfermos de bubas, raquitismo y viruelas! Don Manuel hizo una donación para las misas.

Supimos que el párroco criticaría, en homilía de ese noviembre, el mal precedente establecido en México. El gobierno de los liberales, modernistas y ateos. También se dijo que el gobierno liberal de Juárez declaró la nacionalización de los bienes del clero, la separación de la iglesia y el Estado, la creación del registro civil, la secularización de los cementerios y el amparo de nuevos cultos.

«¡Herejía, herejía, disfrazada de libertad de consciencia, expresión civil y culto!», preanunció el párroco. Vieron al mismo Joaquín Martorell y su alcalde segundo, Francisco Caparrós, persignándo y gritando: «¡Pobre México!».

El año de la absolución de la esclavitud en las Tierras Americanas, Pedro, el Quebrao, andaba feliz. Salió de sus parejes solitarios. «Un día la misma cosa sucederá en El Pepino», dijo. Su mundo era Mirabales; pero supo sobre Lincoln y el Norte... y que allá se mataban por un poco de justicia para el negro. Se mataban los mismos blancos del Sur y del Norte.

«¡Que sé yo, peleaban para que no haya esclavitud! ¡Se acabó la esclavitud!», Pedro el Quebrao, gritaría felizmente. «¡Pero arrecuelda que, si aquí en Pepino se acabara, tampoco habrán garañones a jolnal!», decía la gente para picar la cresta de aquel esclavo de los Prat, según un relato de Dolores.

«¿Y ya qué importa? Más vale la libertad que las pelotas», contestó.

Sobre el camagüeyano, José Agustín Quintero, también se habló en la Iglesia. Se supo que estaba en misión encargada por Jefferson Davis ante el Presidente Benito Juárez, en México. Peleó como mercenario al lado confederado y, aunque este ejemplo alegró a esclavistas como Amell, Orfila, Alers, Scharrón, o Arvelo, y yo estaba orgullosa de papá porque él se llenaba a boca con emoción, no defendiendo la esclavitud; esta vez mandaste a callar a Arvelo y Hermida Gavarres... Defendiendo una libertad que la quitan los que la prometen.

Prat, mi padre, decía sobre la libertad cosas extrañas; pero ciertas. «Citaste a La Pasca: mira a José Agustín Quintero, con su inesperada unión con los juaristas mexicanos. Nos descorazonó».

En su juventud, Francisco Amell, de Pepino, conoció a Quintero. En las fiestas navideñas y tertulias, se le llamaría traidor. Amell mostraba su cultura política de tintes anti-abolicionistas e incondicionales. Escarnecedor del amigo de su juventud. «Y yo estaba orgullosa de tí, cuando dijíste ante el mismo Nuñez, antes de que se pelearan tanto: Luis Padial Vizcarrondo, de pronto abolicionista, con un nombre que se baraja para la diputación en Cortes, estuvo sofocando como militar a los que piden libertad en Santo Domingo. Quiero saber y no entiendo eso de liberal; liberales y matando a negros, por ser antimonárquicos. Estuve orgulloso de usted, Manuel».

Aquel día tras su pelea y un accidente que no vale recordarse, Manuel Prat y Ayats había dicho: «Es la mejor cosecha de café y viandas en muchos años y no permitiré que el duelo por la muerte o las heridas de algún peón ensombrezca la celebración».

Y como siempre, se efectuó la Fiesta de la Cosecha.

El caballo de Don Manuel destrozó uno de sus testículos del que había sido una leyenda. El pasante médico vino y extirpó. «¡Una trompada del catalán fue lo que echó a Pedro al suelo! Al caballo Canelo le creció fama, sólo por brincarle encima de un güevo».

3.

Y Pedro acumuló mucho rencor, a partir del accidente. Habría preferido morir a conciliarse con esta realidad: ¡un testículo menos! No dio otro hijo a la hacienda, aunque él dijera que sí. Sin embargo, ni Prat ni sus mayordomos exigieron las tareas de lechiga que antes tuvo. Sus días cachondeos terminaron. Quizás, por lástima o remordimiento, Papá se hizo de la vista gorda. El negro siguió de «ocioso, privilegiado tajalán» en Los Velez.


«Pero no me gusta verlo aquí, hijita. Que se vaya con todos los negros. Ya no quiero esclavitud, si me he quedado solo porque mis hijos se van».

«¿Quieres irte a Cuba? ¿Crees que no verás yankees allí?»

La mayor de las colonias del Caribe pagaba por los gastos de legación y sostenimiento de consulados españoles en Norteamérica. El contrabando de esclavos africanos, chinos y mexicanos, entraba al país debido al contubernio entre gobernadores y traficantes.

«Hay más yankees  en Cuba que en cualquier otro país del mundo, con la excepción de Gran Bretaña».

Los yankees  y los franceses fueron las únicas gentes que, colectivamente, mi padre Manuelito no tragó. Yo aprendí a discernir que este escrúpulo de paoa fue un germen, aún no maduro, de anticolonialismo. Y el anti-imperialismo va parejo, pero en mi tiempo no se hablaba tan claramente sobre eso. No había muchos libros y sobraba el miedo. Lo echaban los curas.

Con los curas, por ejemplo, el Padre Hilarión Gallardo, los vecinos y políticos de las villas locales consultaban los rumbos de la política en España y sus impactos locales. ¡Era tan difícil y cambiante! La amistad de los Prat con los Cabrero y Arocena permitía que éstos, el remanente de los Prat-Vélez y él, se politizaran y, estando ya Dominga Prat en España y ante mi negativa a dejar al barrio que amaba, ese mundillo fantasmal de Mirabales, al sur de Calabazas, acorralado por Guacio y Perchas #2, se me insistía en que Eulalia me educara por lo menos conservadoramente, «de modo que te cases con alguno, que venga y quiera tierras aquí, o que vea cómo sacarte a otros rumbos. Aprende, hija. Es por tu bien».

... mi padre (Manuel) todavía se jactaba de que llevó una vida peleonera. No fue afecto al machete, como se pelearía en Mirabales, mucho después... Lo elocuente y verbal no le quitaba rabia, adrenalina feroz. Le gustaron los duelos a puño y pistola; sí dio sus buenos golpes a Guillermo y a Tomás Nuñez, también se peleó con los abusadores dominicanos, los hijos del Alers, excepto Eugenio el afrancesado. ¡Los otros eran amigos del trago, el juego y el batuque! Un campesino le pedía prestado a Monsiú y él pedía su hija en garantía... Manuel se estuvo peleando con Pedro, otro negro que había adquirido para reproducir sus esclavas en la hacienda y que terminó bajo las patas del caballo Canelo... El abuelo peleaba por política. O hacía bilis con ella. Creyó en algunos principios y fue difícil para él ponerse una etiqueta, decir: «Tengo un partido».

Del libro inedito Cuentos sediciosos y bolivarianos

«¡Ay, tras viejo, chocho, paíto»: Eulalia Prat



En la foto: Juan Prim i Prats, ex-gobernador
de Puerto Rico y pionero de la Revolución Gloriosa

... hermanita mía, tú sabes tanto. Tú si sabes decir las cosas. Aquí en Pepino se vive en un barranco. Hablé con Mercedita Cores para que ofrezca el recado de tu esposo a Miguel Rodríguez Cancio... Y con papá no se puede hablar. Dice que me va a dejar sola porque yo no le hago caso por pensar en musaranas... me siento tan sola en verdad, si no fuera por Guillo, quien me da una amistad desde lejos, porque a mi padre no le levantaría la mano como hizo a Nuñez... Dice él que se quiere ir a Cuba y tú me dices que Cuba es batey de una guerra que nunca se acaba...: Eulalia Prat en carta a su hermana Dominga, residente en Barcelona, 1865  
«¡Ay, tras viejo, chocho, paíto»Eulalia Prat


«¿Cómo que irse a Cuba? ¡Has trabajado duramente! ¿Dejar todo por miedo a ese tajalán que fuñe en las trastiendas? ¡Esos agitadores sueñan con Jauja! Mire, don Manuel, ese Betances terminará como aquellos que son como él. ¡Guillotinados!  O en el Morro» , explicaba Coll, oriundo de Arecibo, pero catalanista como Prat. Añadió: «Durante la revolución en Francia, a los pleiteros como Betances se los llamó jacobinos. ¡Pedían sufragio universal, confiscación de propiedades a la nobleza y a la clase pudiente en general, justicia social! No sé, o mejor sé.  ¡Qué va, mentiras!».

«Usted baila más en el aire que un remolino. Es mejor no saber tanto; pero tener una idea por destino. Una meta», se molestaría don Manuel al escuchar al veleta. No sabe por qué le pidió consejo.

En diecisiete años de silencio conspiracional, las Colonias americanas invirtieron lucrativamente en Cuba. La alianza de intereses cubanos y extranjeros fomentó las fábricas de azúcar, ranchos de ganado, ferrocarriles, muelles, bancos, sociedades anónimas y oficinas bancarias, empresas pesqueras y navieras y explotación minera. Esto es lo que el mollejón de Coll le explica.

En estos años, precisamente, lucró don Nepo «La Pasca» Ortíz y quería compartir con Manuel Prat su renacimiento. Ambos supieron alentarse en tiempos de pobreza y orfandad en España.

«Quizás yo tenga la misma suerte si me voy a Cuba», decía Manuel Prat a Eulalia, su hija.

Hablaría de ese modlo sólo por hacerse el importante y hacerla sufrir. «En lo que Manuelito no se fija es en que ya está solo, más solo que yo, con una vieja enferma, nuestra pobre mare, no son hijos que trabajen un fundo y él no es mozuelo ya, o más, es malo que se crea uno, por sus morrillos duros. Quiere ser aventurero; se cree Quijote y soñador», escribe Eulalia en su carta.

Se han sentado en el batey, frente al balcón, los vecinos de siempre que visitan a Manuel. Este día se quedó Coll hasta tarde y está comunicativo. Tiene una racha de nostalgia desde la mañana. Eulalia es observadora y paciente. Lo escuchó y todavía lo oye. Está obsesionado por los recuerdos que su padre tuvo de la Revolución Francesa, a la que llama un fracaso.

«Mi padre me contó sobre Luis de Saint Just, enemigo de Dantón», oyó Eulalia que Coll dijo a don Manuel. Arocena escucha y superpone o empotra en la conversación una teoría de que gente como él y Maniel mismo han nacido para ser héroes. Como la gente del Valle de Oronoz.

«Había apoyado el ataque de Robespierre a Jacques-René Hébert... Las ideas hebertistas son como el moriviví. Renacen, se multiplican como moscas. Vea: México se despedaza... Son gente airada, enragés, calvatruenos, endemoniados. Son herejías anti-cristianas... Quieren venganzas, el endurecimiento del Terror. De ahí que hizo bien Robespierre. Mandó a guillotinar a Hébert... pero se matan entre ellos mismos, porque sin Dios uno se hace criminal... Ahora que en México se han metido los hebertistas para impulsar ideas ateas y atacar a Nuestra Santa Madre Iglesia, hay que rezar mucho, don Manuel, y a usted tambien se lo digo, Arocena... porque, como en tiempos de Robespierre, son intereses extranjeros los que se barajan. Conspiran, pervierten y animan a la plebe a atacar a los amos... ¡Son alemanes y franceses! Unos traen el socialismo alemán, otros el anarquismo francés y otros la masonería inglesa... Haití y Santo Domingo están como perro y gato... México, pura matazón, ejércitos de España, Inglaterra y Francia, muchos perros y una sola presa»—, de este modo el Maestro Coll parecía más convincente que el ex-alcalde segundo Cabrero y el Dr. Rabell Rivas.

«Entonces, Cabrero me dice mentiras. Me dijo que ya España no quiere maltratar a México. Que fue por eso que Juan Prim fue querido en Puerto Rico e hizo una elegante retirada porque anduvo allá  con tropas, como los franceses. ¡Mira que comerse a México cuando ya por cuatro decenios era un pueblo republicano y con un indio al mando!»

«¿Lo llamaste querido? Tu pariente Prim i Prat, si es que es y no de los Prat buenos, es un calvatrueno, republicano», acotó Arocena.

«Ese peor que Betances porque le dice a los negros que son iguales a los blancos. No quieren una sociedad de trabajo. Cada uno a trabajar por lo suyo. Quieren la guerra de las clases, pero mire como hizo el negro en Haiti... imitó regímenes de generales. Y si no trabaja el blanco que no dobla el lomo, porque no sabe labrar y no labra el negro, porque no quiere hacerlopara el blanco,, pues, no labra inguno, ni blanco ni mulato. Eso es hambre y del hambre a la anarquía», intensificó con su ataque el maestro.

Eulalia sufría más que Manuel Prat, su padre, oyendo a estos seres negativos que le inundan la casa. Ni modo que ella deseara acompañarlo en su búsqueda estúpida de un paraíso para que ella se case. «Busco un país que no esté muerto de hambre, ni ande en la gresca, debe haberlo en alguna parte. Algún pais con gente de limpia sangre y gran saber que llegue a redimir a Eulalia de su soltería. Y triste: España no es, se debate entre liberales, levantamientos y carlistas».

«¡Ay, tras viejo, chocho, paíto».

Tanta gente en este pueblo de Pepino, del Cura a los Amell, Arteaga-Echeandía, Alers y Cabrero, se dedican a pensar que las colonias del Norte se naufragarían con Lincoln y que la esclavitud es y será indispensable para el progreso. Dice que los estados esclavistas de Norteamérica miran a Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico, con codicia.

«Pero es codicia benévola: elyankee no es malo. Malo es el francés, el holandés, el inglés pirata. En este tema, lo que se define como el anexionismo en Cuba, tengo sentimientos ambivalentes», medita Coll.

Eulalia les ha llevado un tazón de café a Arocena y al pasar ante Coll piensa: «Hasta hoy te conozco»

Su padre prefirió un vinillo que tenía en reserva. Por más que lo ofreció, se prefirió el café que cuela la muchacha.

«Este vino lo mandó Dominga desde Barcelona», presumió.

«Mamá se tendió en su cama. La tienen mareada de tanto que hablan de poner mares por medio y acabar con las revoluciones del mundo».

«Tú eres una soñadora. Vete al guiso y déjate de bayú», la regañó el padre, orgulloso de que se vea tan hermosa. Arocena, había notado él, al tenerla ante sí, se derretía como una manteca.

Del libro inédito CUENTOS SEDICIOSOS Y BOLIVARIANOS


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NOTA: El general Joan Prim i Prats  y el almirante Juan Bautista Topete iniciaron en Cádiz, España, un pronunciamiento contra Isabel II que se convertirá en u movimiento revolucionario (Revolución "Gloriosa") y fue en 18 de septiembre de 1868. Ni Manuel ni sus hijas lo hubiesen sospechado. El conservador Coll lo intuia desde antes de 1865.